Dios habla Hoy (DHH)
11

111Ella dio a tu pueblo éxito en sus empresas

por medio de Moisés, santo profeta.

11.1
Dt 34.10-12
Os 12.13

2Atravesaron un desierto solitario

y acamparon en llanuras sin caminos;

3hicieron frente a sus enemigos

y rechazaron a sus adversarios.

11.2-3
Ex 15.22—17.16
Nm 10.11—33.49

4Cuando tuvieron sed, te invocaron,

y de una roca áspera, de una piedra dura,

les diste agua para calmar su sed.

11.4
Cf.

5Las mismas cosas con que sus enemigos fueron castigados

sirvieron a tu pueblo en los momentos difíciles.

6Los enemigos no hallaron en el río agua inagotable,

sino agua turbia, llena de sangre y lodo,

11.6
Ex 7.14-24

7en castigo por su orden de matar a los niños.

A tu pueblo, en cambio, sin que lo esperara,

le diste agua en abundancia.

11.7
Ex 1.15-22

8Así, haciendo que entonces pasara sed,

le mostraste cómo habías castigado a sus enemigos.

9Al sufrir la prueba, aunque era una corrección hecha con amor,

conoció los tormentos que sufren los malvados,

cuando tú, enojado, los castigas.

10A tu pueblo lo corregiste

como padre que reprende,

pero a los enemigos los juzgaste

como rey severo que condena.

11Sea que estuvieran en casa o fuera de ella,

sufrieron iguales aflicciones;

12su dolor y tristeza aumentaron

al recordar lo sucedido,

13pues, al saber que sus propios castigos

habían sido para bien de tu pueblo,

vieron que eras tú, Señor, quien actuaba.

14A Moisés lo habían hecho abandonar siendo niño,

y más tarde lo rechazaron con burlas,

11.14
Ex 2.1-4
2.14-15

pero al final tuvieron que admirarlo.

La sed que sufrieron los impíos

fue muy diferente de la de los justos.

Moderación de Dios con Egipto

15En castigo de su perversión y falta de entendimiento,

que los hicieron caer en el error de dar culto

a reptiles sin razón y a animales despreciables,

les enviaste una multitud de animales estúpidos,

11.15
Ex 8.1-24
10.12-15

16para enseñarles que las cosas con que el hombre peca,

esas mismas le sirven de castigo.

17Tu mano omnipotente,

que de la materia sin forma creó el mundo,11.17 De la materia sin forma creó el mundo: Gn 1.1—2.4.

hubiera podido fácilmente enviar contra ellos

manadas de osos o de leones feroces,

18o crear fieras desconocidas, llenas de furor,

que, lanzando resoplidos de fuego,

o despidiendo humo entre rugidos,

o arrojando por los ojos chispas terribles,

19no solo habrían sido capaces de atacarlos y matarlos,

sino que, con solo su aspecto,

los habrían hecho morir de miedo.

20Y aun sin acudir a tales medios,

un soplo nada más habría bastado,

para que cayeran perseguidos por tu justicia

y arrollados por la fuerza de tu poder.

Sin embargo, tú lo has dispuesto todo

con moderación y orden y equilibrio.

Motivos de la moderación de Dios

21Tú puedes, en cualquier momento, actuar con gran poder;

¿quién puede resistir la fuerza de tu brazo?

22Porque el mundo entero es ante ti

como la pesa más pequeña en la balanza,

11.22
Is 40.15

o como una gota de rocío

que cae al amanecer sobre la tierra.

23Sin embargo, tú de todos tienes compasión,

porque lo puedes todo

y no te fijas en los pecados de los hombres,

para que se arrepientan.

24Amas a todos los seres

y no aborreces nada de lo que has hecho;

si hubieras odiado alguna cosa, no la habrías creado.

25¿Cómo podrían existir los seres,

si tú no lo hubieras querido?

¿Cómo podrían conservarse,

si tú no lo ordenaras?

26Tú tienes compasión de todos,

porque todos, Señor, te pertenecen,

y tú amas todo lo que tiene vida,

1

Saludo

11Esta es la revelación que Dios hizo a Jesucristo, para que él mostrara a sus siervos lo que pronto ha de suceder. Jesucristo lo ha dado a conocer enviando su ángel a su siervo Juan, 2el cual ha dicho la verdad de todo lo que vio, y es testigo del mensaje de Dios confirmado por Jesucristo.

3Dichoso el que lee y dichosos los que escuchan la lectura de este mensaje profético, y hacen caso de lo que aquí está escrito, porque ya se acerca el tiempo.

4Juan saluda a las siete1.4 Siete: El número siete es símbolo de totalidad y perfección; las siete iglesias representan a todas las iglesias. iglesias de la provincia de Asia. Reciban ustedes gracia y paz de parte del que es y era y ha de venir,1.4 El que es y era y ha de venir: alusión al nombre divino revelado en Ex 3.14-15. y de parte de los siete espíritus1.4 Los siete espíritus: Cf. Ap 3.1; 4.5; 5.6. La mención de los siete espíritus junto con el Padre y con Jesucristo sugiere que estos espíritus simbolizan al Espíritu de Dios en sus múltiples manifestaciones (cf. Is 11.2). que están delante de su trono, 5y también de parte de Jesucristo, testigo fiel, que fue el primero en resucitar y tiene autoridad sobre los reyes de la tierra. Cristo nos ama, y nos ha librado de nuestros pecados derramando su sangre, 6y ha hecho de nosotros un reino; nos ha hecho sacerdotes al servicio de su Dios y Padre. ¡Que la gloria y el poder sean suyos para siempre! Amén.

7¡Cristo viene en las nubes!

Todos lo verán,

incluso los que lo traspasaron;

y todos los pueblos del mundo

harán duelo por él.

1.7
Cf.

Sí, amén.

8«Yo soy el alfa y la omega,»1.8 Alfa y la omega son, respectivamente, la primera y la última letra del alfabeto griego, y la frase equivale a decir el principio y el fin (cf. Ap 21.6; 22.13). dice el Señor, el Dios todopoderoso, el que es y era y ha de venir.

Visión preparatoria

9Yo, Juan, soy hermano de ustedes, y por mi unión con Jesús tengo parte con ustedes en el reino de Dios, en los sufrimientos y en la fortaleza para soportarlos. Por haber anunciado el mensaje de Dios confirmado por Jesús, me encontraba yo en la isla llamada Patmos. 10Y sucedió que en el día del Señor1.10 Día del Señor: el primer día de la semana, es decir, el domingo; cf. Jn 20.19; Hch 20.7. quedé bajo el poder del Espíritu, y oí detrás de mí una fuerte voz, como un toque de trompeta, 11que me decía: «Escribe en un libro lo que ves, y mándalo a las siete iglesias de la provincia de Asia: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardes, Filadelfia y Laodicea.»

12Me volví para ver de quién era la voz que me hablaba; y al hacerlo vi siete candelabros de oro, 13y en medio de los siete candelabros vi a alguien que parecía ser un hijo de hombre,1.13 Un hijo de hombre: Ap 14.14; cf. Dn 7.13. Véase Hijo del hombre en el Índice temático. vestido con una ropa que le llegaba hasta los pies y con un cinturón de oro a la altura del pecho. 14Sus cabellos eran blancos como la lana,1.14 Sus cabellos eran blancos como la lana: Cf. Dn 7.9. o como la nieve, y sus ojos parecían llamas de fuego. 15Sus pies brillaban como bronce pulido, fundido en un horno; y su voz era tan fuerte como el ruido de una cascada.

1.13-15
Cf.
16En su mano derecha tenía siete estrellas, y de su boca salía una aguda espada de dos filos. Su cara era como el sol cuando brilla en todo su esplendor.

17Al verlo, caí a sus pies como muerto. Pero él, poniendo su mano derecha sobre mí, me dijo: «No tengas miedo; yo soy el primero y el último,

1.17
Cf.
18y el que vive. Estuve muerto, pero ahora vivo para siempre. Yo tengo las llaves del reino de la muerte. 19Escribe lo que has visto: lo que ahora hay y lo que va a haber después. 20Este es el secreto de las siete estrellas que has visto en mi mano derecha, y de los siete candelabros de oro: las siete estrellas representan a los ángeles de las siete iglesias, y los siete candelabros representan a las siete iglesias.