Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
3

31ESTO también sepas, que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos:

2Que habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, detractores, desobedientes á los padres, ingratos, sin santidad,

3Sin afecto, desleales, calumniadores, destemplados, crueles, aborrecedores de lo bueno,

4Traidores, arrebatados, hinchados, amadores de los deleites más que de Dios;

1 “Tiempos peligrosos.”

2 Pablo prevé su fin.

5Teniendo apariencia de piedad, mas habiendo negado la eficacia de ella: y á éstos evita.

6Porque de éstos son los que se entran por las casas, y llevan cautivas las mujercillas cargadas de pecados, llevadas de diversas concupiscencias;

7Que siempre aprenden, y nunca pueden acabar de llegar al conocimiento de la verdad.

8Y de la manera que Jannes y Jambres resistieron á Moisés, así también estos resisten á la verdad; hombres corruptos de entendimiento, réprobos acerca de la fe.

9Mas no prevalecerán; porque su insensatez será manifiesta á todos, como también lo fué la de aquéllos.

10Pero tú has comprendido mi doctrina, instrucción, intento, fe, largura de ánimo, caridad, paciencia,

11Persecuciones, aflicciones, cuales me sobrevinieron en Antioquía, en Iconio, en Listra, cuales persecuciones he sufrido; y de todas me ha librado el Señor.

12Y también todos los que quieren vivir píamente en Cristo Jesús, padecerán persecución.

13Mas los malos hombres y los engañadores, irán de mal en peor, engañando y siendo engañados.

14Empero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido;

15Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salud por la fe que es en Cristo Jesús.

16Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia,

17Para que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruído para toda buena obra.

4

41REQUIERO yo pues delante de Dios, y del Señor Jesucristo, que ha de juzgar á los vivos y los muertos en su manifestación y en su reino.

2Que prediques la palabra; que instes á tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende; exhorta con toda paciencia y doctrina.

3Porque vendrá tiempo cuando ni sufrirán la sana doctrina; antes, teniendo comezón de oir, se amotonarán maestros conforme á sus concupiscencias,

4Y apartarán de la verdad el oído y se volverán á las fábulas.

5Pero tú vela en todo, soporta las aflicciones, haz la obra de evangelista, cumple tu ministerio.

6Porque yo ya estoy para ser ofrecido, y el tiempo de mi partida está cercano.

7He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.

8Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo á mí, sino también á todos los que aman su venida.

9Procura venir presto á mí:

10Porque Demas me ha desamparado, amando este siglo, y se ha ido á Tesalónica; Crescente á Galacia, Tito á Dalmacia.

11 Lucas solo está conmigo. Toma á Marcos, y traéle contigo; porque me es útil para el ministerio.

12A Tychîco envié á Efeso.

13Trae, cuando vinieres, el capote que dejé en Troas en casa de Carpo: y los libros, mayormente los pergaminos.

14Alejandro el calderero me ha causado muchos males: el Señor le pague conforme á sus hechos.

15Guárdate tú también de él; que en grande manera ha resistido á nuestras palabras.

16En mi primera defensa ninguno me ayudó, antes me desampararon todos: no les sea imputado.

17Mas el Señor me ayudó, y me esforzó para que por mí fuese cumplida la predicación, y todos los Gentiles oyesen; y fuí librado de la boca del león.

18Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial: al cual sea gloria por los siglos de los siglos. Amén.

1 Salutaciones finales.

2 Los falsos maestros.

19Saluda a Prisca y á Aquila, y á la casa de Onesíforo.

20Erasto se quedó en Corinto; y á Trófimo dejé en Mileto enfermo.

21Procura venir antes del invierno. Eubulo te saluda, y Pudente, y Lino, y Claudia, y todos los hermanos.

22El Señor Jesucristo sea con tu espíritu. La gracia sea con vosotros. Amén.

La segunda epístola á Timoteo, el cual fué el primer obispo ordenado en Efeso, fué escrita de Roma, cuando Pablo fué presentado la segunda vez á César Nerón.