Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
26

261Y VINIERON los Zipheos á Saúl en Gabaa, diciendo:

26.1
cp. 23.19.
¿No está David escondido en el collado de Hachîla delante del desierto?

2Saúl entonces se levantó, y descendió al desierto de Ziph, llevando consigo tres mil hombres escogidos de Israel, para buscar á David en el desierto de Ziph.

3Y asentó Saúl el campo en el collado de Hachîla, que está delante del desierto junto al camino. Y estaba David en el desierto, y entendió que Saúl le seguía en el desierto.

1 David perdona otra vez

2 la vida á Saúl.

4David por tanto envió espías, y entendió por cierto que Saúl había venido.

5Y levantóse David, y vino al sitio donde Saúl había asentado el campo; y miró David el lugar donde dormía Saúl,

26.5
2 S. 2.8
y Abner hijo de Ner, general de su ejército. Y estaba Saúl durmiendo en
26.5
cp. 17.20.
la trinchera, y el pueblo por el campo en derredor de él.

6Entonces habló David, y requirió á Ahimelech Hetheo, y á

26.6
2 S. 2.1816.918.1221.17
Abisai
26.6
2 S. 3.3919.22
hijo de Sarvia, hermano de Joab, diciendo: ¿Quién
26.6
Jue. 7.10,11
descenderá conmigo á Saúl al campo? Y dijo Abisai: Yo descenderé contigo.

7David pues y Abisai vinieron al pueblo de noche: y he aquí Saúl que estaba tendido durmiendo en la trinchera, y su lanza hincada en tierra

26.7
cp. 19.13.
a su cabecera; y Abner y el pueblo estaban alrededor de él tendidos.

8Entonces dijo Abisai á David: Hoy ha

26.8
cp. 24.5.
Dios entregado á tu enemigo en tus manos: ahora pues, herirélo luego con la lanza, cosiéndole con la tierra de un golpe, y no segundaré.

9Y David respondió á Abisai: No le mates:

26.9
cp. 12.3 y
porque ¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová, y será inocente?

10Dijo además David: Vive Jehová,

26.10
cp. 25.38.
que si Jehová no lo hiriere,
26.10
Job 7.114.5
o que su día llegue para que muera,
26.10
cp. 31.6.
o que descendiendo en batalla perezca,

11

26.11
cp. 24.6.
Guardeme Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová; empero toma ahora la lanza que está á su cabecera, y la botija del agua, y vámonos.

12Llevóse pues David la lanza y la botija de agua de la cabecera de Saúl, y fuéronse; que no hubo nadie que viese, ni entendiese, ni velase, pues todos dormían: porque un profundo sueño

26.12
Gn. 2.2115.12
enviado de Jehová había caído sobre ellos.

13Y pasando David de la otra parte, púsose desviado en la cumbre del monte, habiendo grande distancia entre ellos;

14Y dió voces David al pueblo, y á Abner hijo de Ner, diciendo: ¿No respondes, Abner? Entonces Abner respondió y dijo: ¿Quién eres tú que das voces al rey?

15Y dijo David á Abner: ¿No eres varón tú? ¿y quién hay como tú en Israel? ¿por qué pues no has guardado al rey tu señor? que ha entrado uno del pueblo á matar á tu señor el rey.

16Esto que has hecho, no está bien. Vive Jehová, que sois

26.16
cp. 20.31.
dignos de muerte, que no habéis guardado á vuestro señor, al ungido de Jehová. Mira pues ahora dónde está la lanza del rey, y la botija del agua que estaba á su cabecera.

17Y conociendo Saúl la voz de David, dijo:

26.17
cp. 24.16.
¿No es esta tu voz, hijo mío David? Y David respondió: Mi voz es, rey señor mío.

18Y dijo:

26.18
cp. 24.9,11.
¿Por qué persigue así mi señor á su siervo? ¿qué he hecho? ¿qué mal hay en mi mano?

19Ruego pues, que el rey mi señor oiga ahora las palabras de su siervo.

26.19
Gn. 8.212 S. 24.1
Si Jehová te incita contra mí, acepte un sacrificio: mas si fueren hijos de hombres, malditos ellos en presencia de Jehová,
26.19
Sal. 120.5
que me han echado hoy para que no me junte
26.19
2 S. 14.1620.19
en la heredad de Jehová, diciendo: Ve y sirve á dioses ajenos.

20No caiga pues ahora mi sangre en tierra delante de Jehová: porque ha salido el rey de Israel á buscar

26.20
cp. 24.14.
una pulga, así como quien persigue una perdiz por los montes.

21Entonces dijo

26.21
cp. 15.24 y
Saúl: He pecado: vuélvete, hijo mío David, que ningún mal te haré más, pues que mi vida ha sido estimada hoy en tus ojos. He aquí, yo he hecho neciamente, y he errado en gran manera.

22Y David respondió, y dijo: He aquí la lanza del rey; pase acá uno de los criados, y tómela.

23

26.23
Sal. 7.8
Y Jehová pague á cada uno su justicia y su lealtad: que Jehová te había entregado hoy en mi mano, mas yo no quise extender mi mano sobre el ungido de Jehová.

24Y he aquí, como tu vida ha sido estimada hoy en mis ojos, así sea mi vida estimada en los ojos de Jehová, y me libre de toda aflicción.

1 David al servicio de Achîs.

2 La pithonisa de Endor.

25Y Saúl dijo á David:

26.25
Rt. 2.20
Bendito eres tú, hijo mío David; sin duda ejecutarás tú grandes empresas, y prevalecerás. Entonces David se fué su camino, y Saúl se volvió á su lugar.

27

271Y DIJO David en su corazón: Al fin seré muerto algún día por la mano de Saúl: nada por tanto me será mejor que fugarme á la tierra de los Filisteos, para que Saúl se deje de mí, y no me ande buscando más por todos los términos de Israel, y así me escaparé de sus manos.

2Levantóse pues David, y con los

27.2
cp. 23.13.
seiscientos hombres que tenía consigo pasóse á Achîs hijo de Maoch, rey de
27.2
cp. 17.4.
Gath.

3Y moró David con Achîs en Gath, él y los suyos, cada uno con su familia: David

27.3
cp. 25.43.
con sus dos mujeres, Ahinoam Jezreelita, y Abigail, la que fué mujer de Nabal el del Carmelo.

4Y vino la nueva á Saúl que David se había huído á Gath, y no lo buscó más.

5Y David dijo á Achîs:

27.5
cp. 20.3.
Si he hallado ahora gracia en tus ojos, séame dado lugar en algunas de las ciudades de la tierra, donde habite: porque ¿ha de morar tu siervo contigo en la ciudad real?

6Y Achîs le dió aquel día á

27.6
Jos. 15.31
Siclag. De aquí fué Siclag de los reyes de Judá hasta hoy.

7Y fué el número de los días que David habitó en la tierra de los Filisteos,

27.7
cp. 29.3.
cuatro meses y algunos días.

8Y subía David con los suyos, y hacían entradas en los

27.8
Jos. 13.2
Gesureos, y en los Gerzeos, y en
27.8
cp. 15.2.
los Amalecitas: porque estos habitaban de largo tiempo la tierra, desde como
27.8
Gn. 16.7
se va á Shur hasta la tierra de Egipto.

9Y hería David el país, y no dejaba á vida hombre ni mujer: y llevábase las ovejas y las vacas y los asnos y los camellos y las ropas; y volvía, y veníase á Achîs.

10Y decía Achîs: ¿Dónde habéis corrido hoy? Y David decía: Al mediodía de Judá, y al mediodía de

27.10
cp. 30.29.
Jerameel, ó contra el mediodía de
27.10
Jue. 1.16
Ceni.

11Ni hombre ni mujer dejaba á vida David, que viniese á Gath; diciendo: Porque no den aviso de nosotros, diciendo: Esto hizo David. Y esta era su costumbre todo el tiempo que moró en tierra de los Filisteos.

12Y Achîs creía á David, diciendo así: El se hace abominable en su pueblo de Israel, y será siempre mi siervo.

28

281Y ACONTECIÓ que en aquellos días los Filisteos juntaron sus campos para pelear contra Israel. Y dijo Achîs á David: Sabe de cierto que has de salir conmigo á campaña, tú y los tuyos.

2Y David respondió á Achîs: Sabrás pues lo que hará tu siervo. Y Achîs dijo á David: Por tanto te haré guarda de mi cabeza todos los días.

3Ya

28.3
cp. 25.1.
Samuel era muerto, y todo Israel lo había lamentado, y habíanle sepultado en
28.3
cp. 1.19.
Rama, en su ciudad. Y
28.3
Ex. 22.18Lv. 19.31
Saúl había echado de la tierra los encantadores y adivinos.

4Pues como los Filisteos se juntaron, vinieron y asentaron campo en

28.4
Jos. 19.18
Sunam: y Saúl juntó á todo Israel, y asentaron campo en
28.4
cp. 31.1.
Gilboa.

5Y cuando vió Saúl el campo de los Filisteos, temió, y turbóse su corazón en gran manera.

6Y

28.6
ver. 15. cp. 14.37.
consultó Saúl á Jehová; pero Jehová no le respondió, ni por
28.6
Nm. 12.6
sueños, ni por
28.6
Ex. 28.30
Urim, ni por profetas.

7Entonces Saúl dijo á sus criados: Buscadme una mujer que tenga

28.7
1 Cr. 10.13
espíritu de pythón, para que yo vaya á ella, y por medio de ella pregunte. Y sus criados le respondieron: He aquí hay una mujer en
28.7
Jos. 17.11
Endor que tiene espíritu de pythón.

8Y disfrazóse Saúl, y púsose otros vestidos, y fuése con dos hombres, y vinieron á aquella mujer de noche; y

28.8
Dt. 18.10
él dijo: Yo te ruego que me adivines por el espíritu de pythón, y me hagas subir á quien yo te dijere.

1 Samuel se aparece á Saúl

2 y le predice su muerte.

9Y la mujer le dijo: He aquí tú sabes lo que Saúl ha hecho, cómo ha

28.9
ver. 3.
separado de la tierra los pythones y los adivinos: ¿por qué pues pones tropiezo á mi vida, para hacerme matar?

10Entoces Saúl le juró por Jehová, diciendo: Vive Jehová, que ningún mal te vendrá por esto.

11La mujer entonces dijo: ¿A quién te haré venir? Y él respondió: Hazme venir á Samuel.

12Y viendo la mujer á Samuel, clamó en alta voz, y habló aquella mujer á Saúl, diciendo:

13¿Por qué me has engañado? que tú eres Saúl. Y el rey le dijo: No temas: ¿qué has visto? Y la mujer respondió á Saúl: He visto dioses que suben de la tierra.

14Y él le dijo: ¿Cuál es su forma? Y ella respondió: Un hombre anciano viene, cubierto de

28.14
cp. 15.27.
un manto. Saúl entonces entendió que era Samuel, y humillando el rostro á tierra, hizo gran reverencia.

15Y Samuel dijo á Saúl: ¿Por qué me has inquietado haciéndome venir? Y Saúl respondió: Estoy muy congojado; pues los Filisteos pelean contra mí, y

28.15
ver. 16. cp. 16.14 y
Dios se ha apartado de mí, y no me
28.15
ver. 6.
responde más, ni por mano de
28.15
ver. 17.
profetas, ni por sueños: por esto te he llamado, para que me declares qué tengo de hacer.

16Entonces Samuel dijo: ¿Y para qué me preguntas á mí, habiéndose apartado de ti Jehová, y es tu enemigo?

17Jehová pues ha hecho

28.17
cp. 15.28.
como habló por medio de mí; pues ha cortado Jehová el reino de tu mano, y lo ha dado á tu compañero David.

18

28.18
cp. 15.9.
Como tú no obedeciste á la voz de Jehová, ni cumpliste el furor de su ira sobre Amalec, por eso Jehová te ha hecho esto hoy.

19Y Jehová entregará á Israel también contigo en manos de los Filisteos: y mañana seréis conmigo, tú y

28.19
cp. 31.2.
tus hijos: y aun el campo de Israel entregará Jehová en manos de los Filisteos.

20En aquel punto cayó Saúl en tierra cuan grande era, y tuvo gran temor por las palabras de Samuel; que no quedó en él esfuerzo ninguno, porque en todo aquel día y aquella noche no había comido pan.

21Entonces la mujer vino á Saúl, y viéndole en grande manera turbado, díjole: He aquí que tu criada ha obedecido á tu voz, y

28.21
Jue. 12.3
he puesto mi vida en mi mano, y he oído las palabras que tú me has dicho.

22Ruégote pues, que tú también oigas la voz de tu sierva: pondré yo delante de ti un bocado de pan que comas, para que te corrobores, y vayas tu camino.

23Y él lo rehusó, diciendo: No comeré. Mas sus criados juntamente con la mujer le constriñeron, y él los obedeció. Levantóse pues del suelo, y sentóse sobre una cama.

24Y aquella mujer tenía en su casa un ternero grueso, el cual mató luego; y tomó

28.24
Gn. 18.6
harina y amasóla, y coció de ella panes sin levadura.

25Y lo trajo delante de Saúl y de sus criados; y luego que hubieron comido, se levantaron, y partieron aquella noche.