Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
3

31POR esta causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los Gentiles,

2Si es que habéis oído

3.2
Ro. 1.5Col. 1.25
la dispensación de la gracia de Dios que me ha sido dada para con vosotros,

3A saber,

3.3
Hch. 22.17,21
que por revelación
3.3
ver. 9.
me fué declarado el misterio,
3.3
cp. 1.9,10.
como antes he escrito en breve;

4Leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi inteligencia

3.4
cp. 6.19.
en el misterio de Cristo:

5El cual misterio en los otros siglos no se dió á conocer á los hijos de los hombres

3.5
cp. 2.20.
como ahora es revelado á sus santos apóstoles y profetas en el Espíritu:

6Que los Gentiles

3.6
Ga. 3.29
sean juntamente herederos, é
3.6
cp. 2.16.
incorporados, y consortes de su promesa en Cristo por el evangelio:

7

3.7
Col. 1.23,25
Del cual yo soy hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado
3.7
cp. 1.19.
según la operación de su potencia.

8A mí, que soy

3.8
1 Co. 15.91 Ti. 1.15
menos que el más pequeño de todos los santos, es dada esta gracia de anunciar entre los Gentiles el evangelio de las inescrutables
3.8
cp. 1.7.
riquezas de Cristo,

1 Oración de Pablo.

2 La unidad de la fe.

9Y

3.9
Col. 1.26,27
de aclarar á todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios,
3.9
Jn. 1.3
que crió todas las cosas.

10Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora notificada por la iglesia á

3.10
cp. 1.21.
los principados y potestades
3.10
cp. 1.3.
en los cielos,

11

3.11
cp. 1.11.
Conforme á la determinación eterna, que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor:

12En el cual tenemos seguridad y

3.12
cp. 2.18.
entrada
3.12
He. 4.16
con confianza por
3.12
Mr. 11.22
la fe de él.

13Por tanto, pido

3.13
Lc. 18.1
que no desmayéis á causa de mis tribulaciones por vosotros,
3.13
2 Co. 1.6
las cuales son vuestra gloria.

14

3.14
ver. 1.
Por esta causa
3.14
Ro. 14.11Fil. 2.10
doblo mis rodillas al Padre de nuestro Señor Jesucristo,

15Del cual es nombrada toda

3.15
cp. 1.10.
la parentela en los cielos y en la tierra,

16Que os dé, conforme á

3.16
cp. 1.18.
las riquezas de su gloria,
3.16
1 Co. 16.13Col. 1.11
el ser corroborados con potencia en el hombre interior por su Espíritu.

17Que habite Cristo

3.17
cp. 2.22.
por la fe en vuestros corazones; para que,
3.17
Col. 2.7
arraigados y fundados en amor,

18Podáis bien comprender con todos los santos cuál sea la anchura y la longura y la profundidad y la altura,

19Y conocer el amor de Cristo, que excede á todo conocimiento, para que seáis

3.19
cp. 1.23.
llenos de toda la plenitud de Dios.

20Y á Aquel que es poderoso

3.20
Ro. 16.25Jud. 24
para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos ó entendemos,
3.20
cp. 1.19.
por la potencia que obra en nosotros,

21A él sea gloria en la iglesia por Cristo Jesús, por todas edades del siglo de los siglos. Amén.

4

41YO pues,

4.1
cp. 3.1.
preso en el Señor,
4.1
Col. 1.101 Ts. 2.12
os ruego que andéis como es digno de la vocación con que sois llamados;

2Con toda humildad

4.2
Hch. 20.19Ga. 5.22,23Col. 3.12,13
y mansedumbre, con paciencia soportando los unos á los otros en amor;

3Solícitos á guardar la unidad del Espíritu

4.3
Col. 3.14
en el vínculo de la paz.

4

4.4
cp. 2.16.
Un cuerpo, y
4.4
cp. 2.18.
un Espíritu; como sois también llamados á una misma
4.4
cp. 1.18.
esperanza de vuestra vocación:

5Un

4.5
1 Co. 1.13
Señor,
4.5
ver. 13.
una fe, un bautismo,

6

4.6
1 Co. 8.6
Un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todas las cosas, y
4.6
Ro. 11.36
por todas las cosas, y en todos vosotros.

7Empero

4.7
Ro. 12.3
a cada uno de nosotros es dada la gracia conforme á la medida del don de Cristo.

8Por lo cual dice:

4.8
Sal. 68.18
Subiendo á lo alto, llevó cautiva la cautividad,

Y dió dones á los hombres.

9(Y que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero á

4.9
1 P. 3.19
las partes más bajas de la tierra?

10El que descendió, él mismo es el que también

4.10
Lc. 24.51
subió
4.10
He. 4.14
sobre todos los cielos
4.10
cp. 1.23.
para cumplir todas las cosas.)

11Y él mismo dió unos, ciertamente

4.11
cp. 2.20.
apóstoles; y otros, profetas; y otros,
4.11
Hch. 21.8
evangelistas; y otros,
4.11
Hch. 20.28
pastores y
4.11
Hch. 13.1
doctores;

12Para perfección de los santos, para la obra del ministerio, para edificación

4.12
cp. 1.23.
del cuerpo de Cristo;

13Hasta que todos lleguemos á la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, á un varón perfecto, á la medida de la edad de

4.13
cp. 1.23.
la plenitud de Cristo:

14Que ya no seamos

4.14
1 Co. 14.20
niños
4.14
He. 13.9
fluctuantes, y llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que, para engañar, emplean con astucia los artificios del error:

15Antes siguiendo la verdad en amor,

4.15
cp. 1.22 y
crezcamos en todas cosas en aquel que es la cabeza, á saber, Cristo;

16Del cual, todo el cuerpo

4.16
Col. 2.19
compuesto y bien ligado entre sí por todas las junturas de su alimento, que recibe según la operación, cada miembro conforme á su medida toma aumento de cuerpo edificándose en amor.

1 “El nuevo hombre.”

2 La santidad cristiana.

17Esto pues digo, y requiero en el Señor,

4.17
cp. 2.2.
que no andéis más como los otros Gentiles, que andan
4.17
Ro. 1.21
en la vanidad de su sentido.

18Teniendo el entendimiento entenebrecido,

4.18
cp. 2.12.
ajenos de la vida de Dios por
4.18
Hch. 17.301 P. 1.14
la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón:

19Los cuales después

4.19
1 Ti. 4.2
que
4.19
Ro. 1.24,26
perdieron el sentido de la conciencia, se entregaron á la desvergüenza para cometer con avidez toda suerte de impureza.

20Mas vosotros no habéis aprendido así á Cristo:

21Si empero lo habéis oído,

4.21
cp. 1.13.
y habéis sido por él enseñados, como la verdad está en Jesús,

22A que

4.22
Col. 3.8
dejéis,
4.22
ver. 17.
cuanto á la pasada
4.22
Ga. 1.13
manera de vivir;
4.22
Ro. 6.6
el viejo hombre que está viciado conforme á los deseos de error;

23Y

4.23
Col. 3.10
a renovarnos en el espíritu de vuestra mente,

24Y vestir

4.24
cp. 2.15.
el nuevo hombre que es criado conforme á Dios en justicia y en santidad de verdad.

25Por lo cual, dejada la mentira,

4.25
ver. 15.
hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos
4.25
Ro. 12.5
miembros los unos de los otros.

26Airaos,

4.26
Sal. 4.4
y no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo;

27Ni deis lugar al diablo.

28El que hurtaba, no hurte más; antes trabaje,

4.28
1 Ts. 4.11
obrando con sus manos lo que es bueno,
4.28
Ro. 12.13
para que tenga de qué dar al que padeciere necesidad.

29

4.29
Mt. 12.34-37Col. 3.8
Ninguna palabra torpe salga de vuestra boca, sino la que sea buena para edificación, para que dé
4.29
Col. 4.6
gracia á los oyentes.

30Y

4.30
He. 10.29
no contristéis al Espíritu Santo de Dios,
4.30
cp. 1.13.
con el cual estáis sellados para el día de la
4.30
cp. 1.14.
redención.

31Toda amargura,

4.31
Col. 3.19
y enojó, é ira, y voces, y maledicencia sea quitada de vosotros, y toda malicia:

32Antes sed los unos con los otros

4.32
Col. 3.12,13
benignos, misericordiosos,
4.32
Mt. 6.14
perdónandoos los unos á los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.

5

51SED,

5.1
Mt. 5.45,48
pues, imitadores de Dios como hijos amados:

2Y andad en amor,

5.2
Jn. 13.34
como también Cristo nos amó, y se entregó á sí mismo por nosotros,
5.2
He. 7.27
ofrenda y sacrificio á Dios en olor suave.

3Pero

5.3
Col. 3.5
fornicación y toda inmundicia, ó avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene á santos;

4Ni

5.4
Col. 3.8
palabras torpes, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen; sino antes bien acciones de gracias.

5Porque sabéis esto, que ningún fornicario, ó inmundo, ó avaro,

5.5
Col. 3.5
que es servidor de ídolos,
5.5
He. 12.14
tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.

6Nadie os engañe con palabras vanas; porque

5.6
Col. 3.6
por estas cosas viene la ira de Dios
5.6
cp. 2.2.
sobre los hijos de desobediencia.

7No seáis pues aparceros con ellos;

8Porque en otro tiempo

5.8
cp. 2.11,12.
erais tinieblas; mas ahora
5.8
Jn. 8.12
sois luz en el Señor: andad como
5.8
Lc. 16.8
hijos de luz,

9(Porque

5.9
Ga. 5.22
el fruto del Espíritu es en toda bondad, y justicia, y verdad;)

10Aprobando

5.10
Ro. 12.2
lo que es agradable al Señor.

11Y no comuniquéis con

5.11
Ro. 6.2113.12
las obras infructuosas de las tinieblas; sino antes bien redargüidlas.

12Porque

5.12
Ro. 1.26
torpe cosa es aun hablar de lo que ellos hacen en oculto.

13Mas todas las cosas cuando son redargüidas, son manifestadas por la luz; porque lo que manifiesta todo, la luz es.

14Por lo cual dice:

5.14
Ro. 13.11
Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo.

15Mirad,

5.15
Col. 4.5
pues, cómo andéis avisadamente; no como necios, mas como sabios;

16Redimiendo el tiempo, porque los días son malos.

17Por tanto, no seáis imprudentes,

5.17
Ro. 12.2
sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.

18Y

5.18
Ro. 13.13
no os embriaguéis de vino, en lo cual hay disolución; mas sed llenos de Espíritu;

1 Deberes domésticos.

2 La armadura de Dios.

19Hablando entre vosotros

5.19
Col. 3.16
con salmos, y con himnos, y canciones espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones;

20Dando gracias siempre

5.20
Col. 3.171 Ts. 1.22 Ts. 1.3
de todo al
5.20
Col. 1.12
Dios y Padre
5.20
He. 13.151 P. 2.54.11
en el nombre de nuestro Señor Jesucristo:

21Sujetados los unos á los otros en el temor de Dios.

22Las casadas

5.22
Col. 3.18—4.1
estén sujetas á sus propios maridos,
5.22
cp. 6.5.
como al Señor.

23Porque el marido

5.23
1 Co. 11.3
es cabeza de la mujer, así como
5.23
cp. 1.22,23.
Cristo es cabeza de la iglesia; y él es el que da la salud al cuerpo.

24Así que, como la iglesia está sujeta á Cristo, así también las casadas lo estén á sus maridos en todo.

25Maridos,

5.25
Col. 3.191 P. 3.7
amad á vuestras mujeres, así como Cristo amó á la iglesia, y
5.25
ver. 2.
se entregó á sí mismo por ella,

26Para santificarla limpiándola

5.26
Tit. 3.51 P. 3.21
en el lavacro del agua
5.26
Mt. 28.19
por la palabra,

27Para presentársela

5.27
Col. 1.22
gloriosa para sí, una iglesia que
5.27
Cnt. 4.7
no tuviese mancha ni arruga, ni cosa semejante;
5.27
cp. 1.4.
sino que fuese santa y sin mancha.

28Así también los maridos deben amar á sus mujeres como á sus mismos cuerpos. El que ama á su mujer, á sí mismo se ama.

29Porque ninguno aborreció jamás á su propia carne, antes la sustenta y regala, como también Cristo á la iglesia;

30Porque

5.30
1 Co. 6.1512.27
somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.

31Por esto

5.31
Gn. 2.24
dejará el hombre á su padre y á su madre, y se allegará á su mujer, y serán dos en una carne.

32Este misterio grande es: mas yo digo esto con respecto á Cristo y á la iglesia.

33Cada uno

5.33
Col. 3.19
empero de vosotros de por sí, ame también á su mujer como á sí mismo; y la mujer
5.33
1 P. 3.6
reverencie á su marido.