Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
4

41UNA mujer, de las mujeres de los

4.1
cp. 2.3.
hijos de los profetas, clamó á Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido es muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová: y ha venido el acreedor
4.1
Lv. 25.39,41Neh. 5.5Mt. 18.25
para tomarse dos hijos míos por siervos.

2Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una botija de aceite.

3Y él le dijo: Ve, y pide para ti vasos prestados de todos tus vecinos, vasos vacíos, no pocos.

4Entra luego, y cierra la puerta tras ti y tras tus hijos; y echa en todos los vasos, y en estando uno lleno, ponlo aparte.

5Y partióse la mujer de él, y cerró la puerta tras sí y tras sus hijos; y ellos le llegaban los vasos, y ella echaba del aceite.

6Y como los vasos fueron llenos, dijo á un hijo suyo: Tráeme aún otro vaso. Y él dijo: No hay más vasos. Entonces cesó el aceite.

7Vino ella luego, y contólo al

4.7
Jue. 13.61 R. 17.16
varón de Dios, el cual dijo: Ve, y vende el aceite, y paga á 4.7 Heb. el presente.tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quedare.

8Y aconteció también que un día pasaba Eliseo por

4.8
Jos. 19.18
Sunem; y había allí una
4.8
1 S. 25.22 S. 19.32
mujer principal, la cual le constriñó á que comiese del pan: y cuando por allí pasaba, veníase á su casa á comer del pan.

9Y ella dijo á su marido: He aquí ahora, yo entiendo que éste que siempre pasa por nuestra casa, es varón de Dios santo.

10Yo te ruego que hagas una pequeña cámara de paredes, y pongamos en ella cama, y mesa, y silla, y candelero, para que cuando viniere á nosotros, se recoja en ella.

11Y aconteció que un día vino él por allí, y recogióse en aquella cámara, y durmió en ella.

1 Eliseo resucita al

2 hijo de la Sunamita.

12Entonces dijo á Giezi su criado: Llama á esta Sunamita. Y como él la llamó, pareció ella delante de él.

13Y dijo él á Giezi: Dile: He aquí tú has estado solícita por nosotros con todo este esmero: ¿qué quieres que haga por ti? ¿has menester que hable por ti al rey, ó al

4.13
2 S. 19.13
general del ejército? Y ella respondió: Yo habito en medio de mi pueblo.

14Y él dijo: ¿Qué pues haremos por ella? Y Giezi respondió: He aquí ella no tiene hijo, y su marido es viejo.

15Dijo entonces: Llámala. Y él la llamó, y ella se paró á la puerta.

16Y él le dijo:

4.16
Gn. 18.14
A este
4.16
ver. 17.
tiempo según el tiempo de la vida, abrazarás un hijo. Y ella dijo: No, señor mío, varón de Dios,
4.16
ver. 28.
no hagas burla de tu sierva.

17Mas la mujer concibió, y parió un hijo á aquel tiempo que Eliseo le había dicho, según el tiempo de la vida.

18Y como el niño fué grande, aconteció que un día salió á su padre, á los segadores.

19Y dijo á su padre:

4.19
Véase
¡Mi cabeza, mi cabeza! Y él dijo á un criado: Llévalo á su madre.

20Y habiéndole él tomado, y traídolo á su madre, estuvo sentado sobre sus rodillas hasta medio día, y murióse.

21Ella entonces subió, y púsolo

4.21
vers. 10,32.
sobre la cama del varón de Dios, y cerrándole la puerta, salióse.

22Llamando luego á su marido, díjole: Ruégote que envíes conmigo á alguno de los criados y una de las asnas, para que yo vaya corriendo al varón de Dios, y vuelva.

23Y él dijo: ¿Para qué has de ir á él hoy? No es

4.23
Nm. 28.11
nueva luna, ni sábado. Y ella respondió:
4.23
ver. 26.
Paz.

24Después hizo enalbardar una borrica, y dijo al mozo: Guía y anda; y no me hagas detener para que suba, sino cuando yo te lo dijere.

25Partióse pues, y vino al varón de Dios

4.25
cp. 2.25.
al monte del Carmelo. Y cuando el varón de Dios la vió de lejos, dijo á su criado Giezi: He aquí la Sunamita:

26Ruégote que vayas ahora corriendo á recibirla, y dile: ¿Tienes paz? ¿y tu marido, y tu hijo? Y ella dijo: Paz.

27Y luego que llegó al varón de Dios en el

4.27
ver. 25.
monte,
4.27
Mt. 28.9
asió de sus pies. Y llegóse Giezi para quitarla; mas el varón de Dios le dijo: Déjala, porque su alma está en amargura, y Jehová me ha encubierto el motivo, y no me lo ha revelado.

28Y ella dijo: ¿Pedí yo hijo á mi señor?

4.28
ver. 16.
¿No dije yo, que no me burlases?

29Entonces dijo él á Giezi:

4.29
1 R. 18.46
Ciñe tus lomos, y toma mi bordón en tu mano, y ve; y si alguno te encontrare,
4.29
Lc. 10.4
no lo saludes; y si alguno te saludare, no le respondas: y
4.29
Hch. 19.12
pondrás mi bordón sobre el rostro del niño.

30Y dijo la madre del niño:

4.30
cp. 2.2.
Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré.

31El entonces se levantó, y siguióla. Y Giezi había ido delante de ellos, y había puesto el bordón sobre el rostro del niño, mas ni tenía voz ni sentido; y así se había vuelto para encontrar á Eliseo; y declaróselo, diciendo:

4.31
Jn. 11.11
El mozo no despierta.

32Y venido Eliseo á la casa, he aquí el niño que estaba tendido muerto sobre su cama.

33Entrando él entonces,

4.33
ver. 4.
cerró la puerta sobre ambos, y oró á Jehová.

34Después subió,

4.34
1 R. 17.20,21
y echóse sobre el niño, poniendo su boca sobre la boca de él, y sus ojos sobre sus ojos, y sus manos sobre las manos suyas;
4.34
1 R. 17.21Hch. 10.20
así se tendió sobre él, y calentóse la carne del joven.

35Volviéndose luego, paséose por la casa á una parte y á otra, y después subió, y tendióse sobre él; y el joven estornudó siete veces, y abrió sus ojos.

36Entonces llamó él á Giezi, y díjole: Llama á esta Sunamita. Y él la llamó. Y entrando ella, él le dijo: Toma tu hijo.

1 Otros milagros de Eliseo.

2 Naamán el Siro.

37Y así que ella entró, echóse á sus pies, é inclinóse á tierra:

4.37
1 R. 17.23He. 11.35
después tomó su hijo, y salióse.

38

4.38
cp. 2.1,3 y
Y Eliseo se volvió á Gilgal. Había entonces grande hambre en la tierra.
4.38
ver. 1. cp. 2.3.
Y los hijos de los profetas
4.38
cp. 2.3,5.
estaban con él, por lo que dijo á su criado: Pon una grande olla, y haz potaje para los hijos de los profetas.

39Y salió uno al campo á coger hierbas, y halló una como parra montés, y cogió de ella una faldada de calabazas silvestres: y volvió, y cortólas en la olla del potaje: porque no sabía lo que era.

40Echóse después para que comieran los hombres; pero sucedió que comiendo ellos de aquel guisado, dieron voces, diciendo: ¡Varón de Dios, la muerte en la olla! Y no lo pudieron comer.

41El entonces dijo: Traed harina.

4.41
cp. 2.21.
Y esparcióla en la olla, y dijo: Echa de comer á la gente. Y no hubo más mal en la olla.

42Vino entonces un hombre de

4.42
1 S. 9.4,7
Baal-salisa, el cual trajo al varón de Dios panes de primicias, veinte panes de cebada, y
4.42
Lv. 2.14
trigo nuevo en su espiga. Y él dijo:
4.42
Mt. 14.16-2115.32-38Mr. 8.4-9Jn. 6.5-13
Da á la gente para que coman.

43Y respondió su

4.43
cp. 6.15.
sirviente: ¿Cómo he de poner esto delante de cien hombres? Mas él tornó á decir: Da á la gente para que coman, porque así ha dicho Jehová: Comerán, y sobrará.

44Entonces él lo puso delante de ellos, y comieron, y sobróles, conforme á la palabra de Jehová.