Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
21

211Y

21.1
Mr. 11.1-10Lc. 19.29-38
COMO se acercaron á Jerusalem, y vinieron á Bethfagé, al monte de las Olivas, entonces Jesús envió dos discípulos,

2Diciéndoles: Id á la aldea que está delante de vosotros, y luego hallaréis una asna atada, y un pollino con ella: desatad la, y traédme los.

3Y si alguno os dijere algo, decid: El Señor los ha menester. Y luego los dejará.

4

21.4
Jn. 12.12-15
Y todo esto fué hecho, para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta, que dijo:

5Decid á la hija de Sión:

21.5
Zac. 9.9
He aquí, tu Rey viene á ti,

Manso, y sentado sobre una asna,

Y sobre un pollino, hijo de animal de yugo.

6Y los discípulos fueron, é hicieron como Jesús les mandó;

7Y trajeron el asna y el pollino, y pusieron sobre ellos sus mantos; y se sentó sobre ellos.

8Y la compañía, que era muy numerosa, tendía sus mantos en el camino: y otros cortaban ramos de los árboles, y los tendían por el camino.

9Y las gentes que iban delante, y las que iban detrás, aclamaban diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David!

21.9
Sal. 118.26
¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!

10Y entrando él en Jerusalem,

21.10
Mr. 11.15
toda la ciudad se alborotó, diciendo. ¿Quién es éste?

11Y las gentes decían: Este es Jesús,

21.11
Lc. 7.16Jn. 6.14
el profeta, de
21.11
cp. 2.23.
Nazaret de Galilea.

12Y entró Jesús

21.12
Mal. 3.1-3Mr. 11.15-19Lc. 19.45-47Jn. 2.13-17
en el templo de Dios, y echó fuera todos los que vendían y compraban en el templo, y trastornó las mesas de los cambiadores, y las sillas de los que vendían
21.12
Lv. 1.14
palomas;

13Y les dice: Escrito está:

21.13
Is. 56.7
Mi casa, casa de oración será llamada;
21.13
Jer. 7.11
mas vosotros cueva de ladrones la habéis hecho.

14Entonces vinieron á él ciegos y cojos en el templo, y los sanó.

15Mas los príncipes de los sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacía, y á los muchachos aclamando en el templo y diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! se indignaron,

16Y le dijeron: ¿Oyes lo que éstos dicen? Y Jesús les dice: Sí: ¿nunca leísteis:

21.16
Sal. 8.2
De la boca de los
21.16
cp. 11.25.
niños y de los que maman perfeccionaste la alabanza?

17Y dejándolos, se salió fuera de la ciudad, á

21.17
cp. 26.6.
Bethania; y posó allí.

18Y por la mañana volviendo á la ciudad,

21.18
Mr. 11.12-14
tuvo hambre.

19Y viendo una higuera cerca del camino, vino á ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente, y le dijo: Nunca más para siempre nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera.

20

21.20
Mr. 11.20-24
Y viendo esto los discípulos, maravillados decían: ¿Cómo se secó luego la higuera?

21Y respondiendo Jesús les dijo: De cierto os digo, que

21.21
cp. 17.20.
si tuviereis fe, y
21.21
Mr. 11.23
no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera: mas si á
21.21
ver. 1.
este monte dijereis: Quítate y échate en la mar, será hecho.

22Y

21.22
cp. 7.7.
todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.

23Y como vino al templo,

21.23
Mr. 11.27-33Lc. 20.1-8
llegáronse á él cuando estaba enseñando, los príncipes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo, diciendo.
21.23
Hch. 4.7
¿Con qué autoridad haces esto? ¿y quién te dió esta autoridad?

24Y respondiendo Jesús, les dijo: Yo también os preguntaré una palabra, la cual si me dijereis, también yo os diré con qué autoridad hago esto.

1 El bautismo de Juan.

2 Los labradores malvados.

25El bautismo de Juan, ¿de dónde era? ¿del cielo, ó de los hombres? Ellos entonces pensaron entre sí, diciendo: Si dijéremos, del cielo, nos dirá: ¿Por qué pues no le creísteis?

26Y si dijéremos, de los hombres, tememos al pueblo;

21.26
cp. 14.5.
porque todos tienen á Juan por
21.26
cp. 11.9.
profeta.

27Y respondiendo á Jesús, dijeron: No sabemos. Y él también les dijo: Ni yo os digo con qué autoridad hago esto.

28Mas, ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y llegando al primero, le dijo: Hijo, ve hoy á trabajar en mi viña.

29Y respondiendo él, dijo: No quiero; mas después, arrepentido, fué.

30Y llegando al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Yo, señor, voy. Y no fué.

31¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dicen ellos: El primero. Díceles Jesús: De cierto os digo, que los

21.31
cp. 18.17.
publicanos y las
21.31
Lc. 7.37-50
rameras os van delante al reino de Dios.

32Porque vino á vosotros Juan

21.32
cp. 3.1,8-12.
en camino de justicia, y no le creísteis; y los
21.32
Lc. 3.12,137.29
publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle.

33Oíd otra parábola:

21.33
Mr. 12.1-12Lc. 20.9-19
Fué un hombre, padre de familia, el cual plantó una viña; y la cercó de vallado, y
21.33
Is. 5.2
cavó en ella un lagar, y edificó una torre, y la dió á renta á labradores, y se partió lejos.

34Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió sus siervos á los labradores, para que recibiesen sus frutos.

35Mas los labradores, tomando á los siervos,

21.35
He. 11.36,37
al uno hirieron, y
21.35
Jer. 26.23
al otro mataron, y
21.35
2 Cr. 24.21
al otro apedrearon.

36Envió de nuevo otros siervos, más que los primeros; é hicieron con ellos de la misma manera.

37Y á la postre les envió su hijo, diciendo: Tendrán respeto á mi hijo.

38Mas los labradores, viendo al hijo, dijeron entre sí: Este es

21.38
He. 1.2
el heredero;
21.38
Jn. 11.53
venid, matémosle, y tomemos su heredad.

39Y tomado,

21.39
cp. 26.50-27.50.
le echaron
21.39
He. 13.12
fuera de la viña, y le mataron.

40Pues cuando viniere el señor de la viña, ¿qué hará á aquellos labradores?

41Dícenle: á los malos destruirá miserablemente,

21.41
Hch. 13.4615.718.628.28
y su viña dará á renta á otros labradores, que le paguen el fruto á sus tiempos.

42Díceles Jesús: ¿Nunca leísteis en las Escrituras:

21.42
Sal. 118.22,23Hch. 4.11
La piedra que desecharon los que edificaban,

Esta fué hecha por cabeza de esquina:

Por el Señor es hecho esto,

Y es cosa maravillosa en nuestros ojos?

43Por tanto os digo, que

21.43
cp. 8.12.
el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado á gente que haga los frutos de él.

44Y el que

21.44
Is. 8.14,151 P. 2.7,8
cayere sobre esta piedra, será quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará.

45Y oyendo los príncipes de los sacerdotes y los Fariseos sus parábolas, entendieron que hablaba de ellos.

46

21.46
ver. 15.
Y buscando cómo echarle mano,
21.46
ver. 26.
temieron al pueblo; porque le tenían
21.46
ver. 11.
por profeta.

22

221Y RESPONDIENDO Jesús,

22.1
Lc. 14.16-24
les volvió á hablar en parábolas, diciendo:

2El reino de los cielos es semejante á un hombre rey, que hizo

22.2
Ap. 19.7,9
bodas á su hijo;

3Y envió sus siervos para que llamasen los llamados á las bodas; mas no quisieron venir.

4Volvió á enviar otros siervos, diciendo: Decid á los llamados: He aquí, mi comida he aparejado; mis toros y animales engordados son muertos, y todo está prevenido: venid á las bodas.

5Mas ellos no se cuidaron, y se fueron, uno á su labranza, y otro á sus negocios;

6Y otros, tomando á sus siervos, los afrentaron y los mataron.

1 Parábola de las bodas.

2 Los Saduceos confundidos.

7Y el rey, oyendo esto, se enojó; y enviando sus ejércitos, destruyó á aquellos homicidas, y puso fuego á su ciudad.

8Entonces dice á sus siervos: Las bodas á la verdad están aparejadas; mas los que eran llamados no eran

22.8
cp. 10.11,13.
dignos.

9Id pues á las salidas de los caminos, y llamad á las bodas á cuantos hallareis.

10Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron á todos los que hallaron, juntamente

22.10
cp. 13.38,47 y
malos y buenos: y las bodas fueron llenas de convidados.

11Y entró el rey para ver los convidados, y vió allí un hombre

22.11
Is. 61.10Ap. 19.8
no vestido de boda.

12Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí no teniendo vestido de boda? Mas él cerró la boca.

13Entonces el rey dijo á los que servían: Atado de pies y de manos tomadle, y echadle en las tinieblas de afuera:

22.13
cp. 8.12.
allí será el lloro y el crujir de dientes.

14Porque

22.14
cp. 20.16.
muchos son llamados, y pocos escogidos.

15Entonces, idos los Fariseos,

22.15
Mr. 12.13-37Lc. 20.20-38
consultaron cómo le tomarían en alguna palabra.

16Y envían á él los discípulos de ellos, con los

22.16
Mr. 3.612.13
Herodianos, diciendo: Maestro, sabemos que eres amador de la verdad, y que enseñas con verdad el camino de Dios, y que no te curas de nadie, porque no tienes acepción de persona de hombres.

17Dinos pues, ¿qué te parece? ¿es lícito dar tributo á

22.17
Lc. 3.1
César, ó no?

18Mas Jesús, entendida la malicia de ellos, les dice: ¿Por qué me tentáis, hipócritas?

19Mostradme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario.

20Entonces les dice: ¿Cúya es esta figura, y lo que está encima escrito?

21Dícenle: De César. Y díceles:

22.21
Ro. 13.7
Pagad pues á César lo que es de César, y á Dios lo que es de Dios.

22Y oyendo esto, se maravillaron, y dejándole se fueron.

23Aquel día llegaron á él los

22.23
cp. 3.7 y
Saduceos, que dicen no haber resurrección, y le preguntaron,

24Diciendo: Maestro, Moisés dijo:

22.24
Dt. 25.5
Si alguno muriere sin hijos, su hermano se casará con su mujer, y despertará simiente á su hermano.

25Fueron pues, entre nosotros siete hermanos: y el primero tomó mujer, y murió; y no teniendo generación, dejó su mujer á su hermano.

26De la misma manera también el segundo, y el tercero, hasta los siete.

27Y después de todos murió también la mujer.

28En la resurrección pues, ¿de cuál de los siete será ella mujer? porque todos la tuvieron.

29Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis

22.29
Jn. 20.9
ignorando las Escrituras, y el poder de Dios.

30Porque en la resurrección, ni los hombres tomarán mujeres, ni las mujeres marido; mas

22.30
1 Jn. 3.2
son como los ángeles de Dios en el cielo.

31Y de la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído lo que os es dicho por Dios, que dice:

32Yo soy el Dios de Abraham,

22.32
Ex. 3.6Hch. 7.32
y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos.

33Y oyendo esto las gentes,

22.33
cp. 7.28.
estaban atónitas de su doctrina.

34Entonces los Fariseos, oyendo que había cerrado la boca á los Saduceos, se juntaron á una.

35Y preguntó uno de ellos,

22.35
Lc. 10.2511.45,46,5214.3
intérprete de la ley, tentándole y diciendo:

36Maestro, ¿cuál es el mandamiento grande en la ley?

37Y Jesús le dijo:

22.37
Dt. 6.5Lc. 10.27
Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente.

38Este es el primero y el grande mandamiento.

39Y el segundo es semejante á éste:

22.39
Lv. 19.18
Amarás á tu prójimo como á ti mismo.

40De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.

41Y estando juntos los Fariseos,

22.41
Lc. 20.41-44
Jesús les preguntó,

42Diciendo: ¿Qué os parece del Cristo? ¿de quién es Hijo? Dícenle:

22.42
cp. 1.1.
De David.

43El les dice: ¿Pues cómo David en Espíritu le llama Señor, diciendo:

44Dijo el Señor á mi Señor:

22.44
Sal. 110.1Hch. 2.34,35He. 1.13
Siéntate á mi diestra,

Entre tanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies?

45Pues si David le llama Señor, ¿cómo es su Hijo?

1 El Cristo, hijo de David.

2 Jesús censura á los Fariseos.

46Y nadie le podía responder palabra;

22.46
Mr. 12.34Lc. 20.40
ni osó alguno desde aquel día preguntarle más.

23

231ENTONCES

23.1
Mr. 12.38-40Lc. 20.45-47
habló Jesús á las gentes y á sus discípulos,

2Diciendo:

23.2
Esd. 7.10
Sobre la cátedra de Moisés se sentaron los escribas y los Fariseos:

3Así que, todo lo que os dijeren que guardéis, guardad lo y haced lo; mas no hagáis conforme á sus obras: porque dicen, y no hacen.

4Porque atan cargas pesadas

23.4
Lc. 11.46
y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; mas ni aun con su dedo las quieren mover.

5Antes, todas sus obras hacen

23.5
cp. 6.1.
para ser mirados de los hombres; porque ensanchan sus
23.5
Ex. 13.9
filacterias, y extienden
23.5
Nm. 15.38
los flecos de sus mantos;

6Y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas;

7Y las salutaciones en las plazas, y ser llamados de los hombres Rabbí, Rabbí.

8Mas vosotros, no queráis ser llamados Rabbí; porque uno es vuestro

23.8
Jn. 13.13
Maestro, el Cristo; y todos vosotros sois hermanos.

9Y vuestro padre no llaméis á nadie en la tierra;

23.9
cp. 7.11.
porque uno es vuestro Padre, el cual está en los cielos.

10Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo.

11

23.11
Mr. 9.35
El que es el mayor de vosotros, sea vuestro
23.11
cp. 20.20.
siervo.

12Porque el que se ensalzare,

23.12
Lc. 14.1118.14
será humillado; y el que se humillare, será ensalzado.

13Mas

23.13
Lc. 11.52
¡ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; que ni vosotros entráis, ni á los que están entrando dejáis entrar.

14¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas!

23.14
Mr. 12.40Lc. 20.47
porque coméis las casas de las viudas, y por pretexto hacéis larga oración: por esto llevaréis mas grave juicio.

15¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque rodeáis la mar y la tierra por hacer un

23.15
Hch. 2.106.5
prosélito; y cuando fuere hecho, le hacéis hijo del infierno doble más que vosotros.

16¡Ay de vosotros, guías ciegos! que decís:

23.16
cp. 5.33-35.
Cualquiera que jurare por el templo es nada; mas cualquiera que jurare por el oro del templo, deudor es.

17¡Insensatos y ciegos! porque ¿cuál es mayor, el oro,

23.17
Ex. 30.29
o el templo que santifica al oro?

18Y: Cualquiera que jurare por el altar, es nada; mas cualquiera que jurare por el presente que está sobre él, deudor es.

19¡Necios y ciegos! porque, ¿cuál es mayor, el presente, ó

23.19
Ex. 29.37
el altar que santifica al presente?

20Pues el que jurare por el altar, jura por él, y por todo lo que está sobre él;

21Y el que jurare por el templo, jura por él, y

23.21
1 R. 8.13
por Aquél que habita en él;

22Y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios, y por Aquél que está sentado sobre él.

23¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y

23.23
cp. 9.13 y
dejasteis lo que es lo más grave de la ley, es á saber, el juicio y la misericordia y la fe: esto era menester hacer, y no dejar lo otro.

24¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, mas tragáis el camello!

25¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas!

23.25
Lc. 11.39
porque limpiáis lo que está de fuera
23.25
Mr. 7.4
del vaso y del plato; mas de dentro están llenos de robo y de injusticia.

26¡Fariseo ciego, limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera se haga limpio!

1 “Jerusalem, Jerusalem.”

2 El sermón profético.

27¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas!

23.27
Hch. 23.3
porque sois semejantes á sepulcros blanqueados, que de fuera, á la verdad, se muestran hermosos, mas de dentro están llenos de huesos de muertos y de
23.27
Nm. 19.16
toda suciedad.

28Así también vosotros de fuera, á la verdad, os mostráis justos á los hombres; mas de dentro, llenos estáis de hipocresía é iniquidad.

29¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque edificáis los sepulcros de los profetas, y

23.29
Lc. 11.25
adornáis los monumentos de los justos,

30Y decís: Si fuéramos en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus compañeros en la sangre de los profetas.

31Así que, testimonio dais á vosotros mismos, que

23.31
Hch. 7.51,52
sois hijos de aquellos que mataron á los profetas.

32¡Vosotros también henchid la medida de vuestros padres!

33¡Serpientes,

23.33
cp. 3.7 y
generación de víboras! ¿cómo evitaréis el juicio del infierno?

34

23.34
Lc. 11.49-51
Por tanto, he aquí, yo envío á vosotros profetas, y sabios, y
23.34
cp. 13.52.
escribas: y de ellos, á unos mataréis y crucificaréis,
23.34
cp. 10.17.
y á otros de ellos azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad:

35

23.35
Ap. 18.24
Para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra,
23.35
Gn. 4.8
desde la sangre de Abel el justo, hasta la sangre de
23.35
2 Cr. 24.20,22
Zacarías, hijo de Barachîas, al cual matasteis entre el templo y el altar.

36De cierto os digo que todo esto vendrá sobre esta generación.

37¡Jerusalem, Jerusalem,

23.37
Lc. 13.34,35
que matas á los profetas, y apedreas á los que son enviados á ti! ¡cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina junta sus pollos debajo de las alas, y no quisiste!

38He aquí vuestra casa os es dejada desierta.

39Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis:

23.39
Sal. 118.26
Bendito el que viene en el nombre del Señor.