Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
16

161DESPUÉS llegó á

16.1
cp. 14.6.
Derbe, y á Listra: y he aquí, estaba allí un discípulo llamado
16.1
cp. 17.14,15 y
Timoteo,
16.1
2 Ti. 1.5
hijo de una mujer Judía fiel, mas de padre Griego.

2De éste daban buen testimonio los hermanos que estaban en Listra y en Iconio.

3Este quiso Pablo que fuese con él; y

16.3
1 Co. 9.20Ga. 2.35.2
tomándole, le circuncidó por causa de los Judíos que estaban en aquellos lugares; porque todos sabían que su padre era Griego.

4Y como pasaban por las ciudades, les daban que guardasen

16.4
cp. 15.28,29.
los decretos que habían sido determinados por los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalem.

5Así que,

16.5
cp. 15.41.
las iglesias eran confirmadas en fe, y eran aumentadas en número cada día.

6Y pasando á Phrygia y la provincia de

16.6
cp. 18.23.
Galacia, les fué prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia.

7Y como vinieron á Misia, tentaron de ir á Bithynia; mas el Espíritu no les dejó.

8Y pasando á Misia, descendieron á

16.8
cp. 20.5,6.
Troas.

9Y fué mostrada á Pablo de noche una visión: Un varón Macedonio se puso delante, rogándole, y diciendo: Pasa á Macedonia, y ayúdanos.

10Y como vió la visión, luego procuramos partir á Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio.

11Partidos pues de Troas, vinimos camino derecho á Samotracia, y el día siguiente á Neápolis;

12Y de allí

16.12
Fil. 1.1
a Filipos, que es la primera ciudad de la parte de Macedonia, y
16.12
ver. 21.
una colonia; y estuvimos en aquella ciudad algunos días.

13Y un día

16.13
cp. 13.14.
de sábado salimos de la puerta junto al río, donde solía ser la oración; y sentándonos, hablamos á las mujeres que se habían juntado.

14Entonces una mujer llamada Lidia, que vendía púrpura en la ciudad de

16.14
Ap. 1.11
Tiatira, temerosa de Dios, estaba oyendo; el corazón de la cual abrió el Señor para que estuviese atenta á lo que Pablo decía.

15Y cuando fué bautizada,

16.15
cp. 11.14.
y su familia, nos rogó, diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad: y constriñónos.

1 La muchacha adivinadora.

2 El carcelero de Filipos.

16Y aconteció, que yendo nosotros á la oración, una muchacha que tenía espíritu pitónico, nos salió al encuentro, la cual daba grande ganancia á sus amos adivinando.

17Esta, siguiendo á Pablo y á nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Alto, los cuales os anuncian el camino de salud.

18Y esto hacía por muchos días; mas desagradando á Pablo, se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en la misma hora.

19Y viendo

16.19
cp. 19.25,26.
sus amos que había salido la esperanza de su ganancia, prendieron á Pablo y á Silas, y los trajeron al foro, al magistrado;

20Y presentándolos á los magistrados, dijeron: Estos hombres, siendo Judíos,

16.20
cp. 17.6.
alborotan nuestra ciudad,

21Y predican ritos, los cuales no nos es lícito recibir ni hacer, pues

16.21
ver. 12.
somos Romanos.

22Y agolpóse el pueblo contra ellos: y los magistrados rompiéndoles sus ropas, les mandaron

16.22
1 Ts. 2.2
azotar con varas.

23Y después que los hubieron herido de muchos

16.23
2 Co. 6.5
azotes, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con diligencia:

24El cual, recibido este mandamiento, los metió en la cárcel de más adentro; y les apretó los pies en el cepo.

25Mas á media noche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos á Dios: y los que estaban presos los oían.

26Entonces

16.26
cp. 4.31.
fué hecho de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se movían; y luego
16.26
cp. 5.19 y
todas las puertas se abrieron, y las prisiones de todos se soltaron.

27Y despertado el carcelero, como vió abiertas las puertas de la cárcel, sacando la espada se quería matar, pensando que los presos se habían huído.

28Mas Pablo clamó á gran voz, diciendo: No te hagas ningún mal; que todos estamos aquí.

29El entonces pidiendo luz, entró dentro, y temblando, derribóse á los pies de Pablo y de Silas;

30Y sacándolos fuera, le dice: Señores, ¿qué es menester que yo haga para ser salvo?

31Y ellos dijeron:

16.31
Jn. 6.47
Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú, y
16.31
cp. 11.14.
tu casa.

32Y le hablaron la palabra del Señor, y á todos los que estaban en su casa.

33Y tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó los azotes; y se bautizó luego él, y todos los suyos.

34Y llevándolos á su casa, les puso la mesa: y se gozó de que con toda su casa había creído á Dios.

35Y como fué de día, los magistrados enviaron los alguaciles, diciendo: Deja ir á aquellos hombres.

36Y el carcelero hizo saber estas palabras á Pablo: Los magistrados han enviado á decir que seás sueltos: así que ahora salid, é id en paz.

37Entonces Pablo les dijo: Azotados públicamente sin ser condenados,

16.37
cp. 22.25.
siendo hombres Romanos, nos echaron en la cárcel; y ¿ahora nos echan encubiertamente? No, de cierto, sino vengan ellos y sáquennos.

38Y los alguaciles volvieron á decir á los magistrados estas palabras: y

16.38
cp. 22.29.
tuvieron miedo, oído que eran Romanos.

39Y viniendo, les rogaron; y sacándolos,

16.39
Mt. 8.34
les pidieron que se saliesen de la ciudad.

40Entonces salidos de la cárcel,

16.40
ver. 14.
entraron en casa de Lidia; y habiendo visto á los hermanos, los consolaron, y se salieron.

17

171Y PASANDO por Amphípolis y Apolonia, llegaron á

17.1
cp. 20.4 y
Tesalónica, donde estaba la sinagoga de los Judíos.

2Y Pablo, como acostumbraba,

17.2
cp. 13.14.
entró á ellos, y por tres sábados disputó con ellos
17.2
cp. 8.35 y
de las Escrituras,

3Declarando y proponiendo,

17.3
Lc. 24.32
que convenía que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que Jesús, el cual yo os anuncio, decía él, éste era el Cristo.

1 Pablo en Tesalónica, Berea,

2 y Atenas. Su discurso

4Y algunos de ellos creyeron, y se juntaron con Pablo y con Silas; y de los

17.4
Jn. 12.20
Griegos religiosos grande multitud, y mujeres nobles no pocas.

5Entonces los Judíos que eran incrédulos, teniendo celos, tomaron consigo á algunos ociosos, malos hombres, y juntando compañía, alborotaron la ciudad; y acometiendo á la casa de Jasón, procuraban sacarlos al pueblo.

6Mas no hallándolos, trajeron á Jasón y á algunos

17.6
vers. 10,14.
hermanos á los gobernadores de la ciudad, dando voces:
17.6
cp. 16.20.
Estos que alborotan el mundo, también han venido acá;

7A los cuales Jasón ha recibido; y todos estos hacen contra los decretos de César, diciendo que hay otro rey, Jesús.

8Y alborotaron al pueblo y á los gobernadores de la ciudad, oyendo estas cosas.

9Mas recibida satisfacción de Jasón y de los demás, los soltaron.

10Entonces los hermanos, luego de noche,

17.10
Mt. 10.23
enviaron á Pablo y á Silas á Berea; los cuales habiendo llegado, entraron en la sinagoga de los Judíos.

11Y fueron estós más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras, si estas cosas eran así.

12Así que creyeron muchos de ellos; y mujeres Griegas

17.12
cp. 13.50.
de distinción, y no pocos hombres.

13Mas como entendieron los Judíos de Tesalónica que también en Berea era anunciada la palabra de Dios por Pablo, fueron, y también allí tumultuaron al pueblo.

14Empero luego

17.14
ver. 10.
los hermanos enviaron á Pablo que fuese como á la mar; y Silas y
17.14
cp. 16.1.
Timoteo se quedaron allí.

15Y los que habían

17.15
cp. 15.3.
tomado á cargo á Pablo, le llevaron hasta Atenas; y tomando encargo para Silas y Timoteo, que viniesen á él lo más presto que pudiesen, partieron.

16Y esperándolos Pablo en Atenas, su espíritu se deshacía en él viendo la ciudad dada á idolatría.

17Así que,

17.17
cp. 18.4,19 y
disputaba
17.17
vers. 2,10.
en la sinagoga con los Judíos y
17.17
ver. 4.
religiosos; y en la plaza cada día con los que le ocurrían.

18Y algunos filósofos de los Epicúreos y de los Estóicos, disputaban con él; y unos decían: ¿Qué quiere decir este palabrero? Y otros: Parece que es predicador de nuevos dioses: porque les predicaba á Jesús y la

17.18
cp. 4.2.
resurrección.

19Y tomándole, le trajeron al Areópago, diciendo: ¿Podremos saber qué sea esta nueva doctrina que dices?

20Porque pones en nuestros oídos unas nuevas cosas: queremos pues saber qué quiere ser esto.

21(Entonces todos los Atenienses y los huéspedes extranjeros, en ninguna otra cosa entendían, sino ó en decir ó en oir alguna cosa nueva.)

22Estando pues Pablo en medio del Areópago, dijo: Varones Atenienses, en todo os veo como más superticiosos;

23Porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Aquél pues, que vosotros honráis sin conocerle, á éste os anuncio yo.

24

17.24
cp. 14.15.
El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, éste, como sea Señor del cielo y de la tierra,
17.24
cp. 7.48.
no habita en templos hechos de manos,

25Ni es honrado con manos de hombres,

17.25
Sal. 50.8-12
necesitado de algo; pues él da á todos
17.25
Gn. 2.7
vida, y respiración, y todas las cosas;

26Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habitasen sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y

17.26
Dt. 32.8
los términos de los habitación de ellos;

27Para que buscasen á Dios, si en alguna manera, palpando, le hallen; aunque

17.27
cp. 14.17.
cierto no está lejos de cada uno de nosotros:

1 en el Areópago.

2 Pablo en Corinto.

28Porque

17.28
Job 12.10
en él vivimos, y nos movemos, y somos;
17.28
Tit. 1.12
como también algunos de vuestros poetas dijeron: Porque linaje de éste somos también.

29Siendo pues linaje de Dios, no hemos de estimar la Divinidad ser semejante á oro, ó á plata, ó á piedra, escultura de artificio ó de imaginación de hombres.

30Empero

17.30
cp. 14.16.
Dios, habiendo disimulado los tiempos de esta ignorancia, ahora
17.30
Lc. 24.47
denuncia á todos los hombres en todos los lugares que se arrepientan:

31Por cuanto ha establecido un día, en el cual

17.31
Jn. 5.22
ha de juzgar al mundo con justicia, por aquel varón al cual determinó; dando fe á todos con
17.31
cp. 2.24.
haberle levantado de los muertos.

32Y así como oyeron de la resurrección de los muertos, unos se burlaban, y otros decían:

17.32
cp. 24.25.
Te oiremos acerca de esto otra vez.

33Y así Pablo se salió de en medio de ellos.

34Mas algunos creyeron, juntándose con él; entre los cuales también fué Dionisio el

17.34
vers. 19,22.
del Areópago, y una mujer llamada Dámaris, y otros con ellos.

18

181PASADAS estas cosas, Pablo partió de Atenas, y vino á

18.1
1 Co. 1.22 Co. 1.1,23
Corinto.

2Y hallando á un Judío llamado

18.2
vers. 18,26.
Aquila, natural del Ponto, que hacía poco que había venido de Italia, y á Priscila su mujer, (porque
18.2
cp. 11.28.
Claudio había mandado que todos los Judíos saliesen de Roma) se vino á ellos;

3Y porque era de su oficio, posó con ellos,

18.3
cp. 20.34.
y trabajaba; porque el oficio de ellos era hacer tiendas.

4Y disputaba

18.4
cp. 13.14.
en la sinagoga todos los sábados, y persuadía á Judíos y á Griegos.

5Y

18.5
cp. 17.14,15.
cuando Silas y Timoteo vinieron de
18.5
cp. 16.12.
Macedonia, Pablo estaba constreñido por la palabra, testificando á los Judíos que
18.5
ver. 28. cp. 17.3.
Jesús era el Cristo.

6Mas contradiciendo y blasfemando ellos, les dijo,

18.6
Mt. 10.14
sacudiendo sus vestidos: Vuestra sangre sea sobre vuestra cabeza; yo, limpio;
18.6
cp. 28.28.
desde ahora me iré á los Gentiles.

7Y partiendo de allí, entró en casa de uno llamado Justo,

18.7
cp. 16.14.
temeroso de Dios, la casa del cual estaba junto á la sinagoga.

8Y

18.8
1 Co. 1.14
Crispo,
18.8
ver. 17.
él prepósito de la sinagoga, creyó al Señor con toda su casa: y muchos de los Corintios oyendo creían, y eran bautizados.

9Entonces

18.9
cp. 23.11 y
él Señor dijo de noche en visión á Pablo: No temas, sino habla, y no calles:

10Porque yo estoy contigo,

18.10
Jer. 1.8,19Mt. 28.20
y ninguno te podrá hacer mal; porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad.

11Y se detuvo allí un año y seis meses, enseñándoles la palabra de Dios.

12Y siendo Galión

18.12
cp. 13.7.
procónsul de
18.12
ver. 27. cp. 19.21.
Acaya, los Judíos se levantaron de común acuerdo contra Pablo, y
18.12
Mt. 10.18
le llevaron al tribunal,

13Diciendo: Que éste persuade á los hombres á honrar á Dios contra

18.13
ver. 15.
la ley.

14Y comenzando Pablo á abrir la boca, Galión dijo á los Judíos:

18.14
cp. 23.29 y
Si fuera algún agravio ó algún crimen enorme, oh Judíos, conforme á derecho yo os tolerara:

15Mas si son cuestiones de palabras, y de nombres, y de vuestra ley, vedlo vosotros; porque yo no quiero ser juez de estas cosas.

16Y los echó del tribunal.

17Entonces todos los Griegos tomando á

18.17
1 Co. 1.1
Sóstenes,
18.17
ver. 8.
prepósito de la sinagoga, le herían delante del tribunal: y á Galión nada se le daba de ello.

18Mas Pablo habiéndose detenido aún allí muchos días, después se despidió de los hermanos, y navegó á

18.18
cp. 15.23,41 y
Siria, y con él
18.18
vers. 2,26.
Priscila y Aquila, habiéndose
18.18
Nm. 6.18
trasquilado la cabeza en
18.18
Ro. 16.1
Cencreas, porque tenía voto.

19Y llegó á Efeso, y los dejó allí: y él entrando en la sinagoga, disputó con los Judíos,

20Los cuales le rogaban que se quedase con ellos por más tiempo; mas no accedió.

21Sino que se despidió de ellos, diciendo:

18.21
cp. 20.16.
Es menester que en todo caso tenga la fiesta que viene, en Jerusalem; mas otra vez volveré á vosotros, queriendo Dios. Y partió de Efeso.

1 Apolos en Efeso.

2 Tercer viaje de Pablo.

22Y habiendo arribado á

18.22
cp. 8.40.
Cesarea subió á Jerusalem; y después de saludar á la iglesia, descendió á
18.22
cp. 11.26.
Antioquía.

23Y habiendo estado allí algún tiempo, partió, andando por orden la provincia de

18.23
cp. 16.6.
Galacia, y la Phrygia,
18.23
cp. 14.22.
confirmando á todos los discípulos.

24Llegó entonces á Efeso un Judío, llamado

18.24
cp. 19.1.
Apolos, natural de
18.24
cp. 6.9.
Alejandría, varón elocuente, poderoso en las Escrituras.

25Este era instruído en el camino del Señor; y ferviente de espíritu, hablaba y enseñaba diligentemente las cosas que son del Señor,

18.25
cp. 19.3.
enseñando solamente en el bautismo de Juan.

26Y comenzó á hablar confiadamente en la sinagoga: al cual como oyeron Priscila y

18.26
vers. 2,18.
Aquila, le tomaron, y le declararon más particularmente
18.26
cp. 9.2.
el camino de Dios.

27Y queriendo él pasar á

18.27
ver. 12.
Acaya, los hermanos exhortados, escribieron á los discípulos que le recibiesen; y venido él,
18.27
1 Co. 3.6
aprovechó mucho por la gracia á los que habían creído:

28Porque con gran vehemencia convencía públicamente á los

18.28
ver. 5. cp. 17.2,3.
Judíos, mostrando por las Escrituras que Jesús era el Cristo.