Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
11

111Y ACONTECIÓ que

11.1
cp. 6.12.
estando él orando en un lugar, como acabó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos á orar, como también Juan enseñó á sus discípulos.

2Y les dijo: Cuando orareis, decid:

11.2
Mt. 6.9-13
Padre nuestro que estás en los cielos; sea tu nombre santificado. Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.

3El pan nuestro de cada día, dános lo hoy.

4Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos á todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del malo.

5Díjoles también: ¿Quién de vosotros tendrá un amigo, é irá á él á media noche, y le dirá: Amigo, préstame tres panes,

6Porque un amigo mío ha venido á mí de camino, y no tengo que ponerle delante;

7Y el de dentro respondiendo, dijere: No me seas molesto; la puerta está ya cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y darte?

8Os digo, que

11.8
cp. 18.1-6.
aunque no se levante á darle por ser su amigo, cierto por su importunidad se levantará, y le dará todo lo que habrá menester.

9Y yo os digo:

11.9
Mt. 7.7-11
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y os será abierto.

10Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se abre.

11¿Y cuál padre de vosotros, si su hijo le pidiere pan, le dará una piedra?, ó, si pescado, ¿en lugar de pescado, le dará una serpiente?

12O, si le pidiere un huevo, ¿le dará un escorpión?

13Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas á vuestros hijos,

11.13
cp. 18.7,8.
¿cuánto más vuestro Padre celestial dará
11.13
Mt. 7.11
el Espíritu Santo á los que lo pidieren de él?

1 El “fuerte” y el “más fuerte.”

2 La señal de Jonás.

14Y estaba él

11.14
Lv. 19.18
lanzando un demonio, el cual era mudo: y aconteció que salido fuera el demonio, el mudo habló y las gentes se maravillaron.

15Mas algunos de ellos decían: En Beelzebub, príncipe de los demonios, echa fuera los demonios.

16Y otros, tentando,

11.16
ver. 29.
pedían de él señal del cielo.

17Mas él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo:

11.17
Mt. 12.25-29Mr. 3.23-27
Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado; y una casa dividida contra sí misma, cae.

18Y si también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo estará en pie su reino? porque decís que en Beelzebub echo yo fuera los demonios.

19Pues si yo echo fuera los demonios en Beelzebub, ¿vuestros

11.19
Hch. 19.13
hijos en quién los echan fuera? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.

20Mas si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, cierto el reino de Dios ha llegado á vosotros.

21Cuando el fuerte armado guarda su atrio, en paz está lo que posee.

22Mas si sobreviniendo otro más fuerte que él, le venciere, le toma todas sus armas en que confiaba, y reparte sus despojos.

23

11.23
Mt. 12.30
El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.

24Cuando

11.24
Mt. 12.43-45
el espíritu inmundo saliere del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo; y no hallándolo, dice: Me volveré á mi casa de donde salí.

25Y viniendo, la halla barrida y adornada.

26Entonces va, y toma otros siete espíritus peores que él; y entrados, habitan allí: y lo postrero del tal hombre es peor que lo primero.

27Y aconteció que diciendo estas cosas, una mujer de la compañía, levantando la voz, le dijo:

11.27
cp. 1.48.
Bienaventurado el vientre que te trajo, y los pechos que mamaste.

28Y él dijo: Antes

11.28
cp. 8.21.
bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.

29Y

11.29
Mt. 12.30,42
juntándose las gentes á él, comenzó á decir: Esta generación mala es: señal busca, mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás.

30Porque como Jonás fué señal á los Ninivitas, así también será el Hijo del hombre á esta generación.

31La reina del Austro

11.31
1 R. 10.1Mt. 12.42
se levantará en juicio con los hombres de esta generación, y los condenará; porque vino de los fines de la tierra á oir la sabiduría de Salomón; y he aquí más que Salomón en este lugar.

32

11.32
Mt. 12.41
Los hombres de Nínive se levantarán en juicio con esta generación, y la condenarán;
11.32
Jon. 3.5
porque á la predicación de Jonás se arrepintieron; y he aquí más que Jonás en este lugar.

33Nadie

11.33
Mt. 5.15Mr. 4.21
pone en oculto la antorcha encendida, ni debajo del almud, sino en el candelero, para que los que entran vean la luz.

34La antorcha del cuerpo

11.34
Mt. 6.22,23
es el ojo: pues si tu ojo fuere simple, también todo tu cuerpo será resplandeciente; mas si fuere malo, también tu cuerpo será tenebroso.

35Mira pues, si la lumbre que en ti hay, es tinieblas.

36Así que, siendo todo tu cuerpo resplandeciente, no teniendo alguna parte de tinieblas, será todo luminoso, como cuando una antorcha de resplandor te alumbra.

37Y luego que hubo hablado, rogóle un Fariseo que comiese con él: y entrado Jesús, se sentó á la mesa.

38Y

11.38
Mr. 7.3,4
el Fariseo, como lo vió, maravillóse de que no se lavó antes de comer.

39Y

11.39
Mt. cp. 23.
el Señor le dijo: Ahora vosotros los Fariseos lo de fuera del vaso y del plato limpiáis; mas lo interior de vosotros está lleno de rapiña y de maldad.

40Necios, ¿el que hizo lo de fuera, no hizo también lo de dentro?

41Empero

11.41
cp. 12.33.
de lo que os resta, dad limosna; y he aquí
11.41
Tit. 1.15
todo os será limpio.

42Mas

11.42
Mt. 23.23
¡ay de vosotros, Fariseos! que
11.42
cp. 18.12.
diezmáis la menta, y la ruda, y toda hortliza; mas el juicio y la caridad de Dios pasáis de largo. Pues estas cosas era necesario hacer, y no dejar las otras.

1 Censuras á los Fariseos.

2 A quién se debe temer.

43¡Ay de vosotros, Fariseos!

11.43
Mt. 23.6Mr. 12.39
que amáis las primeras sillas en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas.

44¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! que sois como sepulcros que no se ven, y los hombres que andan encima no lo saben.

45Y respondiendo uno de los

11.45
Mt. 22.35
doctores de la ley, le dice: Maestro, cuando dices esto, también nos afrentas á nosotros.

46Y él dijo:

11.46
Mt. 23.4
¡Ay de vosotros también, doctores de la ley! que cargáis á los hombres con cargas que no pueden llevar; mas vosotros ni aun con un dedo tocáis las cargas.

47¡Ay de vosotros!

11.47
Mt. 23.29-31
que edificáis los sepulcros de los profetas, y los mataron vuestros padres.

48De cierto dais testimonio que consentís en los hechos de vuestros padres; porque á la verdad ellos los mataron, mas vosotros edificáis sus sepulcros.

49Por tanto, la sabiduría de Dios también dijo:

11.49
2 Cr. 24.1936.15,16Mt. 23.34-36
Enviaré á ellos profetas y apóstoles; y de ellos á unos matarán y á otros perseguirán;

50Para que de esta generación sea demandada la sangre de todos los profetas, que ha sido derramada desde la fundación del mundo;

51Desde la sangre de Abel, hasta la sangre de Zacarías, que murió entre el altar y

11.51
Mt. 23.35
el templo: así os digo, será demandada de esta generación.

52¡Ay de vosotros,

11.52
Mt. 23.13
doctores de la ley! que habéis quitado la llave de la ciencia; vosotros mismos no entrasteis, y á los que entraban impedisteis.

53Y diciéndoles estas cosas, los escribas y los Fariseos comenzaron á apretar le en gran manera, y á provocarle á que hablase de muchas cosas;

54Acechándole, y

11.54
Mt. 22.15Mr. 12.13
procurando cazar algo de su boca para acusarle.

12

121EN esto, juntándose muchas gentes, tanto que unos á otros se hollaban, comenzó á decir á sus discípulos, primeramente:

12.1
Mt. 9.33,3412.22,24
Guardaos de la levadura de los Fariseos, que es
12.1
Mt. 23.28
hipocresía.

2Porque nada hay encubierto,

12.2
Mt. 10.26-33Mr. 4.22
que no haya de ser descubierto; ni oculto, que no haya de ser sabido.

3Por tanto, las cosas que dijisteis en tinieblas, á la luz serán oídas; y lo que hablasteis al oído en las cámaras, será pregonado en los terrados.

4Mas os digo,

12.4
Jn. 15.13-15
amigos míos: No temáis de los que matan el cuerpo, y después no tienen más que hacer.

5Mas os enseñaré á quién temáis: temed á aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en la Gehenna: así os digo: á éste temed.

6¿No se venden

12.6
Mt. 10.29
cinco pajarillos por dos blancas? pues ni uno de ellos está olvidado delante de Dios.

7Y aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis pues: de más estima sois que muchos pajarillos.

8Y os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, también el Hijo del hombre le confesará delante de

12.8
Mt. 25.31
los ángeles de Dios;

9Mas el que me negare delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios.

10Y todo aquel

12.10
Mt. 12.31
que dice palabra contra el Hijo del hombre, le será perdonado; mas al que blasfemare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado.

11Y cuando os trajeren

12.11
Mt. 10.19
a las sinagogas, y á los magistrados y potestades, no estéis solícitos cómo ó qué hayáis de responder, ó qué hayáis de decir;

12Porque el Espíritu Santo os enseñará en la misma hora lo que será necesario decir.

13Y díjole uno de la compañía: Maestro, di á mi hermano que parta conmigo la herencia.

14Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me puso por juez ó partidor sobre vosotros?

1 El rico insensato.

2 El siervo vigilante.

15Y díjoles:

12.15
1 Ti. 6.6-11
Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.

16Y refirióles una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había llevado mucho;

17Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿qué haré, porque no tengo donde juntar mis frutos?

18Y dijo: Esto haré: derribaré mis alfolíes, y los edificaré mayores, y allí juntaré todos mis frutos y mis bienes;

19Y diré á mi alma:

12.19
Ec. 11.91 Co. 15.32Stg. 5.5
Alma, muchos bienes tienes almacenados para muchos años; repósate, come, bebe, huélgate.

20Y díjole Dios: Necio,

12.20
Sal. 52.7Jer. 17.11Stg. 4.14
esta noche vuelven á pedir tu alma; y
12.20
Sal. 39.6
lo que has prevenido, ¿de quién será?

21Así es el que

12.21
Mt. 6.19,20
hace para sí tesoro, y
12.21
cp. 6.24.
no es rico en Dios.

22Y dijo á sus discípulos: Por tanto os digo:

12.22
Mt. 6.25-33
No estéis afanosos de vuestra vida, qué comeréis; ni del cuerpo, qué vestiréis.

23La vida más es que la comida, y el cuerpo que el vestido.

24Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen cillero, ni alfolí; y Dios los alimenta. ¿Cuánto de más estima sois vosotros que las aves?

25¿Y quién de vosotros podrá con afán añadir á su estatura un codo?

26Pues si no podéis aun lo que es menos, ¿para qué estaréis afanosos de lo demás?

27Considerad los lirios, cómo crecen: no labran, ni hilan; y os digo, que ni Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos.

28Y si así viste Dios á la hierba, que hoy está en el campo, y mañana es echada en el horno; ¿cuánto más á vosotros, hombres de poca fe?

29Vosotros, pues, no procuréis qué hayáis de comer, ó qué hayáis de beber: ni estéis en ansiosa perplejidad.

30Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; que vuestro Padre sabe que necesitáis estas cosas.

31Mas procurad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas.

32No temáis,

12.32
Mt. 16.6,12Mr. 8.15
manada pequeña; porque al Padre ha placido daros
12.32
Mt. 25.34
el reino.

33Vended lo que poseéis,

12.33
cp. 11.41.
y dad limosna; haceos bolsas que no se envejecen,
12.33
Mt. 6.20,21
tesoro en los cielos que nunca falta; donde ladrón no llega, ni polilla corrompe.

34Porque donde está vuestro tesoro, allí también estará vuestro corazón.

35Estén ceñidos vuestros lomos,

12.35
Mt. 25.7,8
y vuestras antorchas encendidas;

36Y vosotros semejantes á hombres que esperan cuando su señor ha de volver de las bodas; para que cuando viniere y llamare, luego le abran.

37Bienaventurados

12.37
Mt. 24.46
aquellos siervos, á los cuales cuando el Señor viniere, hallare
12.37
Mt. 24.42
velando: de cierto os digo, que
12.37
Jn. 13.4
se ceñirá, y
12.37
cp. 22.27.
hará que se sienten á la mesa, y pasando les servirá.

38Y aunque venga á la

12.38
Ex. 14.24
segunda vigilia, y aunque venga á la tercera vigilia, y los hallare así, bienaventurados son los tales siervos.

39Esto empero sabed,

12.39
Mt. 24.43-51
que si supiese el padre de familia á qué hora había de venir el ladrón, velaría ciertamente, y no dejaría minar su casa.

40Vosotros pues también, estad apercibidos;

12.40
Mr. 13.33
porque á la hora que no pensáis, el Hijo del hombre vendrá.

41Entonces Pedro le dijo: Señor, ¿dices esta parábola á nosotros, ó también á todos?

42Y dijo el Señor: ¿Quién es el

12.42
cp. 16.1.
mayordomo fiel y prudente, al cual el señor pondrá sobre su familia, para que á tiempo les dé su ración?

43Bienaventurado aquel siervo, al cual, cuando el señor viniere, hallare haciendo así.

44En verdad os digo, que él le pondrá sobre todos sus bienes.

45Mas si el tal siervo

12.45
Mt. 24.51
dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir: y comenzare á herir á los siervos y á las criadas, y á comer y á beber y á embriagarse;

1 Fuego y disensión en la tierra.

2 Exhortación al arrepentimiento.

46Vendrá el señor de aquel siervo el día que no espera, y á la hora que no sabe, y le apartará, y pondrá su

12.46
Is. 40.11Zac. 13.7Jn. 21.15,17
parte con los infieles.

47Porque el siervo que entendió la voluntad de su señor, y no se apercibió, ni hizo conforme á su voluntad, será azotado mucho.

48Mas el que no entendió, é hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco:

12.48
Mt. 25.15,29
porque á cualquiera que fué dado mucho, mucho será vuelto á demandar de él; y al que encomendaron mucho, más le será pedido.

49

12.49
Mt. 3.11
Fuego vine á meter en la tierra: ¿y qué quiero, si ya está encendido?

50Empero

12.50
Mt. 20.22Mr. 10.38
de bautismo me es necesario ser bautizado: y
12.50
Mr. 10.32Jn. 12.27
¡cómo me
12.50
Fil. 1.23
angustio hasta que sea cumplido!

51¿Pensáis

12.51
Mt. 10.34,35
que he venido á la tierra á dar paz? No, os digo; mas disensión.

52Porque estarán de aquí adelante cinco en una casa divididos; tres contra dos, y dos contra tres.

53El padre estará dividido contra el hijo, y

12.53
Mi. 7.6
el hijo contra el padre; la madre contra la hija, y la hija contra la madre; la suegra contra su nuera, y la nuera contra su suegra.

54Y decía también á las gentes:

12.54
Mt. 16.2,3
Cuando veis la nube que sale del poniente, luego decís: Agua viene; y es así.

55Y cuando sopla el austro, decís: Habrá calor; y lo hay.

56¡Hipócritas! Sabéis examinar la faz del cielo y de la tierra; ¿y cómo no reconocéis este tiempo?

57¿Y por qué aun de vosotros mismos no juzgáis lo que es justo?

58Pues

12.58
Mt. 5.25,26
cuando vas al magistrado con tu adversario, procura en el camino librarte de él; porque no te arrastre al juez, y el juez te entregue al alguacil, y el alguacil te meta en la cárcel.

59Te digo que no saldrás de allá, hasta que hayas pagado hasta el último

12.59
Mr. 12.42
maravedí.

13

131Y EN este mismo tiempo estaban allí unos que le contaban acerca de los Galileos, cuya sangre

13.1
cp. 3.1.
Pilato había mezclado con sus sacrificios.

2Y respondiendo Jesús, les dijo:

13.2
Hch. 28.4
¿Pensáis que estos Galileos, porque han padecido tales cosas, hayan sido más pecadores que todos los Galileos?

3No, os digo; antes si no os arrepintiereis, todos pereceréis igualmente.

4O aquellos dieciocho, sobre los cuales cayó la torre en

13.4
Neh. 3.15
Siloé, y los mató, ¿pensáis que ellos fueron más deudores que todos los hombres que habitan en Jerusalem?

5No, os digo; antes si no os arrepintiereis, todos pereceréis asimismo.

6Y dijo esta parábola:

13.6
Is. 5.2Mt. 21.19Mr. 11.13
Tenía uno una higuera plantada en su viña, y vino á buscar fruto en ella, y no lo halló.

7Y dijo al viñero: He aquí tres años ha que vengo á buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo;

13.7
Mt. 3.10
córtala, ¿por qué ocupará aún la tierra?

8El entonces respondiendo, le dijo: Señor, déjala aún este año, hasta que la excave, y estercole.

9Y si hiciere fruto, bien; y si no, la cortarás después.

10Y enseñaba en una sinagoga en sábado.

11Y he aquí una mujer que tenía

13.11
ver. 16.
espíritu de enfermedad dieciocho años, y andaba agobiada, que en ninguna manera se podía enhestar.

12Y como Jesús la vió, llamóla, y díjole: Mujer, libre eres de tu enfermedad.

13Y puso las manos sobre ella; y luego se enderezó, y glorificaba á Dios.

14Y respondiendo

13.14
Mr. 5.22
el príncipe de la sinagoga,
13.14
Jn. 5.10
enojado de que Jesús hubiese curado en sábado, dijo á la compañía:
13.14
Ex. 20.9
Seis días hay en que es necesario obrar: en estos, pues, venid y sed curados, y no en días de sábado.

15Entonces el Señor le respondió, y dijo: Hipócrita,

13.15
cp. 14.5.
cada uno de vosotros ¿no desata en sábado su buey ó su asno del pesebre, y lo lleva á beber?

16Y

13.16
cp. 19.9.
a esta hija de Abraham, que he aquí
13.16
Mt. 24.51
Satanás la había ligado dieciocho años, ¿no convino desatar la de esta ligadura en día de sábado?

1 La puerta estrecha.

2 Curación de un hidrópico.

17Y diciendo estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios: mas todo el pueblo se gozaba de todas

13.17
cp. 18.43.
las cosas gloriosas que eran por él hechas.

18Y dijo:

13.18
Mt. 13.31-33Mr. 4.30-32
¿A qué es semejante el reino de Dios, y á qué le compararé?

19Semejante es al grano de la mostaza, que tomándo lo un hombre lo metió en su huerto; y creció, y fué hecho árbol grande, y las aves del cielo hicieron nidos en sus ramas.

20Y otra vez dijo: ¿A qué compararé el reino de Dios?

21Semejante es á la levadura,

13.21
Mt. 13.33
que tomó una mujer, y la escondió en tres medidas de harina, hasta que todo hubo fermentado.

22Y pasaba por todas las ciudades y aldeas, enseñando, y caminando á Jerusalem.

23Y díjole uno: Señor, ¿son

13.23
1 Co. 1.182 Co. 2.15
pocos los que se salvan? Y él les dijo:

24Porfiad

13.24
Mt. 7.13
a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán.

25Después que el padre de familia se levantare, y

13.25
Mt. 25.10
cerrare la puerta, y comenzareis á estar fuera, y llamar á la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos; y respondiendo os dirá:
13.25
Mt. 7.23
No os conozco de dónde seáis.

26Entonces comenzaréis á decir: Delante de ti

13.26
cp. 5.29 y
hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste;

27Y os dirá: Dígoos que no os conozco de dónde seáis; apartaos de mí todos los obreros de iniquidad.

28Allí

13.28
Mt. 8.12
será el llanto y el crujir de dientes,
13.28
Mt. 8.11
cuando viereis á Abraham, y á Isaac, y á Jacob, y á todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros excluídos.

29Y vendrán del Oriente y del Occidente, del Norte y del Mediodía, y se sentarán á la mesa en el reino de Dios.

30Y he aquí,

13.30
Mt. 19.30
son postreros los que eran los primeros; y son primeros los que eran los postreros

31Aquel mismo día llegaron unos de los Fariseos, diciéndole: Sal, y vete de aquí, porque Herodes te quiere matar.

32Y les dijo: Id, y decid á aquella zorra: He aquí, echo fuera demonios y acabo sanidades hoy y mañana, y al tercer día

13.32
He. 2.105.911.40
soy consumado.

33Empero es menester que

13.33
Jn. 11.9
hoy, y mañana, y pasado mañana camine; porque no es posible que profeta muera fuera de Jerusalem.

34¡Jerusalem, Jerusalem!

13.34
Mt. 23.37-39
que matas á los profetas, y apedreas á los que son enviados á ti: ¡cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina sus pollos debajo de sus alas, y no quisiste!

35He aquí,

13.35
Sal. 69.25Mi. 3.12
os es dejada vuestra casa desierta: y os digo que no me veréis hasta que venga tiempo cuando digáis:
13.35
Sal. 118.26Mt. 21.923.39Mr. 11.9Jn. 12.13
Bendito el que viene en nombre del Señor.