Biblia Reina Valera 1960 (RVR60)
89

Pacto de Dios con David

Masquil de Etán ezraíta.

89 tít.:
1 R. 4.31

891Las misericordias de Jehová cantaré perpetuamente;

De generación en generación haré notoria tu fidelidad con mi boca.

2Porque dije: Para siempre será edificada misericordia;

En los cielos mismos afirmarás tu verdad.

3Hice pacto con mi escogido;

Juré a David mi siervo, diciendo:

4Para siempre confirmaré tu descendencia,

Y edificaré tu trono por todas las generaciones.

89.4:
2 S. 7.12-16
1 Cr. 17.11-14
Sal. 132.11
Hch. 2.30
Selah

5Celebrarán los cielos tus maravillas, oh Jehová,

Tu verdad también en la congregación de los santos.

6Porque ¿quién en los cielos se igualará a Jehová?

¿Quién será semejante a Jehová entre los hijos de los potentados?

7Dios temible en la gran congregación de los santos,

Y formidable sobre todos cuantos están alrededor de él.

8Oh Jehová, Dios de los ejércitos,

¿Quién como tú? Poderoso eres, Jehová,

Y tu fidelidad te rodea.

9Tú tienes dominio sobre la braveza del mar;

Cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas.

10Tú quebrantaste a Rahab como a herido de muerte;

Con tu brazo poderoso esparciste a tus enemigos.

11Tuyos son los cielos, tuya también la tierra;

El mundo y su plenitud, tú lo fundaste.

12El norte y el sur, tú los creaste;

El Tabor y el Hermón cantarán en tu nombre.

13Tuyo es el brazo potente;

Fuerte es tu mano, exaltada tu diestra.

14Justicia y juicio son el cimiento de tu trono;

Misericordia y verdad van delante de tu rostro.

15Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte;

Andará, oh Jehová, a la luz de tu rostro.

16En tu nombre se alegrará todo el día,

Y en tu justicia será enaltecido.

17Porque tú eres la gloria de su potencia,

Y por tu buena voluntad acrecentarás nuestro poder.

18Porque Jehová es nuestro escudo,

Y nuestro rey es el Santo de Israel.

19Entonces hablaste en visión a tu santo,

Y dijiste: He puesto el socorro sobre uno que es poderoso;

He exaltado a un escogido de mi pueblo.

20Hallé a David

89.20:
1 S. 13.14
Hch. 13.22
mi siervo;

Lo ungí con mi santa unción.

89.20:
1 S. 16.12

21Mi mano estará siempre con él,

Mi brazo también lo fortalecerá.

22No lo sorprenderá el enemigo,

Ni hijo de iniquidad lo quebrantará;

23Sino que quebrantaré delante de él a sus enemigos,

Y heriré a los que le aborrecen.

24Mi verdad y mi misericordia estarán con él,

Y en mi nombre será exaltado su poder.

25Asimismo pondré su mano sobre el mar,

Y sobre los ríos su diestra.

26Él me clamará: Mi padre eres tú,

Mi Dios, y la roca de mi salvación.

27Yo también le pondré por primogénito,

El más excelso de los reyes de la tierra.

89.27:
Ap. 1.5

28Para siempre le conservaré mi misericordia,

Y mi pacto será firme con él.

29Pondré su descendencia para siempre,

Y su trono como los días de los cielos.

30Si dejaren sus hijos mi ley,

Y no anduvieren en mis juicios,

31Si profanaren mis estatutos,

Y no guardaren mis mandamientos,

32Entonces castigaré con vara su rebelión,

Y con azotes sus iniquidades.

33Mas no quitaré de él mi misericordia,

Ni falsearé mi verdad.

34No olvidaré mi pacto,

Ni mudaré lo que ha salido de mis labios.

35Una vez he jurado por mi santidad,

Y no mentiré a David.

36Su descendencia será para siempre,

Y su trono como el sol delante de mí.

37Como la luna será firme para siempre,

Y como un testigo fiel en el cielo. Selah

38Mas tú desechaste y menospreciaste a tu ungido,

Y te has airado con él.

39Rompiste el pacto de tu siervo;

Has profanado su corona hasta la tierra.

40Aportillaste todos sus vallados;

Has destruido sus fortalezas.

41Lo saquean todos los que pasan por el camino;

Es oprobio a sus vecinos.

42Has exaltado la diestra de sus enemigos;

Has alegrado a todos sus adversarios.

43Embotaste asimismo el filo de su espada,

Y no lo levantaste en la batalla.

44Hiciste cesar su gloria,

Y echaste su trono por tierra.

45Has acortado los días de su juventud;

Le has cubierto de afrenta. Selah

46¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿Te esconderás para siempre?

¿Arderá tu ira como el fuego?

47Recuerda cuán breve es mi tiempo;

¿Por qué habrás creado en vano a todo hijo de hombre?

48¿Qué hombre vivirá y no verá muerte?

¿Librará su vida del poder del Seol? Selah

49Señor, ¿dónde están tus antiguas misericordias,

Que juraste a David por tu verdad?

50Señor, acuérdate del oprobio de tus siervos;

Oprobio de muchos pueblos, que llevo en mi seno.

51Porque tus enemigos, oh Jehová, han deshonrado,

Porque tus enemigos han deshonrado los pasos de tu ungido.

52Bendito sea Jehová para siempre.

Amén, y Amén.

90

LIBRO IV

La eternidad de Dios y la transitoriedad del hombre

Oración de Moisés, varón de Dios.

901Señor, tú nos has sido refugio

De generación en generación.

2Antes que naciesen los montes

Y formases la tierra y el mundo,

Desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.

3Vuelves al hombre hasta ser quebrantado,

Y dices: Convertíos, hijos de los hombres.

4Porque mil años delante de tus ojos

Son como el día de ayer, que pasó,

90.4:
2 P. 3.8

Y como una de las vigilias de la noche.

5Los arrebatas como con torrente de aguas; son como sueño,

Como la hierba que crece en la mañana.

6En la mañana florece y crece;

A la tarde es cortada, y se seca.

7Porque con tu furor somos consumidos,

Y con tu ira somos turbados.

8Pusiste nuestras maldades delante de ti,

Nuestros yerros a la luz de tu rostro.

9Porque todos nuestros días declinan a causa de tu ira;

Acabamos nuestros años como un pensamiento.

10Los días de nuestra edad son setenta años;

Y si en los más robustos son ochenta años,

Con todo, su fortaleza es molestia y trabajo,

Porque pronto pasan, y volamos.

11¿Quién conoce el poder de tu ira,

Y tu indignación según que debes ser temido?

12Enséñanos de tal modo a contar nuestros días,

Que traigamos al corazón sabiduría.

13Vuélvete, oh Jehová; ¿hasta cuándo?

Y aplácate para con tus siervos.

14De mañana sácianos de tu misericordia,

Y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días.

15Alégranos conforme a los días que nos afligiste,

Y los años en que vimos el mal.

16Aparezca en tus siervos tu obra,

Y tu gloria sobre sus hijos.

17Sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros,

Y la obra de nuestras manos confirma sobre nosotros;

Sí, la obra de nuestras manos confirma.

91

Morando bajo la sombra del Omnipotente

911El que habita al abrigo del Altísimo

Morará bajo la sombra del Omnipotente.

2Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;

Mi Dios, en quien confiaré.

3Él te librará del lazo del cazador,

De la peste destructora.

4Con sus plumas te cubrirá,

Y debajo de sus alas estarás seguro;

Escudo y adarga es su verdad.

5No temerás el terror nocturno,

Ni saeta que vuele de día,

6Ni pestilencia que ande en oscuridad,

Ni mortandad que en medio del día destruya.

7Caerán a tu lado mil,

Y diez mil a tu diestra;

Mas a ti no llegará.

8Ciertamente con tus ojos mirarás

Y verás la recompensa de los impíos.

9Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza,

Al Altísimo por tu habitación,

10No te sobrevendrá mal,

Ni plaga tocará tu morada.

11Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,

91.11:
Mt. 4.6
Lc. 4.10

Que te guarden en todos tus caminos.

12En las manos te llevarán,

Para que tu pie no tropiece en piedra.

91.12:
Mt. 4.6
Lc. 4.11

13Sobre el león y el áspid pisarás;

Hollarás al cachorro del león y al dragón.

91.13:
Lc. 10.19

14Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;

Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.

15Me invocará, y yo le responderé;

Con él estaré yo en la angustia;

Lo libraré y le glorificaré.

16Lo saciaré de larga vida,

Y le mostraré mi salvación.