Dios habla Hoy (DHH)
95

SALMO 95 (94)

Cantemos al Señor con alegría

951Vengan, cantemos al Señor con alegría;

cantemos a nuestro protector y Salvador.

2Entremos a su presencia con gratitud,

y cantemos himnos en su honor.

3Porque el Señor es Dios grande,

el gran Rey de todos los dioses.

4Él tiene en su mano

las regiones más profundas de la tierra;

suyas son las más altas montañas.

5El mar le pertenece, pues él lo formó;

¡con sus propias manos formó la tierra seca!

6Vengan, adoremos de rodillas;

arrodillémonos delante del Señor,

pues él nos hizo.

7Él es nuestro Dios, y nosotros su pueblo;

somos ovejas de sus prados.

Escuchen hoy lo que él les dice:

8«No endurezcan su corazón, como en Meribá;

como aquel día en Masá, en el desierto,

9cuando me pusieron a prueba sus antepasados,

aunque habían visto mis obras.

95.8-9
Cf.

10Cuarenta años estuve enojado

con aquella generación,

y dije: “Esta gente anda muy descarriada;

¡no obedecen mis mandatos!”

95.10
Nm 14.20-23,33-34
Dt 1.34-36

11Por eso juré en mi furor

que no entrarían en el lugar de mi reposo.»95.11 El lugar de mi reposo: se refiere a la Tierra prometida, lugar donde el pueblo pudo descansar después de su larga y difícil marcha a través del desierto.

96

SALMO 96 (95)

Una canción nueva al Señor

(1~Cr 16.23-33)

961Canten al Señor una canción nueva;

canten al Señor, habitantes de toda la tierra;

2canten al Señor, bendigan su nombre;

anuncien día tras día su salvación.

3Hablen de su gloria y de sus maravillas

ante todos los pueblos y naciones,

4porque el Señor es grande

y muy digno de alabanza:

¡más terrible que todos los dioses!

5Los dioses de otros pueblos no son nada,

pero el Señor hizo los cielos.

6¡Hay gran esplendor en su presencia!

¡Hay poder y belleza en su santuario!

7Den al Señor, familias de los pueblos,

den al Señor el poder y la gloria;

8den al Señor la honra que merece;

entren a sus atrios con ofrendas,

9adoren al Señor en su hermoso santuario.

¡Que todo el mundo tiemble delante de él!

10Digan a las naciones: «¡El Señor es Rey!»

Él afirmó el mundo, para que no se mueva;

él gobierna a los pueblos con igualdad.

11¡Que se alegren los cielos y la tierra!

¡Que brame el mar y todo lo que contiene!

12¡Que se alegre el campo y todo lo que hay en él!

¡Que griten de alegría los árboles del bosque,

13delante del Señor, que viene!

¡Sí, él viene a gobernar la tierra,

y gobernará a los pueblos del mundo

con justicia y con verdad!

97

SALMO 97 (96)

¡El Señor es Rey!

971¡Alégrese toda la tierra!

¡Alégrense las islas numerosas!

¡El Señor es Rey!

2Está rodeado de espesas nubes;

la justicia y el derecho sostienen su trono;

3el fuego va delante de él

y quema a los enemigos que lo rodean.

4Sus relámpagos iluminan el mundo;

¡la tierra tiembla al verlos!

5Las montañas se derriten como cera

ante el Señor, ante el dueño de toda la tierra.

6Los cielos anuncian su justicia;

todos los pueblos ven su gloria.

7Quedan humillados los que adoran ídolos,

los que se sienten orgullosos de ellos.

¡Todos los dioses se inclinan ante él!97.7 ¡Todos los dioses se inclinan ante él!: En los textos mitológicos del antiguo Oriente, los dioses aparecen con frecuencia rindiendo homenaje a una divinidad suprema. Aquí se trata solamente de una imagen poética que se refiere a la derrota de los falsos dioses. Cf. Is 42.17; 44.9; 45.16. Véase también 50.1 n.

8Oh Señor,

Sión y las ciudades de Judá

se alegran mucho por tus decretos;

9pues tú, Señor altísimo,

estás por encima de toda la tierra

y mucho más alto que todos los dioses.

10El Señor ama a los que odian el mal;97.10 El Señor ama a los que odian el mal: texto probable. Heb. ustedes que aman al Señor, odien el mal.

protege la vida de los que le son fieles;

los libra de caer en manos de malvados.

11La luz brilla97.11 La luz brilla: texto probable, según varias versiones antiguas. Heb. la luz es sembrada. para el hombre bueno;

la alegría es para la gente honrada.

12¡Alégrense en el Señor, hombres buenos,

y alaben su santo nombre!