Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
122

Cántico gradual: de David.

1221YO me alegré con los que me decían:

122.1
Is. 2.3Zac. 8.21
A la casa de Jehová iremos.

2Nuestros pies estuvieron

En tus puertas, oh Jerusalem;

3Jerusalem, que se ha edificado

Como una ciudad que

122.3
2 S. 5.9
está bien unida entre sí.

4

122.4
Ex. 23.17Dt. 16.16
Y allá subieron las tribus, las tribus de JAH,

Conforme

122.4
Ex. 16.34
al testimonio dado á Israel,

Para alabar el nombre de Jehová.

5

122.5
Dt. 17.82 Cr. 19.8
Porque allá están las sillas del juicio,

Las sillas de la casa de David.

6

122.6
Sal. 51.18
Pedid la paz de Jerusalem:

Sean prosperados los que te aman.

7Haya paz en tu antemuro,

Y descanso en tus palacios.

8Por amor de mis hermanos y mis compañeros

Hablaré ahora

122.8
1 S. 25.6
paz de ti.

9A causa de la casa de Jehová nuestro Dios,

122.9
Neh. 2.10
Buscaré bien para ti.

123

Cántico gradual.

1231A TI

123.1
Sal. 2.411.4
que habitas en los cielos,

123.1
Sal. 121.1
Alcé mis ojos.

1 Socorro de Dios á su pueblo.

2 “Los que sembraron con lágrimas.”

2He aquí como los ojos de los siervos miran á la mano de sus señores,

Y como los ojos de la sierva á la mano de su señora;

Así nuestros ojos miran á Jehová nuestro Dios,

Hasta que haya misericordia de nosotros.

3Ten misericordia de nosotros, oh Jehová, ten misericordia de nosotros;

Porque estamos muy hartos de

123.3
Neh. 4.4
menosprecio.

4Muy harta está nuestra alma

Del

123.4
Neh. 2.19
escarnio de los
123.4
Am. 6.1
holgados,

Y del menosprecio de los soberbios.

124

Cántico gradual: de David.

1241

124.1
Sal. 94.17
A NO haber estado Jehová por nosotros,

124.1
Sal. 129.1
Diga ahora Israel;

2A no haber estado Jehová por nosotros,

Cuando se levantaron contra nosotros los hombres,

3Vivos

124.3
Sal. 56.1
nos habrían entonces tragado,

Cuando se encendió su furor en nosotros.

4Entonces nos habrían inundado

124.4
Sal. 18.16144.7
las aguas;

Sobre nuestra alma hubiera pasado el torrente:

5Hubieran entonces pasado sobre nuestra alma las aguas soberbias.

6Bendito Jehová,

Que no nos dió por presa á sus dientes.

7

124.7
Sal. 91.3
Nuestra alma escapó cual ave del lazo de los cazadores:

Quebróse el lazo, y escapamos nosotros.

8

124.8
Sal. 121.2
Nuestro socorro es en el nombre de Jehová,

Que hizo el cielo y la tierra.