Dios habla Hoy (DHH)
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Título

11El más hermoso de los poemas de Salomón.1.1 De Salomón:otra posible traducción: dedicado a Salomón. Cf. 1~R 4.32; Cnt 3.9-11.

Primer canto

Ella

2¡Dame un beso de tus labios!

Son más dulces que el vino tus caricias,

3deliciosos al olfato tus perfumes,

tu nombre es perfume derramado.

¡Por eso te aman las mujeres!

4¡Llévame pronto contigo!

¡Llévame, oh rey, a tus habitaciones!

Coro

Contigo estaremos muy alegres;

evocaremos tus caricias más que el vino.

¡Con razón te aman las mujeres!

Ella

5Mujeres de Jerusalén,

soy morena, pero hermosa;

morena como los campamentos de Quedar,1.5 Quedar: tribu del norte de Arabia, que según Gn 25.13 estaba emparentada con Ismael. La comparación se debe a que estos nómadas solían fabricar sus campamentos con pieles de cabras negras.

hermosa como las cortinas de Salomón.

6No se fijen en que soy morena,

ni en que el sol me ha quemado la piel.

Mis hermanos se enojaron conmigo

y me pusieron a cuidar las viñas,

¡y mi propia viña descuidé!

7Dime, amor de mi vida,

¿dónde apacientas tus rebaños?,

¿dónde los llevas a descansar al mediodía?

¿Por qué he de andar como una vagabunda,

junto a los rebaños de tus compañeros?

Coro

8Si no lo sabes tú,

hermosa entre las hermosas,

sigue las pisadas del rebaño

y apacienta tus cabritos

junto a las chozas de los pastores.

Él

9Tú eres para mí, amor mío,

cual fina yegua del carro del faraón.

10¡Qué lindas son tus mejillas

entre los pendientes!

¡Qué lindo es tu cuello

entre los collares de perlas!

11¡Te haremos pendientes de oro

con incrustaciones de plata!

Ella

12Mientras el rey se sienta a la mesa,

mi nardo1.12 Nardo: óleo aromático extraído de una planta que crece en la India septentrional y oriental (cf. Mc 14.3). esparce su fragancia.

13Mi amado es para mí como el saquito de mirra1.13 Mirra: resina perfumada, importada de Arabia, de Etiopía o de la India.

que está siempre entre mis pechos.

14Mi amado es para mí como flor de alheña1.14 La alheña es una planta cuyas flores tienen un olor muy penetrante. Las mujeres del antiguo Oriente suelen utilizar sus hojas para preparar tinturas y cosméticos.

en los viñedos de En-gadi.

Él

15¡Qué hermosa eres, amor mío,

qué hermosa eres!

¡Tus ojos son dos palomas!

Ella

16¡Qué hermoso eres, amor mío,

qué hermoso eres!

Él

¡La verde hierba es nuestro lecho!

17Los cedros son las vigas de la casa,

y los cipreses, el techo que nos cubre.

2
Ella

21Soy la flor de los llanos de Sarón,

soy la rosa de los valles.

Él

2Mi amada es, entre las mujeres,

como una rosa entre los espinos.

Ella

3Mi amado es, entre los hombres,

como un manzano entre los árboles del bosque.

¡Qué agradable es sentarme a su sombra!

¡Qué dulce me sabe su fruta!

4Me llevó a la sala de banquetes

y sus miradas para mí fueron de amor.

5¡Reanímenme con tortas de pasas,

aliméntenme con manzanas,

porque me muero de amor!

6¡Que ponga él su izquierda bajo mi cabeza,

y que con su derecha me abrace!

Él

7Prométanme, mujeres de Jerusalén,

por las gacelas y cervatillas del bosque,

no interrumpir el sueño de mi amor.

¡Déjenla dormir hasta que quiera despertar!

Segundo canto

Ella

8¡Ya viene mi amado!

¡Ya escucho su voz!

Viene saltando sobre los montes,

viene saltando por las colinas.

9Mi amado es como un venado:

como un venado pequeño.

¡Aquí está ya, tras la puerta,

asomándose a la ventana,

espiando a través de la reja!

10Mi amado me dijo:

«Levántate, amor mío;

anda, cariño, vamos.

11¡Mira! El invierno ha pasado

y con él se han ido las lluvias.

12Ya han brotado flores en el campo,

ya ha llegado el tiempo de cantar,2.12 En otros contextos, el verbo hebreo traducido por cantar significa cortar. De ahí que algunos traduzcan: el tiempo de podar.

ya se escucha en nuestra tierra

el arrullo de las tórtolas.

13Ya tiene higos la higuera,

y los viñedos esparcen su aroma.

»Levántate, amor mío;

anda, cariño, vamos.

14»Paloma mía, que te escondes en las rocas,

en altos y escabrosos escondites,

déjame ver tu rostro,

déjame escuchar tu voz.

¡Es tan agradable el verte!

¡Es tan dulce el escucharte!»

Los dos

15Atrapen las zorras, las zorras pequeñas

que arruinan nuestros viñedos,

nuestros viñedos en flor.

Ella

16Mi amado es mío, y yo soy suya.

Él apacienta sus rebaños entre las rosas.

17Mientras llega el día

y huyen las sombras,

vuelve, amado mío;

sé como un venado,

como un venado pequeño

por los montes escarpados.