Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
20

201Y ACONTECIÓ

20.1
Mt. 21.23-27Mr. 11.27-33
un día, que enseñando él al pueblo en el templo, y anunciando el evangelio, llegáronse los príncipes de los sacerdotes y los escribas, con los ancianos;

2Y le hablaron, diciendo: Dinos: ¿con qué potestad haces estas cosas? ¿ó quién es el que te ha dado esta potestad?

3Respondiendo entonces Jesús, les dijo: Os preguntaré yo también una palabra; respondedme:

4El bautismo de Juan, ¿era del cielo, ó de los hombres?

5Mas ellos pensaban dentro de sí, diciendo: Si dijéremos, del cielo, dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis?

6Y si dijéremos, de los hombres, todo el pueblo nos apedreará:

20.6
cp. 7.29.
porque están ciertos que Juan era profeta.

7Y respondieron que no sabían de dónde.

8Entonces Jesús les dijo: Ni yo os digo con qué potestad hago estas cosas.

9Y comenzó á decir al pueblo esta parábola:

20.9
Mt. 21.33-46Mr. 12.1-12
Un hombre plantó una viña, y arrendóla á labradores, y se ausentó por mucho tiempo.

10Y al tiempo, envió un siervo á los labradores, para que le diesen del fruto de la viña; mas los labradores le hirieron, y enviaron vacío.

11Y volvió á enviar otro siervo; mas ellos á éste también, herido y afrentado, le enviaron vacío.

12Y volvió á enviar al tercer siervo; mas ellos también á éste echaron herido.

13Entonces el señor de la viña dijo: ¿Qué haré? Enviaré mi hijo amado: quizás cuando á éste vieren, tendrán respeto.

14Mas los labradores, viéndole, pensaron entre sí, diciendo: Este es el heredero; venid, matémosle para que la heredad sea nuestra.

15Y echáronle fuera de la viña, y le mataron. ¿Qué pues, les hará el señor de la viña?

16Vendrá, y destruirá á estos labradores, y dará su viña á otros. Y como ellos lo oyeron, dijeron: ¡Dios nos libre!

17Mas él mirándolos, dice: ¿Qué pues es lo que está escrito:

20.17
Sal. 118.22
La piedra que condenaron los edificadores,

Esta fué por cabeza de esquina?

18Cualquiera que cayere sobre aquella piedra, será quebrantado; mas sobre el que la piedra cayere, le desmenuzará.

19Y

20.19
cp. 19.47.
procuraban los príncipes de los sacerdotes y los escribas echarle mano en aquella hora, porque entendieron que contra ellos había dicho esta parábola: mas temieron al pueblo.

20Y acechándole

20.20
Mt. 22.15-33Mr. 12.13-27
enviaron espías que se simulasen justos, para sorprenderle en palabras, para que le entregasen al principado y á la potestad del
20.20
Mt. 27.2
presidente.

21Los cuales le preguntaron, diciendo: Maestro, sabemos que dices y enseñas bien, y que no tienes respeto á persona; antes enseñas el camino de Dios con verdad.

22¿Nos es lícito dar tributo á César, ó no?

23Mas él, entendiendo la astucia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis?

24Mostradme

20.24
Mt. 18.28
la moneda. ¿De quién tiene la imagen y la inscripción? Y respondiendo dijeron: De César.

25Entonces les dijo: Pues dad á César lo que es de César; y lo que es de Dios, á Dios.

26Y no pudieron reprender sus palabras delante del pueblo: antes maravillados de su respuesta, callaron.

1 Los Saduceos y la resurrección.

2 La ofrenda de la viuda.

27Y llegándose unos de los Saduceos, los cuales niegan haber resurrección, le preguntaron,

28Diciendo: Maestro, Moisés nos escribió:

20.28
Dt. 25.5
Si el hermano de alguno muriere teniendo mujer, y muriere sin hijos, que su hermano tome la mujer, y levante simiente á su hermano.

29Fueron, pues, siete hermanos: y el primero tomó mujer, y murió sin hijos.

30Y la tomó el segundo, el cual también murió sin hijos.

31Y la tomó el tercero: asimismo también todos siete: y muerieron sin dejar prole.

32Y á la postre de todos murió también la mujer.

33En la resurrección, pues, ¿mujer de cuál de ellos será? porque los siete la tuvieron por mujer.

34Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Los hijos de este siglo se casan, y son dados en casamiento:

35Mas los que

20.35
cp. 21.36.
fueren tenidos por dignos de aquel siglo y de la resurrección de los muertos, ni se casan, ni son dados en casamiento:

36Porque no pueden ya más morir: porque son iguales á los ángeles, y son hijos de Dios, cuando son hijos de la resurrección.

37Y que los muertos hayan de resucitar,

20.37
Ex. 3.6
aun Moisés lo enseñó en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor: Dios de Abraham, y Dios de Isaac, y Dios de Jacob.

38Porque Dios no es Dios de muertos, mas de vivos: porque

20.38
Ro. 6.10,11Ga. 2.19
todos viven á él.

39Y respondiéndole unos de los escribas, dijeron: Maestro, bien has dicho.

40Y

20.40
Mt. 22.42,46Mr. 12.34
no osaron más preguntarle algo.

41

20.41
Mt. 22.41-45Mr. 12.35-37
Y él les dijo: ¿Cómo dicen que el Cristo es hijo de David?

42Y el mismo David dice en el libro de los Salmos:

20.42
Sal. 110.1
Dijo el Señor á mi Señor:

Siéntate á mi diestra,

43Entre tanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies.

44Así que David le llama Señor: ¿cómo pues es su hijo?

45Y

20.45
Mt. 23.5-7,14Mr. 12.38-40
oyéndole todo el pueblo, dijo á sus discípulos:

46Guardaos de los escribas, que quieren andar con ropas largas, y aman las salutaciones en las plazas, y las primeras sillas en las sinagogas, y los primeros asientos en las cenas;

47Que devoran las casas de las viudas, poniendo por pretexto la larga oración: éstos recibirán mayor condenación.

21

211Y MIRANDO,

21.1
Mr. 12.14-44
vió á los ricos que echaban sus ofrendas en el gazofilacio.

2Y vió también una viuda pobrecilla, que echaba allí

21.2
Mr. 12.42
dos blancas.

3Y dijo: De verdad os digo, que esta pobre viuda echó más que todos:

4Porque todos estos, de lo que les sobra echaron para las ofrendas de Dios; mas ésta de su pobreza echó todo el sustento que tenía.

5Y

21.5
Mt. 24.1-51Mr. 13.1-37
a unos que decían del templo, que estaba adornado de hermosas piedras y dones, dijo:

6Estas cosas que veis, días vendrán

21.6
cp. 19.44.
que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruída.

7Y le preguntaron, diciendo: Maestro, ¿cuándo será esto? ¿y qué señal habrá cuando estas cosas hayan de comenzar á ser hechas?

8El entonces dijo: Mirad, no seáis engañados;

21.8
cp. 17.23.
porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy; y, el tiempo está cerca: por tanto, no vayáis en pos de ellos.

9Empero cuando oyereis guerras y sediciones, no os espantéis; porque es necesario que estas cosas acontezcan primero: mas no

21.9
cp. 17.7.
luego será el fin.

10Entonces les dijo: Se levantará gente contra gente, y reino contra reino;

11Y habrá grandes terremotos, y en varios lugares hambres y pestilencias; y habrá espantos y grandes señales del cielo.

1 El sermón profético.

2 El deber de la vigilancia.

12Mas antes de todas estas cosas

21.12
Mt. 10.17-22
os echarán mano, y perseguirán, entregándoos á las sinagogas y
21.12
Hch. 4.35.1812.416.2421.27
a las cárceles, siendo llevados á los reyes y á los gobernadores por causa de mi nombre.

13Y

21.13
Fil. 1.28
os será para testimonio.

14Poned pues

21.14
cp. 12.11.
en vuestros corazones no pensar antes cómo habéis de responder:

15Porque yo os daré

21.15
Ex. 4.12
boca y sabiduría, á la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se os opondrán.

16Mas seréis entregados aun de vuestros padres, y hermanos, y parientes, y amigos; y matarán á algunos de vosotros.

17Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre.

18Mas

21.18
Mt. 10.30
un pelo de vuestra cabeza no perecerá.

19En vuestra

21.19
Ro. 5.3Stg. 1.3
paciencia poseeréis vuestras almas.

20Y cuando viereis á Jerusalem

21.20
cp. 19.43.
cercada de ejércitos, sabed entonces que su
21.20
Dn. 9.27
destrucción ha llegado.

21Entonces los que estuvieren en Judea, huyan á los montes; y los que en medio de ella, váyanse;

21.21
cp. 17.31.
y los que estén en los campos, no entren en ella.

22Porque estos son días de venganza:

21.22
Dn. 9.24-2712.1
para que se cumplan todas las cosas que están escritas.

23Mas ¡ay de las preñadas, y de las que crían en aquellos días! porque habrá apuro grande sobre la tierra é ira en este pueblo.

24Y caerán á filo de espada, y serán llevados cautivos á todas las naciones: y Jerusalem

21.24
Dn. 8.13
será hollada de las gentes,
21.24
Dn. 12.7Ro. 11.25
hasta que los tiempos de las gentes sean cumplidos.

25Entonces habrá señales en el sol, y en la luna, y en las estrellas; y en la tierra angustia de gentes por la confusión del sonido de la mar y de las ondas:

26Secándose los hombres á causa del temor y expectación de las cosas que sobrevendrán á la redondez de la tierra: porque las virtudes de los cielos serán conmovidas.

27Y entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en una nube con potestad y majestad grande.

28Y cuando estas cosas comenzaren á hacerse, mirad, y levantad vuestras cabezas, porque vuestra redención está cerca.

29Y díjoles una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles:

30Cuando ya brotan, viéndolo, de vosotros mismos entendéis que el verano está ya cerca.

31Así también vosotros, cuando viereis hacerse estas cosas, entended que está cerca el reino de Dios.

32De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo sea hecho.

33El cielo y la tierra pasarán; mas mis palabras no pasarán.

34Y mirad por vosotros, que vuestros corazones no sean cargados de glotonería y embriaguez, y de los cuidados de esta vida, y

21.34
1 Ts. 5.3
venga de repente sobre vosotros aquel día.

35Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra.

36Velad

21.36
Mr. 13.33
pues,
21.36
cp. 18.1.
orando en todo tiempo, que seáis tenidos por dignos de evitar todas estas cosas que han de venir, y
21.36
Ap. 6.17
de estar en pie delante del Hijo del hombre.

37Y

21.37
Mt. 26.55
enseñaba de día en el templo; y
21.37
cp. 22.39.
de noche saliendo, estábase en el monte que se llama de las Olivas.

38Y todo el pueblo venía á él por la mañana, para oirle en el templo.

22

221Y ESTABA cerca el día

22.1
Mt. 26.2-5Mr. 14.1,2
de la fiesta de los ázimos, que se llama la Pascua.

2Y los príncipes de los sacerdotes y los escribas buscaban cómo le matarían; mas tenían miedo del pueblo.

3Y

22.3
Mt. 26.14-16Mr. 14.10,11
entró
22.3
Jn. 13.2,27Hch. 5.3
Satanás en Judas, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno del número de los doce;

4Y fué, y habló con los príncipes de los sacerdotes, y con los

22.4
ver. 52.
magistrados, de cómo se lo entregaría.

1 La última pascua.

2 Grandeza en el servicio.

5Los cuales se holgaron, y concertaron de darle dinero.

6Y prometió, y buscaba oportunidad para entregarle á ellos

22.6
Mt. 26.5Mr. 14.2
sin bulla.

7

22.7
Mt. 26.17-19Mr. 14.12-16
Y vino el día de los ázimos, en el cual era necesario matar la pascua.

8Y envió á Pedro y á Juan, diciendo: Id, aparejadnos la pascua para que comamos.

9Y ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que aparejemos?

10Y él les dijo: He aquí cuando entrareis en la ciudad, os encontrará un hombre que lleva un cántaro de agua: seguidle hasta la casa donde entrare,

11Y decid al padre de la familia de la casa: El Maestro te dice: ¿Dónde está el aposento donde tengo de comer la pascua con mis discípulos?

12Entonces él os mostrará un gran cenáculo aderezado; aparejad allí.

13Fueron pues, y hallaron como les había dicho; y aparejaron la pascua.

14Y como fué hora,

22.14
Mt. 26.20Mr. 14.17
sentóse á la mesa, y con él los apóstoles.

15Y les dijo: En gran manera he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca;

16Porque os digo que no comeré más de ella,

22.16
cp. 12.50.
hasta que se cumpla
22.16
ver. 30. cp. 14.15.
en el reino de Dios.

17Y tomando el vaso, habiendo dado gracias, dijo: Tomad esto, y partidlo entre vosotros;

18Porque

22.18
Mt. 26.29Mr. 14.25
os digo, que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el reino de Dios venga.

19Y tomando el pan,

22.19
Mt. 26.26-28Mr. 14.22-241 Co. 11.23-25Jn. 6.51
habiendo dado gracias, partió, y les dió, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de mí.

20Asimismo también el vaso, después que hubo cenado, diciendo: Este vaso es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.

21Con todo eso,

22.21
Mt. 26.21,23Jn. 13.18,21,26
he aquí la mano del que me entrega, conmigo en la mesa.

22Y á la verdad el Hijo del hombre va, según lo que está determinado; empero ¡ay de aquél hombre por el cual es entregado!

23Ellos entonces comenzaron á preguntar entre sí, cuál de ellos sería el que había de hacer esto.

24Y hubo entre ellos

22.24
Mr. 9.34
una contienda, quién de ellos parecía ser el mayor.

25Entonces él les dijo:

22.25
Mt. 20.25-28Mr. 10.42-45
Los reyes de las gentes se enseñorean de ellas; y los que sobre ellas tienen potestad, son llamados bienhechores:

26Mas vosotros, no así:

22.26
Mt. 23.11Mr. 9.35
antes el que es mayor entre vosotros, sea como el más mozo; y el que es príncipe, como
22.26
cp. 12.37.
el que sirve.

27Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta á la mesa, ó el que sirve? ¿No es el que se sienta á la mesa? Y yo soy entre vosotros como el que sirve.

28Empero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo

22.28
cp. 4.13.
en mis tentaciones:

29Yo pues os ordeno

22.29
Mt. 25.34
un reino, como mi Padre me lo ordenó á mí,

30

22.30
Mt. 8.1126.29
Para que comáis y bebáis en mi mesa en mi reino,
22.30
Mt. 19.28
y os sentéis sobre tronos juzgando á las doce tribus de Israel.

31Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí

22.31
1 P. 5.8
Satanás os ha pedido para zarandaros como á trigo;

32Mas

22.32
Jn. 17.9,11,15
yo he rogado por ti que tu fe no falte: y tú, una vez
22.32
Mt. 13.15Hch. 3.19
vuelto,
22.32
Jn. 21.15-17
confirma á tus hermanos.

33Y él le dijo: Señor, pronto estoy á ir contigo aun á cárcel y

22.33
Jn. 13.37
a muerte.

34Y él dijo:

22.34
Mt. 26.34Mr. 14.30
Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces.

35Y á ellos dijo:

22.35
Mt. 10.9,10
Cuando os envié sin
22.35
cp. 10.4.
bolsa, y sin alforja, y sin zapatos, ¿os faltó algo? Y ellos dijeron: Nada.

36Y les dijo: Pues ahora, el que tiene bolsa, tómela, y también la alforja, y el que no tiene, venda su capa y compre espada.

37Porque os digo, que es necesario que se cumpla todavía en mí aquello que está escrito:

22.37
Is. 53.12
Y con los malos fué contado: porque lo que está escrito de mí,
22.37
Jn. 17.419.30
cumplimiento tiene.

38Entonces ellos dijeron: Señor, he aquí dos espadas. Y él les dijo: Basta.

1 Prendimiento de Jesús.

2 Negación de Pedro.

39Y saliendo,

22.39
Mt. 26.30,36Mr. 14.26,32Jn. 18.1
se fué, como solía, al monte de las Olivas; y sus discípulos también le siguieron.

40Y como llegó á aquel lugar,

22.40
Mt. 26.36-46Mr. 14.32-42
les dijo: Orad que no entréis en tentación.

41Y él se apartó de ellos como un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró,

42Diciendo: Padre, si quieres, pasa este vaso de mí; empero no se haga mi voluntad, sino la tuya.

43Y le apareció un ángel del cielo confortándole.

44Y estando en agonía,

22.44
He. 5.7
oraba más intensamente: y fué su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.

45Y como se levantó de la oración, y vino á sus discípulos, hallólos durmiendo de tristeza;

46Y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y

22.46
ver. 40.
orad que no entréis en tentación.

47Estando él aún hablando,

22.47
Mt. 26.47-56Mr. 14.43-50Jn. 18.3-11
he aquí una turba; y el que se llamaba Judas, uno de los doce, iba delante de ellos; y llegóse á Jesús para besarlo.

48Entonces Jesús le dijo: Judas, ¿con beso entregas al Hijo del hombre?

49Y viendo los que estaban con él lo que había de ser, le dijeron: Señor, ¿heriremos

22.49
ver. 38.
a cuchillo?

50Y uno de ellos hirió á un siervo del príncipe de los sacerdotes, y le quitó la oreja derecha.

51Entonces respondiendo Jesús, dijo: Dejad hasta aquí. Y

22.51
Mt. 20.34
tocando su oreja, le sanó.

52Y Jesús dijo á los que habían venido á él, los príncipes de los sacerdotes, y los

22.52
ver. 4.
magistrados del templo, y los ancianos: ¿Como á ladrón habéis salido con espadas y con palos?

53Habiendo estado con vosotros cada día en el templo, no extendisteis las manos contra mí; mas ésta es

22.53
Mr. 14.35
vuestra hora, y
22.53
Jn. 19.11Ef. 6.12Col. 1.13
la potestad de las tinieblas.

54Y prendiéndole

22.54
Mt. 26.57Mr. 14.53
trajéronle, y metiéronle en casa del príncipe de los sacerdotes.
22.54
Jn. 18.15
Y Pedro le seguía de lejos.

55

22.55
Mt. 26.69-75Mr. 14.66-72Jn. 18.16-18,25-27
Y habiendo encendido fuego en medio de
22.55
Mt. 26.3
la sala, y sentándose todos alrededor, se sentó también Pedro entre ellos.

56Y como una criada le vió que estaba sentado al fuego, fijóse en él, y dijo: Y éste con él estaba.

57Entonces él lo negó, diciendo: Mujer, no le conozco.

58Y un poco después, viéndole otro, dijo: Y tú de ellos eras. Y Pedro dijo: Hombre, no soy.

59Y como una hora pasada otro afirmaba, diciendo: Verdaderamente también éste estaba con él, porque es Galileo.

60Y Pedro dijo: Hombre, no sé qué dices. Y luego, estando él aún hablando, el gallo cantó.

61Entonces, vuelto el Señor, miró á Pedro: y Pedro se acordó de la palabra del Señor como le había dicho:

22.61
ver. 34.
Antes que el gallo cante, me negarás tres veces.

62Y saliendo fuera Pedro, lloró amargamente.

63

22.63
Hasta ver. 71, Mt. 26.67,68 y 27.1 y 26.63-65.
Y los hombres que tenían á Jesús, se burlaban de él hiriéndole;

64Y cubriéndole, herían su rostro, y preguntábanle, diciendo: Profetiza quién es el que te hirió.

65Y decían otras muchas cosas injuriándole.

66Y cuando fué de día, se juntaron los ancianos del pueblo, y los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y le trajeron á su concilio,

67Diciendo: ¿Eres tú el Cristo? dínos lo. Y les dijo: Si os lo dijere, no creeréis;

68Y también si os preguntare, no me responderéis, ni me soltaréis:

69Mas

22.69
He. 1.3
después de ahora el Hijo del hombre se asentará á la diestra de la potencia de Dios.

70Y dijeron todos: ¿Luego tú eres

22.70
Jn. 1.49
Hijo de Dios? Y él les dijo: Vosotros decís
22.70
Mt. 27.11
que yo soy.

71Entonces ellos dijeron: ¿Qué más testimonio deseamos? porque nosotros lo hemos oído de su boca.