Biblia Reina Valera 1960 (RVR60)
10

Plegaria pidiendo la destrucción de los malvados

101¿Por qué estás lejos, oh Jehová,

Y te escondes en el tiempo de la tribulación?

2Con arrogancia el malo persigue al pobre;

Será atrapado en los artificios que ha ideado.

3Porque el malo se jacta del deseo de su alma,

Bendice al codicioso, y desprecia a Jehová.

4El malo, por la altivez de su rostro, no busca a Dios;

No hay Dios en ninguno de sus pensamientos.

5Sus caminos son torcidos en todo tiempo;

Tus juicios los tiene muy lejos de su vista;

A todos sus adversarios desprecia.

6Dice en su corazón: No seré movido jamás;

Nunca me alcanzará el infortunio.

7Llena está su boca de maldición, y de engaños y fraude;

10.7:
Ro. 3.14

Debajo de su lengua hay vejación y maldad.

8Se sienta en acecho cerca de las aldeas;

En escondrijos mata al inocente.

Sus ojos están acechando al desvalido;

9Acecha en oculto, como el león desde su cueva;

Acecha para arrebatar al pobre;

Arrebata al pobre trayéndolo a su red.

10Se encoge, se agacha,

Y caen en sus fuertes garras muchos desdichados.

11Dice en su corazón: Dios ha olvidado;

Ha encubierto su rostro; nunca lo verá.

12Levántate, oh Jehová Dios, alza tu mano;

No te olvides de los pobres.

13¿Por qué desprecia el malo a Dios?

En su corazón ha dicho: Tú no lo inquirirás.

14Tú lo has visto; porque miras el trabajo y la vejación, para dar la recompensa con tu mano;

A ti se acoge el desvalido;

Tú eres el amparo del huérfano.

15Quebranta tú el brazo del inicuo,

Y persigue la maldad del malo hasta que no halles ninguna.

16Jehová es Rey eternamente y para siempre;

De su tierra han perecido las naciones.

17El deseo de los humildes oíste, oh Jehová;

Tú dispones su corazón, y haces atento tu oído,

18Para juzgar al huérfano y al oprimido,

A fin de que no vuelva más a hacer violencia el hombre de la tierra.

11

El refugio del justo

Al músico principal. Salmo de David.

111En Jehová he confiado;

¿Cómo decís a mi alma,

Que escape al monte cual ave?

2Porque he aquí, los malos tienden el arco,

Disponen sus saetas sobre la cuerda,

Para asaetear en oculto a los rectos de corazón.

3Si fueren destruidos los fundamentos,

¿Qué ha de hacer el justo?

4Jehová está en su santo templo;

Jehová tiene en el cielo su trono;

Sus ojos ven, sus párpados examinan a los hijos de los hombres.

5Jehová prueba al justo;

Pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece.

6Sobre los malos hará llover calamidades;

Fuego, azufre y viento abrasador será la porción del cáliz de ellos.

7Porque Jehová es justo, y ama la justicia;

El hombre recto mirará su rostro.

12

Oración pidiendo ayuda contra los malos

Al músico principal; sobre Seminit. Salmo de David.

121Salva, oh Jehová, porque se acabaron los piadosos;

Porque han desaparecido los fieles de entre los hijos de los hombres.

2Habla mentira cada uno con su prójimo;

Hablan con labios lisonjeros, y con doblez de corazón.

3Jehová destruirá todos los labios lisonjeros,

Y la lengua que habla jactanciosamente;

4A los que han dicho: Por nuestra lengua prevaleceremos;

Nuestros labios son nuestros; ¿quién es señor de nosotros?

5Por la opresión de los pobres, por el gemido de los menesterosos,

Ahora me levantaré, dice Jehová;

Pondré en salvo al que por ello suspira.

6Las palabras de Jehová son palabras limpias,

Como plata refinada en horno de tierra,

Purificada siete veces.

7Tú, Jehová, los guardarás;

De esta generación los preservarás para siempre.

8Cercando andan los malos,

Cuando la vileza es exaltada entre los hijos de los hombres.