Biblia Reina Valera 1960 (RVR60)
15

Elifaz reprende a Job

151Respondió Elifaz temanita, y dijo:

2¿Proferirá el sabio vana sabiduría,

Y llenará su vientre de viento solano?

3¿Disputará con palabras inútiles,

Y con razones sin provecho?

4Tú también disipas el temor,

Y menoscabas la oración delante de Dios.

5Porque tu boca declaró tu iniquidad,

Pues has escogido el hablar de los astutos.

6Tu boca te condenará, y no yo;

Y tus labios testificarán contra ti.

7¿Naciste tú primero que Adán?

¿O fuiste formado antes que los collados?

8¿Oíste tú el secreto de Dios,

Y está limitada a ti la sabiduría?

9¿Qué sabes tú que no sepamos?

¿Qué entiendes tú que no se halle en nosotros?

10Cabezas canas y hombres muy ancianos hay entre nosotros,

Mucho más avanzados en días que tu padre.

11¿En tan poco tienes las consolaciones de Dios,

Y las palabras que con dulzura se te dicen?

12¿Por qué tu corazón te aleja,

Y por qué guiñan tus ojos,

13Para que contra Dios vuelvas tu espíritu,

Y saques tales palabras de tu boca?

14¿Qué cosa es el hombre para que sea limpio,

Y para que se justifique el nacido de mujer?

15He aquí, en sus santos no confía,

Y ni aun los cielos son limpios delante de sus ojos;

16¿Cuánto menos el hombre abominable y vil,

Que bebe la iniquidad como agua?

17Escúchame; yo te mostraré,

Y te contaré lo que he visto;

18Lo que los sabios nos contaron

De sus padres, y no lo encubrieron;

19A quienes únicamente fue dada la tierra,

Y no pasó extraño por en medio de ellos.

20Todos sus días, el impío es atormentado de dolor,

Y el número de sus años está escondido para el violento.

21Estruendos espantosos hay en sus oídos;

En la prosperidad el asolador vendrá sobre él.

22Él no cree que volverá de las tinieblas,

Y descubierto está para la espada.

23Vaga alrededor tras el pan, diciendo: ¿En dónde está?

Sabe que le está preparado día de tinieblas.

24Tribulación y angustia le turbarán,

Y se esforzarán contra él como un rey dispuesto para la batalla,

25Por cuanto él extendió su mano contra Dios,

Y se portó con soberbia contra el Todopoderoso.

26Corrió contra él con cuello erguido,

Con la espesa barrera de sus escudos.

27Porque la gordura cubrió su rostro,

E hizo pliegues sobre sus ijares;

28Y habitó las ciudades asoladas,

Las casas inhabitadas,

Que estaban en ruinas.

29No prosperará, ni durarán sus riquezas,

Ni extenderá por la tierra su hermosura.

30No escapará de las tinieblas;

La llama secará sus ramas,

Y con el aliento de su boca perecerá.

31No confíe el iluso en la vanidad,

Porque ella será su recompensa.

32Él será cortado antes de su tiempo,

Y sus renuevos no reverdecerán.

33Perderá su agraz como la vid,

Y derramará su flor como el olivo.

34Porque la congregación de los impíos será asolada,

Y fuego consumirá las tiendas de soborno.

35Concibieron dolor, dieron a luz iniquidad,

Y en sus entrañas traman engaño.

16

Job se queja contra Dios

161Respondió Job, y dijo:

2Muchas veces he oído cosas como estas;

Consoladores molestos sois todos vosotros.

3¿Tendrán fin las palabras vacías?

¿O qué te anima a responder?

4También yo podría hablar como vosotros,

Si vuestra alma estuviera en lugar de la mía;

Yo podría hilvanar contra vosotros palabras,

Y sobre vosotros mover mi cabeza.

5Pero yo os alentaría con mis palabras,

Y la consolación de mis labios apaciguaría vuestro dolor.

6Si hablo, mi dolor no cesa;

Y si dejo de hablar, no se aparta de mí.

7Pero ahora tú me has fatigado;

Has asolado toda mi compañía.

8Tú me has llenado de arrugas; testigo es mi flacura,

Que se levanta contra mí para testificar en mi rostro.

9Su furor me despedazó, y me ha sido contrario;

Crujió sus dientes contra mí;

Contra mí aguzó sus ojos mi enemigo.

10Abrieron contra mí su boca;

Hirieron mis mejillas con afrenta;

Contra mí se juntaron todos.

11Me ha entregado Dios al mentiroso,

Y en las manos de los impíos me hizo caer.

12Próspero estaba, y me desmenuzó;

Me arrebató por la cerviz y me despedazó,

Y me puso por blanco suyo.

13Me rodearon sus flecheros,

Partió mis riñones, y no perdonó;

Mi hiel derramó por tierra.

14Me quebrantó de quebranto en quebranto;

Corrió contra mí como un gigante.

15Cosí cilicio sobre mi piel,

Y puse mi cabeza en el polvo.

16Mi rostro está inflamado con el lloro,

Y mis párpados entenebrecidos,

17A pesar de no haber iniquidad en mis manos,

Y de haber sido mi oración pura.

18¡Oh tierra! no cubras mi sangre,

Y no haya lugar para mi clamor.

19Mas he aquí que en los cielos está mi testigo,

Y mi testimonio en las alturas.

20Disputadores son mis amigos;

Mas ante Dios derramaré mis lágrimas.

21¡Ojalá pudiese disputar el hombre con Dios,

Como con su prójimo!

22Mas los años contados vendrán,

Y yo iré por el camino de donde no volveré.

17

171Mi aliento se agota, se acortan mis días,

Y me está preparado el sepulcro.

2No hay conmigo sino escarnecedores,

En cuya amargura se detienen mis ojos.

3Dame fianza, oh Dios; sea mi protección cerca de ti.

Porque ¿quién querría responder por mí?

4Porque a estos has escondido de su corazón la inteligencia;

Por tanto, no los exaltarás.

5Al que denuncia a sus amigos como presa,

Los ojos de sus hijos desfallecerán.

6Él me ha puesto por refrán de pueblos,

Y delante de ellos he sido como tamboril.

7Mis ojos se oscurecieron por el dolor,

Y mis pensamientos todos son como sombra.

8Los rectos se maravillarán de esto,

Y el inocente se levantará contra el impío.

9No obstante, proseguirá el justo su camino,

Y el limpio de manos aumentará la fuerza.

10Pero volved todos vosotros, y venid ahora,

Y no hallaré entre vosotros sabio.

11Pasaron mis días, fueron arrancados mis pensamientos,

Los designios de mi corazón.

12Pusieron la noche por día,

Y la luz se acorta delante de las tinieblas.

13Si yo espero, el Seol es mi casa;

Haré mi cama en las tinieblas.

14A la corrupción he dicho: Mi padre eres tú;

A los gusanos: Mi madre y mi hermana.

15¿Dónde, pues, estará ahora mi esperanza?

Y mi esperanza, ¿quién la verá?

16A la profundidad del Seol descenderán,

Y juntamente descansarán en el polvo.