Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
18

181EN

18.1
Mr. 9.33-37Lc. 9.46-48
aquel tiempo se llegaron los discípulos á Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?

2Y llamando Jesús á un niño, le puso en medio de ellos,

3Y dijo: De cierto os digo, que si no

18.3
Lc. 22.32
os volviereis, y
18.3
cp. 19.14.
fuereis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

4Así que, cualquiera que se humillare como este niño, éste es el mayor en el reino de los cielos.

5Y

18.5
cp. 10.40.
cualquiera que recibiere á un tal niño en mi nombre, á mí recibe.

6Y

18.6
Mr. 9.42Lc. 17.2
cualquiera que escandalizare á alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le anegase en el profundo de la mar.

7¡Ay del mundo por los escándalos! porque necesario es que vengan escándalos; mas ¡ay de aquel hombre por el cual viene el escándalo!

8Por tanto,

18.8
cp. 5.30.
si tu mano ó tu pie
18.8
cp. 5.29.
te fuere ocasión de caer, córtalo y echaló de ti: mejor te es entrar cojo ó manco en la vida, que teniendo dos manos ó dos pies ser echado en el fuego eterno.

9Y si tu ojo

18.9
cp. 5.29.
te fuere ocasión de caer, sácalo y échalo de ti: mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno del fuego.

1 Del escándalo y de la disensión.

2 Parábola de los dos deudores.

10Mirad no tengáis en poco á alguno de

18.10
vers. 2,6,14. cp. 10.42.
estos pequeños; porque os digo que
18.10
Sal. 34.791.11Hch. 12.15
sus ángeles en los cielos ven siempre la
18.10
Lc. 1.19
faz de mi Padre que está en los cielos.

11

18.11
cp. 9.13.
Porque el Hijo del hombre ha venido para salvar
18.11
cp. 10.6.
lo que se había perdido.

12¿Qué os parece?

18.12
Lc. 15.4-7
Si tuviese algún hombre cien ovejas, y se descarriase una de ellas, ¿no iría por los montes, dejadas las noventa y nueve, á buscar la que se había descarriado?

13Y si aconteciese hallarla, de cierto os digo, que más se goza de aquélla, que de las noventa y nueve que no se descarriaron.

14Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños.

15Por tanto,

18.15
Lc. 17.3
si tu hermano pecare contra ti, ve, y redargúyele entre ti y él solo: si te oyere, has
18.15
1 Co. 9.19-22
ganado á tu hermano.

16Mas si no te oyere, toma aún contigo uno ó dos, para que

18.16
Dt. 19.15
en boca de dos ó de tres testigos conste toda palabra.

17Y si no oyere á ellos, dilo á la

18.17
cp. 16.18.
iglesia: y si no oyere á la iglesia,
18.17
Ro. 16.171 Co. 5.92 Ts. 3.6,142 Jn. 10
tenle por étnico y
18.17
cp. 5.46,47 y
publicano.

18De cierto os digo que

18.18
cp. 16.19.
todo lo que ligareis en la tierra, será ligado en el cielo; y todo lo que desatareis en la tierra, será desatado en el cielo.

19Otra vez os digo, que si dos de vosotros se convinieren en la tierra, de toda cosa que pidieren,

18.19
cp. 7.7.
les será hecho por mi Padre que está en los cielos.

20Porque donde están dos ó tres congregados en mi nombre, allí estoy en medio de ellos.

21Entonces Pedro, llegándose á él, dijo: Señor,

18.21
ver. 15.
¿cuántas veces perdonaré á mi hermano que pecare contra mí?
18.21
Lc. 17.4
¿hasta siete?

22Jesús le dice: No te digo hasta siete,

18.22
cp. 6.14.
mas aun hasta setenta veces siete.

23Por lo cual, el reino de los cielos es semejante á un hombre rey, que quiso hacer cuentas con sus siervos.

24Y comenzando á hacer cuentas, le fué presentado uno que le debía diez mil talentos.

25Mas á éste, no pudiendo pagar, mandó su señor

18.25
Lv. 25.39
venderle, y á su mujer é
18.25
Neh. 5.5
hijos, con todo lo que tenía, y que se le pagase.

26Entonces aquel siervo, postrado, le adoraba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.

27El señor, movido á misericordia de aquel siervo, le soltó y le perdonó la deuda.

28Y saliendo aquel siervo, halló á uno de sus consiervos, que le debía cien

18.28
cp. 20.2 y
denarios; y trabando de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que debes.

29Entonces su consiervo, postrándose á sus pies, le rogaba, diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.

30Mas él no quiso; sino fué, y le echó en la cárcel hasta que pagase la deuda.

31Y viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y viniendo, declararon á su señor todo lo que había pasado.

32Entonces llamándole su señor, le dice: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste:

33¿No te convenía también á ti tener misericordia de tu consiervo, como también yo tuve misericordia de ti?

34Entonces su señor, enojado, le entregó á los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía.

35Así también hará

18.35
Mr. 11.26Stg. 2.13
con vosotros mi Padre celestial, si no perdonareis de vuestros corazones cada uno á su hermano sus ofensas.

19

191Y ACONTECIÓ que

19.1
Mr. 10.1-12
acabando Jesús estas palabras, se pasó de
19.1
cp. 17.22.
Galilea, y vino á
19.1
Lc. 9.5117.11Jn. 10.40
los términos de Judea, pasado el Jordán.

2Y le siguieron muchas gentes, y los sanó allí.

1 Sobre el divorcio.

2 El joven rico.

3Entonces se llegaron á él los Fariseos, tentándole, y diciéndole: ¿Es lícito al hombre

19.3
cp. 5.31.
repudiar á su mujer por cualquiera causa?

4Y él respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, macho y hembra los hizo,

5Y dijo:

19.5
Gn. 2.24Ef. 5.31
Por tanto, el hombre dejará padre y madre, y se unirá á su mujer, y
19.5
1 Co. 6.16
serán dos en una carne?

6Así que, no son ya más dos, sino una carne: por tanto, lo que Dios juntó, no lo aparte el hombre.

7Dícenle:

19.7
Dt. 24.1
¿Por qué, pues, Moisés mandó dar carta de divorcio, y repudiarla?

8Díceles: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar á vuestras mujeres: mas al principio no fué así.

9Y yo os digo que cualquiera que repudiare á su mujer, si no fuere por causa de fornicación, y se casare con otra, adultera: y el que se casare con la repudiada, adultera.

10Dícenle sus discípulos: Si así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse.

11Entonces él les dijo:

19.11
1 Co. 7.2,7,9
No todos reciben esta palabra, sino aquellos á quienes
19.11
cp. 13.11.
es dado.

12Porque hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre; y hay eunucos, que son hechos eunucos por los hombres; y

19.12
1 Co. 9.5,15
hay eunucos que se hicieron á sí mismos eunucos por causa del reino de los cielos; el que pueda ser capaz de eso, séalo.

13Entonces

19.13
Mr. 10.13-16Lc. 18.15-17
le fueron presentados unos niños, para que pusiese las manos sobre ellos, y orase; y los discípulos les riñeron.

14Y Jesús dijo: Dejad á los niños, y no les impidáis de venir á mí; porque

19.14
cp. 18.3.
de los tales es el reino de los cielos.

15Y habiendo puesto sobre ellos las manos, se partió de allí.

16Y he aquí,

19.16
Mr. 10.17-31Lc. 18.18-30
uno llegándose le dijo:
19.16
Lc. 10.25-28
Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna?

17Y él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno es bueno sino uno, es á saber, Dios: y

19.17
Lv. 18.5
si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.

18Dícele: ¿Cuáles? Y Jesús dijo:

19.18
Ex. 20.12-16
No matarás: No adulterarás: No hurtarás: No dirás falso testimonio:

19Honra á tu padre y á tu madre: y,

19.19
Lv. 19.18
Amarás á tu prójimo como á ti mismo.

20Dícele el mancebo: Todo esto guardé desde mi juventud: ¿qué más me falta?

21Dícele Jesús: Si quieres ser

19.21
cp. 5.48.
perfecto,
19.21
cp. 6.20.
anda, vende lo que tienes, y da lo á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme.

22Y oyendo el mancebo esta palabra, se fué triste, porque tenía muchas posesiones.

23Entonces Jesús dijo á sus discípulos: De cierto os digo, que

19.23
cp. 13.22.
un rico difícilmente entrará en el reino de los cielos.

24

19.24
Mr. 10.24
Mas os digo, que más liviano trabajo es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.

25Mas sus discípulos, oyendo estas cosas, se espantaron en gran manera, diciendo: ¿Quién pues podrá ser salvo?

26Y mirándo los Jesús, les dijo: Para con los hombres imposible es esto; mas

19.26
Lc. 1.37
para con Dios todo es posible.

27Entonces respondiendo Pedro, le dijo: He aquí, nosotros hemos

19.27
cp. 4.22.
dejado todo, y te hemos seguido: ¿qué pues tendremos?

28Y Jesús les dijo: De cierto os digo, que vosotros que me habéis seguido, en la

19.28
Tit. 3.5
regeneración, cuando se sentará el Hijo del hombre en el trono de su gloria, vosotros también
19.28
Lc. 22.30Ap. 3.2120.4
os sentaréis sobre doce tronos,
19.28
1 Co. 6.2Ap. 2.26
para juzgar á las doce tribus de Israel.

29Y cualquiera que dejare casas, ó hermanos, ó hermanas, ó padre, ó madre, ó mujer, ó hijos, ó tierras, por mi nombre, recibirá cien veces tanto, y heredará la vida eterna.

30Mas muchos primeros serán

19.30
cp. 20.16.
postreros, y
19.30
cp. 21.31,32.
postreros primeros.

20

201

20.1
cp. 19.27.
PORQUE el reino de los cielos es semejante á un hombre, padre de familia, que salió por la mañana á ajustar obreros para su viña.

2Y habiéndose concertado con los obreros en un denario al día, los envió á su viña.

3Y saliendo cerca de la hora de las tres, vió otros que estaban en la plaza ociosos;

1 Los obreros de la viña.

2 Los hijos de Zebedeo.

4Y les dijo: Id también vosotros á mi viña, y os daré lo que fuere justo. Y ellos fueron.

5Salió otra vez cerca de las horas sexta y nona, é hizo lo mismo.

6Y saliendo cerca de la hora undécima, halló otros que estaban ociosos; y díceles: ¿Por qué estáis aquí todo el día ociosos?

7Dícenle: Porque nadie nos ha ajustado. Díceles: Id también vosotros á la viña, y recibiréis lo que fuere justo.

8Y

20.8
Lv. 19.13
cuando fué la tarde del día, el señor de la viña dijo á su mayordomo: Llama á los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros.

9Y viniendo los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron cada uno un denario.

10Y viniendo también los primeros, pensaron que habían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario.

11Y tomándolo, murmuraban contra el padre de la familia,

12Diciendo: Estos postreros sólo han trabajado una hora, y los has hecho iguales á nosotros, que hemos llevado la carga y el calor del día.

13Y él respondiendo, dijo á uno de ellos: Amigo, no te hago agravio; ¿no te concertaste conmigo por un denario?

14Toma lo que es tuyo, y vete; mas quiero dar á este postrero, como á ti.

15¿No me es lícito á mi

20.15
Ro. 9.20-24
hacer lo que quiero con lo mío? ó
20.15
cp. 6.23.
¿es malo tu ojo, porque yo soy bueno?

16Así

20.16
cp. 19.30.
los primeros serán postreros, y los postreros primeros:
20.16
cp. 22.14.
porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.

17Y

20.17
Mr. 10.32,34Lc. 18.31-33
subiendo Jesús á Jerusalem, tomó sus doce discípulos aparte en el camino, y les dijo:

18He aquí subimos á Jerusalem, y el Hijo del hombre será entregado á los príncipes de los sacerdotes y á los escribas, y le condenarán á muerte;

19Y le entregarán

20.19
cp. 27.2.
a los Gentiles para que le
20.19
cp. 27.26-31.
escarnezcan, y azoten, y crucifiquen; mas
20.19
cp. 27.63.
al tercer día resucitará.

20Entonces

20.20
Mr. 10.35-45
se llegó á él la madre de los hijos de
20.20
cp. 4.21.
Zebedeo con sus hijos, adorándo le, y pidiéndole algo.

21Y él le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Di que se sienten estos dos hijos míos,

20.21
cp. 19.28.
el uno
20.21
cp. 25.34.
a tu mano derecha, y el otro á tu izquierda, en tu reino.

22Entonces Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís: ¿podéis beber

20.22
Is. 51.22
el vaso que yo he de beber, y ser bautizados
20.22
Lc. 12.50
del bautismo de que yo soy bautizado? Y ellos le dicen: Podemos.

23Y él les dice:

20.23
Hch. 12.2Ap. 1.9
A la verdad mi vaso beberéis, y del bautismo de que yo soy bautizado, seréis bautizados; mas el sentaros á mi mano derecha y á mi izquierda, no es mío dar lo, sino á aquellos para quienes está aparejado de mi Padre.

24Y como los diez oyeron esto, se enojaron de los dos hermanos.

25Entonces Jesús llamándolos, dijo:

20.25
Lc. 22.25-27
Sabéis que los príncipes de los Gentiles se enseñorean sobre ellos, y los que son grandes ejercen sobre ellos potestad.

26Mas entre vosotros no será así; sino

20.26
Mr. 9.35
el que quisiere entre vosotros hacerse grande, será vuestro servidor;

27Y el que quisiere entre vosotros ser el primero, será vuestro siervo:

28Como

20.28
Jn. 13.4,13-15Fil. 2.7
el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y
20.28
Is. 53.10Jn. 11.51,521 Ti. 2.6Tit. 2.141 P. 1.19
para dar su vida en rescate por
20.28
cp. 26.28.
muchos.

29Entonces saliendo

20.29
Mr. 10.46-52Lc. 18.35-43
ellos de Jericó, le seguía gran compañía.

30Y he aquí

20.30
cp. 9.27-31.
dos ciegos sentados junto al camino, como oyeron que Jesús pasaba, clamaron, diciendo: Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros.

1 Jesús entra en Jerusalem.

2 La higuera seca.

31Y la gente les reñía para que callasen; mas ellos clamaban más, diciendo: Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros.

32Y parándose Jesús, los llamó, y dijo: ¿Qué queréis que haga por vosotros?

33Ellos le dicen: Señor, que sean abiertos nuestros ojos.

34Entonces Jesús, teniendo misericordia de ellos, les

20.34
cp. 9.29.
tocó los ojos, y luego sus ojos recibieron la vista; y le siguieron.