Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
12

121POR tanto nosotros también, teniendo en derredor nuestro una tan grande nube de testigos, dejando todo el peso del

12.1
2 Co. 7.1
pecado que nos rodea,
12.1
1 Co. 9.24
corramos con paciencia la carrera que nos es propuesta,

1 La carrera del cristiano.

2 Exhortación á la santidad.

2Puestos los ojos en al autor y

12.2
1 Co. 1.8
consumador de la fe, en Jesús;
12.2
1 P. 1.11
el cual, habiéndole sido propuesto gozo, sufrió la cruz, menospreciando la vergüenza, y
12.2
cp. 1.3.
sentóse á la diestra del trono de Dios.

3

12.3
Mt. 10.24Jn. 15.20
Reducid pues á vuestro pensameinto á aquel que sufrió
12.3
1 P. 2.23
tal contradicción de pecadores contra sí mismo, porque no os fatiguéis en vuestros ánimos desmayando.

4Que aun no habéis

12.4
cp. 10.32-34.
resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado:

5Y estáis ya olvidados de la exhortación que como con hijos habla con vosotros, diciendo:

12.5
Pr. 3.11,12
Hijo mío, no menosprecies el castigo del Señor,

Ni desmayes cuando eres de él reprendido.

6Porque el Señor al que ama castiga,

Y azota á cualquiera que recibe por hijo.

7Si sufrís el castigo,

12.7
Dt. 8.5
Dios se os presenta como á hijos; porque ¿qué hijo es aquel á quien el padre no castiga?

8Mas si estáis fuera del castigo,

12.8
1 P. 5.9
del cual todos han sido hechos participantes, luego sois bastardos, y no hijos.

9Por otra parte, tuvimos por castigadores á los padres de nuestra carne, y los reverenciábamos, ¿por qué no obedeceremos mucho mejor

12.9
Nm. 16.22
al Padre de los espíritus, y viviremos?

10Y aquéllos, á la verdad, por pocos días nos castigaban como á ellos les parecía, mas éste para lo que nos es provechoso,

12.10
2 P. 1.4
para que recibamos su santificación.

11Es verdad que ningún castigo al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza;

12.11
Stg. 3.17,18
mas después da fruto apacible de justicia á los que en él son ejercitados.

12Por lo cual alzad

12.12
Is. 35.3
las manos caídas y las rodillas paralizadas;

13Y haced derechos pasos

12.13
Pr. 4.26
a vuestros pies, porque lo que es cojo no salga fuera de camino,
12.13
Ga. 6.1
antes sea sanado.

14Seguid

12.14
Ro. 14.19
la paz con todos, y
12.14
1 Ts. 4.3
la santidad,
12.14
Mt. 5.8
sin la cual nadie verá al Señor:

15Mirando bien que ninguno se aparte de la gracia de Dios, que ninguna raíz de amargura brotando os impida, y por ella muchos sean contaminados;

16Que ninguno sea

12.16
cp. 13.4.
fornicario, ó
12.16
1 Ti. 1.9
profano, como
12.16
Gn. 25.33
Esaú, que por una vianda vendió su primogenitura.

17Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue reprobado (que no halló lugar de arrepentimiento), aunque la procuró

12.17
Gn. 27.34,36,38
con lágrimas.

18Porque no os habéis llegado

12.18
Ex. 19.12,18,19
al monte que se podía tocar, y al fuego encendido, y al turbión, y á la oscuridad, y á la tempestad,

19Y al

12.19
Ex. 19.16
sonido de la trompeta, y á la voz de las palabras, la cual los que la oyeron
12.19
Ex. 20.19
rogaron que no se les hablase más;

20Porque no podían tolerar lo que se mandaba:

12.20
Ex. 19.12,13
Si bestia tocare al monte, será apedreada, ó pasada con dardo.

21Y tan terrible cosa

12.21
Ex. 19.16
era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy asombrado y temblando.

22Mas os habéis

12.22
Ap. 14.1
llegado al monte de Sión, y á
12.22
cp. 11.10,16 y 13,14.
la ciudad del Dios vivo,
12.22
Ga. 4.26
Jerusalem la celestial, y á la compañía de muchos millares de ángeles,

23Y á

12.23
cp. 2.12.
la congregación de los
12.23
Ex. 4.22
primogénitos
12.23
Lc. 10.20
que están alistados en los cielos, y á Dios el Juez de todos, y á los espíritus de los justos hechos perfectos,

24Y á Jesús

12.24
cp. 8.6.
el Mediador del nuevo testamento, y á
12.24
1 P. 1.2
la sangre del esparcimiento que habla
12.24
cp. 7.19.
mejor que la de Abel.

25Mirad que no desechéis al que habla. Porque

12.25
cp. 2.3.
si aquellos no escaparon que desecharon al que
12.25
cp. 8.5.
hablaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháramos al que habla de los cielos.

26

12.26
ver. 19.
La voz del cual entonces conmovió la tierra; mas ahora ha denunciado, diciendo:
12.26
Hag. 2.6
Aun una vez, y yo conmoveré no solamente la tierra, mas aun el cielo.

1 Varios consejos

2 y exhortaciones.

27Y esta palabra, Aun una vez, declara la mudanza de las cosas movibles, como de cosas hechas, para que queden las cosas que son firmes.

28Así que, tomando el reino inmóvil, retengamos la gracia por la cual vamos á Dios agradándole con temor y reverencia;

29Porque nuestro Dios es

12.29
Sal. 21.92 Ts. 1.8
fuego consumidor.