Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
64

641¡OH si

64.1
Sal. 18.9
rompieses los cielos, y descendieras, y á tu presencia se escurriesen los montes,

2Como fuego abrasador de fundiciones, fuego que hace hervir las aguas, para que hicieras notorio tu nombre á tus enemigos, y las gentes temblasen á tu presencia!

3Cuando,

64.3
Ex. 34.10Jer. 5.4
haciendo terriblezas cuales nunca esperábamos, descendiste, fluyeron los montes delante de ti.

4Ni nunca oyeron,

64.4
1 Co. 2.9
ni oídos percibieron, ni ojo ha visto Dios fuera de ti, que hiciese por el que en él espera.

5

64.5
cp. 26.3.
Saliste al encuentro al que con alegría obraba justicia, á los que se acordaban de ti en tus caminos: he aquí, tú te enojaste porque pecamos; en esos hay perpetuidad, y seremos salvos.

6

64.6
Lv. 5.2
Si bien todos nosotros somos como suciedad, y
64.6
Fil. 3.9
todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y
64.6
cp. 40.6-8.
caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.

7Y nadie hay que invoque tu nombre, que se despierte para tenerte; por lo cual

64.7
cp. 54.8.
escondiste de nosotros tu rostro, y nos dejaste marchitar en poder de nuestras maldades.

1 confesiones y súplicas.

2 Promesas de salvación.

8Ahora pues, Jehová,

64.8
cp. 63.16.
eres nuestro padre; nosotros lodo,
64.8
cp. 45.9.
y tú el que nos formaste; así que
64.8
Sal. 138.8
obra de tus manos, todos nosotros.

9No te aires, oh Jehová, sobremanera, ni tengas perpetua memoria de la iniquidad: he aquí mira ahora,

64.9
Sal. 79.13
pueblo tuyo somos todos nosotros.

10Tus santas ciudades están desiertas, Sión es un desierto, Jerusalem una soledad.

11La casa de nuestro santuario y de nuestra gloria, en la cual te alabaron nuestros padres,

64.11
2 R. 25.9
fué consumida al fuego; y todas nuestras cosas preciosas han sido destruídas.

12¿Te estarás quieto,

64.12
cp. 42.14.
oh Jehová, sobre estas cosas? ¿callarás, y nos afligirás sobremanera?