Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
4

41¡CÓMO se ha oscurecido el oro! ¡Cómo el buen oro se ha demudado!

Las piedras del santuario están esparcidas por

4.1
cp. 2.19.
las encrucijadas de todas las calles.

1 Calamidades de Sión

2 por sus muchos pecados.

2Los hijos de Sión, preciados y estimados más que el oro puro,

4.2
Jer. 19.112 Co. 4.7
¡Cómo son tenidos por vasos de barro, obra de manos de alfarero!

3Aun los monstruos marinos sacan la teta, dan de mamar á sus chiquitos:

La hija de mi pueblo es cruel,

4.3
Job 39.13-17
como los avestruces en el desierto.

4La lengua del niño de

4.4
Sal. 22.15
teta, de sed se pegó á su paladar:

4.4
cp. 2.11,12.
Los chiquitos pidieron pan, y no hubo quien se lo partiese.

5Los que comían delicadamente, asolados fueron en las calles;

Los que se criaron en carmesí,

4.5
Job 24.8
abrazaron los estercoleros.

6Y aumentóse la iniquidad de la hija de mi pueblo más que el pecado de Sodoma,

Que

4.6
Gn. 19.252 P. 2.6Jud. 7
xué trastornada en un momento, y no asentaron sobre ella compañías.

7Sus

4.7
Nm. 6.2
Nazareos fueron blancos más que la nieve, más lustrosos que la leche.

Su compostura más rubicunda que los rubíes, más bellos que el zafiro:

8Oscura más que la negrura es la forma de ellos; no los conocen por las calles:

4.8
Job 19.20Sal. 102.5
Su piel está pegada á sus huesos, seca como un palo.

9Más dichosos fueron los muertos á cuchillo que los muertos del hambre;

Porque éstos murieron poco á poco por falta de los frutos de la tierra.

10

4.10
cp. 2.20.
Las manos de las mujeres
4.10
Dt. 28.56,571 R. 3.26
piadosas cocieron á sus hijos;

Fuéronles comida en el quebrantamiento de la hija de mi pueblo.

11Cumplió Jehová su enojo, derramó el ardor de su ira;

Y encendió fuego en Sión, que consumió sus fundamentos.

12Nunca los reyes de la tierra, ni todos los que habitan en el mundo,

Creyeron que el enemigo y el adversario entrara por las puertas de Jerusalem.

13

4.13
Jer. 5.316.13Ez. 22.26,28Sof. 3.4
Es por los pecados de sus profetas, por las maldades de sus sacerdotes,

4.13
Mt. 23.31,37
Que derramaron en medio de ella la sangre de los justos.

14Titubearon como ciegos en las calles, fueron contaminados en sangre,

De modo que no pudiesen tocar á sus vestiduras.

15Apartaos ¡inmundos!, les

4.15
Lv. 13.45
gritaban, Apartaos, apartaos, no toquéis.

Cuando huyeron y fueron dispersos, dijeron entre las gentes: Nunca más morarán aquí.

16La ira de Jehová los apartó, no los mirará más:

4.16
cp. 5.12,14.
No respetaron la faz de los sacerdotes, ni tuvieron compasión de los viejos.

17Aun nos han desfallecido nuestros ojos

4.17
Jer. 37.7
tras nuestro vano socorro:

En nuestra esperanza aguardamos

4.17
Is. 30.5,6
gente que no puede salvar.

18Cazaron nuestro pasos,

4.18
2 R. 25.4,5
que no anduviésemos por nuestras calles:

Acercóse nuestro fin, cumpliéronse nuestros días; porque nuestro fin vino.

19Ligeros fueron nuestros perseguidores

4.19
Jer. 4.13
más que las águilas del cielo:

Sobre los montes nos persiguieron, en el desierto nos pusieron emboscadas.

20El resuello de nuestras narices, el ungido de Jehová,

De quien habíamos dicho: A su sombra tendremos vida entre las gentes:

4.20
Ez. 12.1319.4,8
fué preso en sus hoyos.

21Gózate y alégrate, hija de Edom, la que habitas en tierra de

4.21
Jer. 25.20
Hus:

4.21
Jer. 25.15,16
Aun hasta ti pasará el cáliz; embriagarte has, y vomitarás.

1 Oración del pueblo

2 afligido á Dios.

22Cumplido es tu castigo, oh hija de Sión:

Nunca más te hará trasportar.

Visitará tu iniquidad, oh hija de Edom;

Descubrirá tus pecados.

5

51ACUÉRDATE, oh Jehová,

5.1
Sal. 89.50
de lo que nos ha sucedido:

Ve y mira nuestro oprobio.

2Nuestra heredad se ha

5.2
Sal. 79.1
vuelto á extraños,

Nuestras casas á forasteros.

3Huérfanos somos sin padre,

Nuestras madres como viudas.

4Nuestra agua bebemos por dinero;

Nuestra leña por precio compramos.

5Persecución padecemos sobre nuestra cerviz:

Nos cansamos, y no hay para nosotros reposo.

6

5.6
Jer. 50.15
Al Egipcio y al Asirio dimos la mano, para saciarnos de pan.

7Nuestros padres pecaron, y son muertos;

Y nosotros llevamos sus castigos.

8Siervos se enseñorearon

5.8
Neh. 2.10,19
de nosotros;

No hubo quien de su mano nos librase.

9Con peligro de nuestras vidas traíamos nuestro pan

Delante del cuchillo del desierto.

10Nuestra piel

5.10
Sal. 119.83
se ennegreció como un horno

A causa del ardor del hambre.

11Violaron á las mujeres

5.11
Is. 13.16Zac. 14.2
en Sión,

A las vírgenes en las ciudades de Judá.

12A los príncipes colgaron por su mano;

5.12
cp. 4.16.
No respetaron el rostro de los viejos.

13Llevaron los mozos

5.13
Jue. 16.21
a moler,

Y los muchachos desfallecieron en la leña.

14Los ancianos cesaron de la puerta,

Los mancebos de sus canciones.

15Cesó el gozo de nuestro corazón;

Nuestro corro se tornó en luto.

16Cayó la corona de nuestra cabeza:

¡Ay ahora de nosotros! porque pecamos.

17Por esto fué entristecido nuestro corazón,

Por esto se entenebrecieron nuestros ojos:

18Por el monte de Sión que está asolado;

Zorras andan en él.

19Mas tú, Jehová,

5.19
Sal. 9.7102.12Hab. 1.12
permanecerás para siempre:

5.19
Sal. 45.6
Tu trono de generación en generación.

20¿Por qué te olvidarás

5.20
Sal. 13.1
para siempre de nosotros,

Y nos dejarás por largos días?

21Vuélvenos,

5.21
Sal. 80.3,7,19Jer. 31.18
oh Jehová, á ti, y nos volveremos:

Renueva nuestros días como al principio.

22Porque repeliendo nos has desechado;

Te has airado contra nosotros en gran manera.