Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
13

131Y AQUEL día, saliendo Jesús de casa,

13.1
Mr. 4.1-12
se sentó junto á la mar.

2Y se allegaron

13.2
Lc. 8.4-10
a él muchas gentes; y entrándose él en el barco, se sentó, y toda la gente estaba á la ribera.

3Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí el que sembraba salió á sembrar.

4Y sembrando, parte de la simiente cayó junto al camino; y vinieron las aves, y la comieron.

5Y parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y nació luego, porque no tenía profundidad de tierra:

6Mas en saliendo el sol, se quemó; y secóse, porque no tenía raíz.

7Y parte cayó en espinas; y las espinas crecieron, y la ahogaron.

8Y parte cayó en buena tierra, y dió fruto, cuál

13.8
Gn. 26.12
a ciento, cuál á sesenta, y cuál á treinta.

9Quien tiene oídos

13.9
cp. 11.15.
para oir, oiga.

10Entonces, llegándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?

11Y él respondiendo, les dijo: Porque

13.11
cp. 11.25.
a vosotros es concedido saber los misterios del reino de los cielos; mas á ellos no es concedido.

12Porque á cualquiera

13.12
cp. 25.29.
que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.

13Por eso les hablo por parábolas; porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.

14De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice:

13.14
Is. 6.9,10Jn. 12.40Hch. 28.26,27
De oído oiréis, y no entenderéis;

Y viendo veréis, y no miraréis.

15Porque el corazón de este pueblo está engrosado,

Y de los oídos oyen pesadamente,

Y de sus ojos guiñan:

Para que no vean de los ojos,

Y oigan de los oídos,

Y del corazón entiendan,

Y se conviertan,

Y yo los sane.

16Mas bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.

17Porque de cierto os digo,

13.17
He. 11.131 P. 1.10,11
que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron: y oir lo que oís, y no lo oyeron.

1 y de la cizaña. Su explicación.

2 Varias otras parábolas.

18Oid,

13.18
Mr. 4.13-20Lc. 8.11-15
pues, vosotros la parábola del que siembra:

19Oyendo cualquiera la palabra

13.19
cp. 4.23 y
del reino, y no entendiéndola, viene el malo, y arrebata lo que fué sembrado en su corazón: éste es el que fué sembrado junto al camino.

20Y el que fué sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y

13.20
Mr. 1.30
luego
13.20
Mr. 6.20
la recibe con gozo.

21Mas no tiene raíz en sí, antes es temporal que venida la aflicción ó la persecución por la palabra,

13.21
Mr. 6.25
luego
13.21
cp. 11.6.
se ofende.

22Y el que fué sembrado en espinas, éste es el que oye la palabra; pero el afán de este siglo y

13.22
cp. 19.23.
el engaño de las riquezas, ahogan la palabra, y hácese infructuosa.

23Mas el que fué sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y el que lleva fruto: y lleva uno á ciento, y otro á sesenta, y otro á treinta.

24Otra

13.24
Mr. 4.26-29
parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al hombre que siembra buena simiente en su campo:

25Mas durmiendo los hombres, vino su enemigo, y sembró cizaña entre el trigo, y se fué.

26Y como la hierba salió é hizo fruto, entonces apareció también la cizaña.

27Y llegándose los siervos del padre de la familia, le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena simiente en tu campo? ¿de dónde, pues, tiene cizaña?

28Y él les dijo: Un hombre enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la cojamos?

29Y él dijo: No; porque cogiendo la cizaña, no arranquéis también con ella el trigo.

30Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré á los segadores: Coged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; mas recoged el trigo en mi alfolí.

31Otra parábola les propuso, diciendo:

13.31
Mr. 4.30-32Lc. 13.18,19
El reino de los cielos es semejante al
13.31
cp. 17.20.
grano de mostaza, que tomándolo alguno lo sembró en su campo:

32El cual á la verdad es la más pequeña de todas las simientes; mas cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.

33Otra parábola les dijo:

13.33
Lc. 13.20,21
El reino de los cielos es semejante á la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo quedó leudo.

34Todo esto habló Jesús

13.34
Mr. 4.33,34
por parábolas á las gentes, y sin parábolas no les hablaba:

35Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta, que dijo:

13.35
Sal. 78.2
Abriré en parábolas mi boca;

Rebosaré cosas escondidas desde la fundación del mundo.

36Entonces, despedidas las gentes, Jesús se vino á

13.36
ver. 1.
casa; y llegándose á él sus discípulos, le dijeron: Decláranos la
13.36
vers. 24-30.
parábola de la cizaña del campo.

37Y respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena simiente es el Hijo del hombre;

38Y

13.38
Mr. 16.15,20
el campo es el mundo; y la buena simiente son
13.38
cp. 8.12.
los hijos del reino, y la cizaña son
13.38
Jn. 8.44Hch. 13.101 Jn. 3.8,10
los hijos del malo;

39Y el enemigo que la sembró, es el diablo;

13.39
Jl. 3.13Ap. 14.15
y la siega es el
13.39
cp. 28.20.
fin del mundo, y los segadores son los ángeles.

40De manera que como es cogida la cizaña, y quemada al fuego, así será en el fin de este siglo.

41Enviará

13.41
cp. 24.31.
el Hijo del hombre sus ángeles, y cogerán de su reino todos los escándalos, y los que hacen iniquidad,

42Y los echarán en el horno

13.42
cp. 3.12.
de fuego:
13.42
cp. 8.12.
allí será el lloro y el crujir de dientes.

43Entonces los justos resplandecerán como el sol en

13.43
cp. 26.29.
el reino de su Padre: el que tiene oídos para oir, oiga.

44Además, el reino de los cielos es semejante al tesoro escondido en el campo; el cual hallado, el hombre lo encubre, y de gozo de ello va, y

13.44
Fil. 3.7,8
vende todo lo que tiene, y
13.44
Ap. 3.18
compra aquel campo.

1 La perla preciosa y la red.

2 Muerte de Juan el Bautista.

45También el reino de los cielos es semejante al hombre tratante, que busca buenas perlas;

46Que hallando una preciosa perla, fué y vendió todo lo que tenía, y la compró.

47Asimismo el reino de los cielos es

13.47
ver. 38. cp. 4.19.
semejante á la red, que echada en la mar,
13.47
cp. 22.10 y
coge de todas suertes de peces:

48La cual estando llena, la sacaron á la orilla; y sentados, cogieron lo bueno en vasos, y lo malo echaron fuera.

49Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y

13.49
cp. 25.32.
apartarán á los malos de entre los justos,

50Y los echarán en el horno del fuego: allí será el lloro y el crujir de dientes.

51Díceles Jesús: ¿Habéis entendido todas estas cosas? Ellos responden: Sí, Señor.

52Y él les dijo: Por eso todo

13.52
cp. 23.34.
escriba docto en el reino de los cielos, es semejante á un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.

53Y aconteció que acabando Jesús estas parábolas, pasó de allí.

54

13.54
Mr. 6.1-6
Y venido á
13.54
cp. 2.23.
su tierra, les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que ellos estaban
13.54
cp. 7.28.
atónitos, y decían: ¿De dónde tiene éste esta sabiduría, y estas maravillas?

55

13.55
Lc. 3.234.22Jn. 6.42
¿No es éste el hijo del
13.55
Mr. 6.3
carpintero? ¿no se llama su madre María, y
13.55
cp. 12.46.
sus hermanos
13.55
Ga. 1.19
Jacobo y José, y Simón, y Judas?

56¿Y no están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene éste todas estas cosas?

57Y

13.57
cp. 11.6.
se escandalizaban en él. Mas Jesús les dijo:
13.57
Lc. 4.24Jn. 4.44
No hay profeta sin honra sino en su tierra y en su casa.

58Y

13.58
Mr. 6.5,6Lc. 4.23-27
no hizo allí muchas maravillas,
13.58
Mr. 9.23
a causa de la incredulidad de ellos.

14

141EN aquel tiempo

14.1
Mr. 6.14-29Lc. 9.7-9
Herodes el
14.1
Lc. 3.1
tetrarca oyó la fama de Jesús,

2Y dijo á sus criados: Este es Juan el Bautista: él ha resucitado de los muertos, y por eso virtudes obran en él.

3Porque Herodes

14.3
Lc. 3.19,20
había prendido á Juan, y le había aprisionado y puesto en la cárcel, por causa de Herodías,
14.3
Lc. 3.1
mujer de Felipe su hermano;

4Porque Juan le decía: No te es lícito tenerla.

5Y quería matarle, mas

14.5
cp. 21.26.
temía al pueblo; porque le tenían como
14.5
cp. 11.9.
a profeta.

6Mas celebrándose el día del nacimiento de Herodes, la hija de Herodías danzó en medio, y agradó á Herodes.

7Y prometió él con juramento de darle todo lo que pidiese.

8Y ella, instruída primero de su madre, dijo: Dame aquí en un plato la cabeza de Juan el Bautista.

9Entonces el rey se entristeció; mas por el juramento, y por los que estaban juntamente á la mesa, mandó que se le diese.

10Y enviando, degolló á Juan en la cárcel.

11Y fué traída su cabeza en un plato, y dada á la muchacha; y ella la presentó á su madre.

12Entonces llegaron sus discípulos, y tomaron el cuerpo, y lo enterraron; y fueron, y dieron las nuevas á Jesús.

13

14.13
cp. 10.23.
Y oyéndo lo Jesús,
14.13
Mr. 6.32-44Lc. 9.10-17Jn. 6.1-13
se apartó de allí en un barco á un lugar desierto, apartado: y cuando las gentes lo oyeron, le siguieron á pie de las ciudades.

14Y saliendo Jesús, vió un gran gentío, y

14.14
cp. 9.36 y
tuvo compasión de ellos, y sanó á los que de ellos había enfermos.

15Y cuando

14.15
Lc. 9.12
fué la tarde del día, se llegaron á él sus discípulos, diciendo: El lugar es desierto, y el tiempo es ya pasado: despide las gentes, para que se vayan por las aldeas, y compren para sí de comer.

16Y Jesús les dijo: No tienen necesidad de irse: dadles vosotros de comer.

17Y ellos dijeron: No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces.

18Y él les dijo: Traédmelos acá.

19Y mandando á las gentes recostarse sobre la hierba, tomando los cinco panes y los dos peces,

14.19
Mr. 7.34
alzando los ojos al cielo,
14.19
cp. 26.26.
bendijo, y partió y dió los panes á los discípulos, y los discípulos á las gentes.

1 Jesús anda sobre la mar.

2 Sobre la tradición.

20Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que sobró de los pedazos, doce

14.20
cp. 16.9.
cestas llenas.

21Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin las mujeres y los niños.

22

14.22
Mr. 6.45-56Jn. 6.15-21
Y luego Jesús hizo á sus discípulos entrar en el barco, é ir delante de él á la otra parte del lago, entre tanto que él despedía á las gentes.

23Y despedidas las gentes, subió

14.23
Lc. 6.129.28
al monte, apartado, á orar: y como fué la tarde del día, estaba allí solo.

24Y ya el barco estaba en medio de la mar, atormentado de las ondas; porque el viento era contrario.

25Mas á la cuarta vela de la noche, Jesús fué á ellos andando sobre la mar.

26Y los discípulos, viéndole andar sobre la mar, se turbaron, diciendo: Fantasma es. Y dieron voces de miedo.

27Mas luego Jesús les habló, diciendo: Confiad, yo soy;

14.27
cp. 17.7.
no tengáis miedo.

28Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si tú eres, manda que yo vaya á ti sobre las aguas.

29Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro del barco, andaba sobre las aguas para ir á Jesús.

30Mas viendo el viento fuerte, tuvo miedo; y comenzándose á hundir, dió voces, diciendo: Señor, sálvame.

31Y luego Jesús, extendiendo la mano, trabó de él, y le dice: Oh hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?

32Y como ellos entraron en el barco, sosegóse el viento.

33Entonces los que estaban en el barco, vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente

14.33
Sal. 2.7
eres Hijo de Dios.

34Y llegando á la otra parte, vinieron á la tierra de

14.34
Lc. 5.1Jn. 6.24,25
Genezaret.

35Y como le conocieron los hombres de aquel lugar, enviaron por toda aquella tierra alrededor, y trajeron á él todos los enfermos;

36Y le rogaban que solamente tocasen el borde de su manto; y

14.36
cp. 9.20.
todos los que tocaron, quedaron sanos.

15

151ENTONCES

15.1
Hasta ver. 28, Mr. 7.1-30.
llegaron á Jesús ciertos escribas y Fariseos de Jerusalem, diciendo:

2¿Por qué tus discípulos traspasan la tradición de los ancianos? porque no se lavan las manos cuando comen pan.

3Y él respondiendo, les dijo: ¿Por qué también vosotros traspasáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?

4Porque Dios mandó, diciendo:

15.4
Ex. 20.12
Honra al padre y á la madre, y,
15.4
Ex. 21.17
El que maldijere al padre ó á la madre, muera de muerte.

5Mas vosotros decís: Cualquiera que dijere al padre ó á la madre: Es ya ofrenda mía á Dios todo aquello con que pudiera valerte;

6No deberá honrar á su padre ó á su madre con socorro. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición.

7Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, diciendo:

8Este pueblo

15.8
Is. 29.13
de labios me honra;

Mas su corazón lejos está de mí.

9Mas en vano me honran,

15.9
Col. 2.22Tit. 1.14
Enseñando doctrinas y mandamientos de hombres.

10Y llamando á sí las gentes, les dijo: Oid, y entended:

11No lo que entra en la boca

15.11
Hch. 10.14,15
contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.

12Entonces llegándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los Fariseos oyendo esta palabra se ofendieron?

13Mas respondiendo él, dijo:

15.13
Jn. 15.2
Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada.

14Dejadlos:

15.14
cp. 23.16,24.
son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo.

15Y respondiendo Pedro,

15.15
Mr. 7.17
le dijo: Decláranos esta parábola.

16Y Jesús dijo: ¿Aun también vosotros sois sin entendimiento?

17¿No entendéis aún, que todo lo que entra en la boca, va al vientre, y es echado en la letrina?

1 La mujer Cananea.

2 Jesús alimenta á cuatro mil.

18Mas

15.18
Stg. 3.6
lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre.

19Porque del corazón salen los malos pensamientos, muertes, adulterios, fornicaciones, hurtos, falsos testimonios, blasfemias.

20Estas cosas son las que contaminan al hombre: que comer

15.20
Mr. 7.2,5
con las manos por lavar no contamina al hombre.

21Y saliendo Jesús de allí, se fué á las partes de

15.21
Mr. 3.87.31Lc. 6.17
Tiro y de Sidón.

22Y he aquí una mujer Cananea, que había salido de aquellos términos, clamaba, diciéndole: Señor,

15.22
cp. 9.27.
Hijo de David, ten misericordia de mí; mi hija es malamente atormentada del demonio.

23Mas él no le respondió palabra. Entonces llegándose sus discípulos, le rogaron, diciendo:

15.23
cp. 14.15.
Despáchala, pues da voces tras nosotros.

24Y él respondiendo, dijo:

15.24
cp. 10.6.
No soy enviado sino á las ovejas perdidas de la casa de Israel.

25Entonces ella vino, y

15.25
cp. 8.2.
le adoró, diciendo: Señor socórreme.

26Y respondiendo él, dijo: No es bien tomar el pan de los hijos, y echarlo á los

15.26
cp. 7.6.
perrillos.

27Y ella dijo: Sí, Señor; mas los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus señores.

28Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer,

15.28
cp. 9.2.
grande es tu fe; sea hecho contigo como quieres. Y fué sana su hija desde aquella hora.

29Y partido Jesús de allí,

15.29
Mr. 7.31-37
vino junto al mar de Galilea: y subiendo al monte, se sentó allí.

30Y llegaron á él muchas gentes, que tenían consigo cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos: y los echaron á los pies de Jesús, y los sanó:

31De manera que se maravillaban las gentes, viendo hablar los mudos, los mancos sanos, andar los cojos, y ver los ciegos: y glorificaron al Dios de Israel.

32Y

15.32
Mr. 8.1-9
Jesús llamando á sus discípulos, dijo:
15.32
cp. 14.14-21.
Tengo lástima de la gente, que ya hace tres días que perseveran conmigo, y no tienen qué comer; y enviarlos ayunos no quiero, porque no desmayen en el camino.

33Entonces sus discípulos le dicen: ¿Dónde tenemos nosotros tantos panes en el desierto, que hartemos á tan gran compañía?

34Y Jesús les dice: ¿Cuántos panes tenéis? Y ellos dijeron: Siete, y unos pocos pececillos.

35Y mandó á las gentes que se recostasen sobre la tierra.

36Y tomando los siete panes y los peces,

15.36
Mr. 8.614.23Lc. 22.17,19Jn. 6.11,231 Co. 10.3011.24
haciendo gracias, partió y dió á sus discípulos; y los discípulos á la gente.

37Y comieron todos, y se hartaron: y alzaron lo que sobró de los pedazos, siete espuertas llenas.

38Y eran los que habían comido, cuatro mil hombres, sin las mujeres y los niños.

39

15.39
Hasta cp. 16.12, Mr. 8.10-21.
Entonces, despedidas las gentes, subió en el barco: y vino á los términos de
15.39
cp. 27.56.
Magdalá.