Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
62

621POR amor de Sión no callaré, y por amor de Jerusalem no he de parar, hasta que salga como resplandor

62.1
Pr. 4.18
su justicia, y su salud se encienda como una antorcha.

2

62.2
Sal. 98.2
Entonces verán las gentes tu justicia, y
62.2
cp. 60.3.
todos los reyes tu gloria;
62.2
cp. 65.15.
y te será puesto un nombre nuevo, que la boca de Jehová nombrará.

3Y serás

62.3
Zac. 9.16
corona de gloria en la mano de Jehová, y diadema de reino en la mano del Dios tuyo.

4

62.4
Os. 1.101 P. 2.10
Nunca más te llamarán
62.4
cp. 49.14 y
Desamparada, ni tu tierra se dirá más Asolamiento; sino que serás llamada Hephzibah, y tu tierra, Beulah; porque el amor de Jehová será en ti, y tu tierra será casada.

5Pues como el mancebo se casa con la virgen, se casarán contigo tus hijos; y como el gozo del esposo con la esposa, así se

62.5
cp. 65.19.
gozará contigo el Dios tuyo.

6Sobre tus muros, oh Jerusalem,

62.6
Ez. 3.17
he puesto guardas; todo el día y toda la noche no callarán jamás. Los que os acordáis de Jehová, no ceséis,

7Ni le deis tregua, hasta que confirme, y hasta que ponga á Jerusalem en

62.7
cp. 61.11.
alabanza en la tierra.

8Juró Jehová por su mano derecha, y por el brazo de su fortaleza: Que jamás

62.8
Dt. 28.31,33Jer. 5.17
daré tu trigo por comida á tus enemigos, ni beberán los extraños el vino que tú trabajaste:

9Mas los que lo allegaron lo comerán, y alabarán á Jehová; y los que lo cogieron, lo beberán

62.9
Dt. 12.1214.23,26
en los atrios de mi santuario.

10Pasad, pasad por las puertas;

62.10
cp. 40.3 y
barred el camino al pueblo; allanad, allanad la calzada, quitad las piedras,
62.10
cp. 49.22.
alzad pendón á los pueblos.

11He aquí que Jehová hizo oir hasta lo último de la tierra:

62.11
Zac. 9.9
Decid á la hija de Sión:
62.11
cp. 46.13.
He aquí viene tu Salvador; he aquí
62.11
cp. 40.10.
su recompensa con él, y delante de él su obra.

12Y llamarles han

62.12
cp. 63.18.
Pueblo Santo,
62.12
cp. 35.9.
Redimidos de Jehová; y á ti te llamarán Ciudad Buscada,
62.12
ver. 4.
no desamparada.

63

631¿QUIÉN es éste que viene de Edom, de Bosra

63.1
cp. 34.6.
con vestidos bermejos? ¿éste hermoso en su vestido, que marcha en la grandeza de su poder? Yo, el que hablo en justicia, grande para salvar.

2¿Por qué es bermejo

63.2
Ap. 19.13
tu vestido, y tus ropas como del que ha pisado en lagar?

3Pisado he yo solo el lagar,

63.3
Lm. 1.15Ap. 14.2019.15
y de los pueblos nadie fué conmigo: pisélos con mi ira, y hollélos con mi furor; y su sangre salpicó mis vestidos, y ensucié todas mis ropas.

1 Jehová, Redentor del pueblo.

2 Acciones de gracias,

4Porque el día

63.4
cp. 34.8.
de la venganza está en mi corazón, y el año de
63.4
cp. 62.12.
mis redimidos es venido.

5Y miré y

63.5
Sal. 22.11Jn. 16.32
no había quien ayudara, y maravilléme que no hubiera quien sustentase:
63.5
cp. 59.16.
y salvóme mi brazo, y sostúvome mi ira.

6Y con mi ira hollé los pueblos, y embriaguélos de mi furor, y derribé á tierra su fortaleza.

7De las misericordias de Jehová haré memoria, de las alabanzas de Jehová, conforme á todo lo que Jehová nos ha dado, y de la grandeza de su beneficencia hacia la casa de Israel, que les ha hecho según sus misericordias, y según la multitud de sus miseraciones.

8Porque dijo: Ciertamente mi pueblo son, hijos que no mienten; y fué su Salvador.

9

63.9
Jue. 10.16Zac. 2.8
En toda angustia de ellos él fué angustiado, y
63.9
Ex. 33.14Hch. 7.38
el ángel de su faz los salvó: en su amor y en su clemencia
63.9
Sal. 74.2
los redimió, y
63.9
cp. 46.3.
los trajo, y los levantó todos los días del siglo.

10

63.10
Ex. 15.2423.21Nm. 14.11
Mas ellos fueron rebeldes,
63.10
Sal. 78.40Ef. 4.30
e hicieron enojar su espíritu santo; por lo cual se les volvió enemigo, y él mismo peleó contra ellos.

11

63.11
Sal. 78.35
Empero acordóse de los días antiguos, de Moisés y de su pueblo, diciendo: ¿Dónde está el que
63.11
Ex. 14.3032.11,12
les hizo subir de la mar con el pastor de su rebaño? ¿dónde el que puso en medio de él su espíritu santo?

12¿El que los guió por la diestra de Moisés con el brazo de su gloria;

63.12
Ex. 14.21
el que rompió las aguas delante de ellos, haciéndose así nombre perpetuo?

13¿El que los condujo por los abismos, como un caballo por el desierto, sin que tropezaran?

14El espíritu de Jehová los pastoreó, como á una bestia que desciende al valle; así pastoreaste tu pueblo, para hacerte nombre glorioso.

15Mira desde el cielo, y contempla

63.15
Sal. 33.14
desde la morada de tu santidad y de tu gloria: ¿dónde está tu celo, y tu fortaleza,
63.15
Jer. 31.20Os. 11.8
la conmoción de tus entrañas y de tus miseraciones para conmigo? ¿hanse estrechado?

16Tú empero

63.16
Dt. 32.61 Cr. 29.10
eres nuestro padre, si bien Abraham nos ignora, é Israel no nos conoce: tú, oh Jehová, eres nuestro padre; nuestro Redentor perpetuo es tu nombre.

17¿Por qué, oh Jehová,

63.17
Sal. 119.10
nos has hecho errar de tus caminos, y
63.17
cp. 6.10.
endureciste nuestro corazón á tu temor?
63.17
Nm. 10.36Sal. 90.13
Vuélvete por amor de tus siervos, por las tribus de tu heredad.

18Por poco tiempo lo poseyó

63.18
Dt. 7.6
el pueblo de tu santidad: nuestros enemigos han hollado tu santuario.

19Hemos venido á ser como aquellos de quienes nunca te enseñoreaste, sobre los cuales nunca fué llamado tu nombre.

64

641¡OH si

64.1
Sal. 18.9
rompieses los cielos, y descendieras, y á tu presencia se escurriesen los montes,

2Como fuego abrasador de fundiciones, fuego que hace hervir las aguas, para que hicieras notorio tu nombre á tus enemigos, y las gentes temblasen á tu presencia!

3Cuando,

64.3
Ex. 34.10Jer. 5.4
haciendo terriblezas cuales nunca esperábamos, descendiste, fluyeron los montes delante de ti.

4Ni nunca oyeron,

64.4
1 Co. 2.9
ni oídos percibieron, ni ojo ha visto Dios fuera de ti, que hiciese por el que en él espera.

5

64.5
cp. 26.3.
Saliste al encuentro al que con alegría obraba justicia, á los que se acordaban de ti en tus caminos: he aquí, tú te enojaste porque pecamos; en esos hay perpetuidad, y seremos salvos.

6

64.6
Lv. 5.2
Si bien todos nosotros somos como suciedad, y
64.6
Fil. 3.9
todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y
64.6
cp. 40.6-8.
caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.

7Y nadie hay que invoque tu nombre, que se despierte para tenerte; por lo cual

64.7
cp. 54.8.
escondiste de nosotros tu rostro, y nos dejaste marchitar en poder de nuestras maldades.

1 confesiones y súplicas.

2 Promesas de salvación.

8Ahora pues, Jehová,

64.8
cp. 63.16.
eres nuestro padre; nosotros lodo,
64.8
cp. 45.9.
y tú el que nos formaste; así que
64.8
Sal. 138.8
obra de tus manos, todos nosotros.

9No te aires, oh Jehová, sobremanera, ni tengas perpetua memoria de la iniquidad: he aquí mira ahora,

64.9
Sal. 79.13
pueblo tuyo somos todos nosotros.

10Tus santas ciudades están desiertas, Sión es un desierto, Jerusalem una soledad.

11La casa de nuestro santuario y de nuestra gloria, en la cual te alabaron nuestros padres,

64.11
2 R. 25.9
fué consumida al fuego; y todas nuestras cosas preciosas han sido destruídas.

12¿Te estarás quieto,

64.12
cp. 42.14.
oh Jehová, sobre estas cosas? ¿callarás, y nos afligirás sobremanera?