Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
48

Canción: Salmo de los hijos de Coré.

481GRANDE es Jehová y digno de ser en gran manera alabado,

48.1
Sal. 46.4
En la ciudad de nuestro Dios, en el
48.1
Sal. 2.6Is. 2.2,3Zac. 8.3
monte de su santuario.

1 Hermosura de Jerusalem.

2 Vanidad de las riquezas,

2

48.2
Sal. 50.2Lm. 2.15
Hermosa provincia, el gozo de toda
48.2
Is. 14.13
la tierra

Es el monte de Sión, á los lados del aquilón,

48.2
Mt. 5.35
La ciudad del gran Rey.

3Dios en sus palacios es conocido por refugio.

4Porque he aquí los reyes de la tierra se reunieron;

Pasaron todos.

5Y viéndola ellos así, maravilláronse,

Se turbaron,

48.5
Sal. 104.7
diéronse priesa á huir.

6

48.6
Ex. 15.15
Tomólos allí temblor;

Dolor, como á mujer que pare.

7

48.7
Ez. 27.26
Con viento solano

Quiebras tú las naves de Tharsis.

8Como lo oímos, así hemos visto

En la

48.8
Is. 60.14
ciudad de Jehová de los ejércitos, en la ciudad de nuestro Dios:

48.8
Is. 2.2
Afirmarála Dios para siempre. (Selah.)

9Esperamos tu misericordia, oh Dios,

En medio de tu templo.

10Conforme á

48.10
Dt. 28.58Jos. 7.9Sal. 113.3Mal. 1.11,14
tu nombre, oh Dios,

Así es tu loor hasta los fines de la tierra:

De justicia está llena tu diestra.

11Alegraráse el monte de Sión;

Se gozarán las

48.11
Sal. 97.8
hijas de Judá

Por tus juicios.

12Andad alrededor de Sión, y rodeadla:

Contad sus torres.

13Poned vuestro corazón á su antemuro,

Mirad sus palacios;

Para que lo contéis

48.13
Sal. 102.18
a la generación venidera.

14Porque este Dios es Dios nuestro eternalmente y para siempre:

El nos

48.14
Is. 58.11
capitaneará hasta la muerte.

49

Al Músico principal: Salmo para los hijos de Coré.

491

49.1
Sal. 78.1
OID esto, pueblos todos;

Escuchad, habitadores todos del mundo:

2Así

49.2
Sal. 62.9
los plebeyos como los nobles,

El rico y el pobre juntamente.

3Mi boca hablará sabiduría;

Y el pensamiento de mi corazón inteligencia.

4

49.4
Sal. 78.2
Acomodaré á ejemplos mi oído:

Declararé con el arpa mi

49.4
Nm. 12.8
enigma.

5¿Por qué he de temer en los días de adversidad,

Cuando la iniquidad de mis insidiadores me cercare?

6Los que

49.6
Mr. 10.241 Ti. 6.17
confían en sus haciendas,

Y en la muchedumbre de sus riquezas se jactan,

7Ninguno de ellos

49.7
Mt. 25.9
podrá en manera alguna redimir al hermano,

Ni

49.7
Mt. 16.26
dar á Dios su rescate.

8(Porque

49.8
Job 36.18,19
la redención de su vida es de gran precio,

Y no se hará jamás;)

9Que viva adelante para siempre,

Y

49.9
Sal. 89.48
nunca vea la sepultura.

10Pues se ve que

49.10
Ec. 2.16
mueren los sabios,

Así como el insensato y el

49.10
Sal. 92.6
necio perecen,

49.10
Sal. 39.6Pr. 11.4Ec. 2.18,21
Y dejan á otros sus riquezas.

11En su interior tienen que sus casas serán eternas,

Y sus habitaciones para generación y generación:

49.11
Gn. 4.17
Llamaron sus tierras de sus nombres.

12Mas el hombre no permanecerá en honra:

Es semejante á las bestias que perecen.

13Este su camino es

49.13
Lc. 12.20
su locura:

Con todo, corren sus descendientes por el dicho de ellos. (Selah.)

1 sabiduría, y honra humanas.

2 Dios juzgará al mundo.

14Como rebaños serán puestos en la sepultura;

La muerte se cebará en ellos;

Y

49.14
Dn. 7.22Mal. 4.3Ap. 2.26
los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana:

Y se consumirá su bien parecer en el sepulcro de su morada.

15Empero Dios

49.15
Sal. 56.13Os. 13.14
redimirá mi vida del poder de la sepultura,

49.15
Sal. 73.24
Cuando me tomará. (Selah.)

16No temas cuando se enriquece alguno,

Cuando aumenta la gloria de su casa;

17Porque en muriendo no llevará nada,

Ni descenderá tras él su gloria.

18Si bien mientras viviere,

49.18
Dt. 29.19Lc. 12.19
dirá dichosa á su alma:

Y tú serás loado cuando bien te tratares.

19Entrará á la generación de sus padres:

No verán

49.19
Sal. 56.13
luz para siempre.

20El hombre en honra que no entiende,

Semejante es á las bestias que perecen.

50

Salmo

50
Sal. 73—832 Cr. 29.30
de Asaph.

501EL Dios de dioses, Jehová, ha hablado,

Y convocado la tierra

50.1
Sal. 113.3
desde el nacimiento del sol hasta donde se pone.

2De Sión,

50.2
Lm. 2.15Sal. 48.2
perfección de hermosura,

50.2
Dt. 33.2Sal. 80.194.1
Ha Dios resplandecido.

3Vendrá nuestro Dios, y no callará:

50.3
Sal. 21.9
Fuego consumirá delante de él,

Y en derredor suyo habrá tempestad grande.

4

50.4
Dt. 4.26
Convocará á los cielos de arriba,

Y á la tierra, para juzgar á su pueblo.

5Juntadme

50.5
Dt. 33.3Sal. 30.4149.1,5,9Is. 13.3
mis santos;

50.5
Ex. 24.7,8
Los que hicieron conmigo pacto con sacrificio.

6Y

50.6
Sal. 97.6
denunciarán los cielos su justicia;

Porque Dios es el juez. (Selah.)

7

50.7
Sal. 81.8
Oye, pueblo mío, y hablaré:

Escucha, Israel, y testificaré contra ti:

50.7
Ex. 20.2
Yo soy Dios, el Dios tuyo.

8

50.8
Sal. 51.16
No te reprenderé sobre tus sacrificios,

Ni por tus holocaustos, que delante de mí están siempre.

9

50.9
Hch. 17.25
No tomaré de tu casa becerros,

Ni machos cabríos de tus apriscos.

10Porque mía es toda bestia del bosque,

Y los millares de animales en los collados.

11Conozco todas las aves de los montes,

Y en mi poder están

50.11
Sal. 80.13
las fieras del campo.

12Si yo tuviese hambre, no te lo diría á ti:

50.12
Sal. 24.1
Porque mío es el mundo y su plenitud.

13¿Tengo de comer yo carne de toros,

O de beber sangre de machos cabríos?

14

50.14
Sal. 69.30,31Os. 14.2He. 13.15
Sacrifica á Dios alabanza,

Y

50.14
Job 22.27Sal. 61.8
paga tus votos al Altísimo.

15E

50.15
Sal. 81.7107.6
invócame en el día de la angustia:

Te libraré, y tú me honrarás.

16Pero al malo dijo Dios:

¿Qué tienes tú que enarrar mis leyes,

Y que tomar mi pacto en tu boca,

17Pues que tú aborreces el castigo,

Y echas á tu espalda mis palabras?

18Si veías al ladrón, tú corrías con él;

Y con los adúlteros era tu parte.

19Tu boca metías en mal,

Y tu lengua componía engaño.

20Tomabas asiento, y

50.20
Job 19.18
hablabas contra tu hermano:

Contra el hijo de tu madre ponías infamia.

21Estas cosas hiciste,

50.21
Ec. 8.11,12
y yo he callado:

Pensabas que de cierto sería yo como tú:

Yo te argüiré, y

50.21
Job 23.4
pondré las delante de tus ojos.

1 “Ten piedad de mí, oh Dios.”

2 Arrepentimiento de David.

22Entended ahora esto, los que os olvidáis de Dios;

No sea que arrebate, sin que nadie libre.

23

50.23
ver. 14.
El que sacrifica alabanza me honrará:

Y al que ordenare su camino,

Le mostraré la salud de Dios.