Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
19

191Y ACONTECIÓ que entre tanto que

19.1
cp. 18.24.
Apolos estaba en
19.1
cp. 18.1.
Corinto, Pablo, andadas las regiones superiores, vino á
19.1
cp. 18.19.
Efeso, y hallando ciertos discípulos,

2Díjoles: ¿Habéis recibido el Espíritu Santo después que creísteis? Y ellos le dijeron: Antes ni aun hemos oído

19.2
Jn. 7.39
si hay Espíritu Santo.

3Entonces dijo: ¿En qué pues sois bautizados? Y ellos dijeron:

19.3
cp. 18.25.
En el bautismo de Juan.

4Y dijo Pablo:

19.4
Mt. 3.11
Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo
19.4
Jn. 1.7
que creyesen en el que había de venir después de él, es á saber, en Jesús el Cristo.

5Oído que hubieron esto, fueron bautizados

19.5
Mt. 28.19
en el nombre del Señor Jesús.

6Y habiéndoles impuesto

19.6
cp. 8.17.
Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y
19.6
cp. 10.46.
hablaban en lenguas, y
19.6
cp. 21.9.
profetizaban.

7Y eran en todos como unos doce hombres.

8Y entrando él dentro

19.8
cp. 17.17.
de la sinagoga, hablaba libremente por espacio de tres meses, disputando y persuadiendo del reino de Dios.

9Mas endureciéndose algunos y no creyendo, maldiciendo

19.9
ver. 23.
el Camino delante de la multitud, apartándose Pablo de ellos separó á los discípulos, disputando cada día en la escuela de un cierto Tyranno.

10Y

19.10
ver. 8. cp. 20.31.
esto fué por espacio de dos años; de manera que todos los que habitaban en Asia, Judíos y Griegos, oyeron la palabra del Señor Jesús.

11Y hacía Dios singulares maravillas por manos de Pablo:

12De tal manera que aun se llevaban sobre los enfermos los sudarios y los pañuelos

19.12
Mt. 14.36
de su cuerpo, y las enfermedades se iban de ellos, y los malos espíritus salían de ellos.

13Y

19.13
Mt. 12.27Lc. 11.19
algunos de los Judíos, exorcistas vagabundos, tentaron á invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: Os conjuro por Jesús, el que Pablo predica.

14Y había siete hijos de un tal Sceva, Judío,

19.14
cp. 5.24 y
príncipe de los sacerdotes, que hacían esto.

15Y respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco y sé quién es Pablo: mas vosotros ¿quiénes sois?

16Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando en ellos, y enseñoreándose de ellos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos.

17Y esto fué notorio á todos, así Judíos como Griegos, los que habitaban en Efeso: y

19.17
cp. 2.43.
cayó temor sobre todos ellos, y era ensalzado el nombre del Señor Jesús.

18Y muchos de los que habían creído, venían, confesando y dando cuenta de sus hechos.

1 Alboroto suscitado

2 por Demetrio en Efeso.

19Asimismo muchos de los que habían practicado vanas artes, trajeron los libros, y los quemaron delante de todos; y echada la cuenta del precio de ellos, hallaron ser cincuenta mil denarios.

20Así crecía poderosamente

19.20
cp. 6.7 y
la palabra del Señor, y prevalecía.

21Y acabadas estas cosas, se propuso

19.21
cp. 20.22.
Pablo en espíritu partir á Jerusalem,
19.21
1 Co. 16.52 Co. 1.16
después de andada
19.21
cp. 16.12.
Macedonia y
19.21
cp. 18.12.
Acaya, diciendo: Después que hubiere estado allá,
19.21
cp. 18.23,11.
me será menester ver también á Roma.

22Y enviando á Macedonia á dos de los que le ayudaban,

19.22
cp. 16.1.
Timoteo y
19.22
Ro. 16.232 Ti. 4.20
Erasto, él se estuvo por algún tiempo en Asia.

23Entonces hubo un alboroto no pequeño acerca

19.23
ver. 9.
del Camino.

24Porque un platero llamado Demetrio, el cual hacía de plata templecillos de Diana, daba á los artífices

19.24
cp. 16.16,19.
no poca ganancia;

25A los cuales, reunidos con los oficiales de semejante oficio, dijo: Varones, sabéis que de este oficio tenemos ganancia;

26Y veis y oís que este Pablo, no solamente en Efeso, sino á muchas gentes de casi toda el Asia, ha apartado con persuasión, diciendo, que

19.26
Sal. 115.4
no son dioses los que se hacen con las manos.

27Y no solamente hay peligro de que este negocio se nos vuelva en reproche, sino también que el templo de la gran diosa Diana sea estimado en nada, y comience á ser destruída su majestad, la cual honra toda el Asia y el mundo.

28Oídas estas cosas, llenáronse de ira, y dieron alarido diciendo: ¡Grande es Diana de los Efesios!

29Y la ciudad se llenó de confusión; y unánimes se arrojaron al teatro, arrebatando á

19.29
Ro. 16.231 Co. 1.14
Gayo y á
19.29
cp. 20.4 y
Aristarco, Macedonios,
19.29
2 Co. 8.19
compañeros de Pablo.

30Y queriendo Pablo salir al pueblo, los discípulos no le dejaron.

31También algunos de los principales de Asia, que eran sus amigos, enviaron á él rogando que no se presentase en el teatro.

32Y otros gritaban otra cosa; porque la concurrencia estaba confusa, y los más no sabían por qué se habían juntado.

33Y sacaron de entre la multitud á Alejandro, empujándole los Judíos.

19.33
2 Ti. 4.14
Entonces Alejandro, pedido silencio con la mano, quería dar razón al pueblo.

34Mas como conocieron que era Judío, fué hecha un voz de todos, que gritaron casi por dos horas: ¡Grande es Diana de los Efesios!

35Entonces el escribano, apaciguado que hubo la gente, dijo: Varones Efesios ¿y quién hay de los hombres que no sepa que la ciudad de los Efesios es honradora de la gran diosa Diana, y de la imagen venida de Júpiter?

36Así que, pues esto no puede ser contradicho, conviene que os apacigüéis, y que nada hagáis temerariamente;

37Pues habéis traído á estos hombres, sin ser sacrílegos ni blasfemadores de vuestra diosa.

38Que si Demetrio y los oficiales que están con él tienen negocio con alguno, audiencias se hacen, y

19.38
cp. 13.7.
procónsules hay; acúsense los unos á los otros.

39Y si demandáis alguna otra cosa, en legítima asamblea se pueda decidir.

40Porque peligro hay de que seamos argüidos de sedición por hoy, no habiendo ninguna causa por la cual podamos dar razón de este concurso. Y habiendo dicho esto, despidió la concurrencia.

20

201Y DESPUÉS que cesó el alboroto, llamando Pablo á los discípulos habiéndoles exhortado y abrazado, se despidió, y

20.1
1 Co. 16.5
partió para ir á
20.1
cp. 16.12.
Macedonia.

2Y andado que hubo aquellas partes, y exhortádoles con abundancia de palabra, vino á Grecia.

3Y después de haber estado allí tres meses, y habiendo de navegar á

20.3
cp. 18.18.
Siria, le fueron puestas asechanzas por los Judíos; y así tomó consejo de volverse por Macedonia.

1 Pablo en Troas. Eutichô.

2 Discurso de despedida

4Y le acompañaron hasta Asia Sopater

20.4
cp. 17.10,13.
Bereense, y los
20.4
cp. 17.1.
Tesalonicenses,
20.4
cp. 19.29.
Aristarco y Segundo; y Gayo de
20.4
cp. 14.6.
Derbe, y
20.4
cp. 16.1.
Timoteo; y de Asia,
20.4
Ef. 6.21Col. 4.72 Ti. 4.12Tit. 3.12
Tychîco y
20.4
cp. 21.29.
Trófimo.

5Estos yendo delante, nos esperaron en

20.5
cp. 16.8.
Troas.

6Y nosotros, pasados

20.6
cp. 12.3.
los días de los panes sin levadura, navegamos de Filipos y vinimos á ellos á Troas en cinco días, donde estuvimos siete días.

7Y

20.7
1 Co. 16.2
el día primero de la semana, juntos los discípulos
20.7
cp. 2.42,46.
a partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de partir al día siguiente: y alargó el discurso hasta la media noche.

8Y había muchas lámparas en el aposento alto donde estaban juntos.

9Y un mancebo llamado Eutichô que estaba sentado en la ventana, tomado de un sueño profundo, como Pablo disputaba largamente, postrado del sueño cayó del tercer piso abajo, y fué alzado muerto.

10Entonces descendió Pablo, y

20.10
1 R. 17.212 R. 4.34
derribóse sobre él, y abrazándole, dijo: No os alborotéis, que su alma está en él.

11Después subiendo, y

20.11
ver. 7.
partiendo el pan, y gustando, habló largamente hasta el alba, y así partió.

12Y llevaron al mozo vivo, y fueron consolados no poco.

13Y nosotros subiendo en el navío, navegamos á Assón, para recibir de allí á Pablo; pues así había determinado que debía él ir por tierra.

14Y como se juntó con nosotros en Assón, tomándole vinimos á Mitilene.

15Y navegamos de allí, al día siguiente llegamos delante de Chîo, y al otro día tomamos puerto en Samo: y habiendo reposado en Trogilio, al día siguiente llegamos á Mileto.

16Porque Pablo se había propuesto pasar adelante de Efeso, por no deternerse en Asia:

20.16
cp. 18.21 y
porque se apresuraba por hacer el día de Pentecostés, si le fuese posible, en Jerusalem.

17Y enviando desde Mileto á Efeso, hizo llamar á

20.17
ver. 28. cp. 11.30.
los ancianos de la iglesia.

18Y cuando vinieron á él, les dijo: Vosotros sabéis cómo, desde el primer día que entré en Asia, he estado con vosotros por todo el tiempo,

19Sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas, y tentaciones que me han venido

20.19
ver. 3.
por las asechanzas de los Judíos:

20Cómo nada que fuese útil he rehuído de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas,

21Testificando á los Judíos y á los Gentiles arrepentimiento para con Dios, y la fe en nuestro Señor Jesucristo.

22Y ahora, he aquí, ligado yo en espíritu, voy á Jerusalem, sin saber lo que allá me ha de acontecer:

23Mas que

20.23
cp. 21.4,11.
el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio,
20.23
cp. 21.33.
diciendo que prisiones y tribulaciones me esperan.

24Mas

20.24
cp. 21.13.
de ninguna cosa hago caso, ni estimo mi vida preciosa para mí mismo; solamente que acabe mi carrera con gozo,
20.24
cp. 26.16-18.
y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.

25Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, por quien he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro.

26Por tanto, yo os protesto el día de hoy, que yo soy

20.26
cp. 18.6.
limpio de la sangre de todos:

27Porque no he rehuído de anunciaros todo el consejo de Dios.

28Por tanto

20.28
1 Ti. 4.16
mirad por vosotros y por todo
20.28
Jn. 21.15-171 P. 5.2,3
el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por
20.28
Fil. 1.11 Ti. 3.2Tit. 1.7
obispos, para apacentar la iglesia del Señor,
20.28
Ef. 1.7,14Col. 1.141 Ti. 3.13He. 9.14Ap. 1.5
la cual ganó por su sangre.

29Porque yo sé que después de mi partida

20.29
Mt. 7.15
entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al ganado;

30Y

20.30
1 Ti. 1.19,201 Jn. 2.18,19
de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas, para llevar discípulos tras sí.

1 á los ancianos de Efeso.

2 Pablo vuelve á Jerusalem.

31Por tanto, velad, acordándoos

20.31
cp. 19.8,10 y
que por tres años de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas á cada uno.

32Y ahora, hermanos, os encomiendo á Dios, y

20.32
cp. 14.3.
a la palabra de su gracia: el cual es poderoso
20.32
Col. 2.7
para sobreedificar, y
20.32
Ef. 1.18He. 9.15
daros heredad con todos los santificados.

33La plata,

20.33
1 S. 12.31 Co. 9.122 Co. 7.211.912.13,17
o el oro, ó el vestido de nadie he codiciado.

34Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario, y

20.34
cp. 19.22,29.
a los que están conmigo,
20.34
cp. 18.3.
estas manos me han servido.

35En todo os he enseñado

20.35
1 Ts. 5.14
que, trabajando así, es necesario sobrellevar á los enfermos, y tener presente las palabras del Señor Jesús, el cual dijo: Más bienaventurada cosa es dar que recibir.

36Y como hubo dicho estas cosas, se puso de rodillas, y oró con todos ellos.

37Entonces hubo un gran lloro de todos: y echándose en el cuello de Pablo, le besaban,

38Doliéndose en gran manera por la palabra

20.38
ver. 25.
que dijo, que no habían de ver más su rostro. Y le acompañaron al navío.

21

211Y HABIENDO partido de ellos, navegamos y vinimos camino derecho á Coos, y al día siguiente á Rhodas, y de allí á Pátara.

2Y hallando un barco que pasaba á Fenicia, nos embarcamos, y partimos.

3Y como avistamos á Cipro, dejándola á mano izquierda, navegamos á

21.3
cp. 18.18.
Siria, y vinimos á Tiro: porque el barco había de descargar allí su carga.

4Y nos quedamos allí siete días, hallados los discípulos, los cuales decían á Pablo

21.4
ver. 11. cp. 20.23.
por Espíritu, que no subiese á Jerusalem.

5Y cumplidos aquellos días, salimos

21.5
cp. 15.3.
acompañándonos todos, con sus mujeres é hijos, hasta fuera de la ciudad; y puestos de rodillas en la ribera, oramos.

6Y abrazándonos los unos á los otros, subimos al barco, y ellos se volvieron á sus casas.

7Y nosotros, cumplida la navegación, vinimos de Tiro á Tolemaida; y habiendo saludado á los hermanos, nos quedamos con ellos un día.

8Y otro día, partidos Pablo y los que con él estábamos, vinimos á

21.8
cp. 6.5 y
Cesarea: y entrando en casa de Felipe
21.8
Ef. 4.112 Ti. 4.5
el evangelista, él cual era uno de los siete, posamos con él.

9Y éste tenía cuatro hijas, doncellas,

21.9
cp. 19.6.
que profetizaban.

10Y parando nosotros allí por muchos días, descendió de Judea un profeta, llamado

21.10
cp. 11.28.
Agabo;

11Y venido á nosotros, tomó el

21.11
Jer. 13.1-9
cinto de Pablo, y atándose los pies y las manos, dijo: Esto dice el Espíritu Santo:
21.11
ver. 33.
Así atarán los Judíos en Jerusalem al varón cuyo es este cinto, y le entregarán en manos de los Gentiles.

12Lo cual como oímos, le rogamos nosotros y los de aquel lugar, que no subiese á Jerusalem.

13Entonces Pablo respondió:

21.13
cp. 20.24.
¿Qué hacéis llorando y afligiéndome el corazón? porque yo no sólo estoy presto á ser atado, mas aun á morir en Jerusalem por el nombre del Señor Jesús.

14Y como no le pudimos persuadir, desistimos, diciendo: Hágase la voluntad del Señor.

15Y después de estos días, apercibidos, subimos á Jerusalem.

16Y vinieron también con nosotros de Cesarea algunos de los discípulos, trayendo consigo á un Mnasón, Cyprio, discípulo antiguo, con el cual posásemos.

17Y cuando llegamos á Jerusalem, los hermanos nos recibieron de buena voluntad.

18Y al día siguiente Pablo entró con nosotros á

21.18
cp. 12.17.
Jacobo, y todos
21.18
cp. 11.30.
los ancianos se juntaron;

19A los cuales, como los hubo saludado,

21.19
cp. 15.12.
contó por menudo lo que Dios había hecho entre los Gentiles por su ministerio.

20Y ellos como lo oyeron,

21.20
cp. 4.21 y
glorificaron á Dios, y le dijeron: Ya ves, hermano, cuántos millares de Judíos hay que han creído; y todos son
21.20
Ga. 1.14
celadores de la ley:

1 Pablo prendido en el templo.

2 Intervención del tribuno.

21Mas fueron informados acerca de ti, que enseñas á apartarse de Moisés á todos los Judíos que están entre los Gentiles, diciéndoles que no han de circuncidar á los hijos, ni andar según

21.21
cp. 6.14.
la costumbre.

22¿Qué hay pues? La multitud se reunirá de cierto: porque oirán que has venido.

23Haz pues esto que te decimos: Hay entre nosotros cuatro hombres que tienen voto sobre sí:

24Tomando á éstos contigo,

21.24
ver. 26. cp. 24.18.
purifícate con ellos, y gasta con ellos, para que
21.24
Nm. 6.2,18
rasuren sus cabezas, y todos entiendan que no hay nada de lo que fueron informados acerca de ti; sino que tú también andas guardando la ley.

25Empero cuanto á los que de los Gentiles han creído, nosotros hemos escrito haberse acordado que no guarden nada de esto;

21.25
cp. 15.20,29.
solamente que se abstengan de lo que fue sacrificado á los ídolos, y de sangre, y de ahogado, y de fornicación.

26Entonces Pablo tomó consigo aquellos hombres, y al día siguiente, habiéndose purificado con ellos,

21.26
Nm. 6.13
entró en el templo, para anunciar el cumplimiento de los días de la purificación, hasta ser ofrecida
21.26
Nm. 6.10-12
ofrenda por cada uno de ellos.

27Y cuando estaban para acabarse

21.27
Nm. 6.9
los siete días,
21.27
cp. 24.18.
unos Judíos de Asia, como le vieron en el templo, alborotaron todo el pueblo y
21.27
cp. 26.21.
le echaron mano,

28Dando voces: Varones Israelitas, ayudad: Este es el hombre que por todas partes enseña á todos contra el pueblo, y

21.28
cp. 6.13 y
la ley, y este lugar; y además de esto ha metido Gentiles en el templo, y
21.28
cp. 24.6.
ha contaminado este lugar santo.

29Porque antes habían visto con él en la ciudad á

21.29
cp. 20.4.
Trófimo, Efesio, al cual pensaban que Pablo había metido en el templo.

30Así que, toda la ciudad se alborotó, y agolpóse el pueblo; y

21.30
2 R. 11.15
tomando á Pablo, hiciéronle salir fuera del templo, y luego las puertas fueron cerradas.

31Y procurando ellos matarle, fué dado aviso al tribuno de la compañía, que toda la ciudad de Jerusalem estaba alborotada;

32El cual

21.32
cp. 23.27 y
tomando luego soldados y centuriones, corrió á ellos. Y ellos como vieron al tribuno y á los soldados, cesaron de herir á Pablo.

33Entonces llegando el tribuno, le prendió, y

21.33
ver. 11. cp. 20.23.
le mandó atar con
21.33
cp. 12.6.
dos cadenas; y preguntó quién era, y qué había hecho.

34Y entre la multitud, unos gritaban una cosa, y otros otra: y como no podía entender nada de cierto á causa del alboroto, le mandó llevar á

21.34
ver. 37. cp. 22.24 y
la fortaleza.

35Y como llegó á las gradas, aconteció que fué llevado de los soldados á causa de la violencia del pueblo;

36Porque multitud de pueblo venía detrás, gritando:

21.36
Lc. 23.18
Mátale.

37Y como comenzaron á meter á Pablo en la fortaleza, dice al tribuno: ¿Me será lícito hablarte algo? Y él dijo: ¿Sabes griego?

38¿No eres tú

21.38
cp. 5.36,37.
aquel Egipcio que levantaste una sedición antes de estos días, y sacaste al desierto cuatro mil hombres salteadores?

39Entonces dijo Pablo: Yo de cierto soy hombre Judío, ciudadano

21.39
cp. 9.11.
de Tarso, ciudad no obscura de Cilicia: empero ruégote que me permitas que hable al pueblo.

40Y como él se lo permitió, Pablo, estando en pie en las gradas, hizo señal con la mano al pueblo. Y hecho grande silencio, habló

21.40
cp. 22.2 y
en lengua hebrea, diciendo: