Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
9

91Y

9.1
Mt. 10.1
JUNTANDO á sus doce discípulos, les dió virtud y potestad sobre todos los demonios, y que sanasen enfermedades.

2Y los envió á que predicasen

9.2
Mt. 10.5,7,8Mr. 6.7
el reino de Dios, y que sanasen á los enfermos.

3Y les dice:

9.3
Mt. 10.9-14Mr. 6.8-11
No toméis nada para el camino, ni báculo, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni tengáis dos vestidos cada uno.

4Y en cualquiera casa en que entrareis, quedad allí, y de allí salid.

1 Jesús alimenta á cinco mil.

2 La confesión de Pedro.

5Y todos los que no os recibieren, saliéndoos de aquella ciudad, aun el polvo sacudid de vuestros pies en testimonio contra ellos.

6Y saliendo, rodeaban por todas las aldeas, anunciando el evangelio, y sanando por todas partes.

7Y oyó

9.7
cp. 10.39.
Herodes el tetrarca
9.7
Mt. 14.1-3Mr. 6.14-16
todas las cosas que hacía; y estaba en duda, porque decían algunos: Juan ha resucitado de los muertos;

8Y otros: Elías ha aparecido; y otros: Algún profeta de los antiguos ha resucitado.

9Y dijo Herodes: A Juan yo degollé: ¿quién pues será éste, de quien yo oigo tales cosas? Y procuraba verle.

10

9.10
Mr. 6.30
Y vueltos los apóstoles, le contaron todas las cosas que habían hecho.
9.10
Mt. 14.13-21Mr. 6.32-44Jn. 6.1-13
Y tomándolos, se retiró aparte á un lugar desierto de la ciudad que se llama Bethsaida.

11Y como lo entendieron las gentes, le siguieron; y él las recibió, y les hablaba del reino de Dios, y sanaba á los que tenían necesidad de cura.

12Y el día había comenzado á declinar; y llegándose los doce, le dijeron: Despide á las gentes, para que yendo á las aldeas y heredades de alrededor, procedan á alojarse y hallen viandas; porque aquí estamos en lugar desierto.

13Y les dice: Dadles vosotros de comer. Y dijeron ellos: No tenemos más que cinco panes y dos pescados, si no vamos nosotros á comprar viandas para toda esta compañía.

14Y eran como cinco mil hombres. Entonces dijo á sus discípulos: Hacedlos sentar en ranchos, de cincuenta en cincuenta.

15Y así lo hicieron, haciéndolos sentar á todos.

16Y tomando los cinco panes y los dos pescados, mirando al cielo los bendijo, y partió, y dió á sus discípulos para que pusiesen delante de las gentes.

17Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que les sobró, doce cestos de pedazos.

18Y aconteció que estando él solo orando, estaban con él los discípulos; y les preguntó diciendo:

9.18
Mt. 16.13-16Mr. 8.27-29
¿Quién dicen las gentes que soy?

19Y ellos respondieron, y dijeron: Juan el Bautista; y otros, Elías; y otros, que algún profeta de los antiguos ha resucitado.

20Y les dijo: ¿Y vosotros, quién decís que soy? Entonces respondiendo Simón Pedro, dijo: El Cristo de Dios.

21

9.21
Mr. 8.30
Mas él, conminándolos, mandó que á nadie dijesen esto;

22

9.22
Mt. 16.21-28Mr. 8.31—9.1
Diciendo:
9.22
Mt. 17.22,23
Es necesario que el Hijo del hombre padezca muchas cosas, y sea desechado de los ancianos, y de los príncipes de los sacerdotes, y de los escribas, y que sea muerto, y resucite al tercer día.

23Y decía á todos:

9.23
Mt. 10.38
Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz
9.23
1 Co. 15.31
cada día, y sígame.

24Porque cualquiera que quisiere salvar su vida, la perderá; y cualquiera que perdiere su vida por causa de mí, éste la salvará.

25Porque

9.25
Mt. 16.26Mr. 8.36
¿qué aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo, y sé pierda él á sí mismo, ó corra peligro de sí?

26Porque

9.26
Mr. 8.38
el que se avergonzare de mí y de mis palabras, de este tal el Hijo del hombre se avergonzará cuando viniere en su gloria, y del Padre, y de los santos ángeles.

27Y os digo en verdad, que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que vean el reino de Dios.

28Y

9.28
Mt. 17.1-8Mr. 9.2-8
aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó á Pedro y á Juan y á Jacobo, y subió al monte
9.28
cp. 3.21 y
a orar.

29Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y resplandeciente.

30Y he aquí dos varones que hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías;

31Que aparecieron en majestad, y hablaban de su

9.31
2 P. 1.15
salida, la cual había de cumplir en Jerusalem.

1 La transfiguración.

2 Humildad, tolerancia, perdón.

32Y Pedro y los que estaban con él, estaban cargados de sueño: y como despertaron, vieron su majestad, y á aquellos dos varones que estaban con él.

33Y aconteció, que apartándose ellos de él, Pedro dice á Jesús: Maestro, bien es que nos quedemos aquí: y hagamos tres pabellones, uno para ti, y uno para Moisés, y uno para Elías;

9.33
Mr. 9.6
no sabiendo lo que se decía.

34Y estando él hablando esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor entrando ellos en la nube.

35Y vino una voz de la nube, que decía: Este es mi Hijo amado; á él oid.

36Y pasada aquella voz, Jesús fué hallado solo:

9.36
Mt. 17.9Mr. 9.9
y ellos callaron; y por aquellos días no dijeron nada á nadie de lo que habían visto.

37Y aconteció al día siguiente,

9.37
Mt. 17.14-18Mr. 9.14-27
que apartándose ellos del
9.37
ver. 28.
monte, gran compañía les salió al encuentro.

38Y he aquí, un hombre de la compañía clamó, diciendo: Maestro, ruégote que veas á mi hijo; que es

9.38
cp. 7.12.
el único que tengo:

39Y he aquí un espíritu le toma, y de repente da voces; y le

9.39
Mr. 1.26
despedaza y hace echar espuma, y apenas se aparta de él quebrantándole.

40Y rogué á tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron.

41Y respondiendo Jesús, dice: ¡Oh generación infiel y perversa! ¿hasta cuándo tengo de estar con vosotros, y os sufriré? Trae tu hijo acá.

42Y como aun se acercaba, el demonio le derribó y despedazó: mas Jesús increpó al espíritu inmundo, y sanó al muchacho, y se lo volvió á su padre.

43Y todos estaban atónitos de la grandeza de Dios. Y

9.43
Mt. 17.22,23Mr. 9.30-32
maravillándose todos de todas las cosas que hacía, dijo á sus discípulos:

44Poned vosotros en vuestros oídos estas palabras; porque ha de acontecer que el Hijo del hombre será entregado en manos de hombres.

45

9.45
Mr. 9.32Jn. 12.16
Mas ellos no entendían esta palabra, y les era encubierta para que no la entendiesen; y temían preguntarle de esta palabra.

46Entonces

9.46
cp. 3.1.
entraron en disputa, cuál de ellos sería el mayor.

47Mas Jesús, viendo los pensamientos del corazón de ellos, tomó un niño, y púsole junto á sí,

48Y les dice:

9.48
Mt. 10.40
Cualquiera que recibiere este niño en mí nombre, á mí recibe; y cualquiera que me recibiere á mí, recibe al que me envió;
9.48
Mt. 23.11
porque el que fuere el menor entre todos vosotros, éste será el grande.

49Entonces respondiendo Juan,

9.49
Mr. 9.38-40
dijo: Maestro, hemos visto á uno que echaba fuera demonios en tu nombre; y se lo prohibimos, porque no sigue con nosotros.

50Jesús le dijo: No se lo prohibáis; porque el que no es contra nosotros, por nosotros es.

51Y aconteció que, como se cumplió el tiempo

9.51
Mr. 16.19Hch. 1.2,11,221 Ti. 3.16
en que había de ser recibido arriba, él afirmó su rostro para ir á Jerusalem.

52Y envió mensajeros delante de sí, los cuales fueron y

9.52
Mt. 10.5
entraron en una ciudad de los Samaritanos, para prevenirle.

53Mas

9.53
Jn. 4.4,9,27
no le recibieron, porque era su traza de ir á Jerusalem.

54Y viendo esto sus discípulos

9.54
Mr. 3.17
Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, y los consuma,
9.54
2 R. 1.10,12
como hizo Elías?

55Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois;

56Porque

9.56
Mt. 18.11
el Hijo del hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron á otra aldea.

57Y aconteció que yendo ellos,

9.57
Mt. 8.19-22
uno le dijo en el camino: Señor, te seguiré donde quiera que fueres.

58Y le dijo Jesús: Las zorras tienen cuevas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del hombre no tiene donde recline la cabeza.

59Y dijo á otro: Sígueme. Y él dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre á mi padre.

60Y Jesús le dijo: Deja los muertos que entierren á sus muertos; y tú, ve, y anuncia el reino de Dios.

1 Misión de los setenta.

2 “Te alabo, oh Padre.”

61Entonces también dijo otro:

9.61
Mt. 18.1-5Mr. 9.34-37
Te seguiré, Señor; mas déjame que me despida primero de los que están en mi casa.

62Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano al arado mira atrás, es apto para el reino de Dios.

10

101Y DESPUÉS de estas cosas, designó el Señor aun

10.1
cp. 9.1,2,6.
otros
10.1
Ex. 24.1,9Nm. 11.16
setenta, los cuales
10.1
Mr. 6.7
envió de dos en dos delante de sí, á toda ciudad y lugar á donde él había de venir.

2Y les decía:

10.2
Mt. 9.37,38
La mies á la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros á su mies.

3Andad,

10.3
Mt. 10.16
he aquí yo os envío como corderos en medio de lobos.

4

10.4
Mt. 10.9-15Mr. 6.8-11
No llevéis bolsa, ni alforja, ni calzado;
10.4
2 R. 4.29
y á nadie saludéis en el camino.

5En cualquiera casa donde entrareis, primeramente decid:

10.5
1 S. 25.6
Paz sea á esta casa.

6Y si hubiere allí

10.6
cp. 16.8.
algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá á vosotros.

7Y posad en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os dieren; porque el obrero digno es de su salario. No os paséis de casa en casa.

8Y en cualquiera ciudad donde entrareis, y os recibieren, comed lo que os pusieren delante;

9Y sanad los enfermos que en ella hubiere, y decidles:

10.9
Mt. 3.2
Se ha llegado á vosotros el reino de Dios.

10Mas en cualquier ciudad donde entrareis, y no os recibieren, saliendo por sus calles, decid:

11Aun el polvo que se nos ha pegado de vuestra ciudad á nuestros pies, sacudimos

10.11
Hch. 13.51
en vosotros: esto empero sabed, que el reino de los cielos se ha llegado á vosotros.

12Y os digo que

10.12
Mt. 10.15Mr. 6.11
los de Sodoma tendrán más remisión aquel día, que aquella ciudad.

13¡Ay de ti,

10.13
Mt. 11.21-23
Corazín! ¡Ay de ti, Bethsaida! que si en Tiro y en Sidón hubieran sido hechas las maravillas que se han hecho en vosotras, ya días ha que, sentados en cilicio y ceniza, se habrían arrepentido.

14Por tanto, Tiro y Sidón tendrán más remisión que vosotras en el juicio.

15Y tú, Capernaum, que hasta los cielos estás levantada, hasta los infiernos serás abajada.

16El que á vosotros oye,

10.16
Mt. 10.40Jn. 5.23
a mí oye; y el que á vosotros desecha, á mí desecha; y el que á mí desecha, desecha al que me envió.

17Y volvieron

10.17
ver. 1.
los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre.

18Y les dijo:

10.18
Jn. 12.31
Yo veía á Satanás, como un rayo, que
10.18
Ap. 12.8,12
caía del cielo.

19He aquí

10.19
Sal. 91.13Hch. 28.5
os doy potestad de hollar sobre las serpientes y sobre los escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.

20Mas no os gocéis de esto, que los espíritus se os sujetan; antes

10.20
Ex. 32.32Is. 4.3He. 12.23
gozaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.

21En aquella misma

10.21
Mr. 11.25-27
hora Jesús se alegró en espíritu, y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, que escondiste estas cosas á los sabios y entendidos, y las has revelado á los pequeños: así, Padre, porque así te agradó.

22Todas las cosas me son entregadas de mi Padre: y nadie sabe quién sea el Hijo sino el Padre; ni quién sea el Padre, sino el Hijo, y á quien el Hijo lo quisiere revelar.

23Y vuelto particularmente á los discípulos, dijo:

10.23
Mt. 13.16,17
Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis:

24Porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oir lo que oís, y no lo oyeron.

25Y he aquí, un doctor de la ley se levantó, tentándole y diciendo:

10.25
Mt. 19.1622.35-39Mr. 10.17
Maestro, ¿haciendo qué cosa poseeré la vida eterna?

26Y él dijo: ¿Qué está escrito de la ley? ¿cómo lees?

27Y él respondiendo, dijo:

10.27
Dt. 6.5
Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de todas tus fuerzas, y de todo tu entendimiento;
10.27
1 R. 19.20
y á tu prójimo como á ti mismo.

1 El buen samaritano.

2 La oración dominical.

28Y díjole: Bien has respondido: haz esto, y vivirás.

29Mas él, queriéndose

10.29
cp. 16.15.
justificar á sí mismo, dijo á Jesús: ¿Y quién es mi prójimo?

30Y respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalem á Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; é hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto.

31Y aconteció, que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole,

10.31
Sal. 38.11
se pasó de un lado.

32Y asimismo un Levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, se pasó de un lado.

33Mas

10.33
Mt. 10.5
un Samaritano que transitaba, viniendo cerca de él, y viéndole, fué movido á misericordia;

34Y llegándose, vendó sus heridas, echándo les aceite y vino; y poniéndole sobre su cabalgadura, llevóle al mesón, y cuidó de él.

35Y otro día al partir, sacó dos

10.35
Mt. 20.2
denarios, y diólos al huésped, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que de más gastares, yo cuando vuelva te lo pagaré.

36¿Quién, pues, de estos tres te parece que fué el prójimo de aquél que cayó en manos de los ladrones?

37Y él dijo: El que usó con él de misericordia. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.

38Y aconteció que yendo, entró él en una aldea: y una mujer llamada

10.38
Jn. 11.1,512.2,3
Marta, le recibió en su casa.

39Y ésta tenía una hermana que se llamaba María, la cual

10.39
Jn. 11.20
sentándose á los pies de Jesús, oía su palabra.

40Empero Marta se distraía en muchos servicios; y sobreviniendo, dice: Señor, ¿no tienes cuidado que mi hermana me deja servir sola? Dile pues, que me ayude.

41Pero respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, cuidadosa estás, y con las muchas cosas estás turbada:

42Empero una cosa es necesaria; y María escogió la buena parte, la cual no le será quitada.

11

111Y ACONTECIÓ que

11.1
cp. 6.12.
estando él orando en un lugar, como acabó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos á orar, como también Juan enseñó á sus discípulos.

2Y les dijo: Cuando orareis, decid:

11.2
Mt. 6.9-13
Padre nuestro que estás en los cielos; sea tu nombre santificado. Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.

3El pan nuestro de cada día, dános lo hoy.

4Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos á todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del malo.

5Díjoles también: ¿Quién de vosotros tendrá un amigo, é irá á él á media noche, y le dirá: Amigo, préstame tres panes,

6Porque un amigo mío ha venido á mí de camino, y no tengo que ponerle delante;

7Y el de dentro respondiendo, dijere: No me seas molesto; la puerta está ya cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y darte?

8Os digo, que

11.8
cp. 18.1-6.
aunque no se levante á darle por ser su amigo, cierto por su importunidad se levantará, y le dará todo lo que habrá menester.

9Y yo os digo:

11.9
Mt. 7.7-11
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y os será abierto.

10Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se abre.

11¿Y cuál padre de vosotros, si su hijo le pidiere pan, le dará una piedra?, ó, si pescado, ¿en lugar de pescado, le dará una serpiente?

12O, si le pidiere un huevo, ¿le dará un escorpión?

13Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas á vuestros hijos,

11.13
cp. 18.7,8.
¿cuánto más vuestro Padre celestial dará
11.13
Mt. 7.11
el Espíritu Santo á los que lo pidieren de él?

1 El “fuerte” y el “más fuerte.”

2 La señal de Jonás.

14Y estaba él

11.14
Lv. 19.18
lanzando un demonio, el cual era mudo: y aconteció que salido fuera el demonio, el mudo habló y las gentes se maravillaron.

15Mas algunos de ellos decían: En Beelzebub, príncipe de los demonios, echa fuera los demonios.

16Y otros, tentando,

11.16
ver. 29.
pedían de él señal del cielo.

17Mas él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo:

11.17
Mt. 12.25-29Mr. 3.23-27
Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado; y una casa dividida contra sí misma, cae.

18Y si también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo estará en pie su reino? porque decís que en Beelzebub echo yo fuera los demonios.

19Pues si yo echo fuera los demonios en Beelzebub, ¿vuestros

11.19
Hch. 19.13
hijos en quién los echan fuera? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.

20Mas si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, cierto el reino de Dios ha llegado á vosotros.

21Cuando el fuerte armado guarda su atrio, en paz está lo que posee.

22Mas si sobreviniendo otro más fuerte que él, le venciere, le toma todas sus armas en que confiaba, y reparte sus despojos.

23

11.23
Mt. 12.30
El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.

24Cuando

11.24
Mt. 12.43-45
el espíritu inmundo saliere del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo; y no hallándolo, dice: Me volveré á mi casa de donde salí.

25Y viniendo, la halla barrida y adornada.

26Entonces va, y toma otros siete espíritus peores que él; y entrados, habitan allí: y lo postrero del tal hombre es peor que lo primero.

27Y aconteció que diciendo estas cosas, una mujer de la compañía, levantando la voz, le dijo:

11.27
cp. 1.48.
Bienaventurado el vientre que te trajo, y los pechos que mamaste.

28Y él dijo: Antes

11.28
cp. 8.21.
bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.

29Y

11.29
Mt. 12.30,42
juntándose las gentes á él, comenzó á decir: Esta generación mala es: señal busca, mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás.

30Porque como Jonás fué señal á los Ninivitas, así también será el Hijo del hombre á esta generación.

31La reina del Austro

11.31
1 R. 10.1Mt. 12.42
se levantará en juicio con los hombres de esta generación, y los condenará; porque vino de los fines de la tierra á oir la sabiduría de Salomón; y he aquí más que Salomón en este lugar.

32

11.32
Mt. 12.41
Los hombres de Nínive se levantarán en juicio con esta generación, y la condenarán;
11.32
Jon. 3.5
porque á la predicación de Jonás se arrepintieron; y he aquí más que Jonás en este lugar.

33Nadie

11.33
Mt. 5.15Mr. 4.21
pone en oculto la antorcha encendida, ni debajo del almud, sino en el candelero, para que los que entran vean la luz.

34La antorcha del cuerpo

11.34
Mt. 6.22,23
es el ojo: pues si tu ojo fuere simple, también todo tu cuerpo será resplandeciente; mas si fuere malo, también tu cuerpo será tenebroso.

35Mira pues, si la lumbre que en ti hay, es tinieblas.

36Así que, siendo todo tu cuerpo resplandeciente, no teniendo alguna parte de tinieblas, será todo luminoso, como cuando una antorcha de resplandor te alumbra.

37Y luego que hubo hablado, rogóle un Fariseo que comiese con él: y entrado Jesús, se sentó á la mesa.

38Y

11.38
Mr. 7.3,4
el Fariseo, como lo vió, maravillóse de que no se lavó antes de comer.

39Y

11.39
Mt. cp. 23.
el Señor le dijo: Ahora vosotros los Fariseos lo de fuera del vaso y del plato limpiáis; mas lo interior de vosotros está lleno de rapiña y de maldad.

40Necios, ¿el que hizo lo de fuera, no hizo también lo de dentro?

41Empero

11.41
cp. 12.33.
de lo que os resta, dad limosna; y he aquí
11.41
Tit. 1.15
todo os será limpio.

42Mas

11.42
Mt. 23.23
¡ay de vosotros, Fariseos! que
11.42
cp. 18.12.
diezmáis la menta, y la ruda, y toda hortliza; mas el juicio y la caridad de Dios pasáis de largo. Pues estas cosas era necesario hacer, y no dejar las otras.

1 Censuras á los Fariseos.

2 A quién se debe temer.

43¡Ay de vosotros, Fariseos!

11.43
Mt. 23.6Mr. 12.39
que amáis las primeras sillas en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas.

44¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! que sois como sepulcros que no se ven, y los hombres que andan encima no lo saben.

45Y respondiendo uno de los

11.45
Mt. 22.35
doctores de la ley, le dice: Maestro, cuando dices esto, también nos afrentas á nosotros.

46Y él dijo:

11.46
Mt. 23.4
¡Ay de vosotros también, doctores de la ley! que cargáis á los hombres con cargas que no pueden llevar; mas vosotros ni aun con un dedo tocáis las cargas.

47¡Ay de vosotros!

11.47
Mt. 23.29-31
que edificáis los sepulcros de los profetas, y los mataron vuestros padres.

48De cierto dais testimonio que consentís en los hechos de vuestros padres; porque á la verdad ellos los mataron, mas vosotros edificáis sus sepulcros.

49Por tanto, la sabiduría de Dios también dijo:

11.49
2 Cr. 24.1936.15,16Mt. 23.34-36
Enviaré á ellos profetas y apóstoles; y de ellos á unos matarán y á otros perseguirán;

50Para que de esta generación sea demandada la sangre de todos los profetas, que ha sido derramada desde la fundación del mundo;

51Desde la sangre de Abel, hasta la sangre de Zacarías, que murió entre el altar y

11.51
Mt. 23.35
el templo: así os digo, será demandada de esta generación.

52¡Ay de vosotros,

11.52
Mt. 23.13
doctores de la ley! que habéis quitado la llave de la ciencia; vosotros mismos no entrasteis, y á los que entraban impedisteis.

53Y diciéndoles estas cosas, los escribas y los Fariseos comenzaron á apretar le en gran manera, y á provocarle á que hablase de muchas cosas;

54Acechándole, y

11.54
Mt. 22.15Mr. 12.13
procurando cazar algo de su boca para acusarle.