Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
10

101ENTONCES

10.1
Mr. 3.13,156.7Lc. 6.139.1
llamando á sus doce discípulos, les dió potestad contra los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y sanasen toda enfermedad y toda dolencia.

2

10.2
Mr. 3.16-19Lc. 6.14-16Hch. 1.13
Y los nombres de los doce apóstoles son estos: el primero, Simón,
10.2
cp. 16.18.
que es dicho Pedro, y Andrés su hermano;
10.2
cp. 4.21.
Jacobo, hijo de Zebedeo, y Juan su hermano;

3Felipe, y Bartolomé; Tomás, y

10.3
cp. 9.9.
Mateo el publicano; Jacobo hijo de Alfeo, y Lebeo, por sobrenombre Tadeo;

4Simón el Cananita,

10.4
Lc. 6.15Hch. 1.13
y Judas
10.4
cp. 26.14,47.
Iscariote, que también le entregó.

5A estos doce envió Jesús, á los cuales dió mandamiento, diciendo:

10.5
cp. 4.15.
Por el camino de los Gentiles no iréis, y en ciudad de
10.5
2 R. 17.24Esd. 4.10
Samaritanos no entréis;

6Mas

10.6
cp. 15.24.
id antes á las ovejas perdidas de la casa de Israel.

7Y yendo, predicad, diciendo:

10.7
cp. 3.2.
El reino de los cielos se ha acercado.

8Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios: de gracia recibisteis, dad de gracia.

9

10.9
Hasta ver. 15, Mr. 6.8-11.
No aprestéis oro, ni plata, ni cobre en vuestras bolsas;

10Ni

10.10
1 S. 17.40
alforja para el camino, ni dos ropas de vestir, ni zapatos, ni bordón;
10.10
1 Co. 9.7-141 Ti. 5.18
porque el obrero digno es de su alimento.

11Mas en cualquier ciudad, ó aldea donde entrareis, investigad quién sea en ella digno, y reposad allí hasta que salgáis.

12Y entrando en la casa,

10.12
1 S. 25.6
saludadla.

13Y si la casa fuere digna, vuestra paz vendrá sobre ella; mas si no fuere digna, vuestra paz se volverá á vosotros.

14Y cualquiera que no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa ó ciudad, y

10.14
Hch. 13.51
sacudid el polvo de vuestros pies.

15De cierto os digo,

10.15
cp. 11.22,24.
que el castigo será más tolerable á la tierra de los de Sodoma y de los de Gomorra en el día del juicio, que á aquella ciudad.

16He aquí, yo os envío como á ovejas en medio de lobos: sed pues

10.16
Gn. 3.1
prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.

17Y guardaos de los hombres: porque os entregarán en

10.17
cp. 5.22.
concilios, y
10.17
Hch. 22.1926.11
en sus sinagogas os azotarán;

18Y

10.18
Hch. 12.124.10
aun á príncipes y á reyes seréis llevados por causa de mí, por testimonio á ellos y á los Gentiles.

19Mas cuando os entregaren,

10.19
Mr. 13.9,11-13Lc. 21.12-17
no os apuréis por cómo ó qué hablaréis;
10.19
Ex. 4.12
porque en aquella hora os será dado qué habéis de hablar.

1 de los doce.

2 Los mensajeros de Juan.

20Porque

10.20
Hch. 4.82 Ti. 4.17
no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.

21Y

10.21
Lc. 21.16
el hermano entregará al hermano á la muerte, y el padre al hijo; y los hijos se levantarán contra los padres, y los harán morir.

22

10.22
cp. 24.9,13.
Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre; mas el que soportare hasta el fin, éste será salvo.

23Mas

10.23
cp. 2.13 y
cuando os persiguieren en esta ciudad, huid á la otra: porque de cierto os digo, que no acabaréis de andar todas las ciudades de Israel,
10.23
cp. 16.28.
que no venga el Hijo del hombre.

24El discípulo

10.24
Jn. 13.1615.20
no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor.

25Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si

10.25
Mr. 3.22
al padre de la familia llamaron Beelzebub, ¿cuánto más á los de su casa?

26Así que, no los temáis;

10.26
Hasta ver. 33, Lc. 12.2-9.
porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse.

27Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz; y lo que oís al oído predicadlo desde los terrados.

28Y no temáis á los que matan el cuerpo, mas al alma no pueden matar: temed antes á aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el

10.28
cp. 5.22.
infierno.

29¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae á tierra sin vuestro Padre.

30Pues aun vuestros cabellos están todos contados.

31Así que, no temáis: más valéis vosotros que muchos pajarillos.

32Cualquiera pues, que

10.32
Ro. 10.9,10
me confesare delante de los hombres,
10.32
Ap. 3.5
le confesaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos.

33Y cualquiera

10.33
2 Ti. 2.12
que me negare delante de los hombres, le negaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos.

34No

10.34
ver. 35.
penséis que he venido para meter paz en la tierra: no he venido para meter paz, sino espada.

35Porque he venido para hacer disensión del hombre

10.35
Mi. 7.6
contra su padre, y de la hija contra su madre, y de la nuera contra su suegra.

36Y los enemigos del hombre serán los de su casa.

37El que

10.37
Lc. 14.26
ama padre ó madre más que á mí, no es digno de mí; y el que ama hijo ó hija más que á mí, no es digno de mí.

38Y

10.38
cp. 16.24.
el que no toma su cruz, y sigue en pos de mí, no es digno de mí.

39El que hallare su vida,

10.39
cp. 16.25.
la perderá; y el que perdiere su vida por causa de mí, la hallará.

40El que os recibe á vosotros,

10.40
Jn. 13.20
a mí recibe; y el que á mí recibe, recibe al que me envió.

41El que recibe profeta en nombre de profeta, merced de profeta recibirá; y el que recibe justo en nombre de justo, merced de justo recibirá.

42Y

10.42
cp. 25.40.
cualquiera que diere á uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, en nombre de discípulo, de cierto os digo, que no perderá su recompensa.

11

111Y FUÉ, que acabando Jesús de dar mandamientos á sus doce discípulos, se fué de allí á enseñar y á predicar en las ciudades de ellos.

2Y

11.2
Hasta ver. 19, Lc. 7.18-35.
oyendo Juan
11.2
cp. 14.3.
en la prisión los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos,

3Diciendo: ¿Eres tú

11.3
cp. 3.11.
aquél que había de venir, ó esperaremos á otro?

4Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber á Juan las cosas que oís y veis:

5Los ciegos ven,

11.5
Is. 35.5,6
y los cojos andan; los leprosos son limpiados, y los sordos oyen; los muertos son resucitados, y
11.5
Is. 61.1
a los pobres es anunciado el evangelio.

6Y bienaventurado es el que no

11.6
Is. 8.14,15
fuere escandalizado en mí.

7E idos ellos, comenzó Jesús á decir de Juan á las gentes: ¿Qué salisteis á ver

11.7
cp. 3.1.
al desierto?
11.7
Ef. 4.14
¿una caña que es meneada del viento?

8Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un hombre cubierto de delicados vestidos? He aquí, los que traen vestidos delicados, en las casas de los reyes están.

1 Grandeza de Juan el Bautista.

2 “Te alabo, Padre.”

9Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un profeta? También os digo,

11.9
cp. 14.5 y
y más que profeta.

10Porque éste es de quien está escrito:

11.10
Mal. 3.1
He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz,

Que aparejará tu camino delante de ti.

11De cierto os digo, que no se levantó entre los que nacen de mujeres otro mayor que Juan el Bautista; mas el que es muy más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él.

12Desde

11.12
Lc. 16.16
los días de Juan el Bautista hasta ahora, al reino de los cielos se hace fuerza, y los valientes lo arrebatan.

13Porque todos los profetas y la ley hasta Juan profetizaron.

14Y si queréis recibir, él es

11.14
Mal. 4.5Lc. 1.17Jn. 1.21
aquel Elías que había de venir.

15El que tiene oídos para oir,

11.15
cp. 13.9,43.
oiga.

16Mas ¿á quién compararé esta generación? Es semejante á los muchachos que se sientan en las plazas, y dan voces á sus compañeros,

17Y dicen: Os tañimos flauta, y no bailasteis; os endechamos, y no lamentasteis.

18Porque vino Juan, que

11.18
cp. 3.4.
ni comía
11.18
Lc. 1.15
ni bebía, y dicen: Demonio tiene.

19Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino,

11.19
cp. 9.10.
amigo de publicanos y de pecadores.
11.19
Lc. 7.35
Mas la sabiduría es justificada por sus hijos.

20Entonces

11.20
Lc. 10.13-15
comenzó á reconvenir á las ciudades en las cuales habían sido hechas muy muchas de sus maravillas, porque no se habían arrepentido, diciendo:

21¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti,

11.21
Jn. 1.4412.21
Bethsaida! porque si en
11.21
cp. 15.21.
Tiro y en Sidón fueran hechas las maravillas que han sido hechas en vosotras, en otro tiempo se hubieran arrepentido en saco y en ceniza.

22Por tanto os digo,

11.22
cp. 10.15.
que á Tiro y á Sidón será más tolerable el castigo en el día del juicio, que á vosotras.

23Y tú, Capernaum,

11.23
Is. 14.13
que eres levantada hasta el cielo, hasta los infiernos serás abajada; porque si en los de Sodoma fueran hechas las maravillas que han sido hechas en ti, hubieran quedado hasta el día de hoy.

24Por tanto os digo, que á la tierra de los de Sodoma será más tolerable el castigo en el día del juicio, que á ti.

25En aquel tiempo,

11.25
Lc. 10.21,22
respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, que hayas escondido estas cosas
11.25
1 Co. 1.19,272.8
de los sabios y de los entendidos, y las hayas
11.25
cp. 16.17 y
revelado á los niños.

26Así, Padre, pues que así agradó en tus ojos.

27

11.27
cp. 28.18.
Todas las cosas me son entregadas de mi Padre: y nadie conoció al Hijo, sino el Padre; ni al Padre conoció alguno,
11.27
Jn. 1.186.46
sino el Hijo, y aquel á quien el Hijo lo quisiere revelar.

28Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar.

29Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón;

11.29
Jer. 6.16
y hallaréis descanso para vuestras almas.

30Porque mi yugo

11.30
1 Jn. 5.3
es fácil, y ligera mi carga.

12

121EN aquel tiempo

12.1
Hasta ver. 8, Mr. 2.23-28.
iba Jesús por los sembrados en sábado; y sus discípulos tenían hambre, y
12.1
Dt. 23.25
comenzaron á coger espigas, y á comer.

2Y viéndolo los Fariseos, le dijeron: He aquí tus discípulos hacen

12.2
Ex. 20.10
lo que no es lícito hacer en sábado.

3Y él les dijo: ¿No habéis leído

12.3
1 S. 21.6
qué hizo David, teniendo él hambre y los que con él estaban:

4Cómo entró en la casa de Dios, y comió los

12.4
Ex. 25.30Lc. 24.5-8
panes de la proposición, que no le era lícito comer, ni á los que estaban con él,
12.4
Lv. 24.9
sino á solos los sacerdotes?

5O ¿no habéis leído

12.5
Nm. 28.9,10
en la ley, que los sábados en el templo los sacerdotes profanan el sábado, y son sin culpa?

6Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí.

7Mas si supieseis qué es:

12.7
Os. 6.6
Misericordia quiero y no sacrificio, no condenarías á los inocentes:

1 Jesús, Señor del sábado.

2 Blasfemia de los Fariseos.

8Porque Señor es del sábado el Hijo del hombre.

9Y partiéndose de allí,

12.9
Hasta ver. 14, Mr. 3.1-6.
vino á la sinagoga de ellos.

10Y he aquí había allí uno que tenía una mano seca: y le preguntaron, diciendo:

12.10
Lc. 13.1414.3Jn. 9.16
¿Es lícito curar en sábado? por acusarle.

11Y él les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si cayere ésta en una fosa en sábado, no le eche mano, y la levante?

12Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Así que, lícito es en los sábados hacer bien.

13Entonces dijo á aquel hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y fué restituída sana como la otra.

14Y salidos los Fariseos, consultaron contra él para destruirle.

15Mas sabiendo lo Jesús,

12.15
cp. 10.23.
se apartó de allí:
12.15
cp. 19.2.
y le siguieron muchas gentes, y sanaba á todos.

16Y él

12.16
Mr. 1.253.128.30
les encargaba eficazmente que no le descubriesen:

17Para que se cumpliese lo que estaba dicho por el profeta Isaías, que dijo:

18He aquí mi siervo,

12.18
Is. 42.1-3
al cual he escogido;

Mi Amado,

12.18
cp. 3.17.
en el cual se agrada mi alma:

Pondré mi Espíritu sobre él

Y á los Gentiles anunciará juicio.

19No contenderá, ni voceará:

Ni nadie oirá en las calles su voz.

20La caña cascada no quebrará,

Y el pábilo que humea no apagará,

Hasta que saque á victoria el juicio.

21Y en su nombre esperarán los Gentiles.

22Entonces fué traído á él

12.22
cp. 9.32-34.
un endemoniado, ciego y mudo, y le sanó; de tal manera, que el ciego y mudo hablaba y veía.

23Y todas las gentes estaban atónitas, y decían: ¿Será éste aquel

12.23
cp. 9.27.
Hijo de David?

24Mas los Fariseos, oyéndolo, decían: Este

12.24
Mr. 3.22
no echa fuera los demonios, sino por Beelzebub, príncipe de los demonios.

25Y Jesús,

12.25
cp. 9.4.
como sabía los pensamientos de ellos, les dijo:
12.25
Mr. 3.23-27Lc. 11.17-22
Todo reino dividido contra sí mismo, es desolado; y toda ciudad ó casa dividida contra sí misma, no permanecerá.

26Y si Satanás echa fuera á Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues, permanecerá su reino?

27Y si yo por Beelzebub echo fuera los demonios, ¿vuestros hijos por quién los echan? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.

28Y si por espíritu de Dios yo echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado á vosotros el reino de Dios.

29Porque, ¿cómo puede alguno entrar en la casa del valiente, y saquear sus alhajas, si primero no prendiere al valiente? y

12.29
Is. 53.12Col. 2.15
entonces saqueará su casa.

30

12.30
Mr. 9.40Lc. 9.5011.23
El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, derrama.

31Por tanto os digo:

12.31
Mr. 3.28-30Lc. 12.10
Todo pecado y blasfemia será perdonado á los hombres: mas la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada á los hombres.

32Y cualquiera que hablare

12.32
cp. 11.19 y
contra el Hijo del hombre, le será perdonado: mas cualquiera que hablare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo, ni en el venidero.

33

12.33
cp. 7.16-20.
O haced el árbol bueno, y su fruto bueno, ó haced el árbol corrompido, y su fruto dañado; porque por el fruto es conocido el árbol.

34

12.34
cp. 3.7 y
Generación de víboras, ¿cómo podéis hablar bien, siendo malos?
12.34
Lc. 6.45
porque de la abundancia del corazón habla la boca.

35El hombre bueno del buen tesoro del corazón saca buenas cosas: y el hombre malo del mal tesoro saca malas cosas.

36Mas yo os digo, que toda palabra ociosa que hablaren los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.

37Porque

12.37
Stg. 3.2-12
por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.

38Entonces respondiendo algunos de los escribas y de los Fariseos, diciendo:

12.38
Mr. 8.11,12Lc. 11.16,29Jn. 2.186.30
Maestro, deseamos ver de ti señal.

1 La señal de Jonás

2 Parábolas del sembrador

39Y él respondió, y les dijo:

12.39
Lc. 11.29-32
La generación mala y adulterina demanda señal; mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás profeta.

40Porque

12.40
Jon. 2.1
como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.

41Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán;

12.41
Jon. 3.5-9
porque ellos se arrepintieron á la predicación de Jonás; y he aquí más que Jonás en este lugar.

42La reina del Austro

12.42
1 R. 10.1
se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque vino de los fines de la tierra para oir la sabiduría de Salomón: y he aquí más que Salomón en este lugar.

43Cuando el espíritu inmundo

12.43
Lc. 11.24-26
ha salido del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla.

44Entonces dice: Me volvere á mi casa de donde salí: y cuando viene, la halla desocupada, barrida y adornada.

45Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí;

12.45
2 P. 2.20-22
y son peores las cosas últimas del tal hombre que las primeras: así también acontecerá á esta generación mala.

46Y estando él aún hablando á las gentes,

12.46
Mr. 3.31-35Lc. 3.19-21
he aquí su madre y
12.46
cp. 13.55.
sus hermanos estaban fuera, que le querían hablar.

47Y le dijo uno: He aquí tu madre y tus hermanos están fuera, que te quieren hablar.

48Y respondiendo él al que le decía esto, dijo: ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?

49Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos.

50Porque

12.50
Jn. 15.14
todo aquel que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano, y hermana, y madre.