Biblia Reina Valera 1960 (RVR60)
38

Oración de un penitente

Salmo de David, para recordar.

381Jehová, no me reprendas en tu furor,

Ni me castigues en tu ira.

2Porque tus saetas cayeron sobre mí,

Y sobre mí ha descendido tu mano.

3Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira;

Ni hay paz en mis huesos, a causa de mi pecado.

4Porque mis iniquidades se han agravado sobre mi cabeza;

Como carga pesada se han agravado sobre mí.

5Hieden y supuran mis llagas,

A causa de mi locura.

6Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera,

Ando enlutado todo el día.

7Porque mis lomos están llenos de ardor,

Y nada hay sano en mi carne.

8Estoy debilitado y molido en gran manera;

Gimo a causa de la conmoción de mi corazón.

9Señor, delante de ti están todos mis deseos,

Y mi suspiro no te es oculto.

10Mi corazón está acongojado, me ha dejado mi vigor,

Y aun la luz de mis ojos me falta ya.

11Mis amigos y mis compañeros se mantienen lejos de mi plaga,

Y mis cercanos se han alejado.

12Los que buscan mi vida arman lazos,

Y los que procuran mi mal hablan iniquidades,

Y meditan fraudes todo el día.

13Mas yo, como si fuera sordo, no oigo;

Y soy como mudo que no abre la boca.

14Soy, pues, como un hombre que no oye,

Y en cuya boca no hay reprensiones.

15Porque en ti, oh Jehová, he esperado;

Tú responderás, Jehová Dios mío.

16Dije: No se alegren de mí;

Cuando mi pie resbale, no se engrandezcan sobre mí.

17Pero yo estoy a punto de caer,

Y mi dolor está delante de mí continuamente.

18Por tanto, confesaré mi maldad,

Y me contristaré por mi pecado.

19Porque mis enemigos están vivos y fuertes,

Y se han aumentado los que me aborrecen sin causa.

20Los que pagan mal por bien

Me son contrarios, por seguir yo lo bueno.

21No me desampares, oh Jehová;

Dios mío, no te alejes de mí.

22Apresúrate a ayudarme,

Oh Señor, mi salvación.

39

El carácter transitorio de la vida

Al músico principal; a Jedutún. Salmo de David.

391Yo dije: Atenderé a mis caminos,

Para no pecar con mi lengua;

Guardaré mi boca con freno,

En tanto que el impío esté delante de mí.

2Enmudecí con silencio, me callé aun respecto de lo bueno;

Y se agravó mi dolor.

3Se enardeció mi corazón dentro de mí;

En mi meditación se encendió fuego,

Y así proferí con mi lengua:

4Hazme saber, Jehová, mi fin,

Y cuánta sea la medida de mis días;

Sepa yo cuán frágil soy.

5He aquí, diste a mis días término corto,

Y mi edad es como nada delante de ti;

Ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. Selah

6Ciertamente como una sombra es el hombre;

Ciertamente en vano se afana;

Amontona riquezas, y no sabe quién las recogerá.

7Y ahora, Señor, ¿qué esperaré?

Mi esperanza está en ti.

8Líbrame de todas mis transgresiones;

No me pongas por escarnio del insensato.

9Enmudecí, no abrí mi boca,

Porque tú lo hiciste.

10Quita de sobre mí tu plaga;

Estoy consumido bajo los golpes de tu mano.

11Con castigos por el pecado corriges al hombre,

Y deshaces como polilla lo más estimado de él;

Ciertamente vanidad es todo hombre. Selah

12Oye mi oración, oh Jehová, y escucha mi clamor.

No calles ante mis lágrimas;

Porque forastero soy para ti,

Y advenedizo, como todos mis padres.

13Déjame, y tomaré fuerzas,

Antes que vaya y perezca.

40

Alabanza por la liberación divina

(Sal. 70.1-5)

Al músico principal. Salmo de David.

401Pacientemente esperé a Jehová,

Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.

2Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso;

Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.

3Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios.

Verán esto muchos, y temerán,

Y confiarán en Jehová.

4Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza,

Y no mira a los soberbios, ni a los que se desvían tras la mentira.

5Has aumentado, oh Jehová Dios mío, tus maravillas;

Y tus pensamientos para con nosotros,

No es posible contarlos ante ti.

Si yo anunciare y hablare de ellos,

No pueden ser enumerados.

6Sacrificio y ofrenda no te agrada;

Has abierto mis oídos;

Holocausto y expiación no has demandado.

7Entonces dije: He aquí, vengo;

En el rollo del libro está escrito de mí;

8El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado,

Y tu ley está en medio de mi corazón.

40.6-8:
He. 10.5-7

9He anunciado justicia en grande congregación;

He aquí, no refrené mis labios,

Jehová, tú lo sabes.

10No encubrí tu justicia dentro de mi corazón;

He publicado tu fidelidad y tu salvación;

No oculté tu misericordia y tu verdad en grande asamblea.

11Jehová, no retengas de mí tus misericordias;

Tu misericordia y tu verdad me guarden siempre.

12Porque me han rodeado males sin número;

Me han alcanzado mis maldades, y no puedo levantar la vista.

Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me falla.

13Quieras, oh Jehová, librarme;

Jehová, apresúrate a socorrerme.

14Sean avergonzados y confundidos a una

Los que buscan mi vida para destruirla.

Vuelvan atrás y avergüéncense

Los que mi mal desean;

15Sean asolados en pago de su afrenta

Los que me dicen: ¡Ea, ea!

16Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan,

Y digan siempre los que aman tu salvación:

Jehová sea enaltecido.

17Aunque afligido yo y necesitado,

Jehová pensará en mí.

Mi ayuda y mi libertador eres tú;

Dios mío, no te tardes.