Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
9

91CIERTAMENTE dado he mi corazón á todas estas cosas, para declarar todo esto:

9.1
cp. 8.14.
que los justos y los sabios, y sus obras, están en la mano de Dios; y que no sabe el hombre ni el amor ni el odio por todo lo que pasa delante de él.

2Todo

9.2
Job 9.2221.7-18Sal. 73.3,12,13Mal. 3.14,15
acontece de la misma manera á todos:
9.2
cp. 2.14.
un mismo suceso ocurre al justo y al impío; al bueno y al limpio y al no limpio; al que sacrifica, y al que no sacrifica: como el bueno, así el que peca; el que jura, como el que teme el juramento.

3Este mal hay entre todo lo que se hace debajo del sol, que todos tengan un mismo suceso, y también que el corazón de los hijos de los hombres esté lleno de mal, y de enloquecimiento en su corazón durante su vida: y después, á los muertos.

4Aún hay esperanza para todo aquél que está entre los vivos; porque mejor es perro vivo que león muerto.

5Porque los que viven saben que han de morir: mas

9.5
Job 14.21Is. 63.16
los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque
9.5
Job 7.8,10Is. 26.14
su memoria es puesta en olvido.

6También su amor, y su odio y su envidia, feneció ya: ni tiene ya más parte en el siglo, en todo lo que se hace debajo del sol.

7Anda,

9.7
cp. 2.24.
y come tu pan con gozo, y bebe tu vino con alegre corazón: porque tus obras ya son agradables á Dios.

8En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza.

9Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de la vida de tu vanidad, que te son dados debajo del sol, todos los días de tu vanidad;

9.9
cp. 2.10.
porque esta es tu parte en la vida, y en tu trabajo con que te afanas debajo del sol.

10Todo lo que te viniere á la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el sepulcro, adonde tú vas, no hay obra, ni industria, ni ciencia, ni sabiduría.

11

9.11
cp. 4.1,7.
Tornéme, y vi debajo del sol, que
9.11
Am. 2.14,15Jer. 9.23
ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontece á todos.

12

9.12
cp. 8.7.
Porque el hombre tampoco conoce su tiempo: como los peces que son presos en la mala red, y como las aves que se prenden en lazo, así son
9.12
Pr. 29.6Lc. 21.35
enlazados los hijos de los hombres en el tiempo malo, cuando cae de repente sobre ellos.

13También vi esta sabiduría debajo del sol, la cual me parece grande:

14Una pequeña ciudad, y pocos hombres en ella; y viene contra ella un gran rey, y cércala, y edifica contra ella grandes baluartes:

1 Sabiduría y necedad.

2 Sobriedad y diligencia.

15Y hállase en ella un hombre pobre, sabio, el cual libra la ciudad con su sabiduría; y nadie se acordaba de aquel pobre hombre.

16Entonces dije yo:

9.16
Pr. 21.22
Mejor es la sabiduría que la fortaleza; aunque
9.16
Mr. 6.2,3
la ciencia del pobre sea menospreciada, y no sean escuchadas sus palabras.

17Las palabras del sabio con reposo son oídas, más que el clamor del señor entre los necios.

18

9.18
ver. 16.
Mejor es la sabiduría que las armas de guerra; mas
9.18
Jos. 7.1,11,12
un pecador destruye mucho bien.

10

101LAS moscas muertas hacen heder y dar mal olor el perfume del perfumista:

10.1
cp. 2.3.
así una pequeña locura, al estimado por sabiduría y honra.

2El corazón del sabio está á su mano derecha; mas el corazón del necio á su mano izquierda.

3Y aun mientras va el necio por el camino, fálta le, su cordura, y

10.3
Pr. 18.2
dice á todos, que es necio.

4Si el espíritu del príncipe se exaltare contra ti,

10.4
cp. 8.3.
no dejes tu lugar;
10.4
Pr. 25.15
porque la lenidad hará cesar grandes ofensas.

5Hay un mal que debajo del sol he visto, á manera de error emanado del príncipe:

6

10.6
Est. 3.1
La necedad está colocada en grandes alturas, y los ricos están sentados en lugar bajo.

7Vi

10.7
Pr. 19.10
siervos en caballos, y príncipes que andaban como siervos sobre la tierra.

8

10.8
Sal. 7.15Pr. 26.27
El que hiciere el hoyo caerá en él; y el que aportillare el vallado, morderále la serpiente.

9El que mudare las piedras, trabajo tendrá en ellas:

10.9
Dt. 20.19
el que cortare la leña, en ella peligrará.

10Si se embotare el hierro, y su filo no fuere amolado, hay que añadir entonces más fuerza: empero excede la bondad de la sabiduría.

11Muerde

10.11
Sal. 58.4,5Jer. 8.17
la serpiente cuando no está encantada, y el lenguaraz no es mejor.

12Las

10.12
Pr. 10.32
palabras de la boca del sabio son gracia; mas los labios del necio causan su propia ruina.

13El principio de las palabras de su boca es necedad; y el fin de su charla nocivo desvarío.

14

10.14
Mt. 15.2
El necio multiplica palabras: no sabe hombre lo que ha de ser;
10.14
cp. 3.22 y
¿y quién le hará saber lo que después de él será?

15El trabajo de los necios los fatiga; porque no saben por dónde ir á la ciudad.

16

10.16
Is. 3.4,5,12
¡Ay de ti, tierra, cuando tu rey es muchacho, y tus príncipes
10.16
Is. 5.11
comen de mañana!

17¡Bienaventurada, tú, tierra, cuando tu rey es hijo de nobles, y

10.17
Pr. 31.4
tus príncipes comen á su hora, por refección, y no por el beber!

18Por la pereza se cae la techumbre, y por flojedad de manos se llueve la casa.

19Por el placer se hace el convite,

10.19
Sal. 104.15
y el vino alegra los vivos: y el dinero responde á todo.

20

10.20
Ex. 22.28
Ni aun en tu pensamiento digas mal del rey, ni en los secretos de tu cámara digas mal del rico; porque las aves del cielo llevarán la voz, y las que tienen alas harán saber la palabra.

11

111ECHA

11.1
Dt. 15.10Is. 32.20Mt. 10.42
tu pan sobre las aguas; que después de muchos días lo hallarás.

2

11.2
Sal. 112.91 Ti. 6.18,19
Reparte á siete, y aun á ocho:
11.2
Ef. 5.16
porque no sabes el mal que vendrá sobre la tierra.

3Si las nubes fueren llenas de agua, sobre la tierra la derramarán: y si el árbol cayere al mediodía, ó al norte, al lugar que el árbol cayere, allí quedará.

4El que al viento mira, no sembrará; y el que mira á las nubes, no segará.

5Como

11.5
Jn. 3.8
tú no sabes cuál es el camino del viento, ó
11.5
Sal. 139.13-16
como se crían los huesos en el vientre de la mujer preñada, así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas.

1 Exhortación á los jóvenes.

2 El fin del discurso.

6Por la mañana siembra tu simiente, y á la tarde no dejes reposar tu mano: porque tú no sabes cuál es lo mejor, si esto ó lo otro, ó si ambas á dos cosas son buenas.

7Suave ciertamente es la luz, y agradable á los ojos ver el sol:

8Mas si el hombre viviere muchos años, y en todos ellos hubiere gozado alegría; si después trajere á la memoria

11.8
cp. 12.1.
los días de las tinieblas, que serán muchos, todo lo que le habrá pasado, dirá haber sido vanidad.

9Alégrate, mancebo, en tu mocedad, y tome placer tu corazón en los días de tu juventud; y

11.9
Job 31.7
anda en los caminos de tu corazón, y en la vista de tus ojos:
11.9
cp. 9.7.
mas sabe, que sobre todas estas cosas
11.9
cp. 12.16.
te traerá Dios á juicio.

10Quita pues el enojo de tu corazón, y

11.10
2 Co. 7.1
aparta el mal de tu carne: porque la mocedad y la juventud son vanidad.