Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
2

21DESPUÉS, pasados catorce años,

2.1
Hch. 15.2
fuí otra vez á Jerusalem juntamente con
2.1
Hch. 4.36
Bernabé, tomando también conmigo á
2.1
2 Co. 2.13
Tito.

2Empero fuí

2.2
cp. 1.12.
por revelación,
2.2
Hch. 15.12
y comuniquéles el evangelio que predico entre los Gentiles; mas particularmente á los que parecían ser algo,
2.2
cp. 4.11.
por no correr en vano, ó haber corrido.

3Mas ni aun Tito, que estaba conmigo, siendo Griego,

2.3
Hch. 16.3
fué compelido á circuncidarse.

4Y eso por causa de los

2.4
2 Co. 11.26
falsos hermanos, que se
2.4
2 P. 2.1
entraban secretamente para espiar nuestra
2.4
cp. 5.1.
libertad que tenemos en Cristo Jesús,
2.4
cp. 4.3,9,24,25 y
para ponernos en servidumbre;

5A los cuales ni aun por una hora cedimos sujetándonos, para que la verdad del evangelio permaneciese con vosotros.

6Empero de aquellos que parecían ser algo (cuáles hayan sido algún tiempo, no tengo que ver; Dios no acepta apariencia de hombre), á mí ciertamente los que parecían ser algo, nada me dieron.

7Antes por el contrario,

2.7
ver. 8.
como vieron que el evangelio de la incircuncisión
2.7
1 Ti. 1.11
me era encargado, como á Pedro el de la circuncisión,

8(Porque el que hizo por Pedro para el apostolado de la circuncisión,

2.8
cp. 3.5.
hizo también por mí para con los Gentiles;)

9Y como vieron la gracia que me era dada,

2.9
ver. 12.
Jacobo y
2.9
1 Co. 1.12
Cefas y Juan, que
2.9
vers. 2,6.
parecían ser las
2.9
Ap. 3.12
columnas, nos dieron las diestras de compañía á mí y á
2.9
ver. 1.
Bernabé, para que nosotros fuésemos á los Gentiles, y ellos á la circuncisión.

10Solamente nos pidieron

2.10
Ro. 12.13
que nos acordásemos de los pobres; lo mismo que fuí también solícito en hacer.

1 Pablo resiste á Pedro.

2 La ley y la fe.

11Empero viniendo Pedro á

2.11
Hch. 11.26
Antioquía, le resistí en la cara, porque era de condenar.

12Porque antes que viniesen unos de parte de Jacobo,

2.12
Hch. 10.2811.315.28,29
comía con los Gentiles; mas después que vinieron, se retraía y apartaba, teniendo miedo de
2.12
Hch. 10.45
los que eran de la circuncisión.

13Y á su disimulación consentían también los otros Judíos; de tal manera que aun Bernabé fué también llevado de ellos en su simulación.

14Mas cuando vi que no andaban derechamente conforme á la verdad del evangelio, dije á Pedro delante de todos: Si tú, siendo Judío, vives como los Gentiles y no como Judío, ¿por qué constriñes á los Gentiles á judaizar?

15Nosotros Judíos naturales, y no

2.15
Ef. 2.12
pecadores de los Gentiles,

16Sabiendo

2.16
Hch. 13.38,39
que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino
2.16
Ro. 1.173.22,285.1
por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para que fuésemos justificados por la fe de Cristo, y no por las obras de la ley; por cuanto por las obras de la ley ninguna carne será justificada.

17Y si buscando nosotros ser justificados en Cristo, también nosotros somos hallados pecadores, ¿es por eso Cristo ministro de pecado? En ninguna manera.

18Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo á edificar, transgresor me hago.

19Porque yo

2.19
Ro. 3.20
por la ley
2.19
Ro. 7.4,6
soy muerto á la ley,
2.19
Ro. 6.11
para vivir á Dios.

20

2.20
Ro. 6.6
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me
2.20
Ro. 8.37
amó, y se
2.20
cp. 1.4.
entregó á sí mismo por mí.

21No desecho la gracia de Dios:

2.21
cp. 3.21 y
porque si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.

3

31¡OH Gálatas insensatos!

3.1
cp. 5.7.
¿quién os fascinó, para no obedecer á la verdad, ante cuyos ojos Jesucristo fué ya descrito como crucificado entre vosotros?

2Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis

3.2
ver. 14.
el Espíritu por las obras de la ley,
3.2
Ro. 10.17
o por el oir de la fe?

3¿Tan necios sois?

3.3
cp. 4.9.
¿habiendo comenzado por el Espíritu, ahora os perfeccionáis por la carne?

4¿Tantas cosas habéis padecido

3.4
He. 10.32,35,36
en vano? si empero en vano.

5Aquel, pues, que os daba el Espíritu, y obraba maravillas entre vosotros ¿hacíalo por las obras de la ley, ó por el oir de la fe?

6Como

3.6
Gn. 15.6Ro. 4.3,9,21,22Stg. 2.23
Abraham creyó á Dios, y le fué imputado á justicia.

7Sabéis por tanto, que

3.7
ver. 29.
los que son de fe, los tales son hijos de Abraham.

8Y viendo antes

3.8
ver. 22. cp. 4.30.
la Escritura que Dios por la fe
3.8
Ro. 3.30
había de justificar á los Gentiles, evangelizó antes á Abraham, diciendo: En ti serán benditas
3.8
Gn. 12.3
todas las naciones.

9Luego los de la fe son benditos con el creyente Abraham.

10Porque todos los que son de las obras de la ley,

3.10
Ro. 4.15
están bajo de maldición. Porque escrito está:
3.10
Dt. 27.26
Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas que están escritas en el libro de la ley, para hacerlas.

11Mas por cuanto

3.11
cp. 2.16.
por la ley ninguno se justifica para con Dios, queda manifiesto: Que
3.11
Hab. 2.4Ro. 1.17He. 10.38
el justo por la fe vivirá.

12La ley también no es de la fe; sino,

3.12
Lv. 18.5
El hombre que los hiciere, vivirá en ellos.

13

3.13
2 Co. 5.21
Cristo nos
3.13
cp. 4.5.
redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición; (porque está escrito:
3.13
Dt. 21.23
Maldito cualquiera que
3.13
Hch. 5.30
es colgado en madero:)

14Para que la bendición de Abraham fuese sobre los Gentiles en Cristo Jesús; para que por la fe recibamos

3.14
Hch. 2.33
la promesa del Espíritu.

15Hermanos, hablo

3.15
Ro. 3.5
como hombre: Aunque un
3.15
Ro. 9.4
pacto sea de hombre, con todo, siendo confirmado, nadie lo cancela, ó le añade.

1 La ley nos conduce á Cristo.

2 La servidumbre de la ley.

16

3.16
ver. 8.
A Abraham
3.16
Hch. 13.32
fueron hechas las promesas, y á su simiente. No dice: Y á las simientes, como de muchos; sino como de uno:
3.16
Gn. 13.1517.8
Y á tu simiente, la cual es Cristo.

17Esto pues digo: Que el contrato confirmado de Dios para con Cristo,

3.17
Ex. 12.40,41
la ley que fué hecha cuatrocientos treinta años después, no lo abroga,
3.17
Ro. 4.14He. 6.12
para invalidar la promesa.

18Porque si la herencia es por la ley, ya no es por la promesa: empero Dios por la promesa hizo la donación á Abraham.

19¿Pues de qué sirve la ley?

3.19
Ro. 4.151 Ti. 1.9
Fué puesta por causa de las rebeliones,
3.19
Gn. 13.1517.8
hasta que viniese la simiente á quien fué hecha la promesa,
3.19
Hch. 7.53
ordenada aquélla por los ángeles en la mano
3.19
Ex. 20.19,21,22
de un mediador.

20Y

3.20
1 Ti. 2.5
el mediador no es de uno, pero Dios es uno.

21¿Luego la ley es contra las promesas de Dios? En ninguna manera: porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley.

22

3.22
ver. 8.
Mas encerró la Escritura
3.22
Ro. 3.911.32
todo bajo pecado, para que la promesa fuese dada á los creyentes por la fe de Jesucristo.

23Empero antes que viniese la fe, estábamos guardados bajo la ley, encerrados para aquella fe que había de ser descubierta.

24De manera que

3.24
Mt. 5.17
la ley nuestro ayo fué para llevarnos á Cristo,
3.24
ver. 11.
para que fuésemos justificados por la fe.

25Mas venida la fe, ya no estamos bajo ayo;

26Porque

3.26
Jn. 1.121 Jn. 3.1,2
todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús.

27Porque

3.27
Ro. 6.3
todos los que habéis sido bautizados en Cristo,
3.27
Ro. 13.14
de Cristo estáis vestidos.

28

3.28
Ro. 1.166.15
No hay Judío, ni Griego;
3.28
1 Co. 12.13
no hay siervo, ni libre; no hay varón, ni hembra: porque todos vosotros sois
3.28
Jn. 17.211 Co. 10.17Ef. 2.14,16
uno en Cristo Jesús.

29Y

3.29
Ro. 9.7
si vosotros sois de Cristo, ciertamente la simiente de Abraham sois, y
3.29
cp. 4.1,7.
conforme á la promesa los herederos.

4

41TAMBIÉN digo: Entre tanto que

4.1
cp. 3.29.
el heredero es niño, en nada difiere del siervo, aunque es señor de todo;

2Mas está debajo de tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre.

3Así también nosotros, cuando éramos niños,

4.3
cp. 2.4.
éramos siervos bajo los rudimentos del mundo.

4Mas

4.4
Mr. 1.15
venido el cumplimiento del tiempo, Dios envió su Hijo,
4.4
Jn. 1.14Ro. 1.3
hecho de mujer,
4.4
Mt. 5.17Lc. 2.27
hecho súbdito á la ley,

5

4.5
cp. 3.13.
Para que redimiese á los que estaban debajo de la ley,
4.5
Ro. 8.15
a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.

6Y por cuanto sois hijos, Dios envió el Espíritu de su Hijo en vuestros corazones, el cual clama: Abba, Padre.

7Así que ya no eres más siervo, sino hijo,

4.7
Ro. 8.17
y si hijo, también heredero de Dios por Cristo.

8Antes, en otro tiempo, no conociendo á Dios, servíais á los que

4.8
1 Co. 8.4
por naturaleza no son dioses:

9Mas ahora, habiendo conocido á Dios, ó más bien, siendo conocidos de Dios, ¿cómo os volvéis de nuevo á

4.9
He. 7.18
los flacos y pobres rudimentos, en los cuales queréis volver á servir?

10Guardáis los días,

4.10
Ro. 14.5Col. 2.16
y los meses, y los tiempos, y los años.

11Temo de vosotros,

4.11
cp. 2.2.
que no haya trabajado en vano en vosotros.

12Hermanos, os ruego, sed como yo, porque yo soy como vosotros: ningún agravio me habéis hecho.

13Que vosotros sabéis que

4.13
1 Co. 2.3
por flaqueza de carne os anuncié el evangelio
4.13
cp. 1.6.
al principio:

14Y no desechasteis ni menospreciasteis mi tentación que estaba en mi carne: antes me recibisteis como á un ángel de Dios,

4.14
Mt. 10.401 Ts. 2.13
como á Cristo Jesús.

15¿Dónde está pues vuestra bienaventuranza? porque yo os doy testimonio que si se pudiera hacer, os hubierais sacado vuestros ojos para dármelos.

1 Alegoría de Sara y Agar.

2 La libertad cristiana.

16¿Heme pues hecho vuestro enemigo, diciéndoos la verdad?

17Tienen

4.17
Ro. 10.2
celos de vosotros, pero no bien: antes os quieren echar fuera para que vosotros los celéis á ellos.

18Bueno es ser celosos en bien siempre; y no solamente cuando estoy presente con vosotros.

19Hijitos míos,

4.19
1 Co. 4.151 Ts. 2.7
que vuelvo otra vez á estar de parto de vosotros, hasta que Cristo sea formado
4.19
2 Co. 13.5
en vosotros;

20Querría cierto estar ahora con vosotros, y mudar mi voz; porque estoy perplejo en cuanto á vosotros.

21Decidme, los que queréis estar debajo de la ley, ¿no habéis oído la ley?

22Porque escrito está que Abraham tuvo dos hijos;

4.22
Gn. 16.15
uno de la sierva,
4.22
Gn. 21.2
el otro de la libre.

23Mas

4.23
Ro. 9.7
el de la sierva nació según la carne; pero
4.23
Gn. 17.15-1918.10-1421.1
el de la libre nació por la promesa.

24Las cuales cosas son dichas por alegoría: porque estas mujeres son los dos pactos; el uno ciertamente del monte Sinaí, el cual engendró

4.24
cp. 2.4.
para servidumbre, que es Agar.

25Porque Agar ó Sinaí es un monte de

4.25
cp. 1.17.
Arabia, el cual es conjunto á la que ahora es Jerusalem, la cual sirve con sus hijos.

26Mas la

4.26
He. 12.22Ap. 3.1221.2,10
Jerusalem de arriba libre es; la cual es la madre de todos nosotros.

27Porque está escrito:

4.27
Is. 54.1
Alégrate, estéril, que no pares:

Prorrumpe y clama, la que no estás de parto;

Porque más son los hijos de la dejada, que de la que tiene marido.

28Así que, hermanos, nosotros como Isaac somos

4.28
cp. 3.29.
hijos de la promesa.

29Empero como entonces

4.29
Gn. 21.9
el que era engendrado según la carne, perseguía al que había nacido según el Espíritu, así también ahora.

30Mas ¿qué dice la Escritura?

4.30
Gn. 21.10
Echa fuera á la sierva y á su hijo; porque no será heredero el hijo de la sierva con el hijo de la libre.

31De manera, hermanos, que no somos hijos de la sierva, mas de la libre.