Dios habla Hoy (DHH)
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El mensaje a Éfeso

21»Escribe al ángel de la iglesia de Éfeso: “Esto dice el que tiene las siete estrellas en su mano derecha y anda en medio de los siete candelabros de oro: 2Yo sé todo lo que haces; conozco tu duro trabajo y tu constancia, y sé que no puedes soportar a los malos. También sé que has puesto a prueba a los que dicen ser apóstoles y no lo son, y has descubierto que son mentirosos. 3Has sido constante, y has sufrido mucho por mi causa, sin cansarte. 4Pero tengo una cosa contra ti: que ya no tienes el mismo amor que al principio. 5Por eso, recuerda de dónde has caído, vuélvete a Dios y haz otra vez lo que hacías al principio. Si no, iré a ti y quitaré tu candelabro de su lugar, a menos que te vuelvas a Dios. 6Sin embargo, tienes a tu favor que odias los hechos de los nicolaítas, los cuales yo también odio. 7¡El que tiene oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias! A los que salgan vencedores les daré a comer del árbol de la vida,2.7 Árbol de la vida: Cf. Gn 2.9; 3.22-24; Ap 22.2,14. que está en el paraíso de Dios.”2.7 Paraíso: Cf. Ap 21.9—22.5.

El mensaje a Esmirna

8»Escribe también al ángel de la iglesia de Esmirna: “Esto dice el primero y el último, el que murió y ha vuelto a vivir: 9Yo conozco tus sufrimientos y tu pobreza, aunque en realidad eres rico. Y sé lo mal que hablan de ti los que se dicen judíos pero no son otra cosa que una congregación de Satanás. 10No tengas miedo de lo que vas a sufrir, pues el diablo meterá en la cárcel a algunos de ustedes, para que todos ustedes sean puestos a prueba; y tendrán que sufrir durante diez días. Mantente fiel hasta la muerte, y yo te daré la vida como premio. 11¡El que tiene oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias! Los que salgan vencedores no sufrirán ningún daño de la segunda muerte.”2.11 La segunda muerte: Ap 20.6,14; 21.8.

El mensaje a Pérgamo

12»Escribe también al ángel de la iglesia de Pérgamo: “Esto dice el que tiene la aguda espada de dos filos: 13Yo sé que vives donde Satanás tiene su trono; sin embargo sigues fiel a mi causa. No renegaste de tu fe en mí, ni siquiera en los días en que a Antipas, mi testigo fiel, lo mataron en esa ciudad donde vive Satanás. 14Pero tengo unas cuantas cosas contra ti: que ahí tienes algunos que no quieren apartarse de la enseñanza de Balaam,2.14 Balaam: Cf. Nm 22—24. el cual aconsejó a Balac que hiciera pecar a los israelitas incitándolos a comer alimentos ofrecidos en sacrificio a los ídolos2.14 Alimentos ofrecidos… a los ídolos: Cf. 1~Co 8.7-13; 10.20-21. y a la prostitución.2.14 Prostitución: Con este término se refiere el Apocalipsis a la infidelidad respecto del verdadero Dios; cf. Ex 34.15-16; Is 1.21; Ez 16; 23; Os 1.2; Ap 17. 15También tienes ahí algunos que no quieren apartarse de la enseñanza de los nicolaítas. 16Por eso, vuélvete a Dios; de lo contrario, iré pronto a ti, y con la espada que sale de mi boca pelearé contra ellos. 17¡El que tiene oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias! A los que salgan vencedores les daré a comer del maná2.17 Maná: Ex 16.14-35; Sal 78.25; Sab 16.20. que está escondido; y les daré también una piedra blanca,2.17 Una piedra blanca: El color blanco es símbolo de pertenencia a Dios. La piedra es como una credencial de esta pertenencia. en la que está escrito un nombre nuevo que nadie conoce sino quien lo recibe.”

El mensaje a Tiatira

18»Escribe también al ángel de la iglesia de Tiatira: “Esto dice el Hijo de Dios, el que tiene los ojos como llamas de fuego y los pies como bronce pulido: 19Yo sé todo lo que haces; conozco tu amor, tu fe, tu servicio y tu constancia, y sé que ahora estás haciendo más que al principio. 20Pero tengo una cosa contra ti: que toleras a esa mujer, Jezabel,2.20 Jezabel: cf. 1~R 16.31-33. que se llama a sí misma profetisa pero engaña con su enseñanza a mis siervos, incitándolos a la prostitución y a comer alimentos ofrecidos en sacrificio a los ídolos. 21Yo le he dado tiempo para que se convierta a Dios; pero ella no ha querido hacerlo ni ha abandonado su prostitución. 22-23Por eso, voy a hacerla caer en cama, y mataré a sus hijos; y a los que cometen adulterio con ella, si no dejan de portarse como ella lo hace, les enviaré grandes sufrimientos. Así todas las iglesias se darán cuenta de que yo conozco hasta el fondo la mente y el corazón; y a cada uno de ustedes le daré según lo que haya hecho. 24En cuanto a ustedes, los que están en Tiatira pero no siguen esa enseñanza ni han llegado a conocer lo que ellos llaman los secretos profundos de Satanás, les digo que no les impongo otra carga. 25Pero conserven lo que tienen, hasta que yo venga. 26A los que salgan vencedores y sigan hasta el fin haciendo lo que yo quiero que se haga, les daré autoridad sobre las naciones, 27-28así como mi Padre me ha dado autoridad a mí; y gobernarán a las naciones con cetro de hierro, y las harán pedazos como a ollas de barro.

2.26-28
Cf.
Y les daré también la estrella de la mañana. 29¡El que tiene oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias!”

3

El mensaje a Sardes

31»Escribe también al ángel de la iglesia de Sardes: “Esto dice el que tiene los siete espíritus de Dios y las siete estrellas: Yo sé todo lo que haces, y sé que estás muerto aunque tienes fama de estar vivo. 2Despiértate y refuerza las cosas que todavía quedan, pero que ya están a punto de morir, pues he visto que lo que haces no es perfecto delante de mi Dios. 3Recuerda, pues, la enseñanza que has recibido; síguela y vuélvete a Dios. Si no te mantienes despierto, iré a ti como el ladrón, cuando menos lo esperes. 4Sin embargo, ahí en Sardes tienes unas cuantas personas que no han manchado sus ropas; ellas andarán conmigo vestidas de blanco,3.4 Vestidas de blanco: símbolo de santidad y de victoria (cf. Ap 3.18; 4.4; 6.11; 7.9,13-14; 19.14). porque se lo merecen. 5Los que salgan vencedores serán así vestidos de blanco, y no borraré sus nombres del libro de la vida,3.5 Del libro de la vida: cf. Ex 32.32-33; Sal 69.28; Dn 12.1; Lc 10.20; Flp 4.3. sino que los reconoceré delante de mi Padre y delante de sus ángeles. 6¡El que tiene oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias!”

El mensaje a Filadelfia

7»Escribe también al ángel de la iglesia de Filadelfia: “Esto dice el que es santo y verdadero, el que tiene la llave del rey David,3.7 Llave del rey David: símbolo de autoridad del Mesías, descendiente de David (cf. Is 22.22; Job 12.14). el que cuando abre nadie puede cerrar y cuando cierra nadie puede abrir: 8Yo sé todo lo que haces; mira, delante de ti he puesto una puerta abierta que nadie puede cerrar, y aunque tienes poca fuerza, has hecho caso de mi palabra y no me has negado. 9Yo haré que los de la congregación de Satanás, los mentirosos que dicen ser judíos y no lo son, vayan a arrodillarse a tus pies, para que sepan que yo te he amado. 10Has cumplido mi mandamiento de ser constante, y por eso yo te protegeré de la hora de prueba que va a venir sobre el mundo entero para poner a prueba a todos los que viven en la tierra. 11Vengo pronto. Conserva lo que tienes, para que nadie te arrebate tu premio. 12A los que salgan vencedores les daré que sean columnas en el templo de mi Dios, y nunca más saldrán de allí; y en ellos escribiré el nombre de mi Dios y el nombre de la ciudad de mi Dios,

3.12
Ap 14.1
22.4Is 56.5
la nueva Jerusalén que viene del cielo, de mi Dios;
3.12
Cf.
y también escribiré en ellos mi nombre nuevo. 13¡El que tiene oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias!”

El mensaje a Laodicea

14»Escribe también al ángel de la iglesia de Laodicea: “Esto dice el Amén,3.14 Cristo es llamado el Amén porque en él se cumplen las promesas de Dios a su pueblo (cf. 2~Co 1.20). el testigo fiel y verdadero, el origen de todo lo que Dios creó: 15Yo sé todo lo que haces. Sé que no eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! 16Pero como eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. 17Pues tú dices que eres rico, que te ha ido muy bien y que no te hace falta nada; y no te das cuenta de que eres un desdichado, miserable, pobre, ciego y desnudo. 18Por eso te aconsejo que de mí compres oro refinado en el fuego, para que seas realmente rico; y que de mí compres ropa blanca para vestirte y cubrir tu vergonzosa desnudez, y una medicina para que te la pongas en los ojos y veas. 19Yo reprendo y corrijo a todos los que amo.

3.19
Pr 3.12
Heb 12.6
Por lo tanto, sé fervoroso y vuélvete a Dios. 20Mira, yo estoy llamando a la puerta; si alguien oye mi voz y abre la puerta, entraré en su casa y cenaremos juntos. 21A los que salgan vencedores les daré un lugar conmigo en mi trono, así como yo he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono. 22¡El que tiene oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias!”»

4

Visión preparatoria

41Después de esto, miré y vi una puerta abierta en el cielo; y la voz que yo había escuchado primero, y que parecía un toque de trompeta, me dijo: «Sube acá y te mostraré las cosas que tienen que suceder después de estas.»

2En ese momento quedé bajo el poder del Espíritu, y vi un trono puesto en el cielo, y alguien estaba sentado en el trono. 3El que estaba sentado en el trono tenía el aspecto de un diamante o de un rubí, y alrededor del trono había un arco iris que brillaba como una esmeralda; 4también alrededor del trono vi otros veinticuatro tronos, en los cuales estaban sentados veinticuatro ancianos: iban vestidos de blanco y llevaban una corona de oro en la cabeza. 5Del trono salían relámpagos, voces y truenos; y delante del trono ardían siete antorchas de fuego, que son los siete espíritus de Dios. 6Delante del trono había también algo que parecía un mar, transparente como el cristal.

En el centro, donde estaba el trono, y a su alrededor, había cuatro seres vivientes llenos de ojos por delante y por detrás.4.6-8 Seres vivientes: Cf. Ez 1.4-21; 10.1-14; y también Is 6.1-7. 7El primero de aquellos seres parecía un león, el segundo parecía un toro, el tercero tenía aspecto humano, y el cuarto parecía un águila volando. 8Cada uno de los cuatro seres vivientes tenía seis alas, y estaba cubierto de ojos por fuera y por dentro. Y ni de día ni de noche dejaban de decir:

«¡Santo, santo, santo es el Señor,

Dios todopoderoso,

el que era y es y ha de venir!»

9-10Cada vez que esos seres vivientes dan gloria y honor y gracias al que está sentado en el trono, al que vive por todos los siglos, los veinticuatro ancianos se arrodillan ante él y lo adoran y, arrojando sus coronas delante del trono, dicen:

11«Tú eres digno, Señor y Dios nuestro,

de recibir la gloria, el honor y el poder,

porque tú has creado todas las cosas;

por tu voluntad existen y han sido creadas.»