Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
2

21EMPERO tú, habla lo que conviene á la

2.1
1 Ti. 1.10
sana doctrina:

2Que los viejos sean templados,

2.2
1 Ti. 3.4
graves, prudentes,
2.2
cp. 1.13.
sanos en la
2.2
2 Ti. 3.10
fe, en la caridad, en la paciencia.

1 Deberes de cada estado.

2 La enseñanza útil y la inútil.

3Las viejas,

2.3
1 Ti. 2.9
asimismo, se distingan en un porte santo; no calumniadoras, no dadas á mucho vino, maestras de honestidad:

4Que enseñen á las mujeres jóvenes á ser predentes, á

2.4
1 Ti. 5.14
que amen á sus maridos, á que amen á sus hijos,

5A ser templadas, castas, que tengan cuidado de la casa, buenas, sujetas á sus maridos; porque

2.5
1 Ti. 6.1
la palabra de Dios no sea blasfemada.

6Exhorta asimismo á los mancebos á que sean comedidos;

7Mostrándote en todo por ejemplo de buenas obras; en doctrina haciendo ver integridad, gravedad,

8Palabra sana,

2.8
1 Ti. 6.3
e irreprensible;
2.8
1 P. 2.12
que el adversario se avergüence, no teniendo mal ninguno que decir de vosotros.

9Exhorta á los

2.9
Ef. 6.51 Ti. 6.1,2
siervos á que sean sujetos á sus señores, que agraden en todo, no respondones;

10No defraudando, antes mostrando toda buena lealtad, para que adornen en todo

2.10
ver. 7.
la doctrina de
2.10
cp. 1.3.
nuestro Salvador Dios.

11Porque la gracia de Dios que trae salvación á todos los hombres, se manifestó.

12Enseñándonos que, renunciando á la impiedad

2.12
1 Jn. 2.16
y á los deseos mundanos, vivamos en este siglo templada, y justa, y píamente,

13Esperando aquella esperanza

2.13
Col. 1.5,23
bienaventurada, y la manifestación
2.13
Col. 3.4
gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo.

14Que

2.14
Ro. 4.25
se dió á sí mismo por nosotros
2.14
1 Ti. 2.6
para redimirnos de toda iniquidad, y limpiar para sí
2.14
Ex. 19.51 P. 2.9
un pueblo propio, celoso de buenas obras.

15Esto habla y exhorta, y reprende con toda autoridad.

2.15
1 Ti. 4.12
Nadie te desprecie.

3

31AMONÉSTALES

3.1
Ro. 13.11 Ti. 2.2
que se sujeten á los príncipes y potestades, que obedezcan, que estén prontos á toda buena obra.

2Que

3.2
Ef. 4.31
a nadie infamen,
3.2
1 Ti. 3.32 Ti. 2.24,25
que no sean pendencieros, sino modestos, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres.

3Porque también

3.3
Ef. 5.8
éramos nosotros necios en otro tiempo, rebeldes, extraviados, sirviendo á concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y en envidia, aborrecibles, aborreciendo los unos á los otros.

4Mas cuando se manifestó

3.4
Ef. 2.7
la bondad de
3.4
cp. 1.3.
Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres,

5

3.5
Ro. 3.20,28Ef. 2.9
No por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas
3.5
Ef. 2.4
por su misericordia nos salvó, por
3.5
Jn. 3.5Ef. 5.26
el lavacro de la
3.5
Mt. 19.28
regeneración, y de la
3.5
Ro. 12.2
renovación del Espíritu Santo;

6El cual derramó

3.6
Ro. 5.5
en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador,

7Para que,

3.7
Ro. 3.24
justificados por su gracia,
3.7
Ro. 8.17
seamos hechos herederos
3.7
cp. 1.2.
según la esperanza de la vida eterna.

8Palabra fiel,

3.8
1 Ti. 1.15
y estas cosas quiero que afirmes, para que los que creen á Dios procuren gobernarse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles á los hombres.

9Mas

3.9
1 Ti. 1.42 Ti. 2.16
las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y debates acerca de la ley, evita; porque son sin provecho y vanas.

10Rehusa hombre hereje,

3.10
1 Co. 11.19
después de una y otra amonestación;

11Estando cierto que el tal es trastornado, y peca,

3.11
1 Ti. 5.24
siendo condenado de su propio juicio.

12Cuando enviare á ti á Artemas, ó á

3.12
Hch. 20.4
Tichîco, procura venir á mí, á Nicópolis: porque allí he determinado invernar.

13A Zenas

3.13
Mt. 22.35
doctor de la ley, y á
3.13
Hch. 18.24
Apolos, envía delante, procurando que nada les falte.

14Y aprendan asimismo los nuestros á gobernarse en buenas obras

3.14
Ef. 4.28
para los usos necesarios, para que no sean sin fruto.

15Todos los que están conmigo te saludan. Saluda á los que nos aman en la fe. La gracia sea con todos vosotros. Amén.

A Tito, el cual fué el primer obispo ordenado á la iglesia de los Cretenses, escrita de Nicópolis de Macedonia.