Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
8

81Y SAULO consentía en su muerte. Y en aquel día se hizo una grande persecución en la iglesia que estaba en Jerusalem; y

8.1
cp. 11.19.
todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de
8.1
cp. 1.8.
Samaria, salvo los apóstoles.

2Y llevaron á enterrar á Esteban varones piadosos, é hicieron gran llanto sobre él.

3Entonces Saulo

8.3
cp. 9.1,13,21.
asolaba la iglesia, entrando por las casas: y trayendo hombres y mujeres, los entregaba en la cárcel.

4Mas

8.4
cp. 11.19.
los que fueron esparcidos, iban por todas partes anunciando la palabra.

5Entonces

8.5
cp. 6.5 y
Felipe, descendiendo á la ciudad de Samaria, les predicaba á Cristo.

6Y las gentes escuchaban atentamente unánimes las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía.

7Porque de

8.7
Mr. 16.17
muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos
8.7
Mt. 8.29
dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados:

8Así que había gran gozo en aquella ciudad.

9Y había un hombre llamado Simón, el cual había sido antes mágico en aquella ciudad, y había

8.9
cp. 13.6.
engañado la gente de Samaria, diciéndose ser algún grande:

10Al cual oían todos atentamente desde al más pequeño hasta el más grande, diciendo:

8.10
cp. 14.11 y
Este es la gran virtud de Dios.

11Y le estaban atentos, porque con sus artes mágicas los había embelesado mucho tiempo.

12Mas cuando creyeron á Felipe, que anunciaba

8.12
cp. 1.3.
el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.

13El mismo Simón creyó también entonces, y bautizándose, se llegó á Felipe: y viendo los milagros y grandes maravillas que se hacían, estaba atónito.

14Y

8.14
ver. 1.
los apóstoles que estaban en Jerusalem, habiendo oído que Samaria había recibido la palabra de Dios, les enviaron
8.14
cp. 3.1, etc. y 4.13,19.
á Pedro y á Juan:

15Los cuales venidos, oraron por ellos,

8.15
cp. 2.38.
para que recibiesen el Espíritu Santo;

16(Porque

8.16
cp. 19.2.
aun no había descendido sobre ninguno de ellos, mas
8.16
Mt. 28.1919.5
solamente eran bautizados en el nombre de Jesús.)

17Entonces

8.17
cp. 6.6 y
les impusieron las manos, y recibieron el Espíritu Santo.

18Y como vió Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero,

19Diciendo: Dadme también á mí esta potestad, que á cualquiera que pusiere las manos encima, reciba el Espíritu Santo.

20Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, que

8.20
2 R. 5.16Dn. 5.16,17
piensas que el don de Dios se gane por dinero.

21No tienes tú parte ni suerte en este negocio; porque tu corazón no es recto delante de Dios.

22Arrepiéntete pues de esta tu maldad, y ruega á Dios, si quizás te será perdonado el pensamiento de tu corazón.

23Porque

8.23
Dt. 29.18Mt. 27.34
en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás.

24Respondiendo entonces Simón, dijo:

8.24
Stg. 5.16
Rogad vosotros por mí al Señor, que ninguna cosa de estas que habéis dicho, venga sobre mí.

25Y ellos, habiendo testificado y hablado la palabra de Dios, se volvieron á Jerusalem, y en muchas tierras de los Samaritanos anunciaron el evangelio.

26Empero

8.26
cp. 12.7.
el ángel de Señor habló á
8.26
ver. 5, etc.
Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el mediodía, al camino que desciende de Jerusalem á Gaza, el cual es desierto.

1 Felipe y el Etiope.

2 La conversión de Saulo.

27Entonces él se levantó, y fué: y he aquí un Etiope, eunuco, gobernador de Candace, reina de los Etiopes, el cual era puesto sobre todos sus tesoros, y

8.27
1 R. 8.41,42Jn. 12.20
había venido á adorar á Jerusalem,

28Se volvía sentado en su carro, y leyendo el profeta Isaías.

29Y el Espíritu dijo á Felipe: Llégate, y júntate á este carro.

30Y acudiendo Felipe, le oyó que leía el profeta Isaías, y dijo: Mas ¿entiendes lo que lees?

31Y dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó á Felipe que subiese, y se sentase con él.

32Y el lugar de la Escritura que leía, era éste:

8.32
Is. 53.7,8
Como oveja á la muerte fué llevado;

Y como cordero mudo delante del que le trasquila,

Así no abrió su boca:

33En su humillación su juicio fué quitado:

Mas su generación, ¿quién la contará?

Porque es quitada de la tierra su vida.

34Y respondiendo el eunuco á Felipe, dijo: Ruégote ¿de quién el profeta dice esto? ¿de sí, ó de otro alguno?

35Entonces Felipe, abriendo su boca,

8.35
Lc. 24.27
y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús.

36Y yendo por el camino, llegaron á cierta agua; y dijo el eunuco: He aquí agua; ¿qué impide que yo sea bautizado?

37Y Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es

8.37
Mt. 14.33
el Hijo de Dios.

38Y mandó parar el carro: y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco; y bautizóle.

39Y como subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató á Felipe; y no le vió más el eunuco, y se fué por su camino gozoso.

40Felipe empero se halló en Azoto: y pasando, anunciaba el evangelio en todas las ciudades, hasta que llegó á

8.40
cp. 9.30 y
Cesarea.

9

91Y

9.1
cp. 8.3.
SAULO, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al príncipe de los sacerdotes,

2Y demandó de él letras para Damasco á las sinagogas, para que si hallase algunos hombres ó mujeres

9.2
cp. 19.9,23 y
de esta secta, los trajese presos á Jerusalem.

3

9.3
cp. 22.6-11 y cp. 26.12-18.
Y yendo por el camino, aconteció que llegando cerca de Damasco, súbitamente le cercó un resplandor de luz del cielo;

4Y cayendo en tierra,

9.4
1 Co. 15.8
oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?

5Y él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y él dijo: Yo soy Jesús á quien tú persigues: dura cosa te es dar coces contra el aguijón.

6El, temblando y temeroso, dijo: ¿Señor, qué quieres que haga? Y el Señor le dice: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que te conviene hacer.

7Y los hombres que iban con Saulo, se pararon atónitos, oyendo á la verdad la voz, mas no viendo á nadie.

8Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía á nadie: así que, llevándole por la mano, metiéronle en Damasco;

9Donde estuvo tres días sin ver, y no comió, ni bebió.

10Había entonces un discípulo en Damasco

9.10
cp. 22.12.
llamado Ananías, al cual el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor.

11Y el Señor le dijo: Levántate, y ve á la calle que se llama la Derecha, y busca en casa de Judas á uno llamado Saulo,

9.11
ver. 30. cp. 11.25.
de Tarso: porque he aquí, él ora;

12Y ha visto en visión un varón llamado Ananías, que entra y le pone la mano encima, para que reciba la vista.

1 Ananías visita á Saulo.

2 Pedro resucita á Tabita.

13Entonces Ananías respondió: Señor, he oído á muchos acerca de este hombre,

9.13
ver. 1. cp. 8.3.
cuántos males ha hecho á tus
9.13
vers. 32,41. cp. 26.10.
santos en Jerusalem:

14Y aun aquí tiene facultad de los príncipes de los sacerdotes de prender á todos los que invocan tu nombre.

15Y le dijo el Señor: Ve: porque 9.15 Gr. vaso de elección.instrumento escogido me es éste, para que lleve mi nombre en presencia de

9.15
Ro. 11.13Ga. 1.162.7,8
los Gentiles, y
9.15
cp. 25.22,23 y
de reyes, y de los hijos de Israel:

16Porque

9.16
2 Co. 6.4,511.23-28
yo le mostraré cuánto le sea menester que padezca por mi nombre.

17Ananías entonces fué, y entró en la casa, y poniéndole las manos encima, dijo: Saulo hermano, el Señor Jesús, que te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista

9.17
cp. 2.4.
y seas lleno de Espíritu Santo.

18Y luego le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al punto la vista: y levantándose,

9.18
cp. 22.16.
fué bautizado.

19Y como comió, fué confortado.

9.19
cp. 26.20.
Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco.

20Y luego en las sinagogas predicaba á Cristo, diciendo que éste era el Hijo de Dios.

21Y todos los que le oían estaban atónitos, y decían:

9.21
Ga. 1.13,23
¿No es éste el que asolaba en Jerusalem á los que invocaban este nombre, y á eso
9.21
cp. 8.3.
vino acá, para
9.21
ver. 2.
llevarlos presos á los príncipes de los sacerdotes?

22Empero Saulo mucho más se esforzaba, y confundía á los Judíos que moraban en Damasco, afirmando que éste es el Cristo.

23

9.23
Ga. 1.17,18
Y como pasaron muchos días, los Judíos hicieron entre sí consejo de matarle;

24Mas las asechanzas de ellos fueron entendidas de Saulo. Y ellos

9.24
2 Co. 11.32
guardaban las puertas de día y de noche para matarle.

25Entonces los discípulos, tomándole de noche,

9.25
Jos. 2.151 S. 19.12
le bajaron por el muro en una espuerta.

26Y

9.26
cp. 22.17-20.
como vino á Jerusalem, tentaba de juntarse con los discípulos; mas todos tenían miedo de él, no creyendo que era discípulo.

27Entonces

9.27
cp. 4.36.
Bernabé, tomándole, lo trajo
9.27
Ga. 1.18,19
a los apóstoles, y contóles cómo había visto al Señor en el camino, y que le había hablado, y cómo en Damasco había hablado confiadamente en el nombre de Jesús.

28Y entraba y salía con ellos en Jerusalem;

29Y hablaba confiadamente en el nombre del Señor: y disputaba con los

9.29
cp. 6.1 y
Griegos;
9.29
ver. 23.
mas ellos procuraban matarle.

30Lo cual, como los hermanos entendieron, le acompañaron hasta

9.30
cp. 8.40.
Cesarea, y le enviaron
9.30
ver. 11.
a Tarso.

31

9.31
cp. 8.1.
Las iglesias entonces tenían paz por toda Judea y Galilea y Samaria, y eran edificadas, andando en el temor del Señor; y con
9.31
Jn. 14.16
consuelo del Espíritu Santo eran multiplicadas.

32Y aconteció que Pedro, andándolos á todos, vino también

9.32
ver. 13.
a los santos que habitaban en Lydda.

33Y halló allí á uno que se llamaba Eneas, que hacía ocho años que estaba en cama, que era paralítico.

34Y le dijo Pedro: Eneas,

9.34
cp. 3.6,16 y
Jesucristo te sana; levántate, y hazte tu cama. Y luego se levantó.

35Y viéronle todos los que habitaban en Lydda y en Sarona, los cuales se convirtieron al Señor.

36Entonces en Joppe había una discípula llamada Tabita, que si lo declaras, quiere decir Dorcas. Esta era llena de buenas obras y de limosnas que hacía.

37Y aconteció en aquellos días que enfermando, murió; á la cual, después de lavada, pusieron en una sala.

38Y como Lydda estaba cerca de Joppe, los discípulos, oyendo que Pedro estaba allí, le enviaron dos hombres, rogándole: No te detengas en venir hasta nosotros.

39Pedro entonces levantándose, fué con ellos: y llegado que hubo, le llevaron á la sala, donde le rodearon todas las viudas, llorando y mostrando las túnicas y los vestidos que Dorcas hacía cuando estaba con ellas.

1 Visiones de

2 Cornelio y Pedro.

40Entonces

9.40
Mt. 9.25
echados fuera todos, Pedro
9.40
cp. 7.60.
puesto de rodillas, oró; y vuelto al cuerpo,
9.40
Mr. 5.41
dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y viendo á Pedro, incorporóse.

41Y él le dió la mano, y levantóla: entonces llamando á

9.41
ver. 13.
los santos y las viudas, la presentó viva.

42Esto fué notorio por toda Joppe; y creyeron muchos en el Señor.

43Y aconteció que se quedó muchos días en Joppe en casa de un cierto

9.43
cp. 10.6.
Simón, curtidor.

10

101Y HABÍA un varón en Cesarea llamado Cornelio, centurión de la compañía que se llamaba la Italiana,

2Pío

10.2
ver. 7. cp. 22.12.
y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba á Dios siempre.

3Este vió en visión manifiestamente, como á la hora nona del día, que

10.3
cp. 12.7.
un ángel de Dios entraba á él, y le decía: Cornelio.

4Y él, puestos en él los ojos,

10.4
Lc. 1.12
espantado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y díjole: Tus oraciones y tus limosnas han subido
10.4
ver. 31.
en memoria á la presencia de Dios.

5Envía pues ahora hombres á

10.5
cp. 9.36,43.
Joppe, y haz venir á un Simón, que tiene por sobrenombre Pedro.

6Este posa en casa

10.6
cp. 9.43.
de un Simón, curtidor, que tiene su casa junto á la mar: él te dirá lo que te conviene hacer.

7E ido el ángel que hablaba con Cornelio, llamó dos de sus criados, y un devoto soldado de los que le asistían;

8A los cuales, después de habérselo contado todo, los envió á Joppe.

9Y al día siguiente, yendo ellos su camino, y llegando cerca de la ciudad,

10.9
cp. 11.5-14.
Pedro subió á la azotea á orar, cerca de la hora de sexta;

10Y aconteció que le vino una grande hambre, y quiso comer; pero mientras disponían, sobrevínole

10.10
cp. 22.17.
un éxtasis;

11Y vió el cielo abierto, y que descendía un vaso, como un gran lienzo, que atado de los cuatro cabos era bajado á la tierra;

12En el cual había de todos los animales cuadrúpedos de la tierra, y reptiles, y aves del cielo.

13Y le vino una voz: Levántate, Pedro, mata y come.

14Entonces Pedro dijo: Señor, no;

10.14
Lv. 11.2-4720.25Dt. 14.4-20
porque ninguna cosa común é inmunda he comido jamás.

15Y volvió la voz hacia él la segunda vez:

10.15
Mt. 15.11,18,20Mr. 7.15,18,20,23Ro. 14.14,17,201 Co. 10.251 Ti. 4.4Tit. 1.15
Lo que Dios limpió, no lo llames tú común.

16Y esto fué hecho por tres veces; y el vaso volvió á ser recogido en el cielo.

17Y estando Pedro dudando dentro de sí qué sería la visión que había visto, he aquí, los hombres que habían sido enviados por Cornelio, que, preguntando por la casa de Simón, llegaron á la puerta.

18Y llamando, preguntaron si un Simón que tenía por sobrenombre Pedro, posaba allí.

19Y estando Pedro pensando en la visión, le dijo el Espíritu: He aquí,

10.19
ver. 7.
tres hombres te buscan.

20Levántate, pues, y desciende, y no dudes ir con ellos; porque yo los he enviado.

21Entonces Pedro, descendiendo á los hombres que eran enviados por Cornelio, dijo: He aquí, yo soy el que buscáis: ¿cuál es la causa por la que habéis venido?

22Y ellos dijeron: Cornelio, el centurión, varón justo y temeroso de Dios, y que tiene testimonio de toda la nación de los Judíos, ha recibido respuesta por un santo ángel, de hacerte venir á su casa, y oir de ti palabras.

23Entonces metiéndolos dentro, los hospedó. Y al día siguiente, levantándose, se fué con ellos;

10.23
ver. 45. cp. 11.12.
y le acompañaron algunos de los hermanos de Joppe.

24Y al otro día entraron en

10.24
ver. 1.
Cesarea. Y Cornelio los estaba esperando, habiendo llamado á sus parientes y los amigos más familiares.

25Y como Pedro entró, salió Cornelio á recibirle; y

10.25
cp. 16.29.
derribándose á sus pies, adoró.

1 Pedro en casa de Cornelio.

2 Conversión de los Gentiles.

26Mas Pedro le levantó, diciendo: Levántate;

10.26
Ap. 19.1022.9
yo mismo también soy hombre.

27Y hablando con él, entró, y halló á

10.27
ver. 24.
muchos que se habían juntado.

28Y les dijo: Vosotros sabéis que es abominable á un varón Judío

10.28
Jn. 4.918.28Ga. 2.12,14
juntarse ó llegarse á extranjero; mas
10.28
ver. 15.
me ha mostrado Dios que á ningún hombre llame común ó inmundo;

29Por lo cual, llamado, he venido sin dudar. Así que pregunto: ¿por qué causa me habéis hecho venir?

30Entonces Cornelio dijo:

10.30
vers. 9.23,24.
Cuatro días ha que á esta hora yo estaba ayuno; y á la hora de
10.30
cp. 3.1.
nona estando orando en mi casa, he aquí,
10.30
cp. 1.10.
un varón se puso delante de mí en vestido resplandeciente.

31Y dijo: Cornelio, tu oración es oída, y tus limosnas han venido en memoria en la presencia de Dios.

32Envía pues á Joppe, y haz venir á un Simón, que tiene por sobrenombre Pedro; éste posa en casa de Simón, curtidor, junto á la mar; el cual venido, te hablará.

33Así que, luego envié á ti; y tú has hecho bien en venir. Ahora pues, todos nosotros estamos aquí en la presencia de Dios, para oir todo lo que Dios te ha mandado.

34Entonces Pedro, abriendo su boca, dijo: Por verdad hallo que Dios no hace acepción de personas;

35Sino que

10.35
cp. 15.9.
de cualquiera nación que le teme y obra justicia, se agrada.

36Envió palabra Dios á los hijos de Israel,

10.36
Lc. 2.14
anunciando la paz por Jesucristo;
10.36
cp. 2.36.
éste es el Señor de todos.

37Vosotros sabéis lo que fué divulgado por toda Judea;

10.37
Lc. 4.14
comenzando desde Galilea después del bautismo que Juan predicó,

38Cuanto á

10.38
cp. 4.27.
Jesús de Nazaret; cómo le ungió Dios de Espíritu Santo y de potencia; el cual anduvo haciendo bienes, y sanando á todos los oprimidos del diablo;
10.38
Jn. 3.2
porque Dios era con él.

39Y

10.39
cp. 2.32.
nosotros somos testigos de todas las cosas que hizo en la tierra de Judea, y en Jerusalem; al cual mataron colgándole en un madero.

40A éste levantó Dios

10.40
cp. 2.24.
al tercer día, é hizo que apareciese manifiesto,

41

10.41
Jn. 14.17,22
No á todo el pueblo, sino á los
10.41
Lc. 24.48
testigos que Dios antes había ordenado, es á saber, á nosotros
10.41
Lc. 24.30,43Jn. 21.12,13
que comimos y bebimos con él, después que resucitó de los muertos.

42Y

10.42
Mt. 28.19,20
nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos
10.42
Jn. 5.22,27
que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos.

43A éste dan testimonio

10.43
Jer. 31.34Mi. 7.18
todos los profetas, de que todos los que en él creyeren, recibirán
10.43
cp. 5.31.
perdón de pecados por su nombre.

44Estando aún hablando Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el sermón.

45Y

10.45
ver. 23.
se espantaron los fieles que eran de la circuncisión, que habían venido con Pedro, de que también sobre los Gentiles se derramase el don del Espíritu Santo.

46Porque los oían que

10.46
cp. 2.4 y
hablaban en lenguas, y que magnificaban á Dios.

47Entonces respondió Pedro: ¿Puede alguno impedir el agua, para que no sean bautizados éstos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros?

48Y

10.48
1 Co. 1.14-17
les mandó bautizar
10.48
Mt. 28.198.1619.5
en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días.