Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
5

51

5.1
cp. 3.28,30.
JUSTIFICADOS pues por la fe, tenemos
5.1
Lc. 2.14
paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo:

2Por el cual también tenemos

5.2
Ef. 2.18
entrada por la fe á esta gracia en la cual estamos firmes, y
5.2
He. 3.6
nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.

3Y no sólo esto, mas aun

5.3
Mt. 5.121 P. 3.14
nos gloriamos en las tribulaciones,
5.3
Stg. 1.3
sabiendo que la tribulación produce paciencia;

4Y la paciencia,

5.4
2 Co. 8.2Stg. 1.3,12
prueba; y la prueba, esperanza;

5Y la esperanza

5.5
Fil. 1.20
no avergüenza; porque el amor de Dios está derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos es dado.

6Porque Cristo,

5.6
cp. 3.25.
cuando aún éramos flacos, á su tiempo
5.6
cp. 4.25.
murió por los impíos.

7Ciertamente apenas muere algun por un justo: con todo podrá ser que alguno osara morir por el bueno.

1 Adam y Cristo.

2 El reinado de la gracia.

8Mas Dios encarece su caridad para con nosotros, porque siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

9Luego mucho más ahora, justificados

5.9
cp. 3.25.
en su sangre, por él seremos salvos
5.9
cp. 1.18.
de la ira.

10Porque

5.10
cp. 8.32.
si siendo enemigos,
5.10
2 Co. 5.18,19Ef. 2.16Col. 1.20,21
fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos
5.10
2 Co. 4.10,11
por su vida.

11Y no sólo esto, mas aun nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por el cual hemos ahora recibido la reconciliación.

12De consiguiente, vino la reconciliación por uno, así

5.12
Gn. 3.6
como el pecado entró en el mundo por un hombre, y
5.12
Gn. 2.173.191 Co. 15.21,22
por el pecado la muerte, y la muerte así pasó á todos los hombres, pues que todos pecaron.

13Porque hasta la ley, el pecado estaba en el mundo; pero

5.13
cp. 4.15.
no se imputa pecado no habiendo ley.

14No obstante, reinó la muerte desde Adam hasta Moisés, aun en los que no pecaron á la manera de la rebelión de Adam;

5.14
1 Co. 15.45
el cual es figura del que había de venir.

15Mas no como el delito, tal fué el don: porque si por el delito de aquel uno murieron los muchos, mucho más abundó la gracia de Dios á los muchos, y el don por la gracia de un hombre, Jesucristo.

16Ni tampoco de la manera que por un pecado, así también el don: porque el juicio á la verdad vino de un pecado para condenación, mas la gracia vino de muchos delitos para justificación.

17Porque, si por un delito reinó la muerte por uno, mucho más reinarán en vida por un Jesucristo los que reciben la abundancia de gracia, y del don de la justicia.

18Así que, de la manera que por un delito vino la culpa á todos los hombres para condenación, así por una justicia vino la gracia

5.18
He. 2.9
a todos los hombres para
5.18
cp. 4.25.
justificación de vida.

19Porque como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituídos pecadores, así por la obediencia de uno los muchos serán constituídos justos.

20

5.20
cp. 4.15.
La ley empero entró para que el pecado creciese; mas cuando el pecado creció,
5.20
1 Ti. 1.14
sobrepujó la gracia;

21Para que, de la manera que el pecado reinó para muerte, así también

5.21
Jn. 1.17
la gracia reine por la justicia para
5.21
cp. 2.7.
vida eterna por Jesucristo Señor nuestro.

6

61¿PUES qué diremos?

6.1
cp. 3.8.
Perseveraremos en pecado para que
6.1
cp. 5.21.
la gracia crezca?

2En ninguna manera. Porque los que somos muertos al pecado,

6.2
Col. 2.203.31 P. 2.24
¿cómo viviremos aún en él?

3¿O no sabéis que

6.3
Ga. 3.27
todos los que somos bautizados
6.3
Mt. 28.19
en Cristo Jesús, somos bautizados en su muerte?

4Porque somos

6.4
Col. 2.12
sepultados juntamente con él á muerte por el bautismo; para que como
6.4
cp. 8.11.
Cristo resucitó de los muertos por
6.4
Jn. 11.40
la gloria del Padre,
6.4
2 Co. 5.17Ga. 6.15Ef. 4.23,24Col. 3.10
así también nosotros andemos en novedad de vida.

5Porque

6.5
Fil. 3.10,11
si fuimos plantados juntamente en él á la semejanza de su muerte, así también lo seremos á la de su resurrección:

6Sabiendo esto, que

6.6
Ga. 2.205.246.14Ef. 4.22
nuestro viejo hombre juntamente fué crucificado con él, para
6.6
Col. 2.11
que el cuerpo del pecado sea deshecho, á fin de que no sirvamos más al pecado.

7Porque

6.7
1 P. 4.1
el que es muerto, justificado es del pecado.

8Y si morimos con Cristo,

6.8
2 Ti. 2.11
creemos que también viviremos con él;

9Sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de entre los muertos, ya no muere: la muerte no se enseñoreará más de él.

10Porque el haber muerto,

6.10
He. 9.28
al pecado murió
6.10
He. 10.10
una vez; mas el vivir, á Dios vive.

11Así también vosotros, pensad que de cierto estáis muertos al pecado, mas

6.11
Ga. 2.19
vivos á Dios en Cristo Jesús Señor nuestro.

1 “Libertados del pecado.”

2 La ley descubre el pecado.

12No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, para que le obedezcáis en sus concupiscencias;

13Ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado por instrumento de iniquidad; antes presentaos á Dios como vivos de los muertos, y vuestros miembros á Dios por

6.13
2 Co. 6.7
instrumentos de justicia.

14Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues

6.14
Jn. 1.17
no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.

15¿Pues qué?

6.15
ver. 1.
¿Pecaremos, porque no estamos bajo de la ley, sino bajo de la gracia? En ninguna manera.

16¿No sabéis

6.16
Jn. 8.34
que á quien os prestáis vosotros mismos por siervos para obedecer le, sois siervos de aquel á quien obedecéis, ó del pecado para muerte, ó de la obediencia para justicia?

17Empero gracias á Dios, que aunque fuistes siervos del pecado, habéis obedecido de corazón á

6.17
2 Ti. 1.13
aquella forma de doctrina á la cual sois entregados;

18Y

6.18
Jn. 8.32
libertados del pecado,
6.18
1 Co. 7.221 P. 2.16
sois hechos siervos de la justicia.

19

6.19
cp. 3.5.
Humana cosa digo,
6.19
Ga. 4.13
por la flaqueza de vuestra carne: que como para iniquidad presentasteis vuestros miembros á servir á la inmundicia y á la iniquidad, así ahora para santidad presentéis vuestros miembros á servir á la justicia.

20Porque cuando fuisteis siervos del pecado, erais libres acerca de la justicia.

21¿Qué fruto, pues,

6.21
cp. 7.5.
teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? porque
6.21
cp. 8.6,13.
el fin de ellas es muerte.

22Mas ahora, librados del pecado, y hechos siervos á Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y por fin la vida eterna.

23Porque

6.23
cp. 5.12.
la paga del pecado es muerte: mas
6.23
cp. 2.7.
la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

7

71¿IGNORÁIS, hermanos, (porque hablo con los que saben la ley) que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que vive?

2Porque la mujer

7.2
1 Co. 7.39
que está sujeta á marido, mientras el marido vive está obligada á la ley; mas muerto el marido, libre es de la ley del marido.

3Así que,

7.3
Mt. 5.32
viviendo el marido, se llamará adúltera si fuere de otro varón; mas si su marido muriere, es libre de la ley; de tal manera que no será adúltera si fuere de otro marido.

4Así también vosotros, hermanos míos,

7.4
cp. 8.2.
estáis muertos á la ley
7.4
Ef. 2.16Col. 1.22
por el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, á saber, del que resucitó de los muertos, á fin de que fructifiquemos á Dios.

5Porque mientras estábamos en la carne,

7.5
Ga. 5.24
los afectos de los pecados que eran por la ley, obraban
7.5
cp. 6.13.
en nuestros miembros
7.5
cp. 6.21.
fructificando para muerte.

6Mas ahora estamos libres de la ley, habiendo muerto á aquella en la cual estábamos detenidos, para que sirvamos

7.6
2 Co. 3.6
en novedad de espíritu, y no en vejez de letra.

7¿Qué pues diremos? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Empero

7.7
cp. 3.20 y
yo no conocí el pecado sino por la ley: porque tampoco conociera la concupiscencia, si la ley no dijera:
7.7
Ex. 20.17
No codiciarás.

8Mas

7.8
Ga. 5.131 Ti. 5.14
el pecado, tomando ocasión, obró en mí por el mandamiento toda concupiscencia: porque sin la ley el pecado está muerto.

9Así que, yo sin la ley vivía por algún tiempo: mas venido el mandamiento, el pecado revivió, y yo morí.

10Y hallé que el mandamiento,

7.10
cp. 10.5.
intimado para vida, para mí era mortal:

11Porque el pecado, tomando ocasión,

7.11
Gn. 3.13
me engañó por el mandamiento, y por él me mató.

12De manera que

7.12
Sal. 19.8
la ley á la verdad es santa, y el mandamiento santo, y
7.12
Sal. 119.137
justo, y bueno.

13¿Luego lo que es bueno, á mí me es hecho muerte? No; sino que el pecado, para mostrarse pecado, por lo bueno me obró la muerte, haciéndose pecado sobremanera pecante por el mandamiento.

14Porque sabemos que la ley es

7.14
1 Co. 3.1
espiritual; mas yo soy carnal,
7.14
1 R. 21.20
vendido á sujeción del pecado.

1 La carne contra el espíritu.

2 La obra del Espíritu Santo.

15Porque lo que hago, no lo entiendo;

7.15
Ga. 5.17
ni lo que quiero, hago; antes lo que aborrezco, aquello hago.

16Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena.

17De manera que ya no obro aquello, sino el pecado que mora en mí.

18Y yo sé que

7.18
Gn. 6.58.21
en mí (es á saber, en mi carne) no mora el bien: porque tengo el querer, mas efectuar el bien no lo alcanzo.

19Porque no hago el bien que quiero; mas el mal que no quiero, éste hago.

20Y si hago lo que no quiero, ya no lo obro yo, sino el pecado que mora en mí.

21Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: Que el mal está en mí.

22Porque

7.22
2 Co. 4.16Ef. 3.16
según el hombre interior,
7.22
Sal. 119.35
me deleito en la ley de Dios:

23Mas

7.23
Ga. 5.17
veo otra ley en
7.23
cp. 6.13.
mis miembros, que se rebela contra la ley de mi espíritu, y que me lleva cautivo á la ley del pecado que está en mis miembros.

24¡Miserable hombre de mí! ¿quién me librará del

7.24
cp. 6.6 y
cuerpo de esta muerte?

25Gracias doy á Dios,

7.25
1 Co. 15.57
por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo á la ley de Dios, mas con la carne á la ley del pecado.