Dios habla Hoy (DHH)
35

351Cumplir la ley vale tanto como hacer muchas ofrendas;

obedecer los mandamientos es como ofrecer sacrificios de reconciliación.

2Ser agradecido es como ofrecer la mejor harina a Dios,

y dar limosna es como hacer sacrificios de alabanza.

3Lo que agrada al Señor es que te apartes del mal;

si te apartas de la injusticia, obtendrás el perdón de tus pecados.

4No te presentes al Señor con las manos vacías,

pues todo esto debe hacerse porque es un mandamiento.

35.4
Dt 16.16

5Cuando un hombre honrado ofrece grasa sobre el altar,

el buen olor llega hasta el Altísimo.

6Cuando un hombre honrado ofrece un sacrificio,

Dios lo acepta y no lo olvidará.

7Honra al Señor con generosidad;

no seas tacaño cuando ofrezcas los primeros frutos.35.7 Los primeros frutos: Dt 26.1-11

8Siempre que ofrezcas algo, pon buena cara

y da los diezmos con alegría.35.8 Da los diezmos con alegría: Dt 14.22; cf. 2~Co 9.7

9Da al Altísimo como él te ha dado a ti,

con generosidad, de acuerdo con tus capacidades,

10porque Dios sabe premiar

y te pagará siete veces más.

11No pretendas sobornarlo con regalos, porque no los acepta,

ni confíes en ofrendas de cosas mal habidas,

12porque él es un Dios justo

y trata a todos por igual.

13No favorece a nadie con perjuicio del pobre,

y escucha las súplicas del afligido.

14Él oye las quejas del huérfano

y los muchos gemidos de la viuda.

15¡Cómo ruedan las lágrimas por las mejillas de la viuda

y gime por sus hijos sin hogar!

16Sus amargas quejas alcanzan el favor de Dios,

y sus súplicas llegan hasta el cielo.

17El clamor del pobre traspasa las nubes

y no descansa hasta llegar a Dios;

18no desiste hasta que Dios lo atiende

y, como juez justo, le hace justicia.

19Y Dios no se demora;

como guerrero valiente, no se detiene

20hasta hacer pedazos al hombre cruel

y dar su castigo a los paganos;

21hasta dejar sin fuerzas a los arrogantes

y hacer pedazos el poder de los malvados;

22hasta pagar a cada cual como merecen sus acciones

y dar a los hombres de acuerdo con lo que han tramado;

23hasta defender la causa de su pueblo

y alegrarlo con su salvación.

24La misericordia de Dios en tiempo de aflicción

llega como nubes de lluvia en tiempo de sequía.

1

Saludo

11Esta es la revelación que Dios hizo a Jesucristo, para que él mostrara a sus siervos lo que pronto ha de suceder. Jesucristo lo ha dado a conocer enviando su ángel a su siervo Juan, 2el cual ha dicho la verdad de todo lo que vio, y es testigo del mensaje de Dios confirmado por Jesucristo.

3Dichoso el que lee y dichosos los que escuchan la lectura de este mensaje profético, y hacen caso de lo que aquí está escrito, porque ya se acerca el tiempo.

4Juan saluda a las siete1.4 Siete: El número siete es símbolo de totalidad y perfección; las siete iglesias representan a todas las iglesias. iglesias de la provincia de Asia. Reciban ustedes gracia y paz de parte del que es y era y ha de venir,1.4 El que es y era y ha de venir: alusión al nombre divino revelado en Ex 3.14-15. y de parte de los siete espíritus1.4 Los siete espíritus: Cf. Ap 3.1; 4.5; 5.6. La mención de los siete espíritus junto con el Padre y con Jesucristo sugiere que estos espíritus simbolizan al Espíritu de Dios en sus múltiples manifestaciones (cf. Is 11.2). que están delante de su trono, 5y también de parte de Jesucristo, testigo fiel, que fue el primero en resucitar y tiene autoridad sobre los reyes de la tierra. Cristo nos ama, y nos ha librado de nuestros pecados derramando su sangre, 6y ha hecho de nosotros un reino; nos ha hecho sacerdotes al servicio de su Dios y Padre. ¡Que la gloria y el poder sean suyos para siempre! Amén.

7¡Cristo viene en las nubes!

Todos lo verán,

incluso los que lo traspasaron;

y todos los pueblos del mundo

harán duelo por él.

1.7
Cf.

Sí, amén.

8«Yo soy el alfa y la omega,»1.8 Alfa y la omega son, respectivamente, la primera y la última letra del alfabeto griego, y la frase equivale a decir el principio y el fin (cf. Ap 21.6; 22.13). dice el Señor, el Dios todopoderoso, el que es y era y ha de venir.

Visión preparatoria

9Yo, Juan, soy hermano de ustedes, y por mi unión con Jesús tengo parte con ustedes en el reino de Dios, en los sufrimientos y en la fortaleza para soportarlos. Por haber anunciado el mensaje de Dios confirmado por Jesús, me encontraba yo en la isla llamada Patmos. 10Y sucedió que en el día del Señor1.10 Día del Señor: el primer día de la semana, es decir, el domingo; cf. Jn 20.19; Hch 20.7. quedé bajo el poder del Espíritu, y oí detrás de mí una fuerte voz, como un toque de trompeta, 11que me decía: «Escribe en un libro lo que ves, y mándalo a las siete iglesias de la provincia de Asia: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardes, Filadelfia y Laodicea.»

12Me volví para ver de quién era la voz que me hablaba; y al hacerlo vi siete candelabros de oro, 13y en medio de los siete candelabros vi a alguien que parecía ser un hijo de hombre,1.13 Un hijo de hombre: Ap 14.14; cf. Dn 7.13. Véase Hijo del hombre en el Índice temático. vestido con una ropa que le llegaba hasta los pies y con un cinturón de oro a la altura del pecho. 14Sus cabellos eran blancos como la lana,1.14 Sus cabellos eran blancos como la lana: Cf. Dn 7.9. o como la nieve, y sus ojos parecían llamas de fuego. 15Sus pies brillaban como bronce pulido, fundido en un horno; y su voz era tan fuerte como el ruido de una cascada.

1.13-15
Cf.
16En su mano derecha tenía siete estrellas, y de su boca salía una aguda espada de dos filos. Su cara era como el sol cuando brilla en todo su esplendor.

17Al verlo, caí a sus pies como muerto. Pero él, poniendo su mano derecha sobre mí, me dijo: «No tengas miedo; yo soy el primero y el último,

1.17
Cf.
18y el que vive. Estuve muerto, pero ahora vivo para siempre. Yo tengo las llaves del reino de la muerte. 19Escribe lo que has visto: lo que ahora hay y lo que va a haber después. 20Este es el secreto de las siete estrellas que has visto en mi mano derecha, y de los siete candelabros de oro: las siete estrellas representan a los ángeles de las siete iglesias, y los siete candelabros representan a las siete iglesias.