Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
2

21MAS Jehová había prevenido un gran pez que tragase á Jonás: y

2.1
Mt. 12.4016.4Lc. 11.30
estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches.

2Y oró Jonás desde el vientre del pez á Jehová su Dios,

3Y dijo:

Clamé de mi tribulación á Jehová,

Y él me oyó;

Del vientre del sepulcro clamé,

Y mi voz oiste.

4Echásteme en el profundo, en medio de los mares,

Y rodeóme la corriente;

2.4
Sal. 42.7
Todas tus ondas y tus olas pasaron sobre mí.

5Y

2.5
Sal. 31.22
yo dije: Echado soy de delante de tus ojos:

Mas aun veré

2.5
Sal. 5.7
tu santo templo.

6Las aguas

2.6
Sal. 40.12
me rodearon
2.6
Sal. 69.1
hasta el alma,

Rodeóme el abismo;

La ova se enredó á mi cabeza.

7Descendí á las raíces de los montes;

La tierra echó sus cerraduras sobre mí para siempre:

Mas tú sacaste mi vida

2.7
Sal. 16.1030.935.7
de la sepultura, oh Jehová Dios mío.

8Cuando

2.8
Sal. 107.5142.3
mi alma desfallecía en mí, acordéme de Jehová;

2.8
Sal. 18.6
Y mi oración entró hasta ti en tu santo templo.

9Los que guardan las vanidades ilusorias,

2.9
Sal. 144.2
Su misericordia abandonan.

10Yo empero con voz de

2.10
Sal. 50.14,23116.17,18
alabanza te sacrificaré;

Pagaré lo que prometí.

La salvación pertenece á Jehová.

11Y mandó Jehová al pez, y vomitó á Jonás en tierra.

3

31Y FUÉ palabra de Jehová segunda vez á Jonás, diciendo:

2Levántate, y ve á

3.2
cp. 1.2.
Nínive, aquella gran ciudad, y publica en ella el pregón que yo te diré.

3Y levantóse Jonás, y fué á Nínive, conforme á la palabra de Jehová. Y era Nínive ciudad sobremanera grande, de tres días de camino.

4Y comenzó Jonás á entrar por la ciudad, camino de un día, y pregonaba diciendo: De aquí á cuarenta días Nínive será destruida.

5Y los hombres de Nínive

3.5
Mt. 12.41Lc. 11.32
creyeron á Dios, y pregonaron ayuno, y vistiéronse de sacos desde el mayor de ellos hasta el menor de ellos.

6Y llegó el negocio hasta el rey de Nínive, y levantóse de su silla, y echó de sí su vestido, y

3.6
Is. 58.5Lc. 10.13
cubrióse de saco, y se sentó sobre ceniza.

7E hizo pregonar y anunciar en Nínive, por mandado del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y

3.7
Sal. 36.6
animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna, no se les dé alimento, ni beban agua:

8Y que se cubran de saco los hombres y los animales, y clamen á Dios fuertemente: y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que está en sus manos.

9

3.9
2 S. 12.22
¿Quién sabe si se volverá y arrepentirá Dios, y se apartará del furor de su ira, y no pereceremos?

10Y vió Dios lo que hicieron,

3.10
Jer. 18.8
que se convirtieron de su mal camino: y arrepintióse del mal que había dicho les había de hacer, y no lo hizo.

4

41PERO Jonás se apesadumbró en extremo, y enojóse.

1 y Dios retira su castigo.

2 Enojo injusto de Jonás.

2Y oró á Jehová, y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me precaví

4.2
cp. 1.3.
huyendo á Tarsis; porque sabía yo que tú eres
4.2
Jl. 2.13
Dios clemente y piadoso, tardo á enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal.

3Ahora pues, oh Jehová, ruégote que me mates; porque mejor me es la muerte que la vida.

4Y Jehová le dijo: ¿Haces tú bien en enojarte tanto?

5Y salióse Jonás de la ciudad, y asentó hacia el oriente de la ciudad, é hízose allí una choza, y se sentó debajo de ella á la sombra, hasta ver qué sería de la ciudad.

6Y preparó Jehová Dios una calabacera, la cual creció sobre Jonás para que hiciese sombra sobre su cabeza, y le defendiese de su mal: y Jonás se alegró grandemente por la calabacera.

7Mas Dios preparó un gusano al venir la mañana del día siguiente, el cual hirió á la calabacera, y secóse.

8Y acaeció que al salir el sol, preparó Dios un recio viento solano; y el sol hirió á Jonás en la cabeza, y desmayábase, y se deseaba la muerte, diciendo: Mejor sería para mí la muerte que mi vida.

9Entonces dijo Dios á Jonás: ¿Tanto te enojas por la calabacera? Y él respondió: Mucho me enojo, hasta la muerte.

10Y dijo Jehová: Tuviste tú lástima de la calabacera, en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer; que en espacio de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció:

11¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella grande ciudad donde hay más de ciento y veinte mil personas

4.11
Dt. 1.39
que no conocen su mano derecha ni su mano izquierda,
4.11
cp. 3.7.
y muchos animales?