Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
8

81EN el año tercero del reinado del rey

8.1
cp. 5.1.
Belsasar, me apareció una visión á mí, Daniel, después de aquella
8.1
cp. 7.1.
que me había aparecido antes.

2Vi en visión, (y aconteció cuando vi, que yo estaba en

8.2
Neh. 1.1
Susán, que es cabecera del reino en la provincia de Persia;) vi pues en visión, estando junto al río Ulai,

3Y alcé mis ojos, y miré, y he aquí un carnero que estaba delante del río, el cual tenía dos cuernos: y aunque eran altos, el uno era más alto que el otro; y el más alto subió á la postre.

4Vi que el carnero hería con los cuernos

8.4
cp. 11.40.
al poniente, al norte, y al mediodía, y que ninguna bestia podía parar delante de él, ni había quien escapase de su mano:
8.4
cp. 11.3,16,28,36.
y hacía conforme á su voluntad, y engrandecíase.

5Y estando yo considerando, he aquí un macho de cabrío venía de la parte del poniente sobre la haz de toda la tierra, el cual no tocaba la tierra: y tenía aquel macho de cabrío un cuerno notable entre sus ojos:

6Y vino hasta el carnero que tenía los dos cuernos, al cual había yo visto que estaba delante del río, y corrió contra él con la ira de su fortaleza.

7Y vilo que llegó junto al carnero, y

8.7
cp. 11.11.
levantóse contra él, é hiriólo, y quebró sus dos cuernos, porque en el carnero no había fuerzas para parar delante de él: derribólo por tanto en tierra, y hollólo; ni hubo quien librase al carnero de su mano.

8Y engrandecióse en gran manera el macho de cabrío; y estando en su mayor fuerza, aquel gran cuerno fué quebrado, y en su lugar subieron otros cuatro maravillosos hacia los cuatro vientos del cielo.

9Y del uno de ellos salió un

8.9
cp. 7.8.
cuerno pequeño, el cual creció mucho al mediodía, y al oriente, y hacia la tierra deseable.

10Y engrandecióse hasta el ejército del cielo; y parte del ejército y de las estrellas echó por tierra, y las holló.

11Aun contra el príncipe de la fortaleza se engrandeció, y por él fué quitado

8.11
cp. 11.31 y
el continuo sacrificio, y el lugar de su santuario fué echado por tierra.

12Y el ejército fué le entregado á causa de la prevaricación sobre

8.12
Ex. 29.38
el continuo sacrificio: y echó por tierra la verdad, é hizo cuanto quiso, y sucedióle prósperamente.

1 y del macho cabrío.

2 Oración de Daniel.

13Y oí

8.13
cp. 4.13.
un santo que hablaba; y otro de los santos dijo á aquél que hablaba: ¿Hasta cuándo durará la visión del continuo sacrificio, y la prevaricación asoladora que pone el santuario y el ejército para ser hollados?

14Y él me dijo: Hasta dos mil y trescientos días de tarde y mañana; y el santuario será purificado.

15Y acaeció que estando yo Daniel considerando la visión, y buscando su inteligencia, he aquí, como una semejanza de hombre se puso delante de mí.

16Y oí una voz de hombre entre las riberas de

8.16
ver. 2.
Ulai, que gritó y dijo:
8.16
cp. 9.21.
Gabriel, enseña la visión á éste.

17Vino luego cerca de donde yo estaba; y con su venida me asombré, y caí sobre mi rostro. Empero él me dijo: Entiende, hijo del hombre, porque al tiempo se cumplirá la visión.

18Y estando él hablando conmigo, caí dormido en tierra sobre mi rostro: y él me tocó, é hízome estar en pie.

19Y dijo: He aquí yo te enseñaré lo ha de venir en el fin de la ira: porque al tiempo se cumplirá:

20

8.20
ver. 3.
Aquel carnero que viste, que tenía cuernos, son los reyes de Media y de Persia.

21

8.21
ver. 5.
Y el macho cabrío es el rey de Javán: y el cuerno grande que tenía entre sus ojos es
8.21
cp. 11.3.
el rey primero.

22Y que fué quebrado y sucedieron cuatro en su lugar, significa que cuatro reinos sucederán de la nación, mas no en la fortaleza de él.

23Y al cabo del imperio de éstos, cuando se cumplirán los prevaricadores, levantaráse un rey altivo de rostro, y entendido en dudas.

24Y su poder se fortalecerá,

8.24
Ap. 17.17
mas no con fuerza suya, y destruirá maravillosamente, y prosperará; y hará arbitrariamente, y destruirá fuertes y al pueblo de los santos.

25Y

8.25
cp. 11.23.
con su sagacidad hará prosperar el engaño en su mano; y en su corazón se engrandecerá, y con paz destruirá á muchos: y contra el príncipe de los príncipes se levantará; mas
8.25
cp. 2.34.
sin mano será quebrantado.

26Y la visión

8.26
ver. 14.
de la tarde y la mañana que está dicha, es verdadera:
8.26
cp. 12.4.
y tú guarda la visión, porque es para muchos días.

27Y yo Daniel fuí quebrantado, y estuve enfermo algunos días: y cuando convalecí,

8.27
cp. 6.2,3.
hice el negocio del rey; mas estaba espantado acerca de la visión, y no había quien la entendiese.

9

91

9.1
cp. 11.1.
EN el año primero
9.1
cp. 5.31.
de Darío hijo de Assuero, de la nación de los Medos, el cual fué puesto por rey sobre el reino de los Caldeos;

2En el año primero de su reinado, yo Daniel miré atentamente en los libros el número de los años, del cual habló Jehová al

9.2
Jer. 25.12
profeta Jeremías, que había de concluir la asolación de Jerusalem en setenta años.

3Y volví mi rostro

9.3
Neh. 1.4
al Señor Dios, buscándole en oración y ruego, en ayuno, y cilicio, y ceniza.

4

9.4
Esd. 10.1Neh. 1.6
Y oré á Jehová mi Dios, y confesé, y dije: Ahora Señor, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos;

5Hemos pecado, hemos hecho iniquidad, hemos obrado impíamente, y hemos sido rebeldes, y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus juicios.

6No hemos obedecido

9.6
2 Cr. 36.15,16
a tus siervos los profetas, que en tu nombre hablaron á nuestros reyes, y á nuestros príncipes, á nuestros padres, y á todo el pueblo de la tierra.

7Tuya es, Señor, la justicia, y nuestra la confusión de rostro, como en el día de hoy á todo hombre de Judá, y á los moradores de Jerusalem, y á todo Israel,

9.7
Est. 9.20
a los de cerca y á los de lejos, en todas las tierras á donde los has echado á causa de su rebelión con que contra ti se rebelaron.

1 Oración de Daniel.

2 Las setenta semanas.

8Oh Jehová, nuestra es la confusión de rostro, de nuestros reyes, de nuestros príncipes, y de nuestros padres; porque contra ti pecamos.

9De Jehová nuestro Dios

9.9
Neh. 9.17Sal. 130.4
es el tener misericordia, y el perdonar, aunque contra él nos hemos rebelado;

10Y no obedecimos á la voz de Jehová nuestro Dios, para andar en sus leyes, las cuales puso él delante de nosotros por mano de sus siervos los profetas.

11

9.11
Is. 1.4-6Jer. 8.5,10
Y todo Israel traspasó tu ley apartándose para no oir tu voz: por lo cual ha fluído sobre nosotros la maldición, y el juramento que está escrito
9.11
Lv. 26.14Dt. 27.15
en la ley de Moisés,
9.11
1 Cr. 6.492 Cr. 24.9Neh. 10.29
siervo de Dios; porque contra él pecamos.

12Y él ha verificado su palabra que habló sobre nosotros, y sobre nuestros

9.12
2 R. 23.22
jueces que nos gobernaron,
9.12
Jer. 39.16
trayendo sobre nosotros tan grande mal; que nunca fué hecho debajo del cielo como el que fué hecho en Jerusalem.

13Según está escrito en la ley de Moisés, todo aqueste mal vino sobre nosotros: y no hemos rogado á la faz de Jehová nuestro Dios, para convertirnos de nuestras maldades, y entender tu verdad.

14Veló por

9.14
Jer. 31.2844.27
tanto Jehová sobre el mal, y trájolo sobre nosotros; porque justo es Jehová nuestro Dios en todas sus obras que hizo, porque no obedecimos á su voz.

15Ahora pues, Señor Dios nuestro, que sacaste tu pueblo de la tierra de Egipto con mano poderosa, y te hiciste nombre cual en este día; hemos pecado, impíamente hemos hecho.

16Oh Señor,

9.16
1 S. 12.7Sal. 31.171.2
según todas tus justicias, apártese ahora tu ira y tu furor de sobre tu ciudad Jerusalem,
9.16
ver. 20.
tu santo monte: porque á causa de nuestros pecados, y por la maldad de nuestros padres,
9.16
Lm. 2.15,16
Jerusalem y tu pueblo dados son en oprobio á todos en derredor nuestro.

17Ahora pues, Dios nuestro, oye la oración de tu siervo, y sus ruegos,

9.17
Nm. 6.25
y haz que tu rostro resplandezca sobre tu santuario asolado, por amor del Señor.

18Inclina, oh Dios mío, tu oído, y oye; abre tus ojos, y mira nuestros asolamientos, y la ciudad sobre la cual es llamado tu nombre: porque no derramamos nuestros ruegos ante tu acatamiento confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas miseraciones.

19Oye, Señor; oh Señor, perdona; presta oído, Señor, y haz;

9.19
Sal. 40.1770.5
no pongas dilación,
9.19
Sal. 79.9,10102.15,16
por amor de ti mismo, Dios mío: porque tu nombre es llamado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo.

20Aun estaba hablando, y orando, y confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel, y derramaba mi ruego delante de Jehová mi Dios por el monte santo de mi Dios;

21Aun estaba hablando en oración, y aquel varón

9.21
cp. 8.16.
Gabriel, al cual había visto en visión al principio, volando con presteza,
9.21
cp. 8.18.
me tocó
9.21
1 R. 18.36
como á la hora del sacrificio de la tarde.

22E hízome entender, y habló conmigo, y dijo: Daniel, ahora he salido para hacerte entender la declaración.

23Al principio de tus ruegos salió la palabra, y yo he venido para enseñártela,

9.23
Lc. 1.28
porque tú eres varón de deseos. Entiende pues la palabra, y entiende la visión.

24

9.24
Lv. 25.8
Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para acabar la prevaricación, y concluir el pecado, y expiar la iniquidad;
9.24
Is. 53.11
y para traer la justicia de los siglos, y sellar la visión y la profecía, y ungir al
9.24
Mr. 1.24
Santo de los santos.

25Sepas pues y entiendas, que desde la salida de la palabra para restaurar y edificar á Jerusalem hasta

9.25
ver. 26.
el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; tornaráse á edificar la plaza y el muro
9.25
Neh. 4.8,16,186.15
en tiempos angustiosos.

1 Un ángel aparece á Daniel

2 y le conforta en su desmayo.

26Y después de las sesenta y dos semanas

9.26
Mr. 9.12Lc. 24.26,46
se quitará la vida al Mesías,
9.26
1 P. 2.213.18
y no por sí: y el pueblo de un príncipe que ha de venir, destruirá á la ciudad y el santuario; con inundación será el fin de ella, y hasta el fin de la guerra será talada con asolamientos.

27Y en otra semana confirmará el pacto á muchos, y á la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda: después con la muchedumbre de las abominaciones será

9.27
Mt. 24.15Mr. 13.14
el desolar, y esto hasta una entera consumación; y derramaráse
9.27
Is. 10.2328.22Lc. 21.24
la ya determinada sobre el pueblo asolado.

10

101EN el tercer año de Ciro rey de Persia, fué revelada palabra á Daniel, cuyo nombre era

10.1
cp. 1.7.
Beltsasar; y la palabra era verdadera, mas el tiempo fijado era largo: él empero comprendió la palabra, y tuvo inteligencia en la visión.

2En aquellos días yo Daniel me contristé por espacio de tres semanas.

3No comí pan delicado, ni entró carne ni vino en mi boca,

10.3
Am. 6.6Mt. 6.17
ni me unté con ungüento, hasta que se cumplieron tres semanas de días.

4Y á los veinte y cuatro días del mes primero estaba yo á la orilla del gran río

10.4
Gn. 2.14
Hiddekel;

5Y alzando mis ojos miré, y he aquí un varón

10.5
Ez. 9.2
vestido de lienzos, y ceñidos sus lomos de
10.5
Ap. 1.13,1515.6
oro de Uphaz:

6Y su cuerpo era

10.6
Ez. 1.16
como piedra de Tarsis, y su rostro
10.6
Ez. 1.14Ap. 1.16
parecía un relámpago, y sus ojos como antorchas de fuego, y sus brazos y sus pies como de color de metal resplandeciente,
10.6
Ap. 19.6
y la voz de sus palabras como la voz de ejército.

7Y sólo yo, Daniel, vi aquella visión, y no la vieron los hombres que estaban conmigo; sino que cayó sobre ellos un gran temor, y huyeron, y escondiéronse.

8Quedé pues yo solo, y vi esta gran visión, y no quedó en mí esfuerzo; antes mi fuerza se me trocó en desmayo, sin retener vigor alguno.

9Empero oí la voz de sus palabras:

10.9
cp. 8.18.
y oyendo la voz de sus palabras, estaba yo adormecido sobre mi rostro, y mi rostro en tierra.

10Y, he aquí, una mano me tocó, é hizo que me moviese sobre mis rodillas, y sobre las palmas de mis manos.

11Y díjome: Daniel, varón de deseos, está atento á las palabras que te hablaré, y levántate sobre tus pies; porque á ti he sido enviado ahora. Y estando hablando conmigo esto, yo estaba temblando.

12Y díjome: Daniel,

10.12
ver. 19.
no temas: porque desde el primer día que diste tu corazón á entender, y á afligirte en la presencia de tu Dios,
10.12
cp. 9.3,4,22,23.
fueron oídas tus palabras; y á causa de tus palabras yo soy venido.

13Mas el príncipe del reino de Persia se puso contra mí veintiún días: y he aquí,

10.13
ver. 21. cp. 12.1.
Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y yo quedé allí con los reyes de Persia.

14Soy pues venido para hacerte saber lo que ha de venir á tu pueblo

10.14
cp. 2.28.
en los postreros días;
10.14
ver. 1. cp. 8.26.
porque la visión es aún para días.

15Y estando hablando conmigo semejantes palabras, puse mis ojos en tierra, y enmudecí.

16Mas he aquí,

10.16
cp. 8.15.
como una semejanza de hijo de hombre
10.16
Is. 6.7
tocó mis labios. Entonces abrí mi boca, y hablé, y dije á aquel que estaba delante de mí: Señor mío, con la visión se revolvieron mis dolores sobre mí, y no me quedó fuerza.

17¿Cómo pues podrá el siervo de mi señor hablar con este mi señor? porque al instante me faltó la fuerza, y no me ha quedado aliento.

18Y aquella como semejanza de hombre me tocó otra vez, y me confortó;

19Y díjome:

10.19
ver. 11.
Varón de deseos, no temas: paz á ti;
10.19
Dt. 31.7,23
ten buen ánimo, y aliéntate. Y hablando él conmigo cobré yo vigor, y dije: Hable mi señor, porque me has fortalecido.

1 Revelaciones del ángel.

2 Guerra entre los reyes

20Y dijo: ¿Sabes por qué he venido á ti? Porque luego tengo de volver para pelear con

10.20
ver. 13.
el príncipe de los Persas; y en saliendo yo, luego viene el príncipe de
10.20
cp. 8.21.
Grecia.

21Empero yo te declararé lo que está escrito en la escritura de

10.21
cp. 11.2.
verdad: y ninguno hay que se esfuerce conmigo en estas cosas, sino
10.21
ver. 13.
Miguel vuestro príncipe.