Reina Valera Bible 1909 (RVR09)
24

241ENTONCES David subió de allí, y habitó en los parajes fuertes en

24.1
Jos. 15.62
Engaddi.

2Y como Saúl volvió de los Filisteos, diéronle aviso diciendo: He aquí que David está en el desierto de Engaddi.

3Y tomando Saúl tres mil hombres escogidos de todo Israel, fué en busca de David y de los suyos, por las cumbres de los peñascos de las cabras monteses.

4Y como llegó á una

24.4
Nm. 32.16
majada de ovejas en el camino, donde había una cueva, entró Saúl en
24.4
Jue. 3.24
ella á cubrir sus pies:
24.4
Sal. 57
y David y los suyos estaban á los lados de la cueva.

5

24.5
cp. 26.8.
Entonces los de David le dijeron: He aquí el día que te ha dicho Jehová: He aquí que entrego tu enemigo en tus manos, y harás con él como te pareciere. Y levantóse David, y calladamente cortó la orilla del manto de Saúl.

1 David perdona

2 la vida de Saúl.

6Después de lo cual

24.6
2 S. 24.10
el corazón de David le golpeaba, porque había cortado la orilla del manto de Saúl.

7Y dijo á los suyos: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor,

24.7
ver. 11. cp. 12.3.
el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová.

8Así quebrantó David á los suyos con palabras, y no les permitió que se levantasen contra Saúl. Y Saúl, saliendo de la cueva, fuése su camino.

9También David se levantó después, y saliendo de la cueva dió voces á las espaldas de Saúl, diciendo: ¡Mi señor el rey! Y como Saúl miró atrás, David inclinó su rotro á tierra, é hizo reverencia.

10Y dijo David á Saúl: ¿Por qué oyes las palabras de los que dicen: Mira que David procura tu mal?

11He aquí han visto hoy tus ojos como Jehová te ha puesto hoy en mis manos en la cueva: y

24.11
ver. 5.
dijeron que te matase, mas te perdoné, porque dije: No extenderé mi mano contra mi señor, porque ungido es de Jehová.

12Y mira, padre mío, mira aún la orilla de tu manto en mi mano: porque yo corté la orilla de tu manto, y no te maté. Conoce pues y ve que no hay mal ni traición en mi mano, ni he pecado contra ti; con todo, tú andas á caza de mi vida para quitármela.

13

24.13
Gn. 16.5Jue. 11.27Job 5.8
Juzgue Jehová entre mí y ti, y véngueme de ti Jehová: empero mi mano no será contra ti.

14Como dice el proverbio de los antiguos: De los impíos saldrá la impiedad: así que mi mano no será contra ti.

15¿Tras quién ha salido el rey de Israel? ¿á quién persigues? ¿á un perro muerto? ¿á una pulga?

16Jehová pues será juez, y él juzgará entre mí y ti. El vea, y sustente mi causa, y me defienda de tu mano.

17Y aconteció que, como David acabó de decir estas palabras á Saúl, Saúl dijo:

24.17
cp. 26.17.
¿No es esta la voz tuya, hijo mío David? Y alzando Saúl su voz lloró.

18Y dijo á David: Más justo eres tú que yo, que me has pagado con bien, habiéndote yo pagado con mal.

19Tú has mostrado hoy que has hecho conmigo bien; pues no me has muerto, habiéndome Jehová puesto en tus manos.

20Porque ¿quién hallará á su enemigo, y lo dejará ir sano y salvo? Jehová te pague con bien por lo que en este día has hecho conmigo.

21Y ahora,

24.21
cp. 23.17.
como yo entiendo que tú has de reinar, y que el reino de Israel ha de ser en tu mano firme y estable,

22

24.22
Gn. 21.23
Júrame pues ahora por Jehová,
24.22
2 S. 21.7
que no cortarás mi simiente después de mí, ni raerás mi nombre de la casa de mi padre.

23Entonces David juró á Saúl. Y fuése Saúl á su casa, y David y los

24.23
cp. 23.29.
suyos se subieron al sitio fuerte.

25

251Y

25.1
cp. 28.3.
MURIÓ Samuel, y juntóse todo Israel, y
25.1
Dt. 34.8
lo lloraron, y lo sepultaron en su casa en
25.1
cp. 1.19.
Rama. Y levantóse David, y se fué al
25.1
Nm. 10.12
desierto de Parán.

2Y en Maón había un hombre que tenía su hacienda en el Carmelo, el cual era muy rico, que tenía tres mil ovejas y mil cabras. Y aconteció hallarse esquilando sus ovejas en el Carmelo.

3El nombre de aquel varón era Nabal, y el nombre de su mujer, Abigail. Y era aquella mujer de buen entendimiento y de buena gracia; mas el hombre era duro y de malos hechos; y era del linaje de Caleb.

4Y oyó David en el desierto que Nabal

25.4
2 S. 13.23
esquilaba sus ovejas.

5Entonces envió David diez criados, y díjoles: Subid al Carmelo, é id á Nabal, y saludadle en mi nombre.

1 Rudeza de Nabal

2 y prudencia de Abigail

6Y decidle así:

25.6
1 Cr. 12.18Sal. 122.7Mt. 10.12,13Lc. 10.5
Que vivas y sea paz á ti, y paz á tu familia, y paz á todo cuanto tienes.

7Ha poco supe que tienes esquiladores. Ahora, á los pastores tuyos que han estado con nosotros,

25.7
vers. 15,21.
nunca les hicimos fuerza, ni les faltó algo en todo el tiempo que han estado en el Carmelo.

8Pregunta á tus criados, que ellos te lo dirán. Hallen por tanto estos criados gracia en tus ojos, pues que venimos en

25.8
Est. 8.179.19,22
buen día: ruégote que des lo que tuvieres á mano á tus siervos, y á tu hijo David.

9Y como llegaron los criados de David, dijeron á Nabal todas estas palabras en nombre de David, y callaron.

10Y Nabal respondió á los criados de David, y dijo:

25.10
Jue. 9.28
¿Quién es David? ¿y quién es el hijo de Isaí? Muchos siervos hay hoy
25.10
Jue. 12.4
que se huyen de sus señores.

11¿He de tomar yo ahora mi pan, mi agua, y mi víctima que he preparado para mis esquiladores, y la daré á hombres que no sé de dónde son?

12Y tornándose los criados de David, volviéronse por su camino, y vinieron y dijeron á David todas estas palabras.

13Entonces David dijo á sus hombres: Cíñase cada uno su espada. Y ciñóse cada uno su espada: también David ciñó su espada; y subieron tras David como

25.13
cp. 22.2 y
cuatrocientos hombres, y dejaron
25.13
cp. 30.24.
doscientos con el bagaje.

14Y uno de los criados dió aviso á Abigail mujer de Nabal, diciendo: He aquí David envió mensajeros del desierto que

25.14
cp. 13.10.
saludasen á nuestro amo, y él los ha zaherido.

15Mas aquellos hombres nos han sido muy buenos, y nunca nos han hecho fuerza, ni ninguna cosa nos ha faltado en todo el tiempo que hemos conversado con ellos, mientras hemos estado en el campo.

16

25.16
Ex. 14.22Job 1.10
Hannos sido por muro de día y de noche, todos los días que hemos estado con ellos apacentando las ovejas.

17Ahora pues, entiende y mira lo que has de hacer, porque el mal está del todo resuelto contra nuestro amo y contra toda su casa: pues él es un 25.17 Heb. hijo de Belial. Dt. 13.13.hombre tan malo, que no hay quien pueda hablarle.

18Entonces Abigail tomó luego

25.18
Gn. 32.13
doscientos panes, y dos cueros de vino, y cinco ovejas guisadas, y cinco medidas de grano tostado, y cien hilos de
25.18
cp. 30.12.
uvas pasas, y doscientos panes de higos secos, y cargólo en asnos;

19Y dijo á sus criados: Id delante de mí, que yo os seguiré luego. Y nada declaró á su marido Nabal.

20Y sentándose sobre un asno descendió por una parte secreta del monte, y he aquí David y los suyos que venían frente á ella, y ella les fué al encuentro.

21Y David había dicho: Ciertamente en vano he guardado todo lo que éste tiene en el desierto, sin que nada le haya faltado de todo cuanto es suyo; y él me ha vuelto mal por bien.

22

25.22
Rt. 1.17
Así haga Dios, y así añada á los enemigos de David, que de aquí á mañana no tengo de dejar de todo lo que fuere suyo ni aun meante á la pared.

23Y como Abigail vió á

25.23
Jos. 15.18
David, apeóse prestamente del asno, y
25.23
ver. 41.
postrándose delante de David sobre su rostro, inclinóse á tierra;

24Y echóse á sus pies, y dijo: Señor mío,

25.24
2 S. 14.9
sobre mí sea el pecado; mas ruégote hable tu sierva en tus oídos, y oye las palabras de tu sierva.

25No ponga ahora mi señor su corazón á aquel hombre brusco, á Nabal; porque conforme á su nombre, así es. El se llama Nabal, y la locura está con él: mas yo tu sierva no vi los criados de mi señor, los cuales tú enviaste.

26Ahora pues, señor mío,

25.26
cp. 20.3.
vive Jehová y vive tu alma, que Jehová te ha estorbado que vinieses á derramar sangre, y vengarte por tu propia mano. Sean pues como Nabal tus enemigos, y todos los que procuran mal contra mi señor.

1 para aplacar á David.

2 Abigail, mujer de David.

27

25.27
Gn. 33.11
Y ahora esta bendición que tu sierva ha traído á mi señor, dése á los criados que siguen á mi señor.

28Y yo te ruego que perdones á tu sierva esta ofensa;

25.28
cp. 2.35.
pues Jehová de cierto hará casa firme á mi señor, por cuanto mi señor
25.28
cp. 18.17.
hace las guerras de Jehová, y mal no se ha hallado en ti en tus días.

29Bien que alguien se haya levantado á perseguirte y atentar á tu vida, con todo, el alma de mi señor será ligada en el haz de los que viven con Jehová Dios tuyo,

25.29
Jer. 10.18
y él arrojará el alma de tus enemigos como de en medio de la palma de una honda.

30Y acontecerá que cuando Jehová hiciere con mi señor conforme á todo el bien que ha hablado de ti, y te mandare que seas caudillo sobre Israel,

31Entonces, señor mío, no te será esto en tropiezo y turbación de corazón, el que hayas derramado sangre sin causa, ó que mi señor se haya vengado por sí mismo. Guárdese pues mi señor, y cuando Jehová hiciere bien á mi señor, acuérdate de tu sierva.

32Y dijo David á Abigail:

25.32
ver. 39.
Bendito sea Jehová Dios de Israel, que te envió para que hoy me encontrases;

33Y bendito sea tu razonamiento, y bendita tú,

25.33
vers. 26,34,39.
que me has estorbado hoy el ir á derramar sangre, y á vengarme por mi propia mano:

34Porque, vive Jehová Dios de Israel que me ha

25.34
ver. 26.
defendido de hacerte mal, que si no te hubieras dado priesa en venirme al encuentro, de aquí á mañana
25.34
ver. 22.
no le quedara á Nabal meante á la pared.

35Y recibió David de su mano lo que le había traído, y díjole:

25.35
cp. 1.17.
Sube en paz á tu casa, y mira que he oído tu voz, y tenídote respeto.

36Y Abigail se vino á Nabal, y

25.36
2 S. 13.23,28
he aquí que él tenía banquete en su casa como banquete de rey: y el corazón de Nabal estaba alegre en él, y estaba muy borracho; por lo que ella no le declaró poco ni mucho, hasta que vino el día siguiente.

37Pero á la mañana, cuando el vino había salido de Nabal, refirióle su mujer aquestas cosas; y se le amorteció el corazón, y quedóse como una piedra.

38Y pasados diez días Jehová hirió á Nabal, y murió.

39Y luego que David oyó que Nabal era muerto, dijo: Bendito sea Jehová que

25.39
cp. 24.16.
juzgó la causa de mi afrenta recibida de la mano de Nabal,
25.39
vers. 26,34.
y ha preservado del mal á su siervo; y Jehová
25.39
1 R. 2.44Sal. 7.16Ez. 17.19
ha tornado la malicia de Nabal sobre su propia cabeza. Después envió David á hablar á Abigail, para tomarla por su mujer.

40Y los criados de David vinieron á Abigail en el Carmelo, y hablaron con ella, diciendo: David nos ha enviado á ti, para tomarte por su mujer.

41Y ella se levantó, é inclinó su rostro á tierra, diciendo: He aquí tu sierva, para que sea sierva que lave los pies de los siervos de mi señor.

42Y levantándose luego Abigail con cinco mozas que la seguían, montóse en un asno, y siguió los mensajeros de David, y fué su mujer.

43También tomó David á Ahinoam de

25.43
Jos. 15.56
Jezreel,
25.43
cp. 27.3 y
y ambas á dos fueron sus mujeres.

44Porque Saúl había dado

25.44
cp. 19.17.
su hija Michâl mujer de David, á Palti hijo de Lais, que era de
25.44
Is. 10.30
Gallim.

26

261Y VINIERON los Zipheos á Saúl en Gabaa, diciendo:

26.1
cp. 23.19.
¿No está David escondido en el collado de Hachîla delante del desierto?

2Saúl entonces se levantó, y descendió al desierto de Ziph, llevando consigo tres mil hombres escogidos de Israel, para buscar á David en el desierto de Ziph.

3Y asentó Saúl el campo en el collado de Hachîla, que está delante del desierto junto al camino. Y estaba David en el desierto, y entendió que Saúl le seguía en el desierto.

1 David perdona otra vez

2 la vida á Saúl.

4David por tanto envió espías, y entendió por cierto que Saúl había venido.

5Y levantóse David, y vino al sitio donde Saúl había asentado el campo; y miró David el lugar donde dormía Saúl,

26.5
2 S. 2.8
y Abner hijo de Ner, general de su ejército. Y estaba Saúl durmiendo en
26.5
cp. 17.20.
la trinchera, y el pueblo por el campo en derredor de él.

6Entonces habló David, y requirió á Ahimelech Hetheo, y á

26.6
2 S. 2.1816.918.1221.17
Abisai
26.6
2 S. 3.3919.22
hijo de Sarvia, hermano de Joab, diciendo: ¿Quién
26.6
Jue. 7.10,11
descenderá conmigo á Saúl al campo? Y dijo Abisai: Yo descenderé contigo.

7David pues y Abisai vinieron al pueblo de noche: y he aquí Saúl que estaba tendido durmiendo en la trinchera, y su lanza hincada en tierra

26.7
cp. 19.13.
a su cabecera; y Abner y el pueblo estaban alrededor de él tendidos.

8Entonces dijo Abisai á David: Hoy ha

26.8
cp. 24.5.
Dios entregado á tu enemigo en tus manos: ahora pues, herirélo luego con la lanza, cosiéndole con la tierra de un golpe, y no segundaré.

9Y David respondió á Abisai: No le mates:

26.9
cp. 12.3 y
porque ¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová, y será inocente?

10Dijo además David: Vive Jehová,

26.10
cp. 25.38.
que si Jehová no lo hiriere,
26.10
Job 7.114.5
o que su día llegue para que muera,
26.10
cp. 31.6.
o que descendiendo en batalla perezca,

11

26.11
cp. 24.6.
Guardeme Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová; empero toma ahora la lanza que está á su cabecera, y la botija del agua, y vámonos.

12Llevóse pues David la lanza y la botija de agua de la cabecera de Saúl, y fuéronse; que no hubo nadie que viese, ni entendiese, ni velase, pues todos dormían: porque un profundo sueño

26.12
Gn. 2.2115.12
enviado de Jehová había caído sobre ellos.

13Y pasando David de la otra parte, púsose desviado en la cumbre del monte, habiendo grande distancia entre ellos;

14Y dió voces David al pueblo, y á Abner hijo de Ner, diciendo: ¿No respondes, Abner? Entonces Abner respondió y dijo: ¿Quién eres tú que das voces al rey?

15Y dijo David á Abner: ¿No eres varón tú? ¿y quién hay como tú en Israel? ¿por qué pues no has guardado al rey tu señor? que ha entrado uno del pueblo á matar á tu señor el rey.

16Esto que has hecho, no está bien. Vive Jehová, que sois

26.16
cp. 20.31.
dignos de muerte, que no habéis guardado á vuestro señor, al ungido de Jehová. Mira pues ahora dónde está la lanza del rey, y la botija del agua que estaba á su cabecera.

17Y conociendo Saúl la voz de David, dijo:

26.17
cp. 24.16.
¿No es esta tu voz, hijo mío David? Y David respondió: Mi voz es, rey señor mío.

18Y dijo:

26.18
cp. 24.9,11.
¿Por qué persigue así mi señor á su siervo? ¿qué he hecho? ¿qué mal hay en mi mano?

19Ruego pues, que el rey mi señor oiga ahora las palabras de su siervo.

26.19
Gn. 8.212 S. 24.1
Si Jehová te incita contra mí, acepte un sacrificio: mas si fueren hijos de hombres, malditos ellos en presencia de Jehová,
26.19
Sal. 120.5
que me han echado hoy para que no me junte
26.19
2 S. 14.1620.19
en la heredad de Jehová, diciendo: Ve y sirve á dioses ajenos.

20No caiga pues ahora mi sangre en tierra delante de Jehová: porque ha salido el rey de Israel á buscar

26.20
cp. 24.14.
una pulga, así como quien persigue una perdiz por los montes.

21Entonces dijo

26.21
cp. 15.24 y
Saúl: He pecado: vuélvete, hijo mío David, que ningún mal te haré más, pues que mi vida ha sido estimada hoy en tus ojos. He aquí, yo he hecho neciamente, y he errado en gran manera.

22Y David respondió, y dijo: He aquí la lanza del rey; pase acá uno de los criados, y tómela.

23

26.23
Sal. 7.8
Y Jehová pague á cada uno su justicia y su lealtad: que Jehová te había entregado hoy en mi mano, mas yo no quise extender mi mano sobre el ungido de Jehová.

24Y he aquí, como tu vida ha sido estimada hoy en mis ojos, así sea mi vida estimada en los ojos de Jehová, y me libre de toda aflicción.

1 David al servicio de Achîs.

2 La pithonisa de Endor.

25Y Saúl dijo á David:

26.25
Rt. 2.20
Bendito eres tú, hijo mío David; sin duda ejecutarás tú grandes empresas, y prevalecerás. Entonces David se fué su camino, y Saúl se volvió á su lugar.