Dios habla Hoy (DHH)
17

171El Señor formó de tierra al hombre,

y a la tierra lo hace volver.

17.1
Cf.

2Le ha señalado un contado número de días,

y le ha dado poder sobre todo lo que hay en la tierra.

3Le dio autoridad semejante a la suya,

¡lo hizo a su propia imagen!

17.3
Gn 1.26-27

4Hizo que todas las otras criaturas lo temieran,

y le dio dominio sobre fieras y aves.17.4 Gn 1.26. Algunos mss. añaden el v. 5: El Señor le dio los cinco sentidos para que los usara, y todavía le dio una facultad más, la inteligencia, y aun una séptima, la razón (o la palabra), para que usara con discreción de los poderes que él le había dado.

6Le dio inteligencia, habla, ojos,

oídos y mente para entender.

7Dotó a los hombres de razón y juicio,

y les mostró el bien y el mal.

8Les inspiró que le tuvieran reverencia,

y les mostró sus grandes obras,

9para que ellos después las contaran a otros

10y alabaran su santo nombre.

11Les dio también conocimiento,

y les dejó una ley que da vida.

17.11
Cf.

12Hizo una alianza eterna con ellos,

y les promulgó sus decretos.

17.12
Ex 20—24
34.10

13Ellos vieron la grandeza de la gloria de Dios

y oyeron su majestuosa voz.

17.13
Cf.

14Les dijo: «No hagan nada malo»,

y les impuso deberes para con el prójimo.

17.14
Ex 20—23

15La conducta de los hombres está siempre presente ante Dios,

nada escapa a su mirada.17.15 Algunos mss. añaden el v. 16: Su conducta, desde la juventud, se inclina al mal. No han podido convertir sus corazones de piedra en corazones de carne.

17Cuando distribuyó sobre la tierra a las naciones,

a cada una le puso un gobernante;

pero Israel es propiedad del Señor.17.17 Dt 32.8-9. Algunos mss. añaden el v. 18: El Señor educa (a Israel) como a hijo mayor, le da la luz de su amor y nunca lo abandona.

19Todos los hechos de los hombres

son para Dios claros como el sol.

Siempre tiene presente lo que hacen.

20No se le ocultan sus malas acciones,

y se da cuenta de los pecados que cometen.17.20 Algunos mss. añaden el v. 21: El Señor es bondadoso y sabe de qué están hechos los hombres; no los rechaza ni los abandona, sino que los trata con compasión.

22Él recuerda siempre la limosna que da el hombre,

y guarda como la niña de sus ojos sus buenas acciones.

23Después les dará su recompensa,

según lo que merezca cada uno.

24A los que se arrepienten les concede el volverse a él,

y consuela a los que han perdido la esperanza.

Invitación a volverse a Dios

25Vuélvete a Dios y deja el pecado;

ora en su presencia y disminuye tus ofensas.

26Vuélvete al Altísimo, apártate de la maldad

y odia de todo corazón la idolatría.

27En el reino de la muerte nadie puede alabar al Altísimo;

solo los que viven pueden darle gracias.

28El muerto, como si no existiera, no puede alabarlo;

el que vive y está sano es quien puede alabar al Señor.

29¡Qué grande es la misericordia del Señor

y su perdón para los que se vuelven a él!

30No todo es posible para el hombre;

ningún ser humano es inmortal.

31No hay nada que brille más que el sol,

y sin embargo este tiene eclipses.

Así el hombre, que es carne y hueso,

concibe malos pensamientos.

32Dios pasa revista al ejército del cielo,

¡pero el hombre no es más que polvo y ceniza!