Dios habla Hoy (DHH)
47

Natán y David

471Después de él vino Natán,

47.1
2~S 7
12.1-25

que se presentó ante David.

2David fue lo mejor de Israel,

47.2-6a
1~S 17.20—18.7

como la grasa es lo mejor de los animales

que se ofrecen en sacrificio.

3Jugaba con los leones como si fueran cabritos,

y con los osos como si fueran corderos.

4Siendo un muchacho, mató al gigante

y borró la deshonra del pueblo.

Hizo girar la honda con su mano,

y destrozó el orgullo de Goliat.

5Porque invocó al Dios altísimo,

el cual dio fuerzas a su brazo

para eliminar a aquel experto guerrero

y alcanzar para su pueblo el triunfo.

6Por eso las muchachas le cantaban

alabándolo por los diez mil que había matado.

Una vez coronado rey, hizo la guerra

7y derrotó a los enemigos de alrededor,

47.6b-7a
2~S 5.1-7
8.1-14

levantó fortalezas entre los filisteos

y destruyó su poder hasta el día de hoy.

8En todo lo que hacía

daba gracias y honor al Dios altísimo.

Amó de todo corazón a su Creador,

y diariamente le cantaba salmos.

47.8
2~S 23.1

9Introdujo instrumentos de cuerda para cantar ante el altar,

y estableció el canto de salmos con acompañamiento de arpas.

47.9-10
1~Cr 16.4-7

10Dio esplendor a las fiestas

y ordenó las solemnidades del año,

cuando se alababa el santo nombre de Dios

con cantos en el templo, desde el alba.

11Así también el Señor le perdonó su culpa

y le concedió poder eterno,

le dio el derecho de ser rey

y estableció en Jerusalén su trono.

47.11
2~S 7
12.13
24.17-25

Salomón

12Gracias a David, el sabio hijo que le sucedió

vivió con tranquilidad.

13Salomón fue rey en tiempos tranquilos,

47.12-13
1~R 4.1,21-28
6.1-38

y Dios le dio paz con sus vecinos;

él fue quien levantó un templo al Señor

y construyó un santuario para siempre.

14¡Qué sabio eras, Salomón, en tu juventud:

tus enseñanzas se desbordaban como el Nilo!

47.14
1~R 4.29-34
10

15Llenaste la tierra con tu ciencia

y el cielo con tus cantos de alabanza.

16Tu fama llegó hasta regiones muy lejanas,

y por ser pacífico te hiciste querer.

17Con tus cantos, proverbios, enigmas y sentencias

dejaste pasmados a los pueblos.

18Te llamaron «Amado del Señor»,

47.18
2~S 12.24-25

el glorioso nombre que se dio a Israel.

Amontonaste oro como hierro

e hiciste la plata tan abundante como el plomo.

19Pero te entregaste a las mujeres

y les diste dominio sobre tu cuerpo.

47.19-20
1~R 11.1-13

20Echaste una mancha sobre tu honor

deshonrando tu lecho conyugal,

y atrajiste el castigo sobre tus descendientes

y la desgracia sobre tu familia.

21Así la nación se dividió en dos partes,

y Efraín se convirtió en un reino rebelde.

47.21
1~R 12.1-20

22Sin embargo, Dios no retira su amor

ni deja de cumplir lo que promete.

Por eso no aniquiló a los hijos de sus elegidos

ni destruyó la descendencia de los que amaba,

sino que a Jacob le dejó un resto,

y un retoño a la descendencia de David.

47.22
2~S 7.15
Sal 89.33-37

23Salomón murió de mucha edad,

dejando como sucesor un hijo

rico en necedad47.23 Rico en necedad: hace un juego de palabras con el significado del nombre Roboamrico en gente. y pobre de juicio:

Roboam, que con su mal consejo

llevó al pueblo al desenfreno.

47.23
1~R 11.43—12.16

24Y luego vino Jeroboam,

47.24
1~R 12.20,25-33
hijo de Nabat

(que nadie se acuerde de él),

quien pecó e hizo pecar a Israel,

haciendo caer a la gente de Efraín

hasta que fueron expulsados de su tierra.

47.24
2~R 17.6,18,21-23

Elías

25El pecado de ellos fue muy grande,

y se entregaron a toda clase de maldad,

1

Saludo

11Esta es la revelación que Dios hizo a Jesucristo, para que él mostrara a sus siervos lo que pronto ha de suceder. Jesucristo lo ha dado a conocer enviando su ángel a su siervo Juan, 2el cual ha dicho la verdad de todo lo que vio, y es testigo del mensaje de Dios confirmado por Jesucristo.

3Dichoso el que lee y dichosos los que escuchan la lectura de este mensaje profético, y hacen caso de lo que aquí está escrito, porque ya se acerca el tiempo.

4Juan saluda a las siete1.4 Siete: El número siete es símbolo de totalidad y perfección; las siete iglesias representan a todas las iglesias. iglesias de la provincia de Asia. Reciban ustedes gracia y paz de parte del que es y era y ha de venir,1.4 El que es y era y ha de venir: alusión al nombre divino revelado en Ex 3.14-15. y de parte de los siete espíritus1.4 Los siete espíritus: Cf. Ap 3.1; 4.5; 5.6. La mención de los siete espíritus junto con el Padre y con Jesucristo sugiere que estos espíritus simbolizan al Espíritu de Dios en sus múltiples manifestaciones (cf. Is 11.2). que están delante de su trono, 5y también de parte de Jesucristo, testigo fiel, que fue el primero en resucitar y tiene autoridad sobre los reyes de la tierra. Cristo nos ama, y nos ha librado de nuestros pecados derramando su sangre, 6y ha hecho de nosotros un reino; nos ha hecho sacerdotes al servicio de su Dios y Padre. ¡Que la gloria y el poder sean suyos para siempre! Amén.

7¡Cristo viene en las nubes!

Todos lo verán,

incluso los que lo traspasaron;

y todos los pueblos del mundo

harán duelo por él.

1.7
Cf.

Sí, amén.

8«Yo soy el alfa y la omega,»1.8 Alfa y la omega son, respectivamente, la primera y la última letra del alfabeto griego, y la frase equivale a decir el principio y el fin (cf. Ap 21.6; 22.13). dice el Señor, el Dios todopoderoso, el que es y era y ha de venir.

Visión preparatoria

9Yo, Juan, soy hermano de ustedes, y por mi unión con Jesús tengo parte con ustedes en el reino de Dios, en los sufrimientos y en la fortaleza para soportarlos. Por haber anunciado el mensaje de Dios confirmado por Jesús, me encontraba yo en la isla llamada Patmos. 10Y sucedió que en el día del Señor1.10 Día del Señor: el primer día de la semana, es decir, el domingo; cf. Jn 20.19; Hch 20.7. quedé bajo el poder del Espíritu, y oí detrás de mí una fuerte voz, como un toque de trompeta, 11que me decía: «Escribe en un libro lo que ves, y mándalo a las siete iglesias de la provincia de Asia: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardes, Filadelfia y Laodicea.»

12Me volví para ver de quién era la voz que me hablaba; y al hacerlo vi siete candelabros de oro, 13y en medio de los siete candelabros vi a alguien que parecía ser un hijo de hombre,1.13 Un hijo de hombre: Ap 14.14; cf. Dn 7.13. Véase Hijo del hombre en el Índice temático. vestido con una ropa que le llegaba hasta los pies y con un cinturón de oro a la altura del pecho. 14Sus cabellos eran blancos como la lana,1.14 Sus cabellos eran blancos como la lana: Cf. Dn 7.9. o como la nieve, y sus ojos parecían llamas de fuego. 15Sus pies brillaban como bronce pulido, fundido en un horno; y su voz era tan fuerte como el ruido de una cascada.

1.13-15
Cf.
16En su mano derecha tenía siete estrellas, y de su boca salía una aguda espada de dos filos. Su cara era como el sol cuando brilla en todo su esplendor.

17Al verlo, caí a sus pies como muerto. Pero él, poniendo su mano derecha sobre mí, me dijo: «No tengas miedo; yo soy el primero y el último,

1.17
Cf.
18y el que vive. Estuve muerto, pero ahora vivo para siempre. Yo tengo las llaves del reino de la muerte. 19Escribe lo que has visto: lo que ahora hay y lo que va a haber después. 20Este es el secreto de las siete estrellas que has visto en mi mano derecha, y de los siete candelabros de oro: las siete estrellas representan a los ángeles de las siete iglesias, y los siete candelabros representan a las siete iglesias.