Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
9

91

9.1
Mr. 5.21Lc. 8.40
ENTONCES entrando en el barco, pasó á la otra parte,
9.1
cp. 4.13.
y vino á su ciudad.

2Y he aquí

9.2
Mr. 2.3-12Lc. 5.18-26
le trajeron un paralítico, echado en una cama: y
9.2
vers. 22,28,29. cp. 15.28.
viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Confía, hijo; tus pecados te son perdonados.

3Y he aquí, algunos de los escribas decían dentro de sí: Este blasfema.

4Y

9.4
cp. 12.25 y
viendo Jesús sus pensamientos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?

5Porque, ¿qué es más fácil, decir: Los pecados te son perdonados; ó decir: Levántate, y anda?

6Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar pecados, (dice entonces al paralítico): Levántate, toma tu cama, y vete á tu casa.

7Entonces él se levantó y se fué á su casa.

8Y las gentes, viéndolo, se maravillaron, y glorificaron á Dios, que había dado tal potestad á los hombres.

9

9.9
Hasta ver. 13, Mr. 2.14-17.
Y pasando Jesús de allí, vió á un hombre que estaba sentado al banco de los públicos tributos, el cual se llamaba Mateo; y dícele: Sígueme. Y se levantó, y le siguió.

10Y aconteció que estando él sentado á la mesa en casa, he aquí que

9.10
Lc. 15.1
muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente á la mesa con Jesús y sus discípulos.

11Y viendo esto los Fariseos, dijeron á sus discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los

9.11
cp. 11.19.
publicanos y pecadores?

12Y oyéndolo Jesús, le dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.

13Andad pues, y aprended qué cosa es:

9.13
Os. 6.6
Misericordia quiero, y no sacrificio: porque no he venido á llamar justos, sino pecadores á arrepentimiento.

14

9.14
Mr. 2.18-22Lc. 5.33-38
Entonces los discípulos de Juan vienen á él, diciendo: ¿Por qué nosotros y los Fariseos
9.14
Lc. 18.12
ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan?

15Y Jesús les dijo:

9.15
Jn. 3.29
¿Pueden los que son de bodas tener luto entre tanto que el esposo está con ellos? mas vendrán días cuando el esposo será quitado de ellos, y entonces ayunarán.

16Y nadie echa remiendo de paño recio en vestido viejo; porque el tal remiendo tira del vestido, y se hace peor la rotura.

17Ni echan vino nuevo en cueros viejos: de otra manera

9.17
Jos. 9.4Sal. 119.83
los cueros se rompen, y el vino se derrama, y se pierden los cueros; mas echan el vino nuevo en cueros nuevos, y lo uno y lo otro se conserva juntamente.

18Hablando él estas cosas

9.18
hasta ver. 26, Mr. 5.22-43.
a ellos, he aquí vino un principal, y le
9.18
cp. 8.2.
adoraba, diciendo: Mi hija es muerta poco ha: mas ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá.

19Y se levantó Jesús, y le siguió, y sus discípulos.

20Y he aquí una mujer enferma

9.20
Lv. 15.25
de flujo de sangre doce años había, llegándose por detrás, tocó la
9.20
cp. 14.36 y
franja de su vestido:

21Porque decía entre sí: Si tocare solamente su vestido, seré salva.

22Mas Jesús volviéndose, y mirándola, dijo: Confía, hija,

9.22
ver. 2.
tu fe te ha salvado. Y la mujer fué salva desde aquella hora.

23Y

9.23
2 Cr. 35.25
llegado Jesús á casa del principal, viendo los tañedores de flautas, y la gente que hacía bullicio,

24Díceles: Apartaos, que la muchacha no es muerta, mas

9.24
Jn. 11.11
duerme. Y se burlaban de él.

25Y como la gente fué echada fuera, entró, y tomóla de la mano, y se levantó la muchacha.

26Y salió esta fama por toda aquella tierra.

1 Curación de dos ciegos.

2 La misión

27Y pasando Jesús de allí, le siguieron 9.27 Véase cp. 20.30-34.dos ciegos, dando voces y diciendo:

9.27
cp. 15.22.
Ten misericordia de nosotros, Hijo de David.

28Y llegado á la casa, vinieron á él los ciegos; y Jesús les dice: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dicen: Sí, Señor.

29Entonces

9.29
cp. 20.34.
tocó los ojos de ellos, diciendo:
9.29
ver. 2.
Conforme á vuestra fe os sea hecho.

30Y los ojos de ellos fueron abiertos. Y Jesús les encargó

9.30
Mr. 1.43
rigurosamente, diciendo:
9.30
cp. 8.4.
Mirad que nadie lo sepa.

31Mas ellos salidos,

9.31
Mr. 7.36
divulgaron su fama por toda aquella tierra.

32Y saliendo ellos,

9.32
Lc. 11.14,15
he aquí, le trajeron un hombre mudo,
9.32
cp. 4.24.
endemoniado.

33Y echado fuera el demonio, el mudo habló; y las gentes se maravillaron, diciendo: Nunca ha sido vista cosa semejante en Israel.

34Mas los Fariseos decían:

9.34
Mr. 3.22
Por el príncipe de los demonios echa fuera los demonios.

35Y rodeaba Jesús por todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos,

9.35
cp. 4.23.
y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y todo achaque en el pueblo.

36Y viendo las gentes,

9.36
Mr. 6.34
tuvo compasión de ellas; porque estaban derramadas y esparcidas
9.36
Is. 53.6
como ovejas que no tienen pastor.

37Entonces dice á sus discípulos:

9.37
Lc. 10.2Jn. 4.35
A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.

38Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros á su mies.

10

101ENTONCES

10.1
Mr. 3.13,156.7Lc. 6.139.1
llamando á sus doce discípulos, les dió potestad contra los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y sanasen toda enfermedad y toda dolencia.

2

10.2
Mr. 3.16-19Lc. 6.14-16Hch. 1.13
Y los nombres de los doce apóstoles son estos: el primero, Simón,
10.2
cp. 16.18.
que es dicho Pedro, y Andrés su hermano;
10.2
cp. 4.21.
Jacobo, hijo de Zebedeo, y Juan su hermano;

3Felipe, y Bartolomé; Tomás, y

10.3
cp. 9.9.
Mateo el publicano; Jacobo hijo de Alfeo, y Lebeo, por sobrenombre Tadeo;

4Simón el Cananita,

10.4
Lc. 6.15Hch. 1.13
y Judas
10.4
cp. 26.14,47.
Iscariote, que también le entregó.

5A estos doce envió Jesús, á los cuales dió mandamiento, diciendo:

10.5
cp. 4.15.
Por el camino de los Gentiles no iréis, y en ciudad de
10.5
2 R. 17.24Esd. 4.10
Samaritanos no entréis;

6Mas

10.6
cp. 15.24.
id antes á las ovejas perdidas de la casa de Israel.

7Y yendo, predicad, diciendo:

10.7
cp. 3.2.
El reino de los cielos se ha acercado.

8Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios: de gracia recibisteis, dad de gracia.

9

10.9
Hasta ver. 15, Mr. 6.8-11.
No aprestéis oro, ni plata, ni cobre en vuestras bolsas;

10Ni

10.10
1 S. 17.40
alforja para el camino, ni dos ropas de vestir, ni zapatos, ni bordón;
10.10
1 Co. 9.7-141 Ti. 5.18
porque el obrero digno es de su alimento.

11Mas en cualquier ciudad, ó aldea donde entrareis, investigad quién sea en ella digno, y reposad allí hasta que salgáis.

12Y entrando en la casa,

10.12
1 S. 25.6
saludadla.

13Y si la casa fuere digna, vuestra paz vendrá sobre ella; mas si no fuere digna, vuestra paz se volverá á vosotros.

14Y cualquiera que no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa ó ciudad, y

10.14
Hch. 13.51
sacudid el polvo de vuestros pies.

15De cierto os digo,

10.15
cp. 11.22,24.
que el castigo será más tolerable á la tierra de los de Sodoma y de los de Gomorra en el día del juicio, que á aquella ciudad.

16He aquí, yo os envío como á ovejas en medio de lobos: sed pues

10.16
Gn. 3.1
prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.

17Y guardaos de los hombres: porque os entregarán en

10.17
cp. 5.22.
concilios, y
10.17
Hch. 22.1926.11
en sus sinagogas os azotarán;

18Y

10.18
Hch. 12.124.10
aun á príncipes y á reyes seréis llevados por causa de mí, por testimonio á ellos y á los Gentiles.

19Mas cuando os entregaren,

10.19
Mr. 13.9,11-13Lc. 21.12-17
no os apuréis por cómo ó qué hablaréis;
10.19
Ex. 4.12
porque en aquella hora os será dado qué habéis de hablar.

1 de los doce.

2 Los mensajeros de Juan.

20Porque

10.20
Hch. 4.82 Ti. 4.17
no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.

21Y

10.21
Lc. 21.16
el hermano entregará al hermano á la muerte, y el padre al hijo; y los hijos se levantarán contra los padres, y los harán morir.

22

10.22
cp. 24.9,13.
Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre; mas el que soportare hasta el fin, éste será salvo.

23Mas

10.23
cp. 2.13 y
cuando os persiguieren en esta ciudad, huid á la otra: porque de cierto os digo, que no acabaréis de andar todas las ciudades de Israel,
10.23
cp. 16.28.
que no venga el Hijo del hombre.

24El discípulo

10.24
Jn. 13.1615.20
no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor.

25Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si

10.25
Mr. 3.22
al padre de la familia llamaron Beelzebub, ¿cuánto más á los de su casa?

26Así que, no los temáis;

10.26
Hasta ver. 33, Lc. 12.2-9.
porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse.

27Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz; y lo que oís al oído predicadlo desde los terrados.

28Y no temáis á los que matan el cuerpo, mas al alma no pueden matar: temed antes á aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el

10.28
cp. 5.22.
infierno.

29¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae á tierra sin vuestro Padre.

30Pues aun vuestros cabellos están todos contados.

31Así que, no temáis: más valéis vosotros que muchos pajarillos.

32Cualquiera pues, que

10.32
Ro. 10.9,10
me confesare delante de los hombres,
10.32
Ap. 3.5
le confesaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos.

33Y cualquiera

10.33
2 Ti. 2.12
que me negare delante de los hombres, le negaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos.

34No

10.34
ver. 35.
penséis que he venido para meter paz en la tierra: no he venido para meter paz, sino espada.

35Porque he venido para hacer disensión del hombre

10.35
Mi. 7.6
contra su padre, y de la hija contra su madre, y de la nuera contra su suegra.

36Y los enemigos del hombre serán los de su casa.

37El que

10.37
Lc. 14.26
ama padre ó madre más que á mí, no es digno de mí; y el que ama hijo ó hija más que á mí, no es digno de mí.

38Y

10.38
cp. 16.24.
el que no toma su cruz, y sigue en pos de mí, no es digno de mí.

39El que hallare su vida,

10.39
cp. 16.25.
la perderá; y el que perdiere su vida por causa de mí, la hallará.

40El que os recibe á vosotros,

10.40
Jn. 13.20
a mí recibe; y el que á mí recibe, recibe al que me envió.

41El que recibe profeta en nombre de profeta, merced de profeta recibirá; y el que recibe justo en nombre de justo, merced de justo recibirá.

42Y

10.42
cp. 25.40.
cualquiera que diere á uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, en nombre de discípulo, de cierto os digo, que no perderá su recompensa.

11

111Y FUÉ, que acabando Jesús de dar mandamientos á sus doce discípulos, se fué de allí á enseñar y á predicar en las ciudades de ellos.

2Y

11.2
Hasta ver. 19, Lc. 7.18-35.
oyendo Juan
11.2
cp. 14.3.
en la prisión los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos,

3Diciendo: ¿Eres tú

11.3
cp. 3.11.
aquél que había de venir, ó esperaremos á otro?

4Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber á Juan las cosas que oís y veis:

5Los ciegos ven,

11.5
Is. 35.5,6
y los cojos andan; los leprosos son limpiados, y los sordos oyen; los muertos son resucitados, y
11.5
Is. 61.1
a los pobres es anunciado el evangelio.

6Y bienaventurado es el que no

11.6
Is. 8.14,15
fuere escandalizado en mí.

7E idos ellos, comenzó Jesús á decir de Juan á las gentes: ¿Qué salisteis á ver

11.7
cp. 3.1.
al desierto?
11.7
Ef. 4.14
¿una caña que es meneada del viento?

8Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un hombre cubierto de delicados vestidos? He aquí, los que traen vestidos delicados, en las casas de los reyes están.

1 Grandeza de Juan el Bautista.

2 “Te alabo, Padre.”

9Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un profeta? También os digo,

11.9
cp. 14.5 y
y más que profeta.

10Porque éste es de quien está escrito:

11.10
Mal. 3.1
He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz,

Que aparejará tu camino delante de ti.

11De cierto os digo, que no se levantó entre los que nacen de mujeres otro mayor que Juan el Bautista; mas el que es muy más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él.

12Desde

11.12
Lc. 16.16
los días de Juan el Bautista hasta ahora, al reino de los cielos se hace fuerza, y los valientes lo arrebatan.

13Porque todos los profetas y la ley hasta Juan profetizaron.

14Y si queréis recibir, él es

11.14
Mal. 4.5Lc. 1.17Jn. 1.21
aquel Elías que había de venir.

15El que tiene oídos para oir,

11.15
cp. 13.9,43.
oiga.

16Mas ¿á quién compararé esta generación? Es semejante á los muchachos que se sientan en las plazas, y dan voces á sus compañeros,

17Y dicen: Os tañimos flauta, y no bailasteis; os endechamos, y no lamentasteis.

18Porque vino Juan, que

11.18
cp. 3.4.
ni comía
11.18
Lc. 1.15
ni bebía, y dicen: Demonio tiene.

19Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino,

11.19
cp. 9.10.
amigo de publicanos y de pecadores.
11.19
Lc. 7.35
Mas la sabiduría es justificada por sus hijos.

20Entonces

11.20
Lc. 10.13-15
comenzó á reconvenir á las ciudades en las cuales habían sido hechas muy muchas de sus maravillas, porque no se habían arrepentido, diciendo:

21¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti,

11.21
Jn. 1.4412.21
Bethsaida! porque si en
11.21
cp. 15.21.
Tiro y en Sidón fueran hechas las maravillas que han sido hechas en vosotras, en otro tiempo se hubieran arrepentido en saco y en ceniza.

22Por tanto os digo,

11.22
cp. 10.15.
que á Tiro y á Sidón será más tolerable el castigo en el día del juicio, que á vosotras.

23Y tú, Capernaum,

11.23
Is. 14.13
que eres levantada hasta el cielo, hasta los infiernos serás abajada; porque si en los de Sodoma fueran hechas las maravillas que han sido hechas en ti, hubieran quedado hasta el día de hoy.

24Por tanto os digo, que á la tierra de los de Sodoma será más tolerable el castigo en el día del juicio, que á ti.

25En aquel tiempo,

11.25
Lc. 10.21,22
respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, que hayas escondido estas cosas
11.25
1 Co. 1.19,272.8
de los sabios y de los entendidos, y las hayas
11.25
cp. 16.17 y
revelado á los niños.

26Así, Padre, pues que así agradó en tus ojos.

27

11.27
cp. 28.18.
Todas las cosas me son entregadas de mi Padre: y nadie conoció al Hijo, sino el Padre; ni al Padre conoció alguno,
11.27
Jn. 1.186.46
sino el Hijo, y aquel á quien el Hijo lo quisiere revelar.

28Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar.

29Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón;

11.29
Jer. 6.16
y hallaréis descanso para vuestras almas.

30Porque mi yugo

11.30
1 Jn. 5.3
es fácil, y ligera mi carga.