Biblia Reina Valera 1960 (RVR60)
73

LIBRO III

El destino de los malos

Salmo de Asaf.

731Ciertamente es bueno Dios para con Israel,

Para con los limpios de corazón.

2En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies;

Por poco resbalaron mis pasos.

3Porque tuve envidia de los arrogantes,

Viendo la prosperidad de los impíos.

4Porque no tienen congojas por su muerte,

Pues su vigor está entero.

5No pasan trabajos como los otros mortales,

Ni son azotados como los demás hombres.

6Por tanto, la soberbia los corona;

Se cubren de vestido de violencia.

7Los ojos se les saltan de gordura;

Logran con creces los antojos del corazón.

8Se mofan y hablan con maldad de hacer violencia;

Hablan con altanería.

9Ponen su boca contra el cielo,

Y su lengua pasea la tierra.

10Por eso Dios hará volver a su pueblo aquí,

Y aguas en abundancia serán extraídas para ellos.

11Y dicen: ¿Cómo sabe Dios?

¿Y hay conocimiento en el Altísimo?

12He aquí estos impíos,

Sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas.

13Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón,

Y lavado mis manos en inocencia;

14Pues he sido azotado todo el día,

Y castigado todas las mañanas.

15Si dijera yo: Hablaré como ellos,

He aquí, a la generación de tus hijos engañaría.

16Cuando pensé para saber esto,

Fue duro trabajo para mí,

17Hasta que entrando en el santuario de Dios,

Comprendí el fin de ellos.

18Ciertamente los has puesto en deslizaderos;

En asolamientos los harás caer.

19¡Cómo han sido asolados de repente!

Perecieron, se consumieron de terrores.

20Como sueño del que despierta,

Así, Señor, cuando despertares, menospreciarás su apariencia.

21Se llenó de amargura mi alma,

Y en mi corazón sentía punzadas.

22Tan torpe era yo, que no entendía;

Era como una bestia delante de ti.

23Con todo, yo siempre estuve contigo;

Me tomaste de la mano derecha.

24Me has guiado según tu consejo,

Y después me recibirás en gloria.

25¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti?

Y fuera de ti nada deseo en la tierra.

26Mi carne y mi corazón desfallecen;

Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.

27Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán;

Tú destruirás a todo aquel que de ti se aparta.

28Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien;

He puesto en Jehová el Señor mi esperanza,

Para contar todas tus obras.

74

Apelación a Dios en contra del enemigo

Masquil de Asaf.

741¿Por qué, oh Dios, nos has desechado para siempre?

¿Por qué se ha encendido tu furor contra las ovejas de tu prado?

2Acuérdate de tu congregación, la que adquiriste desde tiempos antiguos,

La que redimiste para hacerla la tribu de tu herencia;

Este monte de Sion, donde has habitado.

3Dirige tus pasos a los asolamientos eternos,

A todo el mal que el enemigo ha hecho en el santuario.

4Tus enemigos vociferan en medio de tus asambleas;

Han puesto sus divisas por señales.

5Se parecen a los que levantan

El hacha en medio de tupido bosque.

6Y ahora con hachas y martillos

Han quebrado todas sus entalladuras.

7Han puesto a fuego tu santuario,

Han profanado el tabernáculo de tu nombre, echándolo a tierra.

8Dijeron en su corazón: Destruyámoslos de una vez;

Han quemado todas las sinagogas de Dios en la tierra.

9No vemos ya nuestras señales;

No hay más profeta,

Ni entre nosotros hay quien sepa hasta cuándo.

10¿Hasta cuándo, oh Dios, nos afrentará el angustiador?

¿Ha de blasfemar el enemigo perpetuamente tu nombre?

11¿Por qué retraes tu mano?

¿Por qué escondes tu diestra en tu seno?

12Pero Dios es mi rey desde tiempo antiguo;

El que obra salvación en medio de la tierra.

13Dividiste el mar con tu poder;

74.13:
Ex. 14.21

Quebrantaste cabezas de monstruos en las aguas.

14Magullaste las cabezas del leviatán,

74.14:
Job 41.1
Sal. 104.26
Is. 27.1

Y lo diste por comida a los moradores del desierto.

15Abriste la fuente y el río;

Secaste ríos impetuosos.

16Tuyo es el día, tuya también es la noche;

Tú estableciste la luna y el sol.

17Tú fijaste todos los términos de la tierra;

El verano y el invierno tú los formaste.

18Acuérdate de esto: que el enemigo ha afrentado a Jehová,

Y pueblo insensato ha blasfemado tu nombre.

19No entregues a las fieras el alma de tu tórtola,

Y no olvides para siempre la congregación de tus afligidos.

20Mira al pacto,

Porque los lugares tenebrosos de la tierra están llenos de habitaciones de violencia.

21No vuelva avergonzado el abatido;

El afligido y el menesteroso alabarán tu nombre.

22Levántate, oh Dios, aboga tu causa;

Acuérdate de cómo el insensato te injuria cada día.

23No olvides las voces de tus enemigos;

El alboroto de los que se levantan contra ti sube continuamente.

75

Dios abate al malo y exalta al justo

Al músico principal; sobre No destruyas. Salmo de Asaf. Cántico.

751Gracias te damos, oh Dios, gracias te damos,

Pues cercano está tu nombre;

Los hombres cuentan tus maravillas.

2Al tiempo que señalaré

Yo juzgaré rectamente.

3Se arruinaban la tierra y sus moradores;

Yo sostengo sus columnas. Selah

4Dije a los insensatos: No os infatuéis;

Y a los impíos: No os enorgullezcáis;

5No hagáis alarde de vuestro poder;

No habléis con cerviz erguida.

6Porque ni de oriente ni de occidente,

Ni del desierto viene el enaltecimiento.

7Mas Dios es el juez;

A este humilla, y a aquel enaltece.

8Porque el cáliz está en la mano de Jehová, y el vino está fermentado,

Lleno de mistura; y él derrama del mismo;

Hasta el fondo lo apurarán, y lo beberán todos los impíos de la tierra.

9Pero yo siempre anunciaré

Y cantaré alabanzas al Dios de Jacob.

10Quebrantaré todo el poderío de los pecadores,

Pero el poder del justo será exaltado.