Biblia Reina Valera 1960 (RVR60)
53

Insensatez y maldad de los hombres

(Sal. 14.1-7)

Al músico principal; sobre Mahalat. Masquil de David.

531Dice el necio en su corazón: No hay Dios.

Se han corrompido, e hicieron abominable maldad;

No hay quien haga bien.

2Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres,

Para ver si había algún entendido

Que buscara a Dios.

3Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido;

No hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno.

53.1-3:
Ro. 3.10-12

4¿No tienen conocimiento todos los que hacen iniquidad,

Que devoran a mi pueblo como si comiesen pan,

Y a Dios no invocan?

5Allí se sobresaltaron de pavor donde no había miedo,

Porque Dios ha esparcido los huesos del que puso asedio contra ti;

Los avergonzaste, porque Dios los desechó.

6¡Oh, si saliera de Sion la salvación de Israel!

Cuando Dios hiciere volver de la cautividad a su pueblo,

Se gozará Jacob, y se alegrará Israel.

54

Plegaria pidiendo protección contra los enemigos

Al músico principal; en Neginot. Masquil de David, cuando vinieron los zifeos y dijeron a Saúl: ¿No está David escondido en nuestra tierra?

54 tít.:
1 S. 23.19
26.1

541Oh Dios, sálvame por tu nombre,

Y con tu poder defiéndeme.

2Oh Dios, oye mi oración;

Escucha las razones de mi boca.

3Porque extraños se han levantado contra mí,

Y hombres violentos buscan mi vida;

No han puesto a Dios delante de sí. Selah

4He aquí, Dios es el que me ayuda;

El Señor está con los que sostienen mi vida.

5Él devolverá el mal a mis enemigos;

Córtalos por tu verdad.

6Voluntariamente sacrificaré a ti;

Alabaré tu nombre, oh Jehová, porque es bueno.

7Porque él me ha librado de toda angustia,

Y mis ojos han visto la ruina de mis enemigos.

55

Plegaria pidiendo la destrucción de enemigos traicioneros

Al músico principal; en Neginot. Masquil de David.

551Escucha, oh Dios, mi oración,

Y no te escondas de mi súplica.

2Está atento, y respóndeme;

Clamo en mi oración, y me conmuevo,

3A causa de la voz del enemigo,

Por la opresión del impío;

Porque sobre mí echaron iniquidad,

Y con furor me persiguen.

4Mi corazón está dolorido dentro de mí,

Y terrores de muerte sobre mí han caído.

5Temor y temblor vinieron sobre mí,

Y terror me ha cubierto.

6Y dije: ¡Quién me diese alas como de paloma!

Volaría yo, y descansaría.

7Ciertamente huiría lejos;

Moraría en el desierto. Selah

8Me apresuraría a escapar

Del viento borrascoso, de la tempestad.

9Destrúyelos, oh Señor; confunde la lengua de ellos;

Porque he visto violencia y rencilla en la ciudad.

10Día y noche la rodean sobre sus muros,

E iniquidad y trabajo hay en medio de ella.

11Maldad hay en medio de ella,

Y el fraude y el engaño no se apartan de sus plazas.

12Porque no me afrentó un enemigo,

Lo cual habría soportado;

Ni se alzó contra mí el que me aborrecía,

Porque me hubiera ocultado de él;

13Sino tú, hombre, al parecer íntimo mío,

Mi guía, y mi familiar;

14Que juntos comunicábamos dulcemente los secretos,

Y andábamos en amistad en la casa de Dios.

15Que la muerte les sorprenda;

Desciendan vivos al Seol,

Porque hay maldades en sus moradas, en medio de ellos.

16En cuanto a mí, a Dios clamaré;

Y Jehová me salvará.

17Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré,

Y él oirá mi voz.

18Él redimirá en paz mi alma de la guerra contra mí,

Aunque contra mí haya muchos.

19Dios oirá, y los quebrantará luego,

El que permanece desde la antigüedad;

Por cuanto no cambian,

Ni temen a Dios. Selah

20Extendió el inicuo sus manos contra los que estaban en paz con él;

Violó su pacto.

21Los dichos de su boca son más blandos que mantequilla,

Pero guerra hay en su corazón;

Suaviza sus palabras más que el aceite,

Mas ellas son espadas desnudas.

22Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará;

No dejará para siempre caído al justo.

23Mas tú, oh Dios, harás descender aquellos al pozo de perdición.

Los hombres sanguinarios y engañadores no llegarán a la mitad de sus días;

Pero yo en ti confiaré.