Biblia Reina Valera 1960 (RVR60)
11

El refugio del justo

Al músico principal. Salmo de David.

111En Jehová he confiado;

¿Cómo decís a mi alma,

Que escape al monte cual ave?

2Porque he aquí, los malos tienden el arco,

Disponen sus saetas sobre la cuerda,

Para asaetear en oculto a los rectos de corazón.

3Si fueren destruidos los fundamentos,

¿Qué ha de hacer el justo?

4Jehová está en su santo templo;

Jehová tiene en el cielo su trono;

Sus ojos ven, sus párpados examinan a los hijos de los hombres.

5Jehová prueba al justo;

Pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece.

6Sobre los malos hará llover calamidades;

Fuego, azufre y viento abrasador será la porción del cáliz de ellos.

7Porque Jehová es justo, y ama la justicia;

El hombre recto mirará su rostro.

12

Oración pidiendo ayuda contra los malos

Al músico principal; sobre Seminit. Salmo de David.

121Salva, oh Jehová, porque se acabaron los piadosos;

Porque han desaparecido los fieles de entre los hijos de los hombres.

2Habla mentira cada uno con su prójimo;

Hablan con labios lisonjeros, y con doblez de corazón.

3Jehová destruirá todos los labios lisonjeros,

Y la lengua que habla jactanciosamente;

4A los que han dicho: Por nuestra lengua prevaleceremos;

Nuestros labios son nuestros; ¿quién es señor de nosotros?

5Por la opresión de los pobres, por el gemido de los menesterosos,

Ahora me levantaré, dice Jehová;

Pondré en salvo al que por ello suspira.

6Las palabras de Jehová son palabras limpias,

Como plata refinada en horno de tierra,

Purificada siete veces.

7Tú, Jehová, los guardarás;

De esta generación los preservarás para siempre.

8Cercando andan los malos,

Cuando la vileza es exaltada entre los hijos de los hombres.

13

Plegaria pidiendo ayuda en la aflicción

Al músico principal. Salmo de David.

131¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre?

¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí?

2¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma,

Con tristezas en mi corazón cada día?

¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí?

3Mira, respóndeme, oh Jehová Dios mío;

Alumbra mis ojos, para que no duerma de muerte;

4Para que no diga mi enemigo: Lo vencí.

Mis enemigos se alegrarían, si yo resbalara.

5Mas yo en tu misericordia he confiado;

Mi corazón se alegrará en tu salvación.

6Cantaré a Jehová,

Porque me ha hecho bien.