Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
9

91TAMBIÉN les dijo: De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios que viene

9.1
cp. 13.26 y
con potencia.

2Y seis días después

9.2
Mt. 17.1-8Lc. 9.28-36
tomó Jesús á Pedro, y á Jacobo, y á Juan, y los sacó aparte solos á un monte alto; y fué transfigurado delante de ellos.

3Y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como la nieve; tanto que ningún lavador en la tierra los puede hacer tan blancos.

4Y les apareció Elías con Moisés, que hablaban con Jesús.

5Entonces respondiendo Pedro, dice á Jesús: Maestro, bien será que nos quedemos aquí, y hagamos tres pabellones: para ti uno, y para Moisés otro, y para Elías otro;

6

9.6
cp. 14.40.
Porque no sabía lo que hablaba; que estaban espantados.

7Y vino una nube que les hizo sombra, y una voz de la nube, que decía: Este es mi Hijo amado: á él oíd.

8Y luego, como miraron, no vieron más á nadie consigo, sino á Jesús solo.

9

9.9
Mt. 17.9-13
Y descendiendo ellos del monte, les mandó que á nadie dijesen lo que habían visto, sino cuando el Hijo del hombre hubiese resucitado de los muertos.

10Y retuvieron la palabra en sí, altercando qué sería aquéllo: Resucitar de los muertos.

11Y le preguntaron, diciendo: ¿Qué es lo que los escribas dicen, que es necesario que Elías venga antes?

12Y respondiendo él, les dijo: Elías á la verdad, viniendo antes, restituirá todas las cosas: y como

9.12
Sal. 22.6Is. 53.2,3Dn. 9.26Zac. 13.7
está escrito del Hijo del hombre, que padezca mucho y sea tenido en nada.

1 El joven lunático.

2 El mayor en el reino de Dios.

13Empero os digo que Elías ya vino, y le hicieron todo lo que quisieron, como está escrito de él.

14

9.14
Mt. 17.14-21Lc. 9.37-42
Y como vino á los discípulos, vió grande compañía alrededor de ellos, y escribas que disputaban con ellos.

15Y luego toda la gente, viéndole, se espantó, y corriendo á él, le saludaron.

16Y preguntóles: ¿Qué disputáis con ellos?

17Y respondiendo uno de la compañía, dijo: Maestro, traje á ti mi hijo, que tiene un espíritu mudo,

18El cual, donde quiera que le toma, le despedaza; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando: y dije á tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron.

19Y respondiendo él, les dijo: ¡Oh generación infiel! ¿hasta cuándo estaré con vosotros? ¿hasta cuándo os tengo de sufrir? Traédmele.

20Y se le trajeron: y

9.20
cp. 1.26.
como le vió, luego el espíritu le desgarraba; y cayendo en tierra, se revolcaba, echando espumarajos.

21Y Jesús preguntó á su padre: ¿Cuánto tiempo há que le aconteció esto? Y él dijo: Desde niño:

22Y muchas veces le echa en el fuego y en aguas, para matarle; mas, si puedes algo, ayúdanos, teniendo misericordia de nosotros.

23Y Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo es posible.

24Y luego el padre del muchacho dijo clamando: Creo,

9.24
Lc. 17.5
ayuda mi incredulidad.

25Y como Jesús vió que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él.

26Entonces el espíritu clamando y desgarrándole mucho, salió; y él quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto.

27Mas Jesús tomándole de la mano, enderezóle; y se levantó.

28Y como él

9.28
cp. 3.19.
entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera?

29Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.

30Y habiendo salido de allí,

9.30
Mt. 17.22,23Lc. 9.43-45
caminaron por Galilea; y no quería que nadie lo supiese.

31Porque enseñaba á sus discípulos, y les decía: El Hijo del hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán; mas muerto él, resucitará al tercer día.

32Pero ellos no entendían esta palabra, y tenían miedo de preguntarle.

33

9.33
Mt. 17.2418.1-5Lc. 9.46-48
Y llegó á Capernaum; y así que estuvo en casa, les preguntó: ¿Qué disputabais entre vosotros en el camino?

34Mas ellos callaron; porque los unos con los otros

9.34
Lc. 22.24
habían disputado en el camino quién había de ser el mayor.

35Entonces sentándose, llamó á los doce, y les dice:

9.35
Mt. 20.26,2723.11Lc. 22.26
Si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos.

36Y

9.36
cp. 10.16.
tomando un niño, púsolo en medio de ellos; y tomándole en sus brazos, les dice:

37El que recibiere en mi nombre uno de los tales niños, á mí recibe; y

9.37
Mt. 10.40
el que á mí recibe, no recibe á mí, mas al que me envió.

38Y

9.38
Lc. 9.49,50
respondióle Juan, diciendo: Maestro, hemos visto á uno que en tu nombre echaba fuera los demonios, el cual no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos sigue.

39Y Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre que luego pueda decir mal de mí.

40Porque

9.40
Mt. 12.30
el que no es contra nosotros, por nosotros es.

41Y

9.41
Mt. 10.42
cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.

42Y

9.42
Mt. 18.6Lc. 17.1,2
cualquiera que escandalizare á uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y fuera echado en la mar.

1 Sobre el escándalo.

2 El joven rico.

43Y

9.43
Mt. 5.3018.8
si tu mano te escandalizare, córtala: mejor te es entrar á la vida manco, que teniendo dos manos ir á la Gehenna, al fuego que no puede ser apagado;

44Donde

9.44
Is. 66.24
su gusano no muere, y el fuego nunca se apaga.

45Y

9.45
Mt. 18.8
si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo: mejor te es entrar á la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en la Gehenna, al fuego que no puede ser apagado;

46Donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.

47

9.47
Mt. 5.2918.9
Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo: mejor te es entrar al reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado á la Gehenna;

48Donde

9.48
Is. 66.24
el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.

49Porque todos serán salados con

9.49
Mt. 3.11
fuego,
9.49
Lv. 2.13Ez. 43.24
y todo sacrificio será salado con sal.

50Buena es la sal;

9.50
Mt. 5.13Lc. 14.34
mas si la sal fuere desabrida, ¿con qué la adobaréis?
9.50
Col. 4.6
Tened en vosotros mismos sal; y tened paz los unos con los otros.

10

101Y PARTIÉNDOSE de allí,

10.1
Mt. 19.1-9
vino á los términos de Judea y tras el Jordán: y volvió el pueblo á juntarse á él; y de nuevo les enseñaba como solía.

2Y llegándose los Fariseos, le preguntaron,

10.2
Jn. 8.6
para tentarle, si era lícito al marido repudiar á su mujer.

3Mas él respondiendo, les dijo: ¿Qué os mandó Moisés?

4Y ellos dijeron: Moisés permitió escribir carta de divorcio, y repudiar.

5Y respondiendo Jesús, les dijo: Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento;

6Pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios.

7Por esto

10.7
Gn. 2.24
dejará el hombre á su padre y á su madre, y se juntará á su mujer.

8Y los que eran dos, serán hechos una carne: así que no son más dos, sino una carne.

9Pues lo que Dios juntó, no lo aparte el hombre.

10Y en casa volvieron los discípulos á preguntarle de lo mismo.

11Y les dice: Cualquiera que repudiare á su mujer, y se casare con otra, comete adulterio contra ella:

12Y

10.12
1 Co. 7.13
si la mujer repudiare á su marido y se casare con otro, comete adulterio.

13Y

10.13
Mt. 19.13-15Lc. 18.15-17
le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reñían á los que los presentaban.

14Y viéndolo Jesús, se enojó, y les dijo: Dejad los niños venir, y no se lo estorbéis; porque

10.14
Mt. 18.3
de los tales es el reino de Dios.

15De cierto os digo, que el que no recibiere el reino de Dios como un niño, no entrará en él.

16Y

10.16
cp. 9.36.
tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.

17

10.17
Mt. 19.16-30Lc. 18.18-30
Y saliendo él para ir su camino, vino uno corriendo, é hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para poseer la vida eterna?

18Y Jesús le dijo: ¿Por qué me dices bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios.

19Los mandamientos sabes:

10.19
Ex. 20.13-16,12.
No adulteres: No mates: No hurtes: No digas falso testimonio: No defraudes: Honra á tu padre y á tu madre.

20El entonces respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto he guardado desde mi mocedad.

21Entonces Jesús mirándole, amóle, y díjole: Una cosa te falta: ve, vende todo lo que tienes, y da á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven,

10.21
cp. 8.34.
sígueme, tomando tu cruz.

22Mas él, entristecido por esta palabra, se fué triste, porque tenía muchas posesiones.

23Entonces Jesús, mirando alrededor, dice á sus discípulos: ¡Cuán dificilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!

24Y los discípulos se espantaron de sus palabras; mas Jesús respondiendo, les volvió á decir: ¡Hijos, cuán dificil es

10.24
Sal. 52.71 Ti. 6.17
entrar en el reino de Dios, los que confían en las riquezas!

1 Camino á Jerusalem.

2 Petición de Jacobo y Juan.

25Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que el rico entrar en el reino de Dios.

26Y ellos

10.26
cp. 6.51 y
se espantaban más, diciendo dentro de sí: ¿Y quién podrá salvarse?

27Entonces Jesús mirándolos, dice: Para los hombres es imposible; mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.

28Entonces Pedro comenzó á decirle: He aquí, nosotros hemos dejado todas las cosas, y te hemos seguido.

29Y respondiendo Jesús, dijo: De cierto os digo, que no hay ninguno que haya dejado casa, ó hermanos, ó hermanas, ó padre, ó madre, ó mujer, ó hijos, ó heredades, por causa de mí y del evangelio,

30Que no reciba cien tantos

10.30
Lc. 18.30
ahora en este tiempo, casas, y hermanos, y hermanas, y madres, é hijos, y heredades, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna.

31Empero muchos primeros serán postreros, y postreros primeros.

32Y

10.32
Mt. 20.17-19Lc. 18.31-34
estaban en el camino subiendo á Jerusalem; y
10.32
Lc. 9.5112.50
Jesús iba delante de ellos, y se espantaban, y le seguían con miedo: entonces volviendo á tomar á los doce aparte, les comenzó á decir las cosas que le habían de acontecer:

33He aquí subimos á Jerusalem, y el Hijo del hombre será entregado á los principes de los sacerdotes, y á los escribas, y le condenarán á muerte, y le entregarán á los Gentiles:

34Y le escarnecerán, y le azotarán, y escupirán en él, y le matarán; mas al tercer día resucitará.

35

10.35
Mt. 20.20-28
Entonces Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, se llegaron á él, diciendo: Maestro, querríamos que nos hagas lo que pidiéremos.

36Y él les dijo: ¿Qué queréis que os haga?

37Y ellos le dijeron: Danos que en tu gloria nos sentemos el uno á tu diestra, y el otro á tu siniestra.

38Entonces Jesús les dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo bebo, ó ser bautizados del bautismo de que yo soy bautizado?

39Y ellos dijeron: Podemos. Y Jesús les dijo: A la verdad, del vaso que yo bebo, beberéis; y del bautismo de que soy bautizado, seréis bautizados.

40Mas que os sentéis á mi diestra y á mi siniestra, no es mío darlo, sino á quienes está aparejado.

41Y como lo oyeron los diez, comenzaron á enojarse de Jacobo y de Juan.

42Mas Jesús, llamándolos, les dice:

10.42
Lc. 22.25-27
Sabéis que los que se ven ser príncipes entre las gentes, se enseñorean de ellas, y los que entre ellas son grandes, tienen sobre ellas potestad.

43Mas no será así entre vosotros: antes cualquiera que quisiere hacerse grande entre vosotros, será vuestro servidor;

44Y cualquiera de vosotros que quisiere hacerse el primero, será siervo de todos.

45Porque el Hijo del hombre tampoco vino para ser servido, mas para servir, y dar su vida en rescate por muchos.

46

10.46
Mt. 20.29-34Lc. 18.35-43
Entonces vienen á Jericó: y saliendo él de Jericó, y sus discípulos y una gran compañía, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando.

47Y oyendo que era Jesús el Nazareno, comenzó á dar voces y decir: Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí.

48Y muchos le reñían, que callase: mas él daba mayores voces: Hijo de David, ten misericordia de mí.

49Entonces Jesús parándose, mandó llamarle: y llaman al ciego, diciéndole: Ten confianza: levántate, te llama.

50El entonces, echando su capa, se levantó, y vino á Jesús.

51Y respondiendo Jesús, le dice: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dice: Maestro, que cobre la vista.

52Y Jesús le dijo: Ve,

10.52
Mt. 9.22
tu fe te ha salvado. Y luego cobró la vista, y seguía á Jesús en el camino.

11

111Y

11.1
Mt. 21.1-11Lc. 19.29-38
COMO fueron cerca de Jerusalem, de Bethphagé, y de
11.1
Mt. 21.17
Bethania, al monte de las Olivas, envía dos de sus discípulos,

1 La entrada triunfal.

2 La higuera seca.

2Y les dice: Id al lugar que está delante de vosotros, y luego entrados en él, hallaréis un pollino atado,

11.2
Nm. 19.2Lc. 23.53
sobre el cual ningún hombre ha subido; desatadlo y traedlo.

3Y si alguien os dijere: ¿Por qué hacéis eso? decid que el Señor lo ha menester: y luego lo enviará acá.

4Y fueron, y hallaron el pollino atado á la puerta fuera, entre dos caminos; y le desataron.

5Y unos de los que estaban allí, les dijeron: ¿Qué hacéis desatando el pollino?

6Ellos entonces les dijeron como Jesús había mandado: y los dejaron.

7Y

11.7
Jn. 12.12-15
trajeron el pollino á Jesús, y echaron sobre él sus vestidos, y se sentó sobre él.

8Y muchos tendían sus vestidos por el camino, y otros cortaban hojas de los árboles, y las tendían por el camino.

9Y los que iban delante, y los que iban detrás, daban voces diciendo:

11.9
Sal. 118.26
¡Hosanna! Bendito el que viene en el nombre del Señor.

10Bendito el reino de nuestro padre David que viene: ¡Hosanna en las alturas!

11Y

11.11
Mt. 21.10,12,17
entró Jesús en Jerusalem, y en el templo: y habiendo mirado alrededor todas las cosas, y siendo ya tarde, salióse á Bethania con los doce.

12Y

11.12
Mt. 21.18,19
el día siguiente, como salieron de Bethania, tuvo hambre.

13Y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, se acercó, si quizá hallaría en ella algo: y como vino á ella, nada halló sino hojas; porque no era tiempo de higos.

14Entonces Jesús respondiendo, dijo á la higuera: Nunca más coma nadie fruto de ti para siempre. Y lo oyeron sus discípulos.

15

11.15
Mt. 21.12-17Lc. 19.45-47
Vienen, pues, á Jerusalem; y entrando Jesús en el templo, comenzó á echar fuera á los que vendían y compraban en el templo; y trastornó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas;

16Y no consentía que alguien llevase vaso por el templo.

17Y les enseñaba diciendo: ¿No está escrito que

11.17
Is. 56.7
mi casa, casa de oración será llamada por todas las gentes?
11.17
Jer. 7.11
Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.

18Y lo oyeron los escribas y los príncipes de los sacerdotes, y procuraban cómo le matarían; porque le tenían miedo, por cuanto todo el pueblo estaba maravillado de su doctrina.

19Mas como fué tarde, Jesús salió de la ciudad.

20Y

11.20
Mt. 21.19-22
pasando por la mañana, vieron que
11.20
ver. 14.
la higuera se había secado desde las raíces.

21Entonces Pedro acordándose, le dice: Maestro, he aquí la higuera que maldijiste, se ha secado.

22Y respondiendo Jesús, les dice: Tened fe en Dios.

23Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere á este monte: Quítate, y échate en la mar, y no dudare en su corazón, mas creyere que será hecho lo que dice, lo que dijere le será hecho.

24Por tanto, os digo que todo lo que orando pidiereis, creed que lo recibiréis, y os vendrá.

25Y cuando

11.25
Mt. 6.5Lc. 18.11
estuviereis orando,
11.25
Mt. 6.14
perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que vuestro Padre que está en los cielos os perdone también á vosotros vuestras ofensas.

26Porque

11.26
Stg. 2.13
si vosotros no perdonareis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas.

27Y volvieron á Jerusalem;

11.27
Mt. 21.23-27Lc. 20.1-8
y andando él por el templo, vienen á él los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y los ancianos;

28Y le dicen: ¿Con qué facultad haces estas cosas? ¿y quién te ha dado esta facultad para hacer estas cosas?

29Y Jesús respondiendo entonces, les dice: Os preguntaré también yo una palabra; y respondedme, y os diré con qué facultad hago estas cosas:

30El bautismo de Juan, ¿era del cielo, ó de los hombres? Respondedme.

1 Los labradores malvados.

2 La cuestión del tributo.

31Entonces ellos pensaron dentro de sí, diciendo: Si dijéremos, del cielo, dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis?

32Y si dijéremos, de los hombres, tememos al pueblo: porque todos juzgaban de Juan, que verdaderamente era profeta.

33Y respondiendo, dicen á Jesús: No sabemos. Entonces respondiendo Jesús, les dice: Tampoco yo os diré con qué facultad hago estas cosas.