Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
15

151ENTONCES

15.1
Hasta ver. 28, Mr. 7.1-30.
llegaron á Jesús ciertos escribas y Fariseos de Jerusalem, diciendo:

2¿Por qué tus discípulos traspasan la tradición de los ancianos? porque no se lavan las manos cuando comen pan.

3Y él respondiendo, les dijo: ¿Por qué también vosotros traspasáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?

4Porque Dios mandó, diciendo:

15.4
Ex. 20.12
Honra al padre y á la madre, y,
15.4
Ex. 21.17
El que maldijere al padre ó á la madre, muera de muerte.

5Mas vosotros decís: Cualquiera que dijere al padre ó á la madre: Es ya ofrenda mía á Dios todo aquello con que pudiera valerte;

6No deberá honrar á su padre ó á su madre con socorro. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición.

7Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, diciendo:

8Este pueblo

15.8
Is. 29.13
de labios me honra;

Mas su corazón lejos está de mí.

9Mas en vano me honran,

15.9
Col. 2.22Tit. 1.14
Enseñando doctrinas y mandamientos de hombres.

10Y llamando á sí las gentes, les dijo: Oid, y entended:

11No lo que entra en la boca

15.11
Hch. 10.14,15
contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.

12Entonces llegándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los Fariseos oyendo esta palabra se ofendieron?

13Mas respondiendo él, dijo:

15.13
Jn. 15.2
Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada.

14Dejadlos:

15.14
cp. 23.16,24.
son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo.

15Y respondiendo Pedro,

15.15
Mr. 7.17
le dijo: Decláranos esta parábola.

16Y Jesús dijo: ¿Aun también vosotros sois sin entendimiento?

17¿No entendéis aún, que todo lo que entra en la boca, va al vientre, y es echado en la letrina?

1 La mujer Cananea.

2 Jesús alimenta á cuatro mil.

18Mas

15.18
Stg. 3.6
lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre.

19Porque del corazón salen los malos pensamientos, muertes, adulterios, fornicaciones, hurtos, falsos testimonios, blasfemias.

20Estas cosas son las que contaminan al hombre: que comer

15.20
Mr. 7.2,5
con las manos por lavar no contamina al hombre.

21Y saliendo Jesús de allí, se fué á las partes de

15.21
Mr. 3.87.31Lc. 6.17
Tiro y de Sidón.

22Y he aquí una mujer Cananea, que había salido de aquellos términos, clamaba, diciéndole: Señor,

15.22
cp. 9.27.
Hijo de David, ten misericordia de mí; mi hija es malamente atormentada del demonio.

23Mas él no le respondió palabra. Entonces llegándose sus discípulos, le rogaron, diciendo:

15.23
cp. 14.15.
Despáchala, pues da voces tras nosotros.

24Y él respondiendo, dijo:

15.24
cp. 10.6.
No soy enviado sino á las ovejas perdidas de la casa de Israel.

25Entonces ella vino, y

15.25
cp. 8.2.
le adoró, diciendo: Señor socórreme.

26Y respondiendo él, dijo: No es bien tomar el pan de los hijos, y echarlo á los

15.26
cp. 7.6.
perrillos.

27Y ella dijo: Sí, Señor; mas los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus señores.

28Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer,

15.28
cp. 9.2.
grande es tu fe; sea hecho contigo como quieres. Y fué sana su hija desde aquella hora.

29Y partido Jesús de allí,

15.29
Mr. 7.31-37
vino junto al mar de Galilea: y subiendo al monte, se sentó allí.

30Y llegaron á él muchas gentes, que tenían consigo cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos: y los echaron á los pies de Jesús, y los sanó:

31De manera que se maravillaban las gentes, viendo hablar los mudos, los mancos sanos, andar los cojos, y ver los ciegos: y glorificaron al Dios de Israel.

32Y

15.32
Mr. 8.1-9
Jesús llamando á sus discípulos, dijo:
15.32
cp. 14.14-21.
Tengo lástima de la gente, que ya hace tres días que perseveran conmigo, y no tienen qué comer; y enviarlos ayunos no quiero, porque no desmayen en el camino.

33Entonces sus discípulos le dicen: ¿Dónde tenemos nosotros tantos panes en el desierto, que hartemos á tan gran compañía?

34Y Jesús les dice: ¿Cuántos panes tenéis? Y ellos dijeron: Siete, y unos pocos pececillos.

35Y mandó á las gentes que se recostasen sobre la tierra.

36Y tomando los siete panes y los peces,

15.36
Mr. 8.614.23Lc. 22.17,19Jn. 6.11,231 Co. 10.3011.24
haciendo gracias, partió y dió á sus discípulos; y los discípulos á la gente.

37Y comieron todos, y se hartaron: y alzaron lo que sobró de los pedazos, siete espuertas llenas.

38Y eran los que habían comido, cuatro mil hombres, sin las mujeres y los niños.

39

15.39
Hasta cp. 16.12, Mr. 8.10-21.
Entonces, despedidas las gentes, subió en el barco: y vino á los términos de
15.39
cp. 27.56.
Magdalá.

16

161Y LLEGÁNDOSE

16.1
cp. 12.38.
los Fariseos y los Saduceos para tentarle, le pedían que les mostrase señal del cielo.

2Mas él respondiendo, les dijo:

16.2
Lc. 12.54-56
Cuando es la tarde del día, decís: Sereno; porque el cielo tiene arreboles.

3Y á la mañana: Hoy tempestad; porque tiene arreboles el cielo triste. Hipócritas, que sabéis hacer diferencia en la faz del cielo; ¿y en las señales de los tiempos no podéis?

4La generación mala y

16.4
cp. 12.39.
adulterina demanda señal; mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás profeta. Y dejándolos, se fué.

5Y viniendo sus discípulos de la otra parte del lago, se habían olvidado de tomar pan.

6Y Jesús les dijo: Mirad, y guardaos de la

16.6
1 Co. 5.6,7Ga. 5.9
levadura de los Fariseos y de los Saduceos.

7Y ellos pensaban dentro de sí, diciendo: Esto dice porque no tomamos pan.

8Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no tomasteis pan?

1 La confesión de Pedro.

2 La trasfiguración.

9¿No entendéis aún,

16.9
cp. 14.17,21.
ni os acordáis de los cinco panes entre cinco mil hombres, y cuántos cestos alzasteis?

10¿Ni de los siete panes

16.10
cp. 15.34,38.
entre cuatro mil, y cuántas espuertas tomasteis?

11¿Cómo es que no entendéis que no por el pan os dije, que os guardaseis de la levadura de los Fariseos y de los Saduceos?

12Entonces entendieron que no les había dicho que se guardasen de la levadura de pan, sino de la doctrina de los Fariseos y de los Saduceos.

13Y viniendo Jesús á las partes de Cesarea de Filipo, preguntó á sus discípulos, diciendo:

16.13
Mr. 8.27-29Lc. 9.18-20
¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?

14Y ellos dijeron:

16.14
cp. 14.2.
Unos, Juan el Bautista; y otros, Elías; y otros; Jeremías, ó alguno de los profetas.

15El les dice: Y vosotros, ¿quién decís que soy?

16Y respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo,

16.16
cp. 14.33.
el Hijo del
16.16
Jn. 6.69
Dios viviente.

17Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: Bienaventurado eres,

16.17
Jn. 1.4221.15,17
Simón, hijo de Jonás; porque no te lo reveló
16.17
Ga. 1.16
carne ni sangre, mas mi Padre que está en los cielos.

18Mas yo también te digo, que

16.18
cp. 10.2.
tú eres Pedro, y
16.18
Ef. 2.20
sobre esta piedra edificaré mi iglesia; y
16.18
Is. 38.10
las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.

19Y á ti daré

16.19
Is. 22.22Ap. 3.7
las llaves del reino de los cielos;
16.19
cp. 18.18.
y todo lo que ligares en la tierra será ligado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.

20Entonces mandó

16.20
Mr. 8.30Lc. 9.21
a sus discípulos que á nadie dijesen que él era Jesús el Cristo.

21Desde aquel tiempo comenzó Jesús

16.21
Mr. 8.31—9.1Lc. 9.22-27
a declarar á sus discípulos que
16.21
cp. 20.18.
le convenía ir á Jerusalem, y padecer mucho de los ancianos, y de los príncipes de los sacerdotes, y de los escribas; y ser muerto, y
16.21
cp. 27.63.
resucitar al tercer día.

22Y Pedro, tomándolo aparte, comenzó á reprenderle, diciendo: Señor, ten compasión de ti: en ninguna manera esto te acontezca.

23Entonces él, volviéndose, dijo á Pedro: Quítate de delante de mí, Satanás; me eres escándalo; porque no entiendes lo que es de Dios sino lo que es de los hombres.

24Entonces Jesús

16.24
cp. 10.38.
dijo á sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz, y sígame.

25Porque

16.25
cp. 10.39.
cualquiera que quisiere salvar su vida, la perderá, y cualquiera que perdiere su vida por causa de mí, la hallará.

26Porque ¿de qué aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo, y perdiere su alma? O ¿qué recompensa dará el hombre por su alma?

27Porque

16.27
Dn. 7.13 cp.
el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará á cada uno conforme á sus obras.

28De cierto os digo: hay algunos de los que están aquí, que no

16.28
Jn. 8.52
gustarán la muerte,
16.28
cp. 23.36 y
hasta que hayan visto al Hijo del hombre viniendo en su reino.

17

171Y

17.1
Mr. 9.2-8Lc. 9.28-36
DESPUÉS de seis días, Jesús toma á
17.1
cp. 26.37.
Pedro, y á Jacobo, y á Juan su hermano, y los lleva aparte á un monte alto:

2Y se transfiguró delante de ellos; y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos fueron blancos como la luz.

3Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.

4Y respondiendo Pedro, dijo á Jesús: Señor, bien es que nos quedemos aquí: si quieres, hagamos aquí tres pabellones: para ti uno, y para Moisés otro, y otro para Elías.

5Y estando aún él hablando,

17.5
2 P. 1.17
he aquí una nube de luz que los cubrió; y he aquí una voz de la nube, que dijo:
17.5
cp. 3.17.
Este es mi Hijo amado, en el cual tomo contentamiento: á él oíd.

6Y oyendo esto los discípulos, cayeron sobre sus rostros, y temieron en gran manera.

7Entonces Jesús llegando, los tocó, y dijo: Levantaos, y

17.7
cp. 14.27.
no temáis.

8Y alzando ellos sus ojos, á nadie vieron, sino á solo Jesús.

1 El muchacho lunático.

2 El mayor en el reino de Dios.

9

17.9
Mr. 9.9-13
Y como descendieron del monte,
17.9
cp. 16.20.
les mandó Jesús, diciendo: No digáis á nadie la visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de los muertos.

10Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo:

17.10
cp. 11.14.
¿Por qué dicen pues los escribas que es menester que Elías venga primero?

11Y respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías vendrá primero, y

17.11
Mal. 4.6Hch. 1.6
restituirá todas las cosas.

12Mas os digo, que ya vino Elías, y no le conocieron;

17.12
cp. 14.3,10.
antes hicieron en él todo lo que quisieron: así también el Hijo del hombre padecerá de ellos.

13Los discípulos entonces entendieron, que les habló de Juan el Bautista.

14Y

17.14
Mr. 9.14-29Lc. 9.37-42
como ellos llegaron al gentío, vino á él un hombre hincándosele de rodillas,

15Y diciendo: Señor, ten misericordia de mi hijo, que es

17.15
cp. 4.24.
lunático, y padece malamente; porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua.

16Y le he presentado á tus discípulos, y no le han podido sanar.

17Y respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación infiel y

17.17
Lc. 9.41
torcida! ¿hasta cuándo tengo de estar con vosotros? ¿hasta cuándo os tengo de sufrir? traédmele acá.

18Y Jesús le reprendió, y salió el demonio de él; y el mozo fué sano desde aquella hora.

19Entonces, llegándose los discípulos á Jesús,

17.19
Mr. 9.28
aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no lo pudimos echar fuera?

20Y Jesús les dijo: Por vuestra incredulidad;

17.20
cp. 21.21.
porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como
17.20
cp. 13.31.
un grano de mostaza, diréis á
17.20
ver. 9.
este monte: Pásate de aquí allá: y se pasará: y nada os será imposible.

21Mas este linaje no sale sino por

17.21
Hch. 13.31 Co. 7.5
oración y
17.21
cp. 6.16,18 y
ayuno.

22Y estando ellos en Galilea,

17.22
Mr. 9.30,32Lc. 9.43-45
Jesús les dijo:
17.22
cp. 16.21.
El Hijo del hombre será entregado en manos de hombres,

23Y le matarán; mas

17.23
cp. 27.63.
al tercer día resucitará. Y ellos se entristecieron en gran manera.

24Y

17.24
Mr. 9.33
como llegaron á Capernaum, vinieron á Pedro los que cobraban las dos dracmas, y dijeron: ¿Vuestro Maestro no
17.24
Ex. 30.1338.26
paga las dos dracmas?

25El dice: Sí. Y entrando él en casa, Jesús le habló antes, diciendo: ¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quién cobran los

17.25
Ro. 13.7
tributos ó el
17.25
cp. 22.17,19.
censo? ¿de sus hijos ó de los extraños?

26Pedro le dice: De los extraños. Jesús le dijo: Luego los hijos son francos.

27Mas porque no los escandalicemos, ve á la mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que viniere, tómalo, y abierta su boca, hallarás un estatero: tómalo, y dáselo por mí y por ti.