Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
6

61EN aquellos días,

6.1
cp. 2.41,47 y
creciendo el número de los discípulos, hubo murmuración de los
6.1
cp. 9.29 y
Griegos contra los Hebreos, de que sus viudas eran menospreciadas
6.1
cp. 4.35.
en el ministerio cotidiano.

2Así que, los doce convocaron la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, y sirvamos á las mesas.

3Buscad pues, hermanos,

6.3
Dt. 1.131 Ti. 3.7
siete varones de vosotros de buen testimonio, llenos de Espíritu Santo y de sabiduría, los cuales pongamos en esta obra.

4Y nosotros persistiremos en la oración, y en el ministerio de la palabra.

5Y plugo el parecer á toda la multitud; y eligieron á Esteban,

6.5
ver. 8. cp. 7.55.
varón lleno de fe y de Espíritu Santo,
6.5
cp. 8.5, etc. y 21.8.
y á Felipe, y á Prócoro, y á Nicanor, y á Timón, y á Parmenas, y á Nicolás,
6.5
Mt. 23.15
prosélito de
6.5
cp. 11.26.
Antioquía:

6A estos presentaron delante de los apóstoles, los cuales

6.6
cp. 1.24 y
orando les
6.6
1 Ti. 4.145.222 Ti. 1.6
pusieron las manos encima.

7Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba mucho en Jerusalem: también una gran multitud

6.7
Jn. 12.42
de los sacerdotes obedecía á la fe.

8Empero Esteban, lleno de gracia y de potencia, hacía prodigios y milagros grandes en el pueblo.

9Levantáronse entonces unos de la sinagoga que se llama de los Libertinos, y Cireneos, y Alejandrinos, y de los de Cilicia, y de Asia, disputando con Esteban.

10Mas

6.10
Lc. 21.15
no podían resistir á la sabiduría y al Espíritu con que hablaba.

11Entonces sobornaron

6.11
1 R. 21.10,13Mt. 26.60
a unos que dijesen que le habían oído hablar palabras blasfemas contra Moisés y Dios.

12Y conmovieron al pueblo, y á los ancianos, y á los escribas; y arremetiendo le arrebataron, y le trajeron al concilio.

13Y pusieron testigos falsos, que dijesen: Este hombre no cesa de hablar palabras blasfemas contra este lugar santo y la ley:

14Porque le hemos oído decir, que este Jesús de Nazaret

6.14
Dn. 9.26
destruirá este lugar, y mudará las ordenanzas que nos dió Moisés.

15Entonces todos los que estaban sentados en el concilio, puestos los ojos en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel.

7

71EL príncipe de los sacerdotes dijo entonces: ¿Es esto así?

2Y él dijo:

7.2
cp. 22.1.
Varones hermanos y padres, oid: El Dios de la gloria apareció á nuestro padre Abraham, estando en Mesopotamia,
7.2
Gn. 11.31
antes que morase en Chârán,

3Y le dijo:

7.3
Gn. 12.1
Sal de tu tierra y de tu parentela, y ven á la tierra que te mostraré.

4Entonces

7.4
Gn. 12.4,5
salió de la tierra de los Caldeos, y habitó en Chârán: y de allí, muerto su padre, le traspasó á esta tierra, en la cual vosotros habitáis ahora;

1 de Esteban

2 delante del Sanedrín.

5Y no le dió herencia en ella, ni aun para asentar un pie:

7.5
Gn. 12.713.1515.3,1817.8
mas le prometió que se la daría en posesión, y á su simiente después de él, no teniendo hijo.

6Y hablóle Dios así:

7.6
Gn. 15.13,14
Que su simiente sería extranjera en tierra ajena, y que los reducirían á servidumbre y maltratarían, por cuatrocientos años.

7Mas yo juzgaré, dijo Dios, la nación á la cual serán siervos: y después de esto saldrán

7.7
Ex. 3.12
y me servirán en este lugar.

8Y dióle el pacto

7.8
Gn. 17.9-12
de la circuncisión: y así Abraham engendró á Isaac, y le circuncidó al octavo día; é Isaac á Jacob, y Jacob á los doce patriarcas.

9Y los patriarcas,

7.9
Gn. 37.4,11,28
movidos de envidia, vendieron á José para Egipto; mas Dios era con él,

10Y le libró de todas sus tribulaciones, y

7.10
Gn. 41.37,4042.6
le dió gracia y sabiduría en la presencia de Faraón, rey de Egipto, el cual le puso por gobernador sobre Egipto, y sobre toda su casa.

11Vino entonces hambre en toda la tierra de Egipto y de Canaán, y grande tribulación; y nuestros padres no hallaban alimentos.

12Y como oyese Jacob

7.12
Gn. 42.1-3
que había trigo en Egipto, envió á nuestros padres la primera vez.

13Y en la segunda, José fué conocido de sus hermanos, y fué sabido de Faraón el linaje de José.

14Y

7.14
Gn. 45.9,27
enviando José, hizo venir á su padre Jacob, y
7.14
Gn. 46.26
á toda su parentela, en número de setenta y cinco personas.

15Así descendió Jacob á Egipto,

7.15
Gn. 49.33
donde murió él y nuestros padres;

16Los cuales

7.16
Gn. 50.25Ex. 13.19
fueron trasladados á Sichêm, y puestos en el sepulcro que
7.16
Gn. 23.1633.19
compró Abraham á precio de dinero de los hijos de Hemor de Sichêm.

17Mas como se acercaba

7.17
Gn. 15.13,16
el tiempo de la promesa, la cual Dios había jurado á Abraham,
7.17
Ex. 1.7
el pueblo creció y multiplicóse en Egipto,

18Hasta que se levantó otro rey en Egipto que no conocía á José.

19Este, usando de astucia con nuestro linaje, maltrató á nuestros padres,

7.19
Ex. 1.22
a fin de que pusiesen á peligro de muerte sus niños, para que cesase la generación.

20En aquel mismo tiempo

7.20
Ex. 2.2
nació Moisés, y fué agradable á Dios: y fué criado tres meses en casa de su padre.

21Mas siendo puesto al peligro, la hija de Faraón le tomó, y le crió como á hijo suyo.

22Y fué enseñado Moisés en toda la sabiduría de los egipcios; y era poderoso en sus dichos y hechos.

23Y cuando hubo

7.23
Ex. 2.11,12
cumplido la edad de cuarenta años, le vino voluntad de visitar á sus hermanos los hijos de Israel.

24Y como vió á uno que era injuriado, defendióle, é hiriendo al Egipcio, vengó al injuriado.

25Pero él pensaba que sus hermanos entendían que Dios les había de dar salud 7.25 ó libertad.por su mano; mas ellos no lo habían entendido.

26Y al día siguiente, riñendo ellos, se les mostró, y los ponía en paz, diciendo: Varones, hermanos sois, ¿por que os injuriáis los unos á los otros?

27Entonces el que injuriaba á su prójimo, le rempujó, diciendo: ¿Quién te ha puesto por príncipe y juez sobre nosotros?

28¿Quieres tú matarme, como mataste ayer al Egipcio?

29A esta palabra Moisés huyó,

7.29
Ex. 2.224.2018.3,4
y se hizo extranjero en tierra de Madián, donde engendró dos hijos.

30Y cumplidos cuarenta años,

7.30
Ex. 3.2
un ángel le apareció en el desierto del monte Sina, en fuego de llama de una zarza.

31Entonces Moisés mirando, se maravilló de la visión: y llegándose para considerar, fué hecha á él voz del Señor:

32

7.32
Ex. 3.6
Yo soy el Dios de tus padres, y el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob. Mas Moisés, temeroso, no osaba mirar.

33Y le dijo el Señor: Quita los zapatos de tus pies, porque el lugar en que estás es tierra santa.

1 Continúa el discurso

2 de Esteban. Su martirio.

34He visto, he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído el gemido de ellos, y he descendido para librarlos. Ahora pues, ven, te enviaré á Egipto.

35A este Moisés, al cual habían rehusado, diciendo: ¿Quién te ha puesto por príncipe y juez? á éste envió Dios por príncipe y redentor

7.35
Nm. 20.16
con la mano del ángel que le apareció en la zarza.

36

7.36
Ex. 12.4133.1
Este los sacó, habiendo hecho
7.36
Ex. cp. 7-cp. 11.
prodigios y milagros en la tierra de Egipto, y en el mar Bermejo, y en el desierto por cuarenta años.

37Este es el Moisés, el cual dijo á los hijos de Israel:

7.37
Dt. 18.15
Profeta os levantará el Señor Dios vuestro de vuestros hermanos, como yo; á él oiréis.

38Este es aquél que estuvo en la congregación en el desierto con

7.38
ver. 53.
el ángel que le hablaba en el monte Sina, y con nuestros padres; y recibió
7.38
Ro. 3.2
las palabras de vida para darnos:

39Al cual nuestros padres no quisieron obedecer; antes le desecharon, y se apartaron de corazón á Egipto,

40Diciendo á Aarón:

7.40
Ex. 32.1
Haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque á este Moisés, que nos sacó de tierra de Egipto, no sabemos qué le ha acontecido.

41Y entonces hicieron un

7.41
Ex. 32.4-6
becerro, y ofrecieron sacrificio al ídolo, y en las obras de sus manos se holgaron.

42Y Dios se apartó, y

7.42
Sal. 81.12
los entregó que sirviesen al ejército del cielo; como está escrito en el libro de los profetas:

7.42
Am. 5.25-27
¿Me ofrecisteis víctimas y sacrificios

En el desierto por cuarenta años, casa de Israel?

43Antes, trajisteis el tabernáculo de

7.43
1 R. 11.7
Moloch,

Y la estrella de vuestro dios Remphan:

Figuras que os hicisteis para adorarlas:

Os transportaré pues, más allá de Babilonia.

44Tuvieron nuestros padres

7.44
Nm. 17.7
el tabernáculo del testimonio en el desierto, como había ordenado Dios, hablando á Moisés
7.44
Ex. 25.40
que lo hiciese según la forma que había visto.

45El cual recibido, metieron también nuestros padres con

7.45
He. 4.8
Josué en la posesión de los Gentiles, que Dios echó de la presencia de nuestros padres, hasta los días de David;

46El cual halló gracia delante de Dios, y

7.46
1 Cr. 22.7
pidió hallar tabernáculo para el Dios de Jacob.

47Mas Salomón le edificó casa.

48

7.48
1 R. 8.27
Si bien el Altísimo
7.48
cp. 17.24.
no habita en templos hechos de mano; como el profeta dice:

49El cielo es mi trono,

7.49
Is. 66.1,2
Y la tierra es el estrado de mis pies.

¿Qué casa me edificaréis? dice el Señor;

¿O cuál es el lugar de mi reposo?

50¿No hizo mi mano todas estas cosas?

51

7.51
Dt. 10.16
Duros de cerviz, é incircuncisos de corazón y de oídos, vosotros resistís siempre al Espíritu Santo: como vuestros padres, así también vosotros.

52¿A cuál de los profetas

7.52
2 Cr. 36.16Mt. 21.35
no persiguieron vuestros padres? y mataron á los que antes anunciaron la venida
7.52
cp. 3.14.
del Justo, del cual vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores;

53Que recibisteis la ley por

7.53
ver. 38.
disposición de ángeles, y no la guardasteis.

54Y oyendo estas cosas, regañaban de sus corazones, y crujían los dientes contra él.

55Más él,

7.55
cp. 6.5.
estando lleno de Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vió la gloria de Dios, y á Jesús que estaba
7.55
Sal. 110.1
a la diestra de Dios,

56Y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del hombre que está á la diestra de Dios.

57Entonces dando grandes voces, se taparon sus oídos, y arremetieron unánimes contra él;

58Y echándolo

7.58
Nm. 15.35Mt. 21.39
fuera de la ciudad,
7.58
Lv. 24.16
le apedreaban: y
7.58
Dt. 13.9,1017.7
los testigos pusieron sus vestidos á los pies de un mancebo que se llamaba Saulo.

1 El evangelio en Samaria.

2 Simón el mago.

59Y apedrearon á Esteban, invocando él y diciendo: Señor Jesús,

7.59
Sal. 31.5
recibe mi espíritu.

60Y puesto de rodillas, clamó á gran voz:

7.60
Lc. 23.34
Señor, no les imputes este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió.

8

81Y SAULO consentía en su muerte. Y en aquel día se hizo una grande persecución en la iglesia que estaba en Jerusalem; y

8.1
cp. 11.19.
todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de
8.1
cp. 1.8.
Samaria, salvo los apóstoles.

2Y llevaron á enterrar á Esteban varones piadosos, é hicieron gran llanto sobre él.

3Entonces Saulo

8.3
cp. 9.1,13,21.
asolaba la iglesia, entrando por las casas: y trayendo hombres y mujeres, los entregaba en la cárcel.

4Mas

8.4
cp. 11.19.
los que fueron esparcidos, iban por todas partes anunciando la palabra.

5Entonces

8.5
cp. 6.5 y
Felipe, descendiendo á la ciudad de Samaria, les predicaba á Cristo.

6Y las gentes escuchaban atentamente unánimes las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía.

7Porque de

8.7
Mr. 16.17
muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos
8.7
Mt. 8.29
dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados:

8Así que había gran gozo en aquella ciudad.

9Y había un hombre llamado Simón, el cual había sido antes mágico en aquella ciudad, y había

8.9
cp. 13.6.
engañado la gente de Samaria, diciéndose ser algún grande:

10Al cual oían todos atentamente desde al más pequeño hasta el más grande, diciendo:

8.10
cp. 14.11 y
Este es la gran virtud de Dios.

11Y le estaban atentos, porque con sus artes mágicas los había embelesado mucho tiempo.

12Mas cuando creyeron á Felipe, que anunciaba

8.12
cp. 1.3.
el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.

13El mismo Simón creyó también entonces, y bautizándose, se llegó á Felipe: y viendo los milagros y grandes maravillas que se hacían, estaba atónito.

14Y

8.14
ver. 1.
los apóstoles que estaban en Jerusalem, habiendo oído que Samaria había recibido la palabra de Dios, les enviaron
8.14
cp. 3.1, etc. y 4.13,19.
á Pedro y á Juan:

15Los cuales venidos, oraron por ellos,

8.15
cp. 2.38.
para que recibiesen el Espíritu Santo;

16(Porque

8.16
cp. 19.2.
aun no había descendido sobre ninguno de ellos, mas
8.16
Mt. 28.1919.5
solamente eran bautizados en el nombre de Jesús.)

17Entonces

8.17
cp. 6.6 y
les impusieron las manos, y recibieron el Espíritu Santo.

18Y como vió Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero,

19Diciendo: Dadme también á mí esta potestad, que á cualquiera que pusiere las manos encima, reciba el Espíritu Santo.

20Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, que

8.20
2 R. 5.16Dn. 5.16,17
piensas que el don de Dios se gane por dinero.

21No tienes tú parte ni suerte en este negocio; porque tu corazón no es recto delante de Dios.

22Arrepiéntete pues de esta tu maldad, y ruega á Dios, si quizás te será perdonado el pensamiento de tu corazón.

23Porque

8.23
Dt. 29.18Mt. 27.34
en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás.

24Respondiendo entonces Simón, dijo:

8.24
Stg. 5.16
Rogad vosotros por mí al Señor, que ninguna cosa de estas que habéis dicho, venga sobre mí.

25Y ellos, habiendo testificado y hablado la palabra de Dios, se volvieron á Jerusalem, y en muchas tierras de los Samaritanos anunciaron el evangelio.

26Empero

8.26
cp. 12.7.
el ángel de Señor habló á
8.26
ver. 5, etc.
Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el mediodía, al camino que desciende de Jerusalem á Gaza, el cual es desierto.

1 Felipe y el Etiope.

2 La conversión de Saulo.

27Entonces él se levantó, y fué: y he aquí un Etiope, eunuco, gobernador de Candace, reina de los Etiopes, el cual era puesto sobre todos sus tesoros, y

8.27
1 R. 8.41,42Jn. 12.20
había venido á adorar á Jerusalem,

28Se volvía sentado en su carro, y leyendo el profeta Isaías.

29Y el Espíritu dijo á Felipe: Llégate, y júntate á este carro.

30Y acudiendo Felipe, le oyó que leía el profeta Isaías, y dijo: Mas ¿entiendes lo que lees?

31Y dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó á Felipe que subiese, y se sentase con él.

32Y el lugar de la Escritura que leía, era éste:

8.32
Is. 53.7,8
Como oveja á la muerte fué llevado;

Y como cordero mudo delante del que le trasquila,

Así no abrió su boca:

33En su humillación su juicio fué quitado:

Mas su generación, ¿quién la contará?

Porque es quitada de la tierra su vida.

34Y respondiendo el eunuco á Felipe, dijo: Ruégote ¿de quién el profeta dice esto? ¿de sí, ó de otro alguno?

35Entonces Felipe, abriendo su boca,

8.35
Lc. 24.27
y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús.

36Y yendo por el camino, llegaron á cierta agua; y dijo el eunuco: He aquí agua; ¿qué impide que yo sea bautizado?

37Y Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es

8.37
Mt. 14.33
el Hijo de Dios.

38Y mandó parar el carro: y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco; y bautizóle.

39Y como subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató á Felipe; y no le vió más el eunuco, y se fué por su camino gozoso.

40Felipe empero se halló en Azoto: y pasando, anunciaba el evangelio en todas las ciudades, hasta que llegó á

8.40
cp. 9.30 y
Cesarea.