Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
6

61Y RESPONDIÓ Job y dijo:

2¡Oh si pesasen al justo mi queja y mi tormento,

Y se alzasen igualmente en balanza!

3Porque

6.3
Pr. 27.3
pesaría aquél más que la arena del mar:

Y por tanto mis palabras son cortadas.

4Porque las

6.4
Sal. 38.2
saetas del Todopoderoso están en mí,

Cuyo veneno bebe mi espíritu;

Y

6.4
Sal. 88.16
terrores de Dios me combaten.

5¿Acaso gime el asno montés junto á la hierba?

¿Muge el buey junto á su pasto?

1 Job se queja

2 de sus amigos

6¿Comeráse lo desabrido sin sal?

¿O habrá gusto en la clara del huevo?

7Las cosas que mi alma no quería tocar,

Por los dolores son mi comida.

8¡Quién me diera que viniese

6.8
ver. 9.
mi petición,

Y que Dios me otorgase lo que espero;

9Y que pluguiera á Dios quebrantarme;

Que soltara su mano, y me deshiciera!

10Y sería aún mi consuelo,

Si me asaltase con dolor sin dar más tregua,

Que yo no he escondido las palabras

6.10
Os. 11.9
del Santo.

11¿Cuál es mi fortaleza para esperar aún?

¿Y cuál mi fin para dilatar mi vida?

12¿Es mi fortaleza la de las piedras?

¿O mi carne, es de acero?

13¿No me ayudo cuanto puedo,

Y el poder me falta del todo?

14

6.14
Pr. 17.17
El atribulado es consolado de su compañero:

Mas hase abandonado el temor del Omnipotente.

15Mis hermanos han mentido cual arroyo:

Pasáronse como corrientes impetuosas,

16Que están escondidas por la helada,

Y encubiertas con nieve;

17Que al tiempo del calor son deshechas,

Y en calentándose, desaparecen de su lugar;

18Apártanse de la senda de su rumbo,

Van menguando y piérdense.

19Miraron los caminantes

6.19
Is. 21.14Jer. 25.23
de Temán,

Los caminantes de

6.19
1 R. 10.1
Saba esperaron en ellas:

20Mas fueron avergonzados por su esperanza;

Porque vinieron hasta ellas, y halláronse confusos.

21Ahora ciertamente como ellas sois vosotros:

Que habéis visto el tormento, y teméis.

22¿Os he dicho yo: Traedme,

Y pagad por mí de vuestra hacienda;

23Y libradme de la mano del opresor,

Y redimidme del poder de los violentos?

24Enseñadme, y yo callaré:

Y hacedme entender en qué he errado.

25¡Cuán fuertes son las palabras de rectitud!

Mas ¿qué reprende el que reprende de vosotros?

26¿Pensáis censurar palabras,

Y los discursos de un desesperado, que son como el viento?

27También os arrojáis sobre el huérfano,

Y hacéis

6.27
Sal. 57.6
hoyo delante de vuestro amigo.

28Ahora pues, si queréis, mirad en mí,

Y ved si miento delante de vosotros.

29

6.29
cp. 17.10.
Tornad ahora, y no haya iniquidad;

Volved aún á considerar mi justicia en esto.

30¿Hay iniquidad en mi lengua?

¿No puede mi paladar discernir las cosas depravadas?

7

71CIERTAMENTE

7.1
cp. 14.14.
tiempo limitado tiene el hombre sobre la tierra,

Y sus días son como los días del jornalero.

2Como el siervo anhela

7.2
Is. 32.2
la sombra,

Y como el jornalero espera el reposo de su trabajo:

3Así poseo yo

7.3
cp. 29.2.
meses de vanidad,

Y noches de trabajo me dieron por cuenta.

1 y justifica sus lamentos.

2 Discurso de Bildad.

4

7.4
cp. 17.12.
Cuando estoy acostado, digo:

¿Cuándo me levantaré? Y mide mi corazón la noche,

Y estoy harto de devaneos hasta el alba.

5Mi carne está vestida de

7.5
cp. 2.7.
gusanos, y de costras de polvo;

Mi piel hendida y abominable.

6Y mis días fueron más ligeros que la

7.6
Is. 38.12
lanzadera del tejedor,

Y fenecieron sin esperanza.

7

7.7
Sal. 78.39
Acuérdate que mi vida es viento,

Y que mis ojos no volverán á ver el bien.

8Los ojos de los que me ven, no me verán más:

Tus ojos sobre mí, y dejaré de ser.

9La nube se consume, y se va:

Así el que desciende al sepulcro no subirá;

10No tornará más á su casa,

Ni

7.10
Sal. 103.16
su lugar le conocerá más.

11Por tanto yo no reprimiré mi boca;

Hablaré en la angustia de mi espíritu,

Y quejaréme

7.11
cp. 10.1.
con la amargura de mi alma.

12¿Soy yo la mar, ó ballena,

Que me pongas guarda?

13

7.13
cp. 9.27.
Cuando digo: Mi cama me consolará,

Mi cama atenuará mis quejas;

14Entonces me quebrantarás con sueños,

Y me turbarás con visiones.

15Y así mi alma tuvo por mejor el ahogamiento,

Y quiso la muerte más que mis huesos.

16

7.16
cp. 10.1.
Aburríme: no he de vivir yo para siempre;

7.16
cp. 10.20 y
Déjame, pues que mis días son
7.16
Sal. 62.9
vanidad.

17

7.17
Sal. 8.4144.3
¿Qué es el hombre, para que lo engrandezcas,

Y que pongas sobre él tu corazón,

18Y lo visites

7.18
Is. 33.2Lm. 3.23
todas las mañanas,

Y todos los momentos lo pruebes?

19¿Hasta cuándo no me dejarás,

Ni me soltarás hasta que trague mi saliva?

20Pequé, ¿qué te haré, oh Guarda de los hombres?

¿Por qué me

7.20
cp. 16.12.
has puesto contrario á ti,

Y que á mí mismo sea pesado?

21¿Y por qué no quitas mi rebelión, y perdonas mi iniquidad?

Porque ahora dormiré en el polvo,

Y si

7.21
cp. 8.5 y
me buscares de mañana, ya no seré.

8

81Y RESPONDIÓ

8.1
cp. 2.11.
Bildad Suhita, y dijo:

2¿Hasta cuándo hablarás tales cosas,

Y las palabras de tu boca serán como un viento fuerte?

3

8.3
Gn. 18.25Dt. 32.42 Cr. 19.7Ro. 3.5
¿Acaso pervertirá Dios el derecho,

O el Todopoderoso pervertirá la justicia?

4Si

8.4
cp. 1.5,18,19.
tus hijos pecaron contra él,

El los echó en el lugar de su pecado.

5Si

8.5
cp. 5.8.
tú de mañana buscares á Dios,

Y rogares al Todopoderoso;

6Si fueres limpio y derecho,

Cierto luego se despertará sobre ti,

Y hará próspera la morada de tu justicia.

7Y tu principio habrá sido pequeño,

Y tu postrimería acrecerá en gran manera.

8

8.8
Dt. 4.3232.7
Porque pregunta ahora á la edad pasada,

Y disponte para inquirir de sus padres de ellos;

9

8.9
Sal. 39.5144.4
Pues nosotros somos de ayer, y no sabemos,

Siendo nuestros días sobre la tierra como

8.9
cp. 14.2.
sombra.

10¿No te enseñarán ellos, te dirán,

Y de su corazón sacarán palabras?

1 Discurso de Bildad

2 y respuesta de Job

11¿Crece el junco sin lodo?

¿Crece el prado sin agua?

12

8.12
Sal. 129.6Jer. 17.6
Aun él en su verdor no será cortado,

Y antes de toda hierba se secará.

13Tales son los caminos de todos los que olvidan á Dios:

Y la

8.13
cp. 11.20 y
esperanza del impío perecerá:

14Porque su esperanza será cortada,

Y su confianza es

8.14
Is. 59.5,6
casa de araña.

15Apoyaráse él sobre su casa, mas no permanecerá en pie;

Atendráse á ella, mas no se afirmará.

16A manera de un árbol, está verde delante del sol,

Y sus renuevos salen sobre su huerto;

17Vanse entretejiendo sus raíces junto á una fuente,

Y enlazándose hasta un lugar pedregoso.

18Si le arrancaren de su lugar,

Este negarále entonces, diciendo: Nunca te vi.

19Ciertamente éste será el gozo de su camino;

Y

8.19
Sal. 113.7
de la tierra de donde se traspusiere, nacerán otros.

20He aquí, Dios no aborrece al perfecto,

Ni toma la mano de los malignos.

21Aun henchirá tu boca de risa,

Y tus labios de júbilo.

22Los que te aborrecen,

8.22
Sal. 35.26109.29132.18
serán vestidos de confusión;

Y la habitación de los impíos perecerá.