Dios habla Hoy (DHH)
2

21Reúnanse, júntense ustedes,

gente falta de vergüenza,

2antes de ser aventados

como paja, que en un día desaparece;

antes que caiga sobre ustedes

la ira ardiente del Señor;

antes que caiga sobre ustedes

el día de la ira del Señor.

3Busquen al Señor todos ustedes,

los humildes de este mundo,2.3 Los humildes de este mundo son los pobres y oprimidos que ponen toda su confianza en el Señor, porque saben que nadie, fuera de él, está realmente dispuesto a prestarles ayuda. Según Sof 3.12-13, de esta gente humilde y sencilla saldrá en el futuro el resto de Israel, es decir, el verdadero pueblo de Dios.

los que obedecen sus mandatos.

Actúen con rectitud y humildad,

y quizás así encontrarán refugio

en el día de la ira del Señor.

El castigo que recibirán las naciones

4La ciudad de Gaza quedará desierta,

y Ascalón, desolada;

en pleno día serán expulsados

los que viven en Asdod,

y los de Ecrón serán arrancados de raíz.

5¡Ay de ustedes, gente de Creta,2.5 Gente de Creta: es decir, los filisteos, que según la tradición hebrea procedían de esa isla del Mediterráneo. Cf. Dt 2.23; Am 9.7.

que viven a orillas del mar!

Dios ha pronunciado esta sentencia contra ustedes:

«¡Canaán, país de los filisteos,

te voy a destruir y a dejar sin habitantes!

6El país que está a orillas del mar

quedará convertido en pastizales

donde se junten los pastores,

y en corrales para los rebaños.»

7Los sobrevivientes del pueblo de Judá

tomarán posesión de ese país

cuando el Señor su Dios venga en su ayuda

y cambie la suerte de ellos.

Allí cuidarán de sus rebaños,

y por las noches descansarán

en las casas de Ascalón.

8-9Esto afirma el Señor todopoderoso, el Dios de Israel:

«He oído los insultos de los moabitas

y las ofensas de los amonitas.

Porque ellos han insultado a mi gente

y se han engrandecido a costa de su territorio.

Por eso, juro por mi vida

que a Moab le pasará como a Sodoma

y que los de Amón quedarán como Gomorra,

convertidos en campo de espinos,

en mina de sal,

en un lugar de permanente soledad.

Los sobrevivientes de mi pueblo los saquearán

y se quedarán con sus tierras.»

10Este es el pago que recibirán Moab y Amón

por haber insultado al pueblo del Señor,

por haberse engrandecido a costa

del pueblo del Señor todopoderoso.

11El Señor será terrible con ellos.

Destruirá todos los dioses del país,

y él será adorado en todo lugar,

aun por la gente de las islas.2.11 Gente de las islas: Cf. Is 41.1,5; 42.4,10,12; 49.1; 51.5.

12¡También ustedes, los de Etiopía,2.12 Los de Etiopía: Esta expresión podría referirse a Egipto, que por los años 715-663 a.C. fue gobernado por una dinastía etiope. Cf. Is 18—20; Jer 46; Ez 29—32.

caerán heridos por la espada del Señor!

13Extenderá él su mano contra el norte

para destruir Asiria,

y dejará desolada la ciudad de Nínive,

convirtiéndola en un seco desierto.

14La madera de sus casas será arrancada,

y en ellas se echarán los rebaños de ovejas

y toda clase de animales salvajes.

El búho y el erizo

dormirán en lo alto de sus postes,

y los cuervos graznarán

en las ventanas y en los umbrales.

15Esa es la ciudad llena de orgullo

que vivía confiada,

de la que decían sus habitantes

que no tenía igual en el mundo.

¡Cómo ha quedado desolada

y convertida en guarida de fieras!

Cuantos pasen cerca de ella,

silbarán y harán gestos de desprecio.

3

Pecado y redención de Jerusalén

31¡Ay de Jerusalén, la ciudad rebelde,

manchada y opresora!

2No escuchó la voz del Señor

ni aceptó ser corregida;

no confió en él;

no recurrió a su Dios.

3Sus jefes son como leones que rugen;

sus jueces, como lobos del desierto

que no dejan ni un hueso para la mañana.

4Sus profetas son insolentes, traidores;

sus sacerdotes profanan el santuario

y violan la ley del Señor.

5Pero el Señor está en la ciudad;

él hace lo bueno, no lo malo.

Cada mañana, sin falta, establece su juicio.

En cambio, el malo

ni siquiera conoce la vergüenza.

6Dice el Señor:

«He destruido naciones,

he arrasado las torres de sus murallas

y he dejado desiertas sus calles,

sin gente que pase por ellas.

¡En sus solitarias ciudades

no queda un solo habitante!

7Pensé: “Así Jerusalén me temerá

y aceptará que la corrija;

así no quedará destruido su hogar

por haberla yo castigado.”

Pero ellos se apresuraron a cometer

toda clase de maldades.

8Por eso, espérenme ustedes el día

en que me levante a hablar en su contra.

Yo, el Señor, lo afirmo:

He decidido reunir las naciones y los reinos

para descargar sobre ellos mi enojo,

mi ardiente ira.

¡Toda la tierra va a quedar destruida

por el fuego de mi furor!

9»Cuando eso llegue, purificaré

el lenguaje de los pueblos,

para que todos me invoquen,

para que todos a una me sirvan.

10Del otro lado de los ríos de Etiopía,3.10 Los ríos de Etiopía: referencia al extremo sur del mundo entonces conocido.

mi pueblo disperso vendrá suplicante

a traerme ofrendas.

11En aquel tiempo, pueblo mío,

ya no te avergonzarás

de ninguna de las acciones

con que te rebelaste contra mí,

pues entonces quitaré de ti

a los altaneros y orgullosos,

y nunca volverás a mostrar orgullo

en mi santo monte.

12Yo dejaré en ti gente humilde y sencilla,

que pondrá su confianza en mi nombre.

13Los sobrevivientes del pueblo de Israel

no cometerán injusticias,

ni dirán mentiras,

ni llenarán de embustes su boca.

Podrán alimentarse

y descansar sin miedo alguno.»

Canto de alegría por Jerusalén

14¡Canta, ciudad de Sión!

¡Da voces de alegría, pueblo de Israel!

¡Alégrate, Jerusalén,

alégrate de todo corazón!

15El Señor ha retirado la sentencia contra ti

y ha rechazado a tus enemigos.

El Señor, el Rey de Israel, está en medio de ti:

ya no tendrás que temer mal alguno.

16En aquel tiempo se dirá a Jerusalén:

«¡No tengas miedo, Sión,

ni dejes que tus manos queden sin fuerzas!»

17El Señor tu Dios está en medio de ti;

¡él es poderoso, y te salvará!

El Señor estará contento de ti.

Con su amor te dará nueva vida;

en su alegría cantará

18como en día de fiesta.

El regreso de los desterrados3.18b-20 Estos vv. aluden probablemente al retorno de los israelitas del destierro en Babilonia. Cf. Miq 4.6-7.

Dice el Señor:

«Yo te libraré entonces del mal que te amenace,

de la vergüenza que pese sobre ti.

19En aquel tiempo actuaré

en contra de todos los que te oprimen.

Ayudaré a la oveja que cojea

y recogeré a la extraviada;

convertiré en honor y fama,

en toda la tierra,

los desprecios que les hicieron.

20En aquel tiempo

los traeré a ustedes, los reuniré;

haré que cambie su suerte,

y les daré fama y honor

entre todos los pueblos de la tierra.

Yo, el Señor, lo he dicho.»