Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
12

121EN aquel tiempo

12.1
Hasta ver. 8, Mr. 2.23-28.
iba Jesús por los sembrados en sábado; y sus discípulos tenían hambre, y
12.1
Dt. 23.25
comenzaron á coger espigas, y á comer.

2Y viéndolo los Fariseos, le dijeron: He aquí tus discípulos hacen

12.2
Ex. 20.10
lo que no es lícito hacer en sábado.

3Y él les dijo: ¿No habéis leído

12.3
1 S. 21.6
qué hizo David, teniendo él hambre y los que con él estaban:

4Cómo entró en la casa de Dios, y comió los

12.4
Ex. 25.30Lc. 24.5-8
panes de la proposición, que no le era lícito comer, ni á los que estaban con él,
12.4
Lv. 24.9
sino á solos los sacerdotes?

5O ¿no habéis leído

12.5
Nm. 28.9,10
en la ley, que los sábados en el templo los sacerdotes profanan el sábado, y son sin culpa?

6Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí.

7Mas si supieseis qué es:

12.7
Os. 6.6
Misericordia quiero y no sacrificio, no condenarías á los inocentes:

1 Jesús, Señor del sábado.

2 Blasfemia de los Fariseos.

8Porque Señor es del sábado el Hijo del hombre.

9Y partiéndose de allí,

12.9
Hasta ver. 14, Mr. 3.1-6.
vino á la sinagoga de ellos.

10Y he aquí había allí uno que tenía una mano seca: y le preguntaron, diciendo:

12.10
Lc. 13.1414.3Jn. 9.16
¿Es lícito curar en sábado? por acusarle.

11Y él les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si cayere ésta en una fosa en sábado, no le eche mano, y la levante?

12Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Así que, lícito es en los sábados hacer bien.

13Entonces dijo á aquel hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y fué restituída sana como la otra.

14Y salidos los Fariseos, consultaron contra él para destruirle.

15Mas sabiendo lo Jesús,

12.15
cp. 10.23.
se apartó de allí:
12.15
cp. 19.2.
y le siguieron muchas gentes, y sanaba á todos.

16Y él

12.16
Mr. 1.253.128.30
les encargaba eficazmente que no le descubriesen:

17Para que se cumpliese lo que estaba dicho por el profeta Isaías, que dijo:

18He aquí mi siervo,

12.18
Is. 42.1-3
al cual he escogido;

Mi Amado,

12.18
cp. 3.17.
en el cual se agrada mi alma:

Pondré mi Espíritu sobre él

Y á los Gentiles anunciará juicio.

19No contenderá, ni voceará:

Ni nadie oirá en las calles su voz.

20La caña cascada no quebrará,

Y el pábilo que humea no apagará,

Hasta que saque á victoria el juicio.

21Y en su nombre esperarán los Gentiles.

22Entonces fué traído á él

12.22
cp. 9.32-34.
un endemoniado, ciego y mudo, y le sanó; de tal manera, que el ciego y mudo hablaba y veía.

23Y todas las gentes estaban atónitas, y decían: ¿Será éste aquel

12.23
cp. 9.27.
Hijo de David?

24Mas los Fariseos, oyéndolo, decían: Este

12.24
Mr. 3.22
no echa fuera los demonios, sino por Beelzebub, príncipe de los demonios.

25Y Jesús,

12.25
cp. 9.4.
como sabía los pensamientos de ellos, les dijo:
12.25
Mr. 3.23-27Lc. 11.17-22
Todo reino dividido contra sí mismo, es desolado; y toda ciudad ó casa dividida contra sí misma, no permanecerá.

26Y si Satanás echa fuera á Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues, permanecerá su reino?

27Y si yo por Beelzebub echo fuera los demonios, ¿vuestros hijos por quién los echan? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.

28Y si por espíritu de Dios yo echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado á vosotros el reino de Dios.

29Porque, ¿cómo puede alguno entrar en la casa del valiente, y saquear sus alhajas, si primero no prendiere al valiente? y

12.29
Is. 53.12Col. 2.15
entonces saqueará su casa.

30

12.30
Mr. 9.40Lc. 9.5011.23
El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, derrama.

31Por tanto os digo:

12.31
Mr. 3.28-30Lc. 12.10
Todo pecado y blasfemia será perdonado á los hombres: mas la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada á los hombres.

32Y cualquiera que hablare

12.32
cp. 11.19 y
contra el Hijo del hombre, le será perdonado: mas cualquiera que hablare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo, ni en el venidero.

33

12.33
cp. 7.16-20.
O haced el árbol bueno, y su fruto bueno, ó haced el árbol corrompido, y su fruto dañado; porque por el fruto es conocido el árbol.

34

12.34
cp. 3.7 y
Generación de víboras, ¿cómo podéis hablar bien, siendo malos?
12.34
Lc. 6.45
porque de la abundancia del corazón habla la boca.

35El hombre bueno del buen tesoro del corazón saca buenas cosas: y el hombre malo del mal tesoro saca malas cosas.

36Mas yo os digo, que toda palabra ociosa que hablaren los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.

37Porque

12.37
Stg. 3.2-12
por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.

38Entonces respondiendo algunos de los escribas y de los Fariseos, diciendo:

12.38
Mr. 8.11,12Lc. 11.16,29Jn. 2.186.30
Maestro, deseamos ver de ti señal.

1 La señal de Jonás

2 Parábolas del sembrador

39Y él respondió, y les dijo:

12.39
Lc. 11.29-32
La generación mala y adulterina demanda señal; mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás profeta.

40Porque

12.40
Jon. 2.1
como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.

41Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán;

12.41
Jon. 3.5-9
porque ellos se arrepintieron á la predicación de Jonás; y he aquí más que Jonás en este lugar.

42La reina del Austro

12.42
1 R. 10.1
se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque vino de los fines de la tierra para oir la sabiduría de Salomón: y he aquí más que Salomón en este lugar.

43Cuando el espíritu inmundo

12.43
Lc. 11.24-26
ha salido del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla.

44Entonces dice: Me volvere á mi casa de donde salí: y cuando viene, la halla desocupada, barrida y adornada.

45Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí;

12.45
2 P. 2.20-22
y son peores las cosas últimas del tal hombre que las primeras: así también acontecerá á esta generación mala.

46Y estando él aún hablando á las gentes,

12.46
Mr. 3.31-35Lc. 3.19-21
he aquí su madre y
12.46
cp. 13.55.
sus hermanos estaban fuera, que le querían hablar.

47Y le dijo uno: He aquí tu madre y tus hermanos están fuera, que te quieren hablar.

48Y respondiendo él al que le decía esto, dijo: ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?

49Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos.

50Porque

12.50
Jn. 15.14
todo aquel que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano, y hermana, y madre.

13

131Y AQUEL día, saliendo Jesús de casa,

13.1
Mr. 4.1-12
se sentó junto á la mar.

2Y se allegaron

13.2
Lc. 8.4-10
a él muchas gentes; y entrándose él en el barco, se sentó, y toda la gente estaba á la ribera.

3Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí el que sembraba salió á sembrar.

4Y sembrando, parte de la simiente cayó junto al camino; y vinieron las aves, y la comieron.

5Y parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y nació luego, porque no tenía profundidad de tierra:

6Mas en saliendo el sol, se quemó; y secóse, porque no tenía raíz.

7Y parte cayó en espinas; y las espinas crecieron, y la ahogaron.

8Y parte cayó en buena tierra, y dió fruto, cuál

13.8
Gn. 26.12
a ciento, cuál á sesenta, y cuál á treinta.

9Quien tiene oídos

13.9
cp. 11.15.
para oir, oiga.

10Entonces, llegándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?

11Y él respondiendo, les dijo: Porque

13.11
cp. 11.25.
a vosotros es concedido saber los misterios del reino de los cielos; mas á ellos no es concedido.

12Porque á cualquiera

13.12
cp. 25.29.
que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.

13Por eso les hablo por parábolas; porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.

14De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice:

13.14
Is. 6.9,10Jn. 12.40Hch. 28.26,27
De oído oiréis, y no entenderéis;

Y viendo veréis, y no miraréis.

15Porque el corazón de este pueblo está engrosado,

Y de los oídos oyen pesadamente,

Y de sus ojos guiñan:

Para que no vean de los ojos,

Y oigan de los oídos,

Y del corazón entiendan,

Y se conviertan,

Y yo los sane.

16Mas bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.

17Porque de cierto os digo,

13.17
He. 11.131 P. 1.10,11
que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron: y oir lo que oís, y no lo oyeron.

1 y de la cizaña. Su explicación.

2 Varias otras parábolas.

18Oid,

13.18
Mr. 4.13-20Lc. 8.11-15
pues, vosotros la parábola del que siembra:

19Oyendo cualquiera la palabra

13.19
cp. 4.23 y
del reino, y no entendiéndola, viene el malo, y arrebata lo que fué sembrado en su corazón: éste es el que fué sembrado junto al camino.

20Y el que fué sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y

13.20
Mr. 1.30
luego
13.20
Mr. 6.20
la recibe con gozo.

21Mas no tiene raíz en sí, antes es temporal que venida la aflicción ó la persecución por la palabra,

13.21
Mr. 6.25
luego
13.21
cp. 11.6.
se ofende.

22Y el que fué sembrado en espinas, éste es el que oye la palabra; pero el afán de este siglo y

13.22
cp. 19.23.
el engaño de las riquezas, ahogan la palabra, y hácese infructuosa.

23Mas el que fué sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y el que lleva fruto: y lleva uno á ciento, y otro á sesenta, y otro á treinta.

24Otra

13.24
Mr. 4.26-29
parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al hombre que siembra buena simiente en su campo:

25Mas durmiendo los hombres, vino su enemigo, y sembró cizaña entre el trigo, y se fué.

26Y como la hierba salió é hizo fruto, entonces apareció también la cizaña.

27Y llegándose los siervos del padre de la familia, le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena simiente en tu campo? ¿de dónde, pues, tiene cizaña?

28Y él les dijo: Un hombre enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la cojamos?

29Y él dijo: No; porque cogiendo la cizaña, no arranquéis también con ella el trigo.

30Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré á los segadores: Coged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; mas recoged el trigo en mi alfolí.

31Otra parábola les propuso, diciendo:

13.31
Mr. 4.30-32Lc. 13.18,19
El reino de los cielos es semejante al
13.31
cp. 17.20.
grano de mostaza, que tomándolo alguno lo sembró en su campo:

32El cual á la verdad es la más pequeña de todas las simientes; mas cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.

33Otra parábola les dijo:

13.33
Lc. 13.20,21
El reino de los cielos es semejante á la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo quedó leudo.

34Todo esto habló Jesús

13.34
Mr. 4.33,34
por parábolas á las gentes, y sin parábolas no les hablaba:

35Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta, que dijo:

13.35
Sal. 78.2
Abriré en parábolas mi boca;

Rebosaré cosas escondidas desde la fundación del mundo.

36Entonces, despedidas las gentes, Jesús se vino á

13.36
ver. 1.
casa; y llegándose á él sus discípulos, le dijeron: Decláranos la
13.36
vers. 24-30.
parábola de la cizaña del campo.

37Y respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena simiente es el Hijo del hombre;

38Y

13.38
Mr. 16.15,20
el campo es el mundo; y la buena simiente son
13.38
cp. 8.12.
los hijos del reino, y la cizaña son
13.38
Jn. 8.44Hch. 13.101 Jn. 3.8,10
los hijos del malo;

39Y el enemigo que la sembró, es el diablo;

13.39
Jl. 3.13Ap. 14.15
y la siega es el
13.39
cp. 28.20.
fin del mundo, y los segadores son los ángeles.

40De manera que como es cogida la cizaña, y quemada al fuego, así será en el fin de este siglo.

41Enviará

13.41
cp. 24.31.
el Hijo del hombre sus ángeles, y cogerán de su reino todos los escándalos, y los que hacen iniquidad,

42Y los echarán en el horno

13.42
cp. 3.12.
de fuego:
13.42
cp. 8.12.
allí será el lloro y el crujir de dientes.

43Entonces los justos resplandecerán como el sol en

13.43
cp. 26.29.
el reino de su Padre: el que tiene oídos para oir, oiga.

44Además, el reino de los cielos es semejante al tesoro escondido en el campo; el cual hallado, el hombre lo encubre, y de gozo de ello va, y

13.44
Fil. 3.7,8
vende todo lo que tiene, y
13.44
Ap. 3.18
compra aquel campo.

1 La perla preciosa y la red.

2 Muerte de Juan el Bautista.

45También el reino de los cielos es semejante al hombre tratante, que busca buenas perlas;

46Que hallando una preciosa perla, fué y vendió todo lo que tenía, y la compró.

47Asimismo el reino de los cielos es

13.47
ver. 38. cp. 4.19.
semejante á la red, que echada en la mar,
13.47
cp. 22.10 y
coge de todas suertes de peces:

48La cual estando llena, la sacaron á la orilla; y sentados, cogieron lo bueno en vasos, y lo malo echaron fuera.

49Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y

13.49
cp. 25.32.
apartarán á los malos de entre los justos,

50Y los echarán en el horno del fuego: allí será el lloro y el crujir de dientes.

51Díceles Jesús: ¿Habéis entendido todas estas cosas? Ellos responden: Sí, Señor.

52Y él les dijo: Por eso todo

13.52
cp. 23.34.
escriba docto en el reino de los cielos, es semejante á un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.

53Y aconteció que acabando Jesús estas parábolas, pasó de allí.

54

13.54
Mr. 6.1-6
Y venido á
13.54
cp. 2.23.
su tierra, les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que ellos estaban
13.54
cp. 7.28.
atónitos, y decían: ¿De dónde tiene éste esta sabiduría, y estas maravillas?

55

13.55
Lc. 3.234.22Jn. 6.42
¿No es éste el hijo del
13.55
Mr. 6.3
carpintero? ¿no se llama su madre María, y
13.55
cp. 12.46.
sus hermanos
13.55
Ga. 1.19
Jacobo y José, y Simón, y Judas?

56¿Y no están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene éste todas estas cosas?

57Y

13.57
cp. 11.6.
se escandalizaban en él. Mas Jesús les dijo:
13.57
Lc. 4.24Jn. 4.44
No hay profeta sin honra sino en su tierra y en su casa.

58Y

13.58
Mr. 6.5,6Lc. 4.23-27
no hizo allí muchas maravillas,
13.58
Mr. 9.23
a causa de la incredulidad de ellos.

14

141EN aquel tiempo

14.1
Mr. 6.14-29Lc. 9.7-9
Herodes el
14.1
Lc. 3.1
tetrarca oyó la fama de Jesús,

2Y dijo á sus criados: Este es Juan el Bautista: él ha resucitado de los muertos, y por eso virtudes obran en él.

3Porque Herodes

14.3
Lc. 3.19,20
había prendido á Juan, y le había aprisionado y puesto en la cárcel, por causa de Herodías,
14.3
Lc. 3.1
mujer de Felipe su hermano;

4Porque Juan le decía: No te es lícito tenerla.

5Y quería matarle, mas

14.5
cp. 21.26.
temía al pueblo; porque le tenían como
14.5
cp. 11.9.
a profeta.

6Mas celebrándose el día del nacimiento de Herodes, la hija de Herodías danzó en medio, y agradó á Herodes.

7Y prometió él con juramento de darle todo lo que pidiese.

8Y ella, instruída primero de su madre, dijo: Dame aquí en un plato la cabeza de Juan el Bautista.

9Entonces el rey se entristeció; mas por el juramento, y por los que estaban juntamente á la mesa, mandó que se le diese.

10Y enviando, degolló á Juan en la cárcel.

11Y fué traída su cabeza en un plato, y dada á la muchacha; y ella la presentó á su madre.

12Entonces llegaron sus discípulos, y tomaron el cuerpo, y lo enterraron; y fueron, y dieron las nuevas á Jesús.

13

14.13
cp. 10.23.
Y oyéndo lo Jesús,
14.13
Mr. 6.32-44Lc. 9.10-17Jn. 6.1-13
se apartó de allí en un barco á un lugar desierto, apartado: y cuando las gentes lo oyeron, le siguieron á pie de las ciudades.

14Y saliendo Jesús, vió un gran gentío, y

14.14
cp. 9.36 y
tuvo compasión de ellos, y sanó á los que de ellos había enfermos.

15Y cuando

14.15
Lc. 9.12
fué la tarde del día, se llegaron á él sus discípulos, diciendo: El lugar es desierto, y el tiempo es ya pasado: despide las gentes, para que se vayan por las aldeas, y compren para sí de comer.

16Y Jesús les dijo: No tienen necesidad de irse: dadles vosotros de comer.

17Y ellos dijeron: No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces.

18Y él les dijo: Traédmelos acá.

19Y mandando á las gentes recostarse sobre la hierba, tomando los cinco panes y los dos peces,

14.19
Mr. 7.34
alzando los ojos al cielo,
14.19
cp. 26.26.
bendijo, y partió y dió los panes á los discípulos, y los discípulos á las gentes.

1 Jesús anda sobre la mar.

2 Sobre la tradición.

20Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que sobró de los pedazos, doce

14.20
cp. 16.9.
cestas llenas.

21Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin las mujeres y los niños.

22

14.22
Mr. 6.45-56Jn. 6.15-21
Y luego Jesús hizo á sus discípulos entrar en el barco, é ir delante de él á la otra parte del lago, entre tanto que él despedía á las gentes.

23Y despedidas las gentes, subió

14.23
Lc. 6.129.28
al monte, apartado, á orar: y como fué la tarde del día, estaba allí solo.

24Y ya el barco estaba en medio de la mar, atormentado de las ondas; porque el viento era contrario.

25Mas á la cuarta vela de la noche, Jesús fué á ellos andando sobre la mar.

26Y los discípulos, viéndole andar sobre la mar, se turbaron, diciendo: Fantasma es. Y dieron voces de miedo.

27Mas luego Jesús les habló, diciendo: Confiad, yo soy;

14.27
cp. 17.7.
no tengáis miedo.

28Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si tú eres, manda que yo vaya á ti sobre las aguas.

29Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro del barco, andaba sobre las aguas para ir á Jesús.

30Mas viendo el viento fuerte, tuvo miedo; y comenzándose á hundir, dió voces, diciendo: Señor, sálvame.

31Y luego Jesús, extendiendo la mano, trabó de él, y le dice: Oh hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?

32Y como ellos entraron en el barco, sosegóse el viento.

33Entonces los que estaban en el barco, vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente

14.33
Sal. 2.7
eres Hijo de Dios.

34Y llegando á la otra parte, vinieron á la tierra de

14.34
Lc. 5.1Jn. 6.24,25
Genezaret.

35Y como le conocieron los hombres de aquel lugar, enviaron por toda aquella tierra alrededor, y trajeron á él todos los enfermos;

36Y le rogaban que solamente tocasen el borde de su manto; y

14.36
cp. 9.20.
todos los que tocaron, quedaron sanos.