Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
3

31Y JORAM hijo de Achâb comenzó á reinar en Samaria sobre Israel el año dieciocho de Josaphat rey de Judá; y reinó doce años.

2E hizo lo malo en ojos de Jehová, aunque

3.2
1 R. 16.31,32
no como su padre y su madre; porque quitó
3.2
cp. 10.26.
las estatuas de Baal que su padre había hecho.

3Mas allegóse á

3.3
1 R. 12.28,31,32
los pecados de Jeroboam, hijo de Nabat, que hizo pecar á Israel; y no se apartó de ellos.

4Entonces Mesa rey de Moab era propietario de ganados, y pagaba al rey de Israel cien mil corderos y cien mil carneros con sus vellones.

5Mas

3.5
cp. 1.1.
muerto Achâb, el rey de Moab se rebeló contra el rey de Israel.

6Y salió entonces de Samaria el rey Joram, é 3.6 ó, pasó revista á.inspeccionó á todo Israel.

7Y fué y envió á decir á Josaphat rey de Judá: El rey de Moab se ha rebelado contra mí: ¿irás tú conmigo á la guerra contra Moab? Y él respondió: Iré, porque

3.7
1 R. 22.4
como yo, así tú; como mi pueblo, así tu pueblo; como mis caballos, así también tus caballos.

8Y dijo: ¿Por qué camino iremos? Y él respondió: Por el camino del desierto de Idumea.

9Partieron pues el rey de Israel, y el rey de Judá, y el rey de Idumea; y como anduvieron rodeando por el desierto siete días de camino, faltóles el agua para el ejército, y para las bestias que los seguían.

10Entonces el rey de Israel dijo: ¡Ah! que ha llamado Jehová estos tres reyes para entregarlos en manos de los Moabitas.

11Mas

3.11
1 R. 22.7
Josaphat dijo: ¿No hay aquí profeta de Jehová, para que consultemos á Jehová por él? Y uno de los siervos del rey de Israel respondió y dijo: Aquí está Eliseo hijo de Saphat, que
3.11
1 R. 19.21
daba agua á manos á Elías.

12Y Josaphat dijo: Este tendrá palabra de Jehová. Y descendieron á él el rey de Israel, y Josaphat, y el rey de Idumea.

13Entonces Eliseo dijo al rey de Israel:

3.13
2 S. 16.10
¿Qué tengo yo contigo?
3.13
Ez. 14.3
Ve á los profetas de tu padre, y á los
3.13
1 R. 18.19
profetas de tu madre. Y el rey de Israel le respondió: No: porque ha juntado Jehová estos tres reyes para entregarlos en manos de los Moabitas.

14Y Eliseo dijo:

3.14
1 R. 17.1
Vive Jehová de los ejércitos, en cuya presencia estoy, que si no tuviese respeto al rostro de Josaphat rey de Judá, no mirara á ti, ni te viera.

15Mas ahora traedme

3.15
1 S. 10.5,6
un tañedor. Y mientras el tañedor tocaba,
3.15
1 R. 18.46Ez. 1.33.14,228.137.140.1
la mano de Jehová fué sobre Eliseo.

16Y dijo: Así ha dicho Jehová: Haced en este valle muchas acequias.

17Porque Jehová ha dicho así: No veréis viento, ni veréis lluvia, y este valle será lleno de agua, y beberéis vosotros, y vuestras bestias, y vuestros ganados.

1 de los Moabitas.

2 El aceite de la viuda.

18Y esto es cosa ligera en los ojos de Jehová; dará también á los Moabitas en vuestras manos.

19Y vosotros heriréis á toda ciudad fortalecida y á toda villa hermosa, y talaréis todo buen árbol, y cegaréis todas las fuentes de aguas, y

3.19
ver. 25.
destruiréis con piedras toda tierra fértil.

20Y aconteció que por la mañana,

3.20
Ex. 29.39,401 R. 18.29,36
cuando se ofrece 3.20 Heb. tu deuda.el sacrificio, he aquí, vinieron aguas por el camino de Idumea, y la tierra fué llena de aguas.

21Y todos los de Moab, como oyeron que los reyes subían á pelear contra ellos, juntáronse desde todos los que ceñían talabarte arriba, y pusiéronse en la frontera.

22Y como se levantaron por la mañana, y lució el sol sobre las aguas, vieron los de Moab desde lejos las aguas rojas como sangre;

23Y dijeron: ¡Sangre es esta de espada! Los reyes se han revuelto, y cada uno ha muerto á su compañero. Ahora pues, ¡Moab, á la presa!

24Mas cuando llegaron al campo de Israel, levantáronse los Israelitas é hirieron á los de Moab, los cuales huyeron delante de ellos: siguieron empero hiriendo todavía á los de Moab.

25Y asolaron las ciudades, y

3.25
ver. 19.
en todas las heredades fértiles echó cada uno su piedra, y las llenaron; cegaron también todas las fuentes de las aguas, y derribaron todos los buenos árboles; hasta que en
3.25
Is. 16.7,11Jer. 48.31,36
Kir-hareseth solamente dejaron sus piedras; porque los honderos la cercaron, y la hirieron.

26Y cuando el rey de Moab vió que la batalla lo vencía, tomó consigo setecientos hombres que sacaban espada, para romper contra el rey de Idumea: mas no pudieron.

27Entonces arrebató á su primogénito que había de reinar en su lugar, y sacrificóle en holocausto sobre el muro. Y hubo grande enojo en Israel; y retiráronse de él, y volviéronse á su tierra.

4

41UNA mujer, de las mujeres de los

4.1
cp. 2.3.
hijos de los profetas, clamó á Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido es muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová: y ha venido el acreedor
4.1
Lv. 25.39,41Neh. 5.5Mt. 18.25
para tomarse dos hijos míos por siervos.

2Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una botija de aceite.

3Y él le dijo: Ve, y pide para ti vasos prestados de todos tus vecinos, vasos vacíos, no pocos.

4Entra luego, y cierra la puerta tras ti y tras tus hijos; y echa en todos los vasos, y en estando uno lleno, ponlo aparte.

5Y partióse la mujer de él, y cerró la puerta tras sí y tras sus hijos; y ellos le llegaban los vasos, y ella echaba del aceite.

6Y como los vasos fueron llenos, dijo á un hijo suyo: Tráeme aún otro vaso. Y él dijo: No hay más vasos. Entonces cesó el aceite.

7Vino ella luego, y contólo al

4.7
Jue. 13.61 R. 17.16
varón de Dios, el cual dijo: Ve, y vende el aceite, y paga á 4.7 Heb. el presente.tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quedare.

8Y aconteció también que un día pasaba Eliseo por

4.8
Jos. 19.18
Sunem; y había allí una
4.8
1 S. 25.22 S. 19.32
mujer principal, la cual le constriñó á que comiese del pan: y cuando por allí pasaba, veníase á su casa á comer del pan.

9Y ella dijo á su marido: He aquí ahora, yo entiendo que éste que siempre pasa por nuestra casa, es varón de Dios santo.

10Yo te ruego que hagas una pequeña cámara de paredes, y pongamos en ella cama, y mesa, y silla, y candelero, para que cuando viniere á nosotros, se recoja en ella.

11Y aconteció que un día vino él por allí, y recogióse en aquella cámara, y durmió en ella.

1 Eliseo resucita al

2 hijo de la Sunamita.

12Entonces dijo á Giezi su criado: Llama á esta Sunamita. Y como él la llamó, pareció ella delante de él.

13Y dijo él á Giezi: Dile: He aquí tú has estado solícita por nosotros con todo este esmero: ¿qué quieres que haga por ti? ¿has menester que hable por ti al rey, ó al

4.13
2 S. 19.13
general del ejército? Y ella respondió: Yo habito en medio de mi pueblo.

14Y él dijo: ¿Qué pues haremos por ella? Y Giezi respondió: He aquí ella no tiene hijo, y su marido es viejo.

15Dijo entonces: Llámala. Y él la llamó, y ella se paró á la puerta.

16Y él le dijo:

4.16
Gn. 18.14
A este
4.16
ver. 17.
tiempo según el tiempo de la vida, abrazarás un hijo. Y ella dijo: No, señor mío, varón de Dios,
4.16
ver. 28.
no hagas burla de tu sierva.

17Mas la mujer concibió, y parió un hijo á aquel tiempo que Eliseo le había dicho, según el tiempo de la vida.

18Y como el niño fué grande, aconteció que un día salió á su padre, á los segadores.

19Y dijo á su padre:

4.19
Véase
¡Mi cabeza, mi cabeza! Y él dijo á un criado: Llévalo á su madre.

20Y habiéndole él tomado, y traídolo á su madre, estuvo sentado sobre sus rodillas hasta medio día, y murióse.

21Ella entonces subió, y púsolo

4.21
vers. 10,32.
sobre la cama del varón de Dios, y cerrándole la puerta, salióse.

22Llamando luego á su marido, díjole: Ruégote que envíes conmigo á alguno de los criados y una de las asnas, para que yo vaya corriendo al varón de Dios, y vuelva.

23Y él dijo: ¿Para qué has de ir á él hoy? No es

4.23
Nm. 28.11
nueva luna, ni sábado. Y ella respondió:
4.23
ver. 26.
Paz.

24Después hizo enalbardar una borrica, y dijo al mozo: Guía y anda; y no me hagas detener para que suba, sino cuando yo te lo dijere.

25Partióse pues, y vino al varón de Dios

4.25
cp. 2.25.
al monte del Carmelo. Y cuando el varón de Dios la vió de lejos, dijo á su criado Giezi: He aquí la Sunamita:

26Ruégote que vayas ahora corriendo á recibirla, y dile: ¿Tienes paz? ¿y tu marido, y tu hijo? Y ella dijo: Paz.

27Y luego que llegó al varón de Dios en el

4.27
ver. 25.
monte,
4.27
Mt. 28.9
asió de sus pies. Y llegóse Giezi para quitarla; mas el varón de Dios le dijo: Déjala, porque su alma está en amargura, y Jehová me ha encubierto el motivo, y no me lo ha revelado.

28Y ella dijo: ¿Pedí yo hijo á mi señor?

4.28
ver. 16.
¿No dije yo, que no me burlases?

29Entonces dijo él á Giezi:

4.29
1 R. 18.46
Ciñe tus lomos, y toma mi bordón en tu mano, y ve; y si alguno te encontrare,
4.29
Lc. 10.4
no lo saludes; y si alguno te saludare, no le respondas: y
4.29
Hch. 19.12
pondrás mi bordón sobre el rostro del niño.

30Y dijo la madre del niño:

4.30
cp. 2.2.
Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré.

31El entonces se levantó, y siguióla. Y Giezi había ido delante de ellos, y había puesto el bordón sobre el rostro del niño, mas ni tenía voz ni sentido; y así se había vuelto para encontrar á Eliseo; y declaróselo, diciendo:

4.31
Jn. 11.11
El mozo no despierta.

32Y venido Eliseo á la casa, he aquí el niño que estaba tendido muerto sobre su cama.

33Entrando él entonces,

4.33
ver. 4.
cerró la puerta sobre ambos, y oró á Jehová.

34Después subió,

4.34
1 R. 17.20,21
y echóse sobre el niño, poniendo su boca sobre la boca de él, y sus ojos sobre sus ojos, y sus manos sobre las manos suyas;
4.34
1 R. 17.21Hch. 10.20
así se tendió sobre él, y calentóse la carne del joven.

35Volviéndose luego, paséose por la casa á una parte y á otra, y después subió, y tendióse sobre él; y el joven estornudó siete veces, y abrió sus ojos.

36Entonces llamó él á Giezi, y díjole: Llama á esta Sunamita. Y él la llamó. Y entrando ella, él le dijo: Toma tu hijo.

1 Otros milagros de Eliseo.

2 Naamán el Siro.

37Y así que ella entró, echóse á sus pies, é inclinóse á tierra:

4.37
1 R. 17.23He. 11.35
después tomó su hijo, y salióse.

38

4.38
cp. 2.1,3 y
Y Eliseo se volvió á Gilgal. Había entonces grande hambre en la tierra.
4.38
ver. 1. cp. 2.3.
Y los hijos de los profetas
4.38
cp. 2.3,5.
estaban con él, por lo que dijo á su criado: Pon una grande olla, y haz potaje para los hijos de los profetas.

39Y salió uno al campo á coger hierbas, y halló una como parra montés, y cogió de ella una faldada de calabazas silvestres: y volvió, y cortólas en la olla del potaje: porque no sabía lo que era.

40Echóse después para que comieran los hombres; pero sucedió que comiendo ellos de aquel guisado, dieron voces, diciendo: ¡Varón de Dios, la muerte en la olla! Y no lo pudieron comer.

41El entonces dijo: Traed harina.

4.41
cp. 2.21.
Y esparcióla en la olla, y dijo: Echa de comer á la gente. Y no hubo más mal en la olla.

42Vino entonces un hombre de

4.42
1 S. 9.4,7
Baal-salisa, el cual trajo al varón de Dios panes de primicias, veinte panes de cebada, y
4.42
Lv. 2.14
trigo nuevo en su espiga. Y él dijo:
4.42
Mt. 14.16-2115.32-38Mr. 8.4-9Jn. 6.5-13
Da á la gente para que coman.

43Y respondió su

4.43
cp. 6.15.
sirviente: ¿Cómo he de poner esto delante de cien hombres? Mas él tornó á decir: Da á la gente para que coman, porque así ha dicho Jehová: Comerán, y sobrará.

44Entonces él lo puso delante de ellos, y comieron, y sobróles, conforme á la palabra de Jehová.

5

51NAAMÁN, general del ejército del rey de Siria, era gran varón delante de su señor, y en alta estima, porque por medio de él había dado Jehová salvamento á la Siria. Era este hombre valeroso en extremo, pero leproso.

2Y de Siria habían salido

5.2
cp. 6.23.
cuadrillas, y habían llevado cautiva de la tierra de Israel una muchacha; la cual sirviendo á la mujer de Naamán,

3Dijo á su señora: Si rogase mi señor al profeta que está en Samaria, él lo

5.3
vers. 6,7,11.
sanaría de su lepra.

4Y entrando Naamán á su señor, declaróselo, diciendo: Así y así ha dicho una muchacha que es de la tierra de Israel.

5Y díjole el rey de Siria: Anda, ve, y yo enviaré letras al rey de Israel. Partió pues él,

5.5
1 S. 9.7
llevando consigo diez talentos de plata, y seis mil piezas de oro, y
5.5
vers. 22,23.
diez mudas de vestidos.

6Tomó también letras para el rey de Israel, que decían así: Luego en llegando á ti estas letras, sabe por ellas que yo envío á ti mi siervo Naamán, para que lo sanes de su lepra.

7Y luego que el rey de Israel leyó las cartas,

5.7
Gn. 44.13
rasgó sus vestidos, y dijo:
5.7
Gn. 30.2Dt. 32.39
¿Soy yo Dios, que mate y dé vida, para que éste envíe á mí á que sane un hombre de su lepra?
5.7
1 R. 20.7
Considerad ahora, y ved cómo busca ocasión contra mí.

8Y como Eliseo, varón de Dios oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestidos, envió á decir al rey: ¿Por qué has rasgado tus vestidos? Venga ahora á mí, y sabrá que hay profeta en Israel.

9Y vino Naamán con sus caballos y con su carro, y paróse á las puertas de la casa de Eliseo.

10Entonces Eliseo le envió un mensajero, diciendo:

5.10
Jn. 9.7
Ve, y lávate siete veces en el Jordán, y tu carne se te restaurará, y serás limpio.

11Y Naamán se fué enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano, y tocará el lugar, y sanará la lepra.

12Abana y Pharphar, ríos de

5.12
1 R. 11.24
Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavare en ellos, ¿no seré también limpio? Y volvióse, y fuése enojado.

13Mas sus criados se llegaron á él, y habláronle, diciendo:

5.13
cp. 6.21 y
Padre mío, si el profeta te mandara alguna gran cosa, ¿no la hicieras? ¿cuánto más, diciéndote: Lávate, y serás limpio?

1 Naamán curado de la lepra

2 y Giezi herido de ella.

14El entonces descendió, y zambullóse siete veces en el Jordán, conforme á la palabra del varón de Dios:

5.14
ver. 10.
y su carne se volvió como la carne de un niño,
5.14
Lc. 4.27
y fué limpio.

15Y volvió al varón de Dios, él y toda su compañía, y púsose delante de él, y dijo:

5.15
Dn. 2.473.296.26,27
He aquí ahora conozco que no hay Dios en toda la tierra, sino en Israel.
5.15
Gn. 33.11
Ruégote que recibas algún presente de tu siervo.

16Mas él dijo:

5.16
1 R. 17.1
Vive Jehová, delante del cual estoy,
5.16
Gn. 14.23
que no lo tomaré. E importunándole que tomase, él nunca quiso.

17Entonces Naamán dijo: Ruégote pues, ¿no se dará á tu siervo una carga de un par de acémilas de aquesta tierra? porque de aquí adelante tu siervo no sacrificará holocausto ni sacrificio á otros dioses, sino á Jehová.

18En esto perdone Jehová á tu siervo: que cuando mi señor entrare en el templo de Rimmón, y para adorar en él se

5.18
cp. 7.2,17.
apoyare sobre mi mano, si yo también me inclinare en el templo de Rimmón, si en el templo de Rimmón me inclino, Jehová perdone en esto á tu siervo.

19Y él le dijo:

5.19
1 S. 1.17
Vete en paz. Partióse pues de él, y caminó como el espacio de una milla.

20Entonces

5.20
cp. 4.12.
Giezi, criado de Eliseo el varón de Dios, dijo entre sí: He aquí mi señor estorbó á este Siro Naamán, no tomando de su mano las cosas que había traído. Vive Jehová, que correré yo tras él, y tomaré de él alguna cosa.

21Y siguió Giezi á Naamán: y como le vió Naamán que venía corriendo tras él,

5.21
Gn. 24.64
apeóse del carro para recibirle, y dijo:
5.21
cp. 9.11.
¿Va bien?

22Y él dijo: Bien. Mi señor me envía á decir: He aquí vinieron á mí en esta hora del

5.22
Jos. 24.33
monte de Ephraim dos mancebos
5.22
cp. 2.3.
de los hijos de los profetas: ruégote que les des un talento de plata, y sendas mudas de vestidos.

23Y Naamán dijo:

5.23
cp. 6.3.
Ruégote que tomes dos talentos. Y él le constriñó, y ató dos talentos de plata en dos sacos, y dos mudas de vestidos, y púsolo á cuestas á dos de sus criados, que lo llevasen delante de él.

24Y llegado que hubo á un lugar secreto, él lo tomó de mano de ellos, y guardólo en casa: luego mandó á los hombres que se fuesen.

25Y él entró, y púsose delante de su señor. Y Eliseo le dijo: ¿De dónde vienes, Giezi? Y él dijo: Tu siervo no ha ido á ninguna parte.

26El entonces le dijo: ¿No fué también mi corazón, cuando el hombre volvió de su carro á recibirte? ¿es tiempo de tomar plata, y de tomar vestidos, olivares, viñas, ovejas, bueyes, siervos y siervas?

27La lepra de Naamán se te pegará á ti, y á tu simiente para siempre. Y salió de delante de él leproso,

5.27
Ex. 4.6
blanco como la nieve.