Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
2

21Y

2.1
cp. 1.29,35,43.
AL tercer día hiciéronse unas bodas en
2.1
cp. 4.46 y
Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús.

2Y fué también llamado Jesús y

2.2
cp. 1.40,42,43,45.
sus discípulos á las bodas.

3Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: Vino no tienen.

4Y dícele

2.4
cp. 19.26.
Jesús: ¿Qué tengo yo contigo, mujer?
2.4
cp. 7.6.
aun no ha venido mi hora.

5Su madre dice á los que servían: Haced todo lo que os dijere.

6Y estaban allí seis tinajuelas de piedra para agua,

2.6
Mr. 7.3,4
conforme á la purificación de los Judíos, que cabían en cada una dos ó tres cántaros.

7Díceles Jesús: Henchid estas tinajuelas de agua. E hinchiéronlas hasta arriba.

8Y díceles: Sacad ahora, y presentad al maestresala. Y presentáron le.

9Y como el maestresala gustó el agua hecha vino, que no sabía de dónde era (mas lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua), el maestresala llama al esposo,

10Y dícele: Todo hombre pone primero el buen vino, y cuando están satisfechos, entonces lo que es peor; mas tú has guardado el buen vino hasta ahora.

11Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea,

2.11
cp. 1.14.
y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.

12Después de esto descendió á Capernaun, él, y su madre,

2.12
Mt. 12.46
y hermanos, y discípulos; y estuvieron allí no muchos días.

13Y estaba cerca la Pascua

2.13
Ex. 12.14
de los Judíos; y
2.13
Lc. 2.4
subió Jesús á Jerusalem.

14Y halló en el templo á

2.14
Mt. 21.12,13Mr. 11.15-17
los que vendían bueyes, y ovejas, y palomas, y á los cambiadores sentados.

15Y hecho un azote de cuerdas, echólos á todos del templo, y las ovejas, y los bueyes; y derramó los dineros de los cambiadores, y trastornó las mesas;

16Y á los que vendían las palomas, dijo: Quitad de aquí esto, y no hagáis la casa de

2.16
Lc. 2.49
mi Padre casa de mercado.

17Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito:

2.17
Sal. 69.9
El celo de tu casa me comió.

18Y los Judíos respondieron, y dijéronle:

2.18
Mt. 12.38
¿Qué señal nos muestras de que haces esto?

19Respondió Jesús, y díjoles:

2.19
Mt. 26.6127.40Mr. 14.58
Destruid este templo, y en tres días
2.19
cp. 10.18.
lo levantaré.

20Dijeron luego los Judíos: En cuarenta y seis años fue este templo edificado, ¿y tú en tres días lo levantarás?

21Mas él hablaba

2.21
1 Co. 6.19
del templo de su cuerpo.

22Por tanto, cuando resucitó de los muertos,

2.22
Lc. 24.8
sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron á
2.22
Sal. 16.10Lc. 24.27,44
la Escritura, y á la palabra que Jesús había dicho.

23Y estando en Jerusalem en la Pascua, en el día de la fiesta, muchos creyeron en su nombre, viendo

2.23
cp. 3.2 y
las señales que hacía.

24Mas el mismo Jesús no se confiaba á sí mismo de ellos, porque él conocía á todos,

25Y no tenía necesidad que alguien le diese testimonio del hombre; porque

2.25
cp. 6.61,64 y
él sabía lo que había en el hombre.

3

1 Jesús y Nicodemo.

2 Nuevo testimonio de Juan.

31Y HABÍA un hombre de los Fariseos que se llamaba

3.1
cp. 7.50 y
Nicodemo,
3.1
Lc. 23.3524.20
príncipe de los Judíos.

2Este vino á Jesús de noche, y díjole: Rabbí, sabemos que has venido de Dios por maestro; porque

3.2
cp. 2.11,23 y
nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no fuere Dios con él.

3Respondió Jesús, y díjole: De cierto, de cierto te digo,

3.3
cp. 1.13.
que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios.

4Dícele Nicodemo: ¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿puede entrar otra vez en el vientre de su madre, y nacer?

5Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de

3.5
Mr. 16.16
agua y del
3.5
Hch. 2.38Tit. 3.5
Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

6

3.6
cp. 1.13.
Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.

7No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer otra vez.

8El viento de donde quiere sopla, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni á dónde vaya: así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

9Respondió Nicodemo, y díjole:

3.9
cp. 6.52,60.
¿Cómo puede esto hacerse?

10Respondió Jesús, y díjole: ¿Tú eres el maestro de Israel, y no sabes esto?

11De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y

3.11
ver. 32.
no recibís nuestro testimonio.

12Si os he dicho cosas terrenas, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?

13Y

3.13
cp. 6.62.
nadie subió al cielo, sino
3.13
cp. 6.38,42,51,58.
el que descendió del cielo, el Hijo del hombre, que está en el cielo.

14Y

3.14
Nm. 21.9
como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre
3.14
cp. 8.28 y
sea levantado;

15Para que todo aquel que en él creyere, no se pierda, sino que

3.15
ver. 36. cp. 6.40,47.
tenga vida eterna.

16Porque de tal manera

3.16
Ro. 5.81 Jn. 4.9
amó Dios al mundo, que ha
3.16
Ro. 8.32
dado á su Hijo
3.16
cp. 1.18.
unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

17Porque no envió Dios

3.17
cp. 10.36.
a su Hijo al mundo, para que condene al mundo,
3.17
Mt. 18.11
mas para que el mundo sea salvo por él.

18El que en él cree,

3.18
cp. 5.24.
no es condenado; mas el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

19Y esta es la condenación:

3.19
cp. 1.4,9.
porque la luz vino al mundo, y los hombres amaron más
3.19
cp. 1.5.
las tinieblas que la luz; porque sus obras eran malas.

20Porque

3.20
Ro. 13.12Ef. 5.13
todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene á la luz, porque sus obras no sean redargüidas.

21Mas el que obra verdad, viene á la luz, para que sus obras sean manifestadas que son hechas en Dios.

22Pasado esto, vino Jesús con sus discípulos á la tierra de Judea; y estaba allí con ellos,

3.22
cp. 4.2.
y bautizaba.

23Y bautizaba también Juan en Enón junto á Salim, porque había allí muchas aguas; y venían, y eran bautizados.

24Porque

3.24
Mt. 4.12
Juan, no había sido aún puesto en la cárcel.

25Y hubo cuestión entre los discípulos de Juan y los Judíos acerca de

3.25
cp. 2.6.
la purificación.

26Y vinieron á Juan, y dijéronle: Rabbí, el que estaba contigo

3.26
cp. 1.28.
de la otra parte del Jordán,
3.26
cp. 1.7,15,34.
del cual tú diste testimonio, he aquí bautiza, y todos vienen á él.

27Respondió Juan, y dijo: No puede el hombre recibir algo, si no le fuere dado del cielo.

28Vosotros mismos me sois testigos que dije:

3.28
cp. 1.20,27.
Yo no soy el Cristo, sino
3.28
cp. 1.23.
que soy enviado delante de él.

29El que tiene la esposa,

3.29
Mt. 25.1
es el esposo; mas el
3.29
Jue. 14.21
amigo del esposo, que está en pie y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo es cumplido.

1 Conversación de Jesús

2 con la mujer Samaritana.

30

3.30
Mt. 3.11
A él conviene crecer, mas á mí menguar.

31

3.31
ver. 13.
El que de arriba viene, sobre todos es:
3.31
1 Co. 15.47
el que es de la tierra, terreno es, y cosas terrenas habla: el que viene del cielo, sobre todos es.

32Y lo que

3.32
ver. 11. cp. 1.18.
vió y
3.32
cp. 8.26 y
oyó, esto testifica: y
3.32
cp. 1.10,11.
nadie recibe su testimonio.

33El que recibe su testimonio, éste signó que

3.33
1 Jn. 5.10
Dios es verdadero.

34Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla: porque no da Dios el Espíritu por medida.

35

3.35
Mt. 3.17
El Padre ama al Hijo, y todas las cosas dió en su mano.

36

3.36
Hab. 2.4
El que cree en el Hijo, tiene vida eterna; mas el que es incrédulo al Hijo, no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.

4

41DE manera que como Jesús entendió que los Fariseos habían oído que Jesús hacía y

4.1
cp. 3.22,26.
bautizaba más discípulos que Juan,

2(Aunque Jesús no bautizaba, sino sus discípulos),

3Dejó á Judea, y fuése

4.3
cp. 2.11,12.
otra vez á Galilea.

4Y era menester que pasase por Samaria.

5Vino, pues, á una ciudad de Samaria que se llamaba Sichâr, junto á la heredad

4.5
Gn. 33.1948.22
que Jacob dió á José su hijo.

6Y estaba allí la fuente de Jacob. Pues Jesús, cansado del camino, así se sentó á la fuente. Era como la hora de sexta.

7Vino una mujer de Samaria á sacar agua: y Jesús le dice: Dame de beber.

8(Porque sus discípulos habían ido á la ciudad á comprar de comer.)

9Y la mujer Samaritana le dice: ¿Cómo tú, siendo Judío, me pides á mí de beber, que soy mujer Samaritana? porque

4.9
Mt. 10.5Lc. 9.53
los Judíos no se tratan con los Samaritanos.

10Respondió Jesús y díjole: Si conocieses el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber: tú pedirías de él, y él te daría

4.10
Jer. 2.13Zac. 14.8
agua viva.

11La mujer le dice: Señor, no tienes con qué sacar la, y el pozo es hondo: ¿de dónde, pues, tienes el agua viva?

12¿Eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dió este pozo, del cual él bebió, y sus hijos, y sus ganados?

13Respondió Jesús y díjole: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá á tener sed;

14Mas

4.14
cp. 6.35,51,58 y
el que bebiere del agua que yo le daré, para siempre no tendrá sed: mas el agua que yo le daré, será en él una fuente de agua que salte para
4.14
cp. 6.54.
vida eterna.

15La mujer le dice:

4.15
cp. 6.34.
Señor, dame esta agua, para que no tenga sed, ni venga acá á sacar la.

16Jesús le dice: Ve, llama á tu marido, y ven acá.

17Respondió la mujer, y dijo: No tengo marido. Dícele Jesús: Bien has dicho, No tengo marido;

18Porque cinco maridos has tenido: y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.

19Dícele la mujer: Señor,

4.19
cp. 6.14.
paréceme que tú eres profeta.

20Nuestros padres adoraron en

4.20
Gn. 12.6,713.433.18,20Dt. 11.29Jos. 8.33
este monte, y vosotros decís que
4.20
Dt. 12.5
en Jerusalem es el lugar donde es necesario adorar.

21Dícele Jesús: Mujer, créeme, que la hora viene,

4.21
Mal. 1.111 Ti. 2.8
cuando ni en este monte, ni en Jerusalem adoraréis al Padre.

22Vosotros adoráis

4.22
2 R. 17.28-34
lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos:
4.22
Ro. 3.1,29.4,5
porque la salud viene de los Judíos.

23Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en

4.23
Fil. 3.3
espíritu
4.23
Sal. 145.18
y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que adoren.

24Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.

25Dícele la mujer: Sé que

4.25
cp. 1.41.
el Mesías ha de venir, el cual se dice el Cristo: cuando él viniere
4.25
Dt. 18.18
nos declarará todas las cosas.

26Dícele Jesús: Yo soy, que hablo contigo.

1 El que siembra y el que siega.

2 Curación del hijo de un noble.

27Y en esto vinieron sus discípulos, y maravilláronse de que hablaba con mujer; mas ninguno dijo: ¿Qué preguntas? ó, ¿Qué hablas con ella?

28Entonces la mujer dejó su cántaro, y fué á la ciudad, y dijo á aquellos hombres:

29Venid, ved un hombre

4.29
vers. 17,18.
que me ha dicho todo lo que he hecho: ¿si quizás es éste el Cristo?

30Entonces salieron de la ciudad, y vinieron á él.

31Entre tanto los discípulos le rogaban, diciendo: Rabbí,

4.31
vers. 6,8.
come.

32Y él les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis.

33Entonces los discípulos decían el uno al otro: ¿Si le habrá traído alguien de comer?

34Díceles Jesús:

4.34
cp. 5.30,36 y
Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.

35¿No decís vosotros: Aun hay cuatro meses hasta que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos, y mirad las regiones,

4.35
Mt. 9.37Lc. 10.2
porque ya están blancas para la siega.

36Y el que siega, recibe salario, y allega fruto para vida eterna; para que

4.36
Mr. 4.14
el que siembra también goce,
4.36
ver. 38.
y el que siega.

37Porque en esto es el dicho verdadero: Que uno es el que siembra, y otro es el que siega.

38Yo os he enviado á segar lo que vosotros no labrasteis: otros labraron, y

4.38
Hch. 8.5-17,25
vosotros habéis entrado en sus labores.

39Y muchos de los Samaritanos de

4.39
vers. 5,8.
aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba testimonio, diciendo: Que me dijo todo lo que he hecho.

40Viniendo pues los Samaritanos á él, rogáronle que se quedase allí: y se quedó allí dos días.

41Y creyeron muchos más por la palabra de él.

42Y decían á la mujer: Ya no creemos por tu dicho; porque

4.42
1 Jn. 4.14
nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo.

43Y

4.43
ver. 40.
dos días después, salió de allí, y fuése á Galilea.

44Porque el mismo

4.44
Mt. 13.57
Jesús dió testimonio de que el profeta en su tierra no tiene honra.

45Y como vino á Galilea, los Galileos

4.45
Lc. 9.53
le recibieron,
4.45
cp. 2.23 y
vistas todas las cosas que había hecho en Jerusalem en el día de la fiesta: porque también ellos habían ido á la fiesta.

46Vino pues

4.46
cp. 2.1.
Jesús otra vez á Caná de Galilea, donde había hecho el vino del agua. Y había en Capernaum uno del rey, cuyo hijo estaba enfermo.

47Este, como oyó que Jesús venía de Judea á Galilea, fué á él, y rogábale que descendiese, y sanase á su hijo, porque se comenzaba á morir.

48Entonces Jesús le dijo:

4.48
Mt. 12.38
Si no viereis señales y milagros no creeréis.

49El del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera.

50Dícele Jesús: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó á la palabra que Jesús le dijo, y se fué.

51Y cuando ya él descendía, los siervos le salieron á recibir, y le dieron nuevas, diciendo: Tu hijo vive.

52Entonces él les preguntó á qué hora comenzó á estar mejor. Y dijéronle: Ayer á las siete le dejó la fiebre.

53El padre entonces entendió, que aquella hora era cuando Jesús le dijo: Tu hijo vive; y creyó él y toda su casa.

54

4.54
cp. 2.11.
Esta segunda señal volvió Jesús á hacer, cuando vino de Judea á Galilea.