Biblia Reina Valera 1960 (RVR60)
13

131El hijo sabio recibe el consejo del padre;

Mas el burlador no escucha las reprensiones.

2Del fruto de su boca el hombre comerá el bien;

Mas el alma de los prevaricadores hallará el mal.

3El que guarda su boca guarda su alma;

Mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad.

4El alma del perezoso desea, y nada alcanza;

Mas el alma de los diligentes será prosperada.

5El justo aborrece la palabra de mentira;

Mas el impío se hace odioso e infame.

6La justicia guarda al de perfecto camino;

Mas la impiedad trastornará al pecador.

7Hay quienes pretenden ser ricos, y no tienen nada;

Y hay quienes pretenden ser pobres, y tienen muchas riquezas.

8El rescate de la vida del hombre está en sus riquezas;

Pero el pobre no oye censuras.

9La luz de los justos se alegrará;

Mas se apagará la lámpara de los impíos.

10Ciertamente la soberbia concebirá contienda;

Mas con los avisados está la sabiduría.

11Las riquezas de vanidad disminuirán;

Pero el que recoge con mano laboriosa las aumenta.

12La esperanza que se demora es tormento del corazón;

Pero árbol de vida es el deseo cumplido.

13El que menosprecia el precepto perecerá por ello;

Mas el que teme el mandamiento será recompensado.

14La ley del sabio es manantial de vida

Para apartarse de los lazos de la muerte.

15El buen entendimiento da gracia;

Mas el camino de los transgresores es duro.

16Todo hombre prudente procede con sabiduría;

Mas el necio manifestará necedad.

17El mal mensajero acarrea desgracia;

Mas el mensajero fiel acarrea salud.

18Pobreza y vergüenza tendrá el que menosprecia el consejo;

Mas el que guarda la corrección recibirá honra.

19El deseo cumplido regocija el alma;

Pero apartarse del mal es abominación a los necios.

20El que anda con sabios, sabio será;

Mas el que se junta con necios será quebrantado.

21El mal perseguirá a los pecadores,

Mas los justos serán premiados con el bien.

22El bueno dejará herederos a los hijos de sus hijos;

Pero la riqueza del pecador está guardada para el justo.

23En el barbecho de los pobres hay mucho pan;

Mas se pierde por falta de juicio.

24El que detiene el castigo, a su hijo aborrece;

Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.

25El justo come hasta saciar su alma;

Mas el vientre de los impíos tendrá necesidad.

14

141La mujer sabia edifica su casa;

Mas la necia con sus manos la derriba.

2El que camina en su rectitud teme a Jehová;

Mas el de caminos pervertidos lo menosprecia.

3En la boca del necio está la vara de la soberbia;

Mas los labios de los sabios los guardarán.

4Sin bueyes el granero está vacío;

Mas por la fuerza del buey hay abundancia de pan.

5El testigo verdadero no mentirá;

Mas el testigo falso hablará mentiras.

6Busca el escarnecedor la sabiduría y no la halla;

Mas al hombre entendido la sabiduría le es fácil.

7Vete de delante del hombre necio,

Porque en él no hallarás labios de ciencia.

8La ciencia del prudente está en entender su camino;

Mas la indiscreción de los necios es engaño.

9Los necios se mofan del pecado;

Mas entre los rectos hay buena voluntad.

10El corazón conoce la amargura de su alma;

Y extraño no se entremeterá en su alegría.

11La casa de los impíos será asolada;

Pero florecerá la tienda de los rectos.

12Hay camino que al hombre le parece derecho;

Pero su fin es camino de muerte.

14.12:
Pr. 16.25

13Aun en la risa tendrá dolor el corazón;

Y el término de la alegría es congoja.

14De sus caminos será hastiado el necio de corazón;

Pero el hombre de bien estará contento del suyo.

15El simple todo lo cree;

Mas el avisado mira bien sus pasos.

16El sabio teme y se aparta del mal;

Mas el insensato se muestra insolente y confiado.

17El que fácilmente se enoja hará locuras;

Y el hombre perverso será aborrecido.

18Los simples heredarán necedad;

Mas los prudentes se coronarán de sabiduría.

19Los malos se inclinarán delante de los buenos,

Y los impíos a las puertas del justo.

20El pobre es odioso aun a su amigo;

Pero muchos son los que aman al rico.

21Peca el que menosprecia a su prójimo;

Mas el que tiene misericordia de los pobres es bienaventurado.

22¿No yerran los que piensan el mal?

Misericordia y verdad alcanzarán los que piensan el bien.

23En toda labor hay fruto;

Mas las vanas palabras de los labios empobrecen.

24Las riquezas de los sabios son su corona;

Pero la insensatez de los necios es infatuación.

25El testigo verdadero libra las almas;

Mas el engañoso hablará mentiras.

26En el temor de Jehová está la fuerte confianza;

Y esperanza tendrán sus hijos.

27El temor de Jehová es manantial de vida

Para apartarse de los lazos de la muerte.

28En la multitud del pueblo está la gloria del rey;

Y en la falta de pueblo la debilidad del príncipe.

29El que tarda en airarse es grande de entendimiento;

Mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad.

30El corazón apacible es vida de la carne;

Mas la envidia es carcoma de los huesos.

31El que oprime al pobre afrenta a su Hacedor;

Mas el que tiene misericordia del pobre, lo honra.

32Por su maldad será lanzado el impío;

Mas el justo en su muerte tiene esperanza.

33En el corazón del prudente reposa la sabiduría;

Pero no es conocida en medio de los necios.

34La justicia engrandece a la nación;

Mas el pecado es afrenta de las naciones.

35La benevolencia del rey es para con el servidor entendido;

Mas su enojo contra el que lo avergüenza.

15

151La blanda respuesta quita la ira;

Mas la palabra áspera hace subir el furor.

2La lengua de los sabios adornará la sabiduría;

Mas la boca de los necios hablará sandeces.

3Los ojos de Jehová están en todo lugar,

Mirando a los malos y a los buenos.

4La lengua apacible es árbol de vida;

Mas la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu.

5El necio menosprecia el consejo de su padre;

Mas el que guarda la corrección vendrá a ser prudente.

6En la casa del justo hay gran provisión;

Pero turbación en las ganancias del impío.

7La boca de los sabios esparce sabiduría;

No así el corazón de los necios.

8El sacrificio de los impíos es abominación a Jehová;

Mas la oración de los rectos es su gozo.

9Abominación es a Jehová el camino del impío;

Mas él ama al que sigue justicia.

10La reconvención es molesta al que deja el camino;

Y el que aborrece la corrección morirá.

11El Seol y el Abadón están delante de Jehová;

¡Cuánto más los corazones de los hombres!

12El escarnecedor no ama al que le reprende,

Ni se junta con los sabios.

13El corazón alegre hermosea el rostro;

Mas por el dolor del corazón el espíritu se abate.

14El corazón entendido busca la sabiduría;

Mas la boca de los necios se alimenta de necedades.

15Todos los días del afligido son difíciles;

Mas el de corazón contento tiene un banquete continuo.

16Mejor es lo poco con el temor de Jehová,

Que el gran tesoro donde hay turbación.

17Mejor es la comida de legumbres donde hay amor,

Que de buey engordado donde hay odio.

18El hombre iracundo promueve contiendas;

Mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla.

19El camino del perezoso es como seto de espinos;

Mas la vereda de los rectos, como una calzada.

20El hijo sabio alegra al padre;

Mas el hombre necio menosprecia a su madre.

21La necedad es alegría al falto de entendimiento;

Mas el hombre entendido endereza sus pasos.

22Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo;

Mas en la multitud de consejeros se afirman.

23El hombre se alegra con la respuesta de su boca;

Y la palabra a su tiempo, ¡cuán buena es!

24El camino de la vida es hacia arriba al entendido,

Para apartarse del Seol abajo.

25Jehová asolará la casa de los soberbios;

Pero afirmará la heredad de la viuda.

26Abominación son a Jehová los pensamientos del malo;

Mas las expresiones de los limpios son limpias.

27Alborota su casa el codicioso;

Mas el que aborrece el soborno vivirá.

28El corazón del justo piensa para responder;

Mas la boca de los impíos derrama malas cosas.

29Jehová está lejos de los impíos;

Pero él oye la oración de los justos.

30La luz de los ojos alegra el corazón,

Y la buena nueva conforta los huesos.

31El oído que escucha las amonestaciones de la vida,

Entre los sabios morará.

32El que tiene en poco la disciplina menosprecia su alma;

Mas el que escucha la corrección tiene entendimiento.

33El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría;

Y a la honra precede la humildad.